.

.

.

.

.

EL ARTE OSCURO

↑ Grab this Headline Animator

GOTICO

↑ Grab this Headline Animator

Mostrando entradas con la etiqueta hebreos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hebreos. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de abril de 2009

EXOTERISMO HEBREO -- EL ARBOL DE LA VIDA

MITO: EXOTERISMO HEBREO -- EL ARBOL DE LA VIDA
SEGUN CATOLICOS/CRISTIANOS: EL ARBOL DEL BIEN Y DEL MAR, EN EL CENTRO DEL PARAISO
*CABALA*

..
El árbol de la vida

En la milenaria tradición cabalística, el Árbol de la Vida es un símbolo, una enseñanza, una imagen del mundo, una transformación espiritual, una comprensión de todo lo viviente. Pero no es la imagen que se ve, sino el orden que brota de ella. Los colores no son las fronteras de sus mundos, sino la luz de la que provienen y a la que aspiran. Sus caminos no suben ni bajan, no unen ni separan, no están arriba ni abajo, pero sin recorrerlos nadie llegará a sí mismo para entender en un instante la luz de la unidad de todo lo que Es, y que ahí desciende y asciende sin parar.
Carlos Montemayor

Los orígenes de la Cabalá se remontan en el tiempo más allá de los Rollos del Mar Muerto. Por sus complejas profundidades y su rica historia, su cuerpo de escrituras y creencias ha llegado a ser cada vez más reconocido, no sólo como uno de los aspectos más enigmáticos del judaísmo, sino también como parte importante de una tradición mística más amplia. Siglos de esfuerzo tomó a los cabalistas descubrir los secretos de Dios, del hombre y del universo a través de los símbolos del mundo físico y los misterios del lenguaje; investigación monumental que tiene como escenario la vida judía en España, Polonia, Alemania y el resto de Europa.

Las enseñanzas esotéricas del misticismo judío se designan con el término hlbq (cabalá)1 -"tradición" o "recepción"- del verbo hebreo lbq (kibel), "recibir"2 , especialmente las formas que asumieron en la Edad Media. En su sentido más amplio, "cabalá" significa todos los sucesivos movimientos esotéricos que se desarrollaron en el judaísmo a finales del periodo del Segundo Templo y se convirtieron en factores activos en la historia judía.3

El término ha sido empleado en la literatura talmúdica, por un lado, para subrayar el fundamento de ciertas interpretaciones tradicionales de la Escritura y de ciertas costumbres religiosas; y, por otro, para testimoniar la continuidad espiritual de la historia judía. La elección de este término indica claramente el carácter legalista e histórico de la mística judía.4

Según Scholem, la Cabalá es un fenómeno único, y no se le debe considerar como idéntico a lo que se conoce como "misticismo" en la historia de la religión. De hecho, se trata de un misticismo, pero al mismo tiempo es esoterismo y teosofía. ¿En qué sentido se le puede llamar misticismo? Ello depende de la definición del término, un asunto de controversia entre eruditos. Si el término se limita al profundo anhelo de comunicación humana directa con Dios a través de la aniquilación de la individualidad, entonces solamente unas cuantas manifestaciones de la Cabalá pueden ser designadas como tales, pues pocos cabalistas buscaron esta meta, y mucho menos la formularon abiertamente como su objetivo final. No obstante, se puede considerar que la Cabalá es un misticismo en tanto que busca una comprensión de Dios y la creación, cuyos elementos intrínsecos están más allá del alcance del intelecto, aunque los cabalistas rara vez subestiman o rechazan esto de manera explícita. Esencialmente, estos elementos fueron percibidos a través de la contemplación y la iluminación, que a menudo se presentan en la Cabalá como la transmisión de una revelación primordial relacionada con la naturaleza de la Torá y otros asuntos religiosos. Sin embargo, la Cabalá está muy lejos del enfoque racional e intelectual de la religión. Este fue el caso incluso entre aquellos cabalistas que pensaron que básicamente la religión estaba sujeta a la indagación racional, o que, al menos, había algún acuerdo entre el sendero de la percepción intelectual y el desarrollo de la aproximación mística al tema de la creación. Para algunos cabalistas el intelecto en sí mismo se convirtió en un fenómeno místico. Así encontramos en la Cabalá un énfasis paradójico en la congruencia entre intuición y tradición. Es este énfasis, junto con la asociación histórica que sugiere de suyo el término "cabalá" (algo que ha sido transmitido por tradición), lo que indica las diferencias básicas entre la Cabalá y otras clases de misticismo religioso que se identifican menos estrechamente con la historia de un pueblo. No obstante, hay elementos comunes a la Cabalá y al misticismo griego y cristiano, e incluso vínculos históricos entre ellos.

Como otras clases de misticismo, la Cabalá también se ocupa de la percepción del místico tanto de la trascendencia de Dios como de su inmanencia en la vida verdaderamente religiosa, cada una de cuyas facetas es una revelación de Dios, aunque a éste el ser humano lo percibe más claramente a través de la introspección. Esta experiencia dual y aparentemente contradictroria del auto-ocultamiento y la auto-revelación de Dios determina la esfera esencial del misticismo, y al mismo tiempo obstruye otras concepciones religiosas. El segundo elemento en la Cabalá es la teosofía, que busca revelar los misterios de la vida oculta de Dios y las relaciones entre la vida divina, por una parte, y la vida del hombre y la creación por la otra.

Especulaciones de este tipo ocupan un área extensa y conspicua en la enseñanza cabalística. Algunas veces su conexión con el plano místico se vuelve más bien tenue y es reemplazada por una vena interpretativa y homilética que ocasionalmente resulta incluso en una clase de casuística cabalística.

La mística no judía -tanto oriental como occidental- aspira a superar el plano de la acción, a "perderse" en las esferas contemplativas; se sitúa fuera del tiempo histórico.

La Cabalá va más allá, por supuesto, del ámbito material y temporal de la historia, pero no por ello deja de identificarse con ésta, y sobre todo con la del pueblo hebreo. La historia judía tiene orígenes metafísicos y se centra en la práctica religiosa. Esta práctica, individual en principio, adquiere un carácter social.

El pensamiento de la Cabalá es algo más que un sistema filosófico. Su práctica no proporciona el sentimiento de la unión total con la divinidad ni se limita a la realización de un cierto número de ritos. Es una mística en virtud de su búsqueda de lo absoluto y de su persecución del contacto divino; pero, más allá de eso, es una manifestación creadora del espíritu judío.5

Alexandre Safran afirma que en la Cabalá hay una revelación primordial que cada generación, cada ser humano, debe renovar. Esta empresa -que de suyo involucra a la divinidad- adquiere dimensiones cósmicas, pues su realización determina la relación de Dios con el mundo y con el hombre. La Cabalá rebasa los límites de una mística religiosa y es infinitamente más amplia que una tradición esotérica. Tanto en Oriente como en Occidente, el místico es un hombre liberado. Así lo presentan, por un lado, Karl Jaspers, que ve en Plotino al "mayor filósofo místico de Occidente"6 y, por otro, Roger Godel, ferviente admirador del jivan mukta (emancipado en vida) oriental.7El místico no judío aspira a su liberación, a su salvación, y la consigue. Por el contrario, el cabalista nunca llegará a la "aniquilación" total y definitiva, porque siempre permanece atado a la cadena divina. Aunque se "aniquile" por un instante, las oscilaciones de esta cadena le devuelven a sí mismo, le llaman a su orden terrestre.

Ciertamente, la Cabalá pertenece al universo místico. Sin embargo, no se reduce a una ciencia mística especulativa ni a una técnica mística. El misticismo es "un método cuya finalidad es la comprensión experimental de lo divino".8 Pero el cabalista -el hombre "tradicional"- no trata de alcanzar lo divino: se conforma con aproximarse a Dios. No se pierde en Él, sino que acepta el yugo que Él le impone. Y el peso de ese yugo le da una sensación de delicia. El sometimiento se convierte en júbilo. Ese yugo es el mismo para todos, pero su peso se adapta a las fuerzas del ser humano que lo lleva. La revelación es la misma para todos, pero cada quien la interpreta a su modo, según sus capacidades intelectuales y espirituales. Es decir, la Ley es rigurosa, formal y general; pero los preceptos tienen un alcance individual, una resonancia personal.

El cabalista no realiza la experiencia de Dios, no se embriaga con su Substancia, que envuelve y desconcierta al místico. La salvación que espera no debe desligarle de su condición humana, sino que habrá de permitirle su plena consumación.

La cadena de la Cabalá no se halla al margen de la naturaleza; muy por el contrario, representa la naturaleza espiritualizada y el espíritu concretizado. Dios penetra la realidad inferior, se realiza. Por su parte, el ser humano puede contemplarse en el "espejo" celeste sin necesidad de abandonar la tierra. La realidad divina y la realidad humana son interdependientes. En la medida en que el hombre lo acepta, Dios es la realidad de este mundo.

Sin embargo, Dios no ha suprimido la distancia que lo separa del hombre. Es verdad que éste puede trepar por la escala que conduce hasta los cielos, pero necesariamente habrá de descender de nuevo a la Tierra. El cabalista no se une a Dios, no realiza aquello que los místicos no judíos llaman unio mystica, perdiéndose en el Absoluto. El cabalista aspira a realizar su condición activa de "hombre de Dios" mediante la devekút, el "encadenamiento". El cabalista se encadena a su creador, establece una relación activa con Él; no se abisma en Él para despersonalizarse. Así, la devekút no es un método, ni una técnica, sino un modo de vida.

En la perspectiva bíblica, la devekút, esta relación entre Dios y el hombre, es eminentemente dinámica, pero no desordenada. Así la presenta toda la literatura religiosa de Israel: el Talmúd, El Zóhar y la filosofía racionalista, y también todo el pensamiento místico. La devekút se anuda en el amor del hombre por Dios; y ese amor se hace total en virtud de la aplicación de la ley divina; es profundo sin ser exuberante. La devekút, modo de vida, condición vital, se transforma en un acto de vida, en el proceso de su realización.

La finalidad suprema de todo místico que cree en un dios personal es el amor total a ese dios. Dios es amor y es objeto de amor,9 en una apología de la religión del místico. Pero el amor de Dios marca el desembocar de toda creencia religiosa en un dios personal y, en definitiva, toda religión tiene un fundamento místico incuestionable, porque presupone la fe en el Absoluto y, además, una relación entre el hombre y la divinidad.

Pero si el amor puramente "místico", unitivo, suprime toda autonomía de la persona humana, el amor "religioso", en cambio, no hace sino establecer una relación con Dios. En la Cabalá, el amor de Dios no es ni verdaderamente místico, ni simplemente religioso. Se presenta sumergido en un resplandor místico, se funda en una reciprocidad, pero adquiere el sentido de un amor inteligente. Tanto en el primero como en el segundo tipo de relación hay dos personalidades que actúan una en la otra, dos personalidades que se influencian mutuamente, sin que cada una de ellas abandone -sin embargo- su propia estructura ni renuncie a su autonomía. Pero cada uno de los dos partícipes debe comprender al otro. Yadoa, conocer, indica una comprensión seguida de una voluntad activa, es decir, de una devekút.

Esta unión creadora implica igualmente un acto de voluntad: el hombre debe plegarse a la voluntad de Dios. Por su parte, Dios respeta la voluntad de su criatura. Ésta, sin embargo, no debe abandonarse al "nada desear", no debe seguir la concepción mística para aniquilarse, perderse y transformarse en el objeto amado.10 Muy al contrario, la voluntad humana se reafirma al confundirse con la de Dios. Es decir, la devekút se manifiesta en la acción humana.

El cabalista no practica únicamente un misticismo interior. Se dedica al estudio y penetra en los secretos de la Enseñanza, no para quedarse ahí sino para salir renovado. Es el hombre del deber, no del sentimiento; se orienta hacia la acción. Ocuparse del estudio significa instrucción y aplicación. La erudición sólo se justifica por la acción que de ella se deriva.11El cabalista no hace suyo el ideal de "no conocimiento" que los otros místicos -e incluso algunos no místicos- consideran tan elevado.

Como el jasid -el "devoto" de todas las épocas-, el cabalista sigue el ejemplo del salmista y respeta la fe del hombre simple e íntegro, pero no por ello menosprecia el consejo de Yehudá ha-Leví12 y Bajiá ibn Pakuda13: estudiar. Los estudios no conducen al saber, sino a la conciencia de la propia ignorancia. Lo que está a la vista llama a los ojos, lo que está oculto atrae al saber. Pero el saber que El Zóhar recomienda no es más que la introducción al no-saber. A través de la búsqueda intelectual, el cabalista llega al grado que la supera, al cual sigue el descubrimiento de los secretos: el grado de la simplicidad. Porque lo que es verdadero es simple.

La investigación racional no le permite alcanzar la verdad absoluta. La verdad adquiere un valor moral: se adquiere con arduo trabajo y por ello invita a la humildad. El valor moral no es perfecto, pero es perfectible. La simplicidad de la ciencia trae consigo la simplicidad del comportamiento. Y esta virtud -la virtud del ÷y_ (Aín), el "Absoluto"- es la misma del hombre que ha adquirido la ciencia, la "sabiduría", la hmkj (Jojmá).

La Cabalá -Jojmá ha-emet, "ciencia de la verdad"- tiende a conocer la verdad divina y se interroga acerca del origen del mundo, sobre su organización y su fin; acerca de las relaciones entre Dios, el mundo y el hombre; sobre el lugar que el hombre ocupa en el universo. No obstante -a diferencia del místico hindú, que alardea de llegar a la omnisciencia, no en virtud de un esfuerzo intelectual sino por abstracción de todo saber-, la plena posesión de la verdad le sigue siendo inalcanzable.

Para el cabalista, la omnisciencia es irrealizable, pero la ausencia de saber es imperdonable. El buscador despierto quiere conocer lo máximo posible. No limita su conocimiento a una ciencia fragmentaria y exterior a las cosas; no se conforma con alcanzar desde el exterior una serie de puntos de vista acerca de las cosas, sino que desea penetrar en su esencia; quiere llegar hasta su vida interior.

El cabalista no afirma, como Pascal, que nada hay tan conforme a la razón como la sinrazón, ni comparte la idea de que ser místico es pretender conocer a través de algo que no sea la inteligencia.14Sabe que la inteligencia sola no comprende nada de la vida, pero le parece excesivo sostener, como Valéry, que lo real le está prohibido al pensamiento. No se deja aprisionar por la razón, ni fascinar por la intuición. Se sirve de ambas como instrumentos complementarios de investigación.

La religiosidad del cabalista no se debe a la debilidad psíquica que origina el miedo a la acción, ni a estados neuróticos -teopáticos-, ni a la alucinación, al delirio, al éxtasis, con los que se pretende identificar el impulso religioso; corresponde a la intensa vida del espíritu que sabios eminentes tratan de explicar como la superación de un estado puramente afectivo, psicofisiológico. El cabalista es un ser normal, despierto, que posee la intuición de lo divino y que, para perfeccionarla, se supera por su propia acción.

Como la describen los maestros del movimiento jasídico Jabad, nacido en Rusia en el siglo XVIII, la religión del cabalista es la de la audacia prudente, la del riesgo calculado.

1 El Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia da la siguiente definición del término: "Tradición oral que entre los judíos explicaba y fijaba el sentido de los libros del Antiguo Testamento, ya en lo moral y práctico, ya en lo místico y especulativo. / 2. Arte vano y supersticioso practicado por los judíos, que consiste en valerse de anagramas, transposiciones y combinaciones de las letras hebraicas y de las palabras de la Sagrada Escritura, con el fin de descubrir su sentido. La cábala (sic) servía de fundamento a la astrología, la nigromancia y demás ciencias ocultas. / 3. fig. Cálculo supersticioso para adivinar una cosa. / 4. fig. y fam. Negociación secreta y artificiosa. / 5. fig. Conjetura, suposición." La Academia Española esdrujuliza indebidamente esta voz, que en hebreo es aguda: hlbq (cabalá).
2 Amén de significar "tradición", "recibimiento" y "ocultismo", la Cabalá es una ciencia especulativa que tiende a investigar el sentido esotérico de las Escrituras y los misterios del universo y del hombre; es también una doctrina cosmogónica que tiende a exponer una concepción del mundo, del hombre y de la virtud, en la que desempeñan un papel esencial las letras y los números. La Cabalá afirma la permanente comunicación mística entre Dios, el hombre y la naturaleza. Schallman, Lázaro: Diccionario de hebraísmos y voces afines. Editorial Israel, SRL, Buenos Aires.
3 La historia de la mística judía, que abarca los dos últimos milenios, se divide, según G. Scholem, en seis periodos:
I. La mística de la Merkabá. Tuvo su centro en Oriente. (Primer milenio.)
II. El jasidismo alemán. Tuvo su centro en Alemania, de 1150 a 1300, aunque su influencia se extiende hasta el s. xvi.
III.La Cabalá con su centro en España. Desde 1200 hasta la expulsión de los judíos de España, en 1492.
IV. La Cabalá con su centro en Palestina. De 1500 hasta l650.
V. El movimiento sabático. De l665 hasta 1800, integrado, según Scholem, en la historia misma de la mística judía.
VI. El jasidismo en los países de Europa oriental. Desde 1750.
Scholem, G.: Jewish Mysticism and Kabbala, en "The Jewish People, Past and Present." Vol.I, Jewish Encyclopedic
Handbooks, Nueva York, l955, p. 308.
4 Scholem, G.: Les origins de la Kabbale. Aubier Montagne, París, l966.
5 Safran, Alexandre: La Cabalá, Ediciones Martínez Roca, SA, Barcelona, l976.
6 Jaspers, Karl: Introducción a la Filosofía.
7 Godel, Roger: Ensayos sobre la experiencia liberadora. Hachette, II Buenos Aires, 1955
8 Aegerter, Emmanuel: El misticismo. París, l952; pp. 246-247.
9 Bergson, Henri: Las dos fuentes de la moral y de la religión. F. Alcan. París, 1932.
10 Malebranche, Nicolás de: Tratado del amor de Dios, II, 299. Ed. Jules Simon.
11 Talmúd de Babilonia, Meguilá 26, a.
12 Kuzarí, I, 7.
13 Jovót ha-levavót. Hakdama.
14 Globot: Clasificación de las ciencias. Citado en Vocabulario técnico y crítico de la filosofía. André Lalande, París, l956, p. 663.



sábado, 22 de diciembre de 2007

CONJURACION , PACTO Y EXORCISMO // MANCIA

Advertencia:
* No estamos fomentando prácticas sectarias ni demonología. Hemos puesto estos
contenidos para fines de ilustración o referencia. Quien los tome en serio y
haga lo que desee con ellos, es de su absoluta responsabilidad.
* No tenemos idea lo que es una piedra de ematilla.
* Los e-mails preguntando mayores datos sobre este tema no serán respondidos.

A MODO DE INTRODUCCION:

Recopilado de libros rarisimos antigus, que aunque siempre ha habido genteintentando hacerlos desaparecer, han lleado hasta nuestros dias, y muchos, que no, nunca podremos llear a saber hasta que punto todo es verdad, o mentira.Estractos de libros como el"Gran Grimorio" y el "Enchiridion Leonis papae". Los dos son propiamente el ritual y el breviario de los magos. El primero tiene por título "Gran Grimorio o arte de conjurar los espíritus celestes, aéreos, terrestres o infernales, con el verdadero secreto de hacer hablar a los muertos,etc".
La palabra "Grimorio", viene, según dicen, del italiano "Rimario", como quien diría: composición de versos. Los antiguos estaban persuadidos de que los versos coadyuvaban la fuerza de las operaciones mágicas; por esto las llamaban "incantatationes", de donde hemos formado la palabra "encanto", porque según hemos dicho antes, en ellas se empleaban la poesía y el canto.
El "Gran Grimorio" ha sido sacado de diversas fuentes y extractado de diferentes autores, entre otros de "La sagrada magia que Dios comunicó a Abraham a su Laneth y traducida del hebreo el año 1458", y después de las "clavículas de Salomón (Clavicula Salomonis ad filium roboam)"


CONJURACION PACTO CON LUCIFER PARA PEDIRLE CUANTO SE DESEE


Hechos todos los preparativos indicados en la Invocación anterior, suprimiendo los cirios, cruces y signos J. H. S. en absoluto y careciendo de todo temor, se dirá:
Al grande y poderoso Lucifer. Luzbel y Satanás.
¡Oh. gran Lucifer. emperador excelso de los antros infernales! yo me postro ante ti y te reconozco como señor y soberano. si me pones en posesión de las artes ocultas de la magia, dándome el don de conocer la ciencia misteriosa y sobrenatural que tú posees, para lograr, por su medio. la verdadera sabiduria Sea yo admitido entre tus escogidos véanse satisfechas mis aspiraciones de riquezas el logro de la persona deseada la destrucción y daño de mis enemigos. Deseo ser tu esclavo y para ello puedes desde hoy, disponer de mi cuerpo y de mi alma. Ello puedes desde hoy, Si aceptas mi pacto, que traigo escrito con tinta misteriosa y firmado con mi sangre preséntate ante mi para reconocerte como señor y soberano.

Yo te Invoco una vez más, ¡oh. esclarecido príncipe de tinieblas! para que aparezcas a mi lado en forma humana y me firmes el pacto que presento.

No tengo ningún temor y si gran deseo de que me concedas lo que pido. Juro seguir tu ley en adelante renegar de Dios a quien aborrezco, del agua del bautismo que sin mi consentimiento he recibido, y de todo aquello que no sea de tu agrado.

Quiero pertenecerte y formar compañia con los espíritus de tentación y daño, mas para eso es preciso que mi pacto sea aceptado firmado y confirmado.
Yo te conjuro, Lucifer, Luzbel y Satanás. por el poder de este mágico talismán que es imagen del que usaba el gran Salomón y por cuya mediación logró el dominio de la sabiduría, de las “Ciencias Mágicas”, y de todo lo creado, para que aparezas ante mi.

Aparece ya prontamente o. de lo contrario te haré permanecer eternamente en los profundos Infiernos por las poderosas palabras cabalisticas de Salomón “Abracadabra Eloim cuyo poder sólo él y tú conociais Preséntate a mi, yo lo quiero.

Al pronunciar estas palabras, si se dicen sin temor aparecerá Lucifer, diciendo: -¿Qué me quieres, hombre vil? ¿Qué es lo que pides? ¿Cuál es tu pacto?
—Quiero, dirás, que me des riquezas, poder, sabiduría, conocimiento de la ciencia secreta, dominio absoluto de las personas, don de ser Invisible, de andar sobre el agua, y todo cuanto se contiene en el pacto que presento, hecho según las reglas del arte y firmado con mi sangre.
Entonces le entregarás el pacto.
—¡Oh, mortal temerario —contestará con vos cavernosa—, si me entregas tu alma, accederé a tu pacto.
—Yo te prometo mi alma para el dia que muera, pero si no cumples lo que en el pacto pido, quedaré libre de volver a implo rar la divina misericordia.
Desde este momento y mediante que Lucifer no falte a su promesa, quedarás a su disposición para siempre.
Se ha de advertir que suele suceder que Satanás se presente en forma de persona o animal desconocido y aun puede ocurrir que lo haga en forma de un tronco con las ramas cortadas.
Por terrible e imponente que sea la aparición no deberás demostrar el menor miedo, pues teniendo en la mano el talismán “dominatour” no podrá hacerte daño alguno. También ocurre algunas veces que se aparece en forma de dragón echando llamas por la boca y ojos y lanzando aullidos espantosos.
Se hacen estas advertencias para que no se demuestre sorpresa ni temor para nada.

Que trata de los exorcismos y del modo de conocer si una persona padece de hechizos o enfermedad natural
Los exorcismos sirven para expulsar a los espíritus cuando Sé hallan posesionados de alguna persona, a la cual hacen padecer horriblemente con sus tentaciones y tormentos. A veces le sugieren pensamientos extraños y palabras repugnantes, y aun le obligan a lanzar blasfemias y gritos furiosos.

Es conveniente saber antes de proceder a la curación, si la enfermedad es ocasionada por hechizos o si es natural, pues a veces ocurre que una enfermedad desconocida para los médicos, se atribuye a causas sobrenaturales. Cuando esto sucede puede salirse de dudas ejecutando lo siguiente:

Se procurará que una persona provista de un talismán exterminador coloque su mano derecha sobre la cabeza del enfermo, diciendo con fe y voluntad:

‘Yo te ruego y ordeno, espiritu desconocido en nombre del Ser Supremo y del admirable Adonay. me declares el motivo de hallarte atormentado en este cuerpo que cubro con mi mano. También deseo me digas qué es lo que pretendes al hacerlo asi, yo te ofrezco si me obedeces, rogar a Dios por ti para que sea purificado y transportado a donde moran los ángeles celestiales".

El objeto de esta oración es saber si el espiritu anda errante por el mundo en demanda de caridad y de oraciones, pues en el momento que le digan: “Yo te ofrezco, si me obedeces rogar a Dios por ti”, etc., el doliente queda sosegado y tranquilo; mas si esto sucede se arrodillarán todos los circunstantes y elevando el alma a Dios recitarán de nuevo la Indicada oración.
Se ha de advertir que lo mismo pueden hallarse aposentados en nuestro cuerpo los espíritus buenos no perfectos, que los malos o de daño y por lo tanto, cuando el enfermo se halle tranquilo por la virtud de la oración precedente, se ha de suponer que quedará libre mediante los ruegos que todos los días se dirijan al Altisimo en demanda del perdón y purificación del espíritu, el cual en agradecimiento, dejará de molestarle; mas si es espíritu fuera del mal o de daño se conocerá en que, al oir la oración, causará más tormentos y molestias al enfermo. En este caso se tratará de expulsarle acudiendo a los exorcismos.

Si el enfermo no percibe modificación ninguna. es prueba de que su enfermedad es puramente natural.

PRECEPTO O EXCONJURACION A LOS DEMONIOS
PARA QUE NO MORTIFIQUEN AL ENFERMO
DURANTE EL TIEMPO QUE DUREN
LOS EXCORCISMOS


“Yo, como criatura de Dios, hecho a su semejanza y redimido con su sangre, os obligo por este precepto, demonio o demonios, para que cese vuestro delirio y dejéis de atormentar con vuestras lujurias Infernales, este, cuerpo que os sirve de aposento. Segunda vez os cito y notifico en el nombre del Soberano Señor, fuerte y poderoso, que dejéis ya este lugar y salgáis fuera de él no volviendo jamás a ocúparlo. El Señor sea con todos nosotros, presentes y ausentes, para que tú. demonio, no puedas jamás atormentar las criaturas del Señor. Huye, huye. o de lo contrario serás amarrado con las cadenas del Arcángel Miguel y humillado con la oración de San Cipriano dedicada a deshacer toda clase de hechicerías”
En seguida se dirá la siguiente

ORACION A SAN CIPRIANO

“Como siervo de Dios y criatura suya, desligo del espíritu maligno cuando éste tiene ligado. En el nombre del Divino Creador a quien amo desde que lo conozco, con todo mi corazón, alma y sentidos, y a quien prometo adorar eternamente, y agradecer también los beneficios que cual padre amoroso me concede sin tasa ni medida, yo te ordeno, espíritu del mal, que te separes en el acto de este cuerpo que estás atormentando y le deles libre de tu presencia para que pueda recibir dignamente las aspersiones de! agua exorcisada que, cual lluvia, echo sobre él. diciendo: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo (se hace así).
que viven y reinan eternamente: por las virtudes que poseen los
espiritus superiores, Adonay, Eloim y Jehovan. cuya presencia y fortaleza Invoco en este acto. Amen.

Todas estas invocaciones deben ser hechas con gran fe y amor de Dios. y es seguro que Satanás, no aguardará al final del exorcismo que va a continuación, para dejar libre al enfermo Q


EXORCISMO PARA LIBRAR A LAS PERSONAS
DE LOS MALOS ESPIRITUS



En el nombre de San Cipriano y de parte de Dios Tres veces santo, por la potestad de los espiritus, superiores Adonay. Eloimy Jehovan y Mitraton, yo N (1 ),absuelvo el cuerpo de N. para que sea libertado de todos los malos hechizos, encantos y sortilegios. ya sean produddos por hombres o mujeres. ya por cualquiera otra causa. Dios sea alabádo y glorificado y se digne disponer que todas los sortilegios queden desechos. destruidos, desligados y reducidos a nada, para lograr de este modo que el cuerpo de N. quede libre de todos los males que padece.

¡Dios grande y poderoso sea tu nombre glorificado y que por vuestra soberana Intercesión sean obligados a retirarse los espiritus que as hayan aposentado en el cuerpo de N. cesando ya él sortilegio que los causadores de este daño han empleado. Yo os conjuro y mando desaparecer sin que jamas podáis entrar a este cuerpo en el cual hago tres cruces (2) y le bendigo con el agua exorcizada a al nombre del Padre, Hijo y del Espíritu Santo que amparen y protejan a N. para que jamás se vea atormentado.

Al decir estas palabras se le rociará con agua bendita.
Es conveniente saber que el que ejecuta el exorcismo ha de estar colocado a la derecha del enfermo, y que las cruces han de hacerce precisamente de izquierda a derecha.


EXORCISMO PARA LIBRAR LA CASA DE ESPIRITUS
TENTADORES


Os conjuro. espíritu rebelde, habitante y arruinador de esta a que t demora nl pretexto desaparezcais de aquí haciendo


(1) Aquí dirá su nombre el que opera.

Se hará con el dedo pulgar de la mano derecha una cruz en
la frente; otra en el pecho y otra en el vientre del enfermo.
disolver cualquier maleficio que hayáis echado vos o alguno de vuestros ayudantes: por mí lo disuelvo cantando con la ayuda de Dios y de los espiritus de luz. Adonay. EIolm y Jehovan, quino además, atarte con el precepto formal de obediencia, para que no puedas permanecer. ni volver, ni enviar a otro, ni perturbar esta casa, bajo la pena de que seas quemado eternamente con el Luego de pez y azufre dentudos.

Se bendecirá toda la casa con agua exorcizada y se baria cruces por todas las paredes con el cuchillo de mango blanco, diciendo:

“Yo te exorcizo, criatura-casa para que seas libre de los espiritus tentadores que te han hecho su morada".
Es bueno saber que cuando los espiritas malignos se muestran en las casas haciendo ruidos y dando golpes sin atacar. las personas, es porque no tienen dominio sobre ellas, bien porque en sus manos llenen la marca de la cruz de San Bartolomé o bien porque el hechizo sólo les permita molestar sin tocar a las personas.


EXORCISMOS CONTRA LOS PEDRISCOS
Y HURACANES



Tanto la conjuración como las cruces se han de repetir cuatro veces en la dirección de los cuatro puntos cardinales.
“Yo os conjuro, nubes, huracanes. granizadas, pedriscos y tormentas. en el nombre del gran Dios viviente de Eloim, Jehovan y Mitraton, a que os disolváis como la sal en el agua sin causar daño ni estrago ninguno”.
Dicho esto a tomará cuchillo de mango blanco y se harán con él cuatro cruces en el aire como si se cortara de arriba abajo y de izquierda a derecha.

AQUI TRABAJAMOS..., DURMIENDO ¡ NO MOLESTAR!

¿QUIERES SALIR AQUI? , ENLAZAME

-

ClickComments