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EL ARTE OSCURO

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sábado, 19 de julio de 2008

Álbumes web de Picasa - pedrozar1964

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lunes, 14 de julio de 2008

EL VAMPIRO DE SUSSEX -- ARTHUR CONAN DOYLE

El Vampiro de Sussex

Arthur Conan Doyle

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Holmes acabó de leer cuidadosamente una nota que le había llegado en el último reparto de correo. Luego, con una risita contenida, que era en él lo más cercano a la risa, me la tendió.
-Como ejemplo de mezcla de lo moderno y lo medieval, de lo práctico y lo demencialmente fantástico, creo que éste debe ser indudablemente el límite -dijo-. ¿Qué le parece, Watson?
Leí lo que sigue:
46 0ld Jewry 19 de noviembre.
Asunto: Vampiros.

Señor: nuestro cliente, el señor Robert Ferguson, de Ferguson & Muirhead, mayorista de té, de Mincing Lane, nos ha dirigido una consulta con fecha de la presente en relación a los vampiros. Dado que nuestra firma está enteramente especializada en impuestos de maquinaria, el asunto difícilmente queda dentro de nuestra esfera de actividades, y, en consecuencia, hemos recomendado al señor Ferguson que le visite a usted y le exponga el caso. No nos hemos olvidado del éxito de su intervencion en el caso Matilda Briggs.
Somos, señor, de usted muy atentamente,
Morrison, Morrison y dodd.
E.J.C.

-Matilda Briggs no era el nombre de ninguna joven, Watson -dijo Holmes, en tono reminiscente-. Era un buque relacionado con la rata gigante de Sumatra. Es una historia que el mundo no está todavía preparado para oír. Pero, ¿qué sabemos de vampiros? ¿Entra eso en nuestra esfera de actividades? Cualquier cosa es mejor que la inactividad, pero lo cierto es que parece como si nos hubieran trasladado a un cuento fantástico de los hermanos Grimm. Extienda el brazo, Watson, y veamos qué nos cuenta la V.
Me eché hacia atrás y tomé el enorme fichero al que Holmes había aludido. Lo sostuvo sobre las rodillas, y su mirada fue pasando, lenta y amorosamente, por el registro donde los viejos casos se mezclaban con la información acumulada a lo largo de su vida.
-Viaje del Gloria Scott -leyó-. Fue un feo asunto. Me parece recordar que usted lo puso por escrito, Watson, aunque no puedo felicitarle por el resultado. Victor Lynch, el falsificador. Veneno... lagarto venenoso, o gila. Un caso notable, ése. Vittoria, la bella del circo. Vanderbilt y el ladrón ambulante. Víboras. Victor, el asombro de Hammersmith. ¡Vaya, vaya! ¡Querido viejo índice! Nada se le escapa. Escuche esto, Watson: Vampirismo en Hungría. Y también: Vampiros en Transilvania.
Recorrió impacientemente las páginas con la mirada, pero al cabo de una breve lectura ensimismada dejó a un lado el enorme registro con un gruñido de decepción.
-¡Basura, Watson! ¡Basura! ¿Qué tenemos nosotros que ver con cadáveres andarines que sólo se quedan en sus tumbas si se les clava una estaca en el corazón? Es pura chifladura.
-Pero, indudablemente -dije yo-, el vampiro no es necesariamente un muerto. Una persona viva podría tener la costumbre. He leído algo, por ejemplo, de viejos que chupaban la sangre de jóvenes para apoderarse de su juventud.
-Tiene usted razón, Watson. En una de esas referencias se menciona esta leyenda. Pero, ¿vamos a prestar seriamente atención a esta clase de cosas? Esta agencia pisa fuertemente el suelo, y así debe seguir. El mundo es suficientemente ancho para nosotros. No necesitamos fantasmas. Me temo que no podemos tomarnos al señor Robert Ferguson demasiado en serio. Quizá esta nota sea suya, y pueda arrojar alguna luz sobre lo que le preocupa.
Tomó una segunda carta que había permanecido olvidada sobre la mesa mientras había estado absorto en la primera. Empezó a leerla con una sonrisa divertida en el rostro, pero esa expresión se fue mutando en otra de intenso interés y concentración. Cuando terminó, permaneció algún rato perdido en meditaciones, jugueteando con la carta entre los dedos. Finalmente, se despertó sobresaltado de su ensueño.
-Mansión Cheeseman, Lamberley. ¿Dónde está Lamberley?
-Está en Sussex, al sur de Horsham.
-No muy lejos, ¿eh? ¿Y la mansión Cheeseman?
-Conozco esa zona, Holmes. Está llena de viejas casas que llevan los nombres de los hombres que las construyeron hace siglos. Tiene usted las mansiones Odley, y Harvey, y Carriton... A la gente se la ha olvidado, pero sus hombres viven en sus casas.
-Precisamente -dijo Holmes, fríamente. Era una de las peculiaridades de su modo de ser, orgulloso y reservado, el que, si bien almacenaba muy rápida y cuidadosamente en el cerebro toda nueva información, raras veces daba muestras de agradecimiento a aquel que se la hubiera proporcionado-. Estoy por afirmar que sabremos muchas más cosas de la mansión Cheeseman, en Lamberley, antes de haber terminado con esto. La carta es, tal como esperaba, de Robert Ferguson. A propósito, dice que le conoce a usted.
-¿Que me conoce?
-Mejor lea la carta.
Me tendió la carta. Llevaba el encabezamiento citado. Decía así:
Querido mister Holmes: me ha sido usted recomendado por mis abogados, pero, a decir verdad, el asunto es tan extraordinariamente delicado que resulta sumamente difícil hablar de él. Concierne a un amigo mío en cuyo nombre actúo. Este caballero se casó hará como cinco años con una dama peruana, hija de un negociante peruano al que había conocido en relación con la importancia de nitratos. La dama era muy hermosa, pero su cuna extranjera y su distinta religión determinaron siempre una separación de intereses y de sentimientos entre marido y mujer, de modo que, al cabo de un tiempo, el amor de mi amigo hacia ella pudo enfriarse, y pudo considerar aquel matrimonio como un error. Sentía que había aspectos del modo de ser de su mujer que nunca podría explorar ni entender. Esto era tanto más penoso cuanto que ella era la esposa más amante que hombre pueda desear, y, según toda apariencia, absolutamente leal.
Ahora vayamos al punto que le expondré más claramente cuando hablemos. Lo cierto es que esta nota pretende solamente darle una idea general de la situación y averiguar si está usted dispuesto a intervenir en el asunto. La dama empezó a mostrar ciertos rasgos extraños, totalmente ajenos a su carácter habitual, que es dulce y apacible. El hombre había estado ya casado, y tenía un hijo de su primera mujer. El muchacho tenía quince años, y era un chico muy simpático y afectuoso, aunque desdichadamente lisiado a consecuencia de un accidente en su infancia. En dos ocasiones se sorprendió a la mujer en el momento de atacar al pobre muchacho, sin la menor provocación por parte de éste. Una de las veces le golpeó con un bastón, causándole un gran moretón en el brazo.
Eso no fue nada, sin embargo, si se compara con su conducta con su propio hijo, un niñito que aún no ha cumplido el año. En cierta ocasión, hace cosa de un mes, este niño había sido dejado solo por su aya durante unos pocos minutos. Un fuerte grito del niño, como de dolor, hizo volver al aya. Cuando ésta entró corriendo en la habitación, vio a su ama, la señora de la casa, inclinada sobre el niño y, aparentemente mordiéndole en el cuello. El niño tenía en el cuello una pequeña herida por la que salía un hilillo de sangre. El aya quedó tan horrorizada que quiso llamar al marido, pero la dama le imploró que no lo hiciera, e incluso le dio cinco libras como precio de su silencio. No dio ninguna explicación, y de momento, no se habló más del asunto.
Aquello dejó, sin embargo, una impresión terrible en el aya, y, desde entonces, vigiló estrechamente a su ama, y montó una guardia más cuidadosa sobre el niño, al que quería tiernamente. Le pareció que, del mismo modo que ella vigilaba a la madre, la madre la vigilaba a ella, y que, cada vez que se veía obligada a dejar solo al niño, la madre esperaba llegar hasta él. El aya guardó al niño día y noche, y día y noche la silenciosa madre vigilante parecía estar al acecho como el lobo acecha al cordero. Esto le parecerá increíble, y, sin embargo, le ruego que se lo tome con toda seriedad, porque la vida de un niño y la cordura de un hombre puede depender de ello.
Finalmente llegó el día tremendo en que los hechos no pudieron seguir siendo ocultados al marido. Los nervios del aya no resistieron; no podía seguir soportando la tensión, y se lo contó todo al hombre. A él le pareció aquello una historia tan descabellada como ahora puede parecérselo a usted. Sabía que la suya era una esposa amante, y, salvo por los ataques contra su hijastro, una madre amante. ¿Cómo, entonces, era posible que hubiera herido a su querido niñito? Le dijo al aya que estaba disparatando, que sus sospechas eran las de una demente, y que no podían tolerarse semejantes infundios contra la señora. Mientras hablaban, se oyó un grito de dolor. Aya y amo se abalanzaron juntos hacia el cuarto del niño. Imagínese sus sentimientos, señor Holmes, cuando vio a su mujer levantarse de la posición de arrodillada, junto a la cuna, y vio sangre en el cuello al descubierto del niño y sobre la sábana. Profiriendo un grito de horror, volvió hacia la luz el rostro de su mujer y le vio sangre alrededor de los labios. Era ella, ella, más allá de toda duda, la que había bebido sangre del pobre niño.
Así está la cosa. La mujer está ahora confinada en su habitación. No ha habido explicaciones. El marido está medio enloquecido. El sabe, como yo, muy poco de vampirismo, aparte del nombre. Habíamos pensado que era algún cuento fantástico de tierras lejanas. Y, sin embargo, aquí, en Inglaterra, en el corazón mismo de Sussex... Bueno, todo esto podríamos discutirlo mañana por la mañana. ¿Acepta usted recibirme? ¿Querrá emplear sus notables talentos en ayudar a un hombre aturdido? Si es así, tenga la amabilidad de cablegrafiar a Ferguson, Mansión Cheeseman, Lamberley, y estaré en sus habitaciones a las diez.
Sinceramente suyo,
Robert Ferguson.
P.S.-Creo que su amigo Watson jugaba al rugby en el equipo de Blackheath cuando yo era tres cuartos en el de Richmond. Es la única referencia de orden personal que puedo darle.

-Claro que lo recuerdo -dije, dejando la carta-. El grandullón Bob Ferguson, el mejor tres cuartos que nunca tuvo Richmond. Fue siempre un tipo excelente. Es muy suyo el preocuparse por el problema de un amigo.
Holmes me miró pensativamente y meneó la cabeza.
-Watson, jamás lograré alcanzar sus fronteras -dijo-. Hay en usted posibilidades inexploradas. Haga el favor de enviar un cable, como un buen chico: «Estudiaré su caso gustosamente.»
-¡Su caso!
-No debemos permitir que piense que esta agencia es un asilo de retrasados mentales. Claro que es su caso. Envíele el cable y olvídese del asunto hasta mañana.
La mañana siguiente, puntualmente a las diez, Ferguson entraba en nuestra salita. Yo le recordaba como un hombre alto y flaco, de miembros sueltos, con una veloz carrera que le había permitido burlar a muchos defensas contrarios. Creo que no hay cosa más penosa que encontrarse con los restos naufragados de un atleta que se ha conocido en su plenitud. Su fuerte estructura estaba abatida, su pelo rubio era ralo, y estaba cargado de hombros. Temí suscitar en él impresiones correlativas.
-Hola, Watson -dijo; y su voz seguía siendo grave y cordial-. No tiene usted exactamente el mismo aspecto del hombre al que yo tiré por encima de las cuerdas en Old Deer Park. Supongo que yo también debo estar un tanto cambiado. Pero han sido estos últimos uno o dos días los que me han envejecido. He visto por su telegrama, señor Holmes, que es inútil que me presente como emisario de otra persona.
-Es más fácil el trato directo
-Desde luego. Pero puede usted suponer lo difícil que resulta hablar así de la mujer que uno está obligado a proteger y ayudar. ¿Qué puedo hacer? ¿Cómo voy a acudir a la policía con semejante historia? Pero hay que proteger a los niños. ¿Es que está loca, señor Holmes? ¿Llevará esto en la sangre? ¿Ha conocido usted algún caso parecido en su carrera? Por el amor de Dios, deme algún consejo, porque ya no doy más de mí.
-Es muy natural, señor Ferguson. Ahora siéntese y cálmese, y deme algunas respuestas claras. Puedo asegurarle que yo sí puedo dar muchísimo más de mí, y que confío en encontrar alguna solución. Ante todo, dígame qué pasos ha dado. ¿Sigue su mujer cerca de los niños?
-Tuvimos una escena terrible. Es una mujer amantísima, señor Holmes. Si alguna vez una mujer ha amado a su marido en cuerpo y alma, ésa es ella. Le partió el corazón el que yo hubiera descubierto ese secreto, ese horrible e increíble secreto. Ni siquiera dijo nada. No dio a mis reproches otra respuesta que una expresión como enloquecida y desesperada en sus ojos al mirarme, luego se fue corriendo a su habitación y se encerró en ella. Desde entonces se ha negado a verme. Tiene una doncella llamada Dolores que ya estaba a su servicio antes de que se casara... Es una amiga más que una criada. Le lleva la comida.
-Entonces, ¿el niño no está en peligro inmediato?
-La señora Mason, el aya, ha jurado que no le dejará ni de día ni de noche. Puedo confiar por entero en ella. Más que por él estoy inquieto por el pobrecito Jack, porque tal como le dije en mi nota, ha sido atacado por ella dos veces.
-¿Pero sin sufrir heridas?
-No. Le golpeó salvajemente. Es una cosa todavía más terrible si se tiene en cuenta que es un pobre inválido inofensivo -las duras facciones de Ferguson se dulcificaron al hablar de su chico-. Uno pensaría que la condición del muchacho ablandaría el corazón de cualquiera. Una caída en la niñez y la columna vertebral deformada, señor Holmes. Pero, por dentro, el más dulce y afectuoso de los corazones.
Holmes había tomado la carta del día anterior y la estaba releyendo.
-¿Qué otros ocupantes tiene su casa, señor Ferguson?
-Dos criados que no hace mucho que están a nuestro servicio. Un mozo de cuadras, Michael, que duerme en la casa. Mi mujer, yo mismo, mi chico Jack, el pequeño, Dolores y la señora Mason. Eso es todo.
-Conjeturo que no conocía usted bien a su esposa en la época de su matrimonio.
-Hacía sólo unas pocas semanas que la conocía.
-¿Cuánto tiempo ha estado con ella la doncella Dolores?
-Algunos años.
-Entonces, ¿Dolores debe conocer mejor que usted el carácter de su mujer?
-Sí, podría decirse que sí.
Holmes anotó algo.
-Imagino -dijo- que puedo ser más útil en Lamberley que aquí. Es eminentemente un caso de investigación personal. Si la dama permanece en su habitación, nuestra presencia no puede irritarla ni incomodarla. Naturalmente, nos alojaremos en la posada.
Ferguson tuvo un gesto de alivio.
-Esto es lo que yo esperaba, señor Holmes. Hay un tren excelente que sale a las dos de la estación Victoria, si puede venir.
-Claro que iremos. Ahora tenemos un bache de trabajo. Puedo concederle indivisamente mis energías. Naturalmente, Watson nos acompaña. Pero hay uno o dos puntos de los que quisiera estar seguro antes de partir. Esa desdichada dama, tal como lo entiendo, ha atacado, aparentemente, a ambos niños: a su propío hijo y al del primer matrimonio de usted.
-Así es.
-Pero estos ataques toman formas diferentes, ¿no es cierto? Golpeó a su hijastro.
-Una vez con un bastón, y otra muy salvajemente con las manos.
-¿No dio ninguna explicación de porqué le golpeaba?
-Ninguna, salvo que le odiaba. Una y otra vez dijo esto.
-Bueno, no se desconoce esto en las madrastras. Celos póstumos, por decirlo de algún modo. ¿Es celosa la dama por naturaleza?
-Sí, es muy celosa... Es celosa con toda la fuerza de su vehemente amor tropical.
-Pero el muchacho... Tiene quince años, creo haber entendido, y probablemente estará muy desarrollado mentalmente, puesto que su cuerpo está tan limitado en la acción. ¿No dio él ninguna explicación de esos ataques?
-No. Declaró que no había ninguna razón para ellos.
-¿Hicieron buenas migas en otro tiempos?
-No; nunca hubo amor entre ellos.
-Y, sin embargo, dice usted que es un chico muy afectuoso.
-En todo el mundo no puede haber otro hijo tan ferviente. Mi vida es su vida. Está absorto en todo lo que digo y hago.
Holmes anotó nuevamente algo. Permaneció un rato perdido en sus pensamientos.
-Sin duda, usted y su hijo eran grandes camaradas antes de este segundo matrimonio. Estaban muy cerca el uno del otro, ¿no es cierto?
-Sí, muy cierto.
-Y el chico, siendo tan afectuoso de naturaleza, estaría muy apegado, sin duda, a la memoria de su madre.
-Sí, mucho.
-Parece ser, desde luego, un interesantísimo muchacho. Otro punto acerca de esos ataques. ¿Los extraños ataques contra el niño pequeño, y las agresiones contra su hijo, se produjeron en los mismos períodos?
-En el primer caso, así fue. Fue como si se hubiera adueñado de ella una especie de frenesí, y hubiera descargado su furia contra ambos. En el segundo caso Jack fue la única víctima. La señora Mason no tenía quejas en torno al niño.
-Eso, ciertamente, complica las cosas.
-No acabo de seguirle, señor Holmes.
-Probablemente no. Uno se forma teorías provisionales, y espera a que el tiempo o nuevos conocimientos las desbaraten. Una mala costumbre, señor Ferguson, pero el hombre es débil. Me temo que su viejo amigo, aquí presente, haya dado una visión exagerada de mis métodos científicos. Sin embargo, en el punto en que estamos, me limitaré a decir que su problema no me parece insoluble, y que puede contar con que estaremos en la estación Victoria a las dos.
Era ya entrada la tarde de un triste y brumoso día de noviembre cuando, tras dejar el equipaje en la posada Chequers, de Lamberley, viajamos en coche por un largo y serpenteante camino arcilloso de Sussex, y llegamos finalmente a la vieja casa de campo aislada en que vivía Ferguson. Era un edificio grande y complicado, muy antiguo en su parte central, muy nuevo en las alas, con altas chimeneas estilo Tudor y un techo picudo de lajas de Horsham cubiertas de liquen. Los peldaños de la entrada estaban redondeados por el desgaste, y los viejos azulejos que adornaban el pórtico tenían el emblema de un queso y un hombre, en honor al constructor original (1). En el interior, los techos estaban estriados por macizas vigas de roble, y los suelos irregulares se combaban en pronunciadas curvas. Un olor a cosa vieja y enmohecida invadía todo aquel vetusto edificio.

Había una gran sala central, y a ella nos condujo Ferguson. Allí, en una gran chimenea anticuada cuyo manto de hierro llevaba inscrita la fecha 1670, brillaba y chisporroteaba un espléndido fuego de troncos.
Mirando a mi alrededor, vi que la habitación era una singularísima mezcla de fechas y sitios. Las paredes medio artesonadas podían muy bien haber pertenecido al caballero campesino del siglo diecisiete. Estaban ornamentadas, sin embargo, en la parte inferior por una línea de acuarelas modernas elegidas con gusto, mientras que en la parte superior, donde un yeso amarillento ocupaba el lugar del roble, colgaba una hermosa colección de utensilios y armas sudamericanos, que se había traído sin duda consigo la dama peruana que estaba en el piso de arriba. Holmes se puso en pie, con esa pronta curiosidad que surgía de su impaciente cerebro, y la examinó con bastante atención. Volvió con mirada pensativa.
-¡Vaya! -exclamó- ¡Vaya!
Un spaniel, que había permanecido en una cesta en un rincón, se echó a andar lentamente hacia su amo, avanzando con dificultad. Sus patas traseras se movían irregularmente, y la cola le arrastraba por el suelo. Lamió la mano de Ferguson.
-¿Qué ocurre, señor Holmes?
-El perro. ¿Qué le ocurre?
-Eso quisiera saber el veterinario. Una especie de parálisis. Meningitis espinal, pensó él. Pero se le va pasando. Pronto estará bien... ¿no es verdad, Carlo?
Un temblor de asentimiento recorrió la cola fláccida. Los ojos tristones del animal nos miraron a todos sucesivamente. Sabia que estábamos hablando de su caso.
-¿Le vino de repente?
-En una sola noche.
-¿Cuánto tiempo hace?
-Puede que cuatro meses.
-Muy notable. Muy sugerente.
-¿Qué ve usted en ello, señor Holmes?
-Una confirmación de lo que ya pensaba.
-Por el amor de Dios, ¿qué piensa usted, señor Holmes? ¡Puede que para usted sea un simple ejercicio intelectual, pero para mí es la vida o la muerte! ¡Mi mujer una asesina frustrada! ¡Mi hijo en constante peligro! No juegue conmigo, señor Holmes. Esto es terriblemente serio, demasiado serio.
El grandullón tres cuartos de rugby temblaba de pies a cabeza. Holmes le puso la mano en el hombro, tranquilizadoramente.
-Me temo que la solución, señor Ferguson, sea cual sea, le reserva un dolor -dijo-. Se lo atenuaré todo lo que pueda. Por el momento no puedo decir más, pero espero tener algo definitivo antes de salir de esta casa.
-¡Dios quiera que así sea! Si ustedes me disculpan, caballeros, subiré a la habitación de mi mujer, y veré si se ha producido algún cambio.
Estuvo ausente algunos minutos, durante los cuales Holmes reanudó su examen de los objetos curiosos de la pared. Cuando nuestro anfitrión volvió, estaba claro, por su expresión abatida, que no había hecho ningún progreso. Le acompañaba una joven, alta, esbelta, de tez morena.
-El té está listo, Dolores -dijo Ferguson-. Cuídese de que su ama tenga todo lo que desee.
-Está muy mala -exclamó la muchacha, mirando a su amo con ojos indignados-. No pide comida. Está muy mala. Necesita un médico. Me daba miedo estar sola con ella sin un médico.
Ferguson me miró con una interrogación en los ojos.
-Me encantaría ser de alguna utilidad.
-¿Recibirá su ama al doctor Watson?
-Que venga. No se lo preguntaré. Necesita un médico.
-Entonces, iré con usted de inmediato.
Seguí a la muchacha, que temblaba presa de un fuerte nerviosismo, por las escaleras y por un viejo pasillo. A su extremo había una maciza puerta lacada de hierro. Se me ocurrió, al verla, que si Ferguson trataba de llegar por la fuerza junto a su mujer la cosa no le resultaría fácil. La muchacha se sacó una llave del bolsillo, y las pesadas planchas de roble crujieron sobre sus viejos goznes. Entré, y ella me siguió rápidamente, cerrando la puerta detrás suyo.
En la cama había una mujer, evidentemente con mucha fiebre. Estaba consciente sólo a medias, pero cuando entré unos ojos asustados, pero hermosos, me miraron con miedo. Al ver a un extraño, pareció sentir alivio, y con un suspiro dejó caer nuevamente la cabeza sobre la almohada. Avancé hacia ella pronunciando algunas palabras de confortación, y permaneció quieta mientras le tomaba el pulso y la temperatura. Uno y otra estaban altos, y, sin embargo, mi impresión fue que su condición era más de excitación mental y nerviosa que no de auténtica enfermedad.
-Ha estado así un día, dos días. Temo que se muera -dijo la muchacha.
La mujer volvió hacia mí su hermoso rostro encendido.
-¿Dónde está mi marido?
-Está abajo, y le gustaría verla.
-No le veré. No le veré -y pareció entrar de nuevo en el delirio-. ¡Un diablo! ¡Un diablo! ¡Oh! ¿Qué puedo hacer con ese demonio?
-¿Puedo ayudarla en algo?
-No. Nadie puede ayudarme. Se acabó. Todo está destruido. Haga lo que haga, todo está destruido.
La mujer debía sufrir alguna extraña ilusión. Yo era incapaz de imaginarme al honrado Bob Fergusón como diablo o demonio.
-Señora -dije-, su marido la quiere a usted tiernamente. Está muy apenado por lo que ocurre.
De nuevo volvió hacia mí aquellos ojos magníficos.
-Me quiere. Sí. Pero, ¿es que yo no le quiero a él? ¿No le quiero hasta el punto de sacrificarme antes que romper su querido corazón? Así es como le quiero. Y, sin embargo, él podría pensar de mí... pudo hablarme de aquel modo...
-Está muy dolorido, pero es incapaz de entender.
-No, no puede entender. Pero debería confiar.
-¿Por qué no habla con él? -sugerí.
-No, no; no puedo olvidar aquellas palabras terribles, ni su expresión. No le veré. Ahora váyase. No puede hacer nada por mí. Dígale solamente una cosa. Quiero a mi hijo. Tengo derecho a mi hijo. Este es el único mensaje que puedo enviarle.
Se volvió de cara a la pared y no dijo más.
Volví a la sala de abajo donde Ferguson y Holmes seguían todavía sentados junto al fuego. Ferguson escuchó pensativamente mi narración de la entrevista.
-¿Cómo puedo mandarle a su hijo? -dijo-. ¿Cómo voy a saber qué extraño impulso puede entrarle? ¿Cómo podré jamás olvidar cómo se levantó del lado de la cuna con sangre en los labios? -se estremeció al recordar-. El niño está seguro con la señora Mason, y debe seguir con ella.
Una doncella de elegante uniforme, la única cosa moderna que podía verse en la casa, había traído un poco de té. Mientras lo estaba sirviendo, se abrió la puerta y un jovencito entró en la habitación. Era un muchacho que llamaba la atención: cara pálida, cabello rubio, expresivos ojos azul pálido que se encendían en súbita llama de emoción y alegría cuando su mirada se posaba en su padre. Se abalanzó hacia él y le rodeó el cuello con los brazos, con el abandono de una adolescente enamorada.
-Oh, papá -gritó-, no sabía que ya estuvieras de vueltas. Habría estado aquí esperándote. ¡Oh! ¡Qué contento estoy de verte!
Ferguson se liberó suavemente del abrazo, con ciertas muestras de turbación.
-Querido muchacho -dijo, dando unos tiernos golpecitos en la rubia cabeza-, he vuelto pronto porque he podido convencer a mis amigos, el señor Holmes y el doctor Watson, para que vinieran a pasar la velada con nosotros.
-¿Es el señor Holmes, el detective?
-Sí.
El jovencito nos miró de un modo penetrante y, según me pareció, poco amistoso.
-¿Qué me dice de su otro hijo, señor Ferguson? -preguntó Holmes- ¿Podríamos ver al bebé?
-Pídele a la señora Mason que baje al niño -dijo Ferguson. El muchacho se marchó con un andar extraño, bamboleante, que delató a mis ojos médicos que sufría de una afección espinal. Volvió al poco rato, y, detrás suyo, venía una mujer alta y delgada que llevaba en sus brazos a un hermosísimo niño, de ojos negros y pelo rubio, una maravillosa mezcla de lo sajón y lo latino. Ferguson, evidentemente estaba loco por aquel niño, ya que lo tomó en sus brazos y lo acarició tiernamente.
-Y pensar que alguien pueda tener el corazón tan duro como para hacerle daño -murmuró, bajando la mirada hacia la pequeña mancha rojo vivo del cuello del querubín.
Fue en aquel momento cuando casualmente miré a Holmes, viéndole una expresión singularísimamente concentrada. Su cara estaba inmóvil, como tallada en marfil, y sus ojos, que por un momento habían mirado a padre e hijo, estaban ahora enfocados, con vehemente curiosidad, en algo que se encontraba al otro extremo de la habitación. Siguiendo su mirada, no pude suponer otra cosa sino que a través de la ventana contemplaba el melancólico jardín mojado. Cierto que había una persiana medio cerrada por la parte de fuera, obstruyendo la visión, pero, con todo, era indudablemente la ventana lo que Holmes miraba con concentrada atención. Luego sonrió, y su mirada volvió al bebé. En su cuello regordete estaba la pequeña señal hinchada. Sin decir nada, Holmes la examinó atentamente. Finalmente, tomó y agitó levemente uno de los pequeños puños que revoloteaban ante su cara.
-Adiós, hombrecito. Has tenido un extraño comienzo en la vida. Aya, quisiera tener unas palabras con usted en privado.
Se la llevó aparte y le habló vehemente durante algunos minutos. Sólo pude oír las últimas palabras, que fueron: «Espero que su inquietud no tarde en quedar apaciguada.» La mujer, que parecía ser una criatura de la especie huraña y silenciosa, se retiró con el niño.
-¿Como es la señora Mason? -preguntó Holmes.
-No muy convincente externamente, como puede ver, pero tiene un corazón de oro, y quiere muchísimo al niño.
-¿Te gusta la señora Mason, Jack? -Holmes se volvió repentinamente hacia el muchacho, cuya expresiva cara se ensombreció. Negó con la cabeza.
-Jacky tiene agrados y desagrados muy acentuados -dijo Ferguson, rodeando con el brazo los hombros del muchacho-. Afortunadamente, yo estoy entre sus agrados.
El chico apoyó arrulladoramente la cabeza en el pecho de su padre. Ferguson lo separó suavemente.
-Vete ya, Jacky, pequeño -dijo; y contempló a su hijo con mirada amorosa hasta que hubo desaparecido-. Ahora, señor Holmes -prosiguió, cuando el chico se hubo ido-, realmente me doy cuenta de que le he metido en un problema sin solución, porque ¿qué puede hacer aparte de concederme su simpatía? Debe ser un asunto extremadamente delicado y complejo desde su punto de vista.
-Es ciertamente delicado -dijo mi amigo, con una sonrisa divertida-, pero ahora no se me representa complejo. Ha sido un caso propio para la deducción intelectual; pero cuando esta deducción intelectual original se ve confirmada punto por punto por numerosos incidentes independientes, entonces lo subjetivo se hace objetivo, y podemos decir confiadamente que hemos llegado a la meta. De hecho, ya había llegado a ella antes de salir de Baker Street; el resto ha sido meramente observación y confirmación.
Ferguson se llevó su manaza a la arrugada frente.
-Por el amor del cielo, Holmes -dijo, roncamente-, si es usted capaz de ver la verdad de este asunto, no me mantenga en la inquietud. ¿En qué posición me encuentro? ¿Qué debo hacer? No me importa cómo haya llegado usted a establecer los hechos, mientras realmente los conozca.
-Desde luego, le debo una explicación, y la tendrá. Pero, ¿me permite llevar las cosas a mi manera? ¿Puede recibirnos la dama, Watson?
-Está enferma, pero goza de toda su razón.
-Muy bien. Sólo en su presencia podremos aclararlo todo. Subamos a verla.
-No me recibirá -exclamó Ferguson.
-Oh, sí, lo hará -dijo Holmes. Garrapateó unas pocas líneas en un papel-. Usted, al menos, tiene la entrée, Watson. ¿Tendrá la bondad de entregarle esta nota a la dama?
Subí nuevamente, y entregué la nota a Dolores, que abrió la puerta cautamente. Al cabo de un minuto oí un grito en el interior, un grito en el que parecían mezclarse la alegría y la sorpresa, Dolores sacó la cabeza por la puerta.
-Les recibirá. Escuchará -dijo.
Ferguson y Holmes subieron a mi llamada. Cuando entramos en la habitación, Ferguson dio uno o dos pasos hacia su mujer, que se había incorporado en la cama; pero ella hizo con la mano ademán de detenerle. Ferguson se dejó caer en un sillón, y Holmes y yo nos sentamos a su lado, después de una inclinación de cabeza a la dama, que miró a Holmes con los ojos dilatados por el asombro.
-Creo que podríamos prescindir de Dolores -dijo Holmes-. Oh, muy bien, señora, si prefiere que se quede, no tengo nada que objetar. Mire, señor Ferguson, soy un hombre ocupado, con muchas visitas, y mis métodos tienen que ser breves y directos. La operación quirúrgica más rápida es la menos dolorosa. Permítame que antes que nada le diga algo que tranquilizará su espíritu. Su mujer es muy buena, muy amante, y ha sido tratada muy mal.
Ferguson se puso en pie con un grito de alegría.
-Demuéstreme esto, señor Holmes, y estaré en deuda con usted para siempre.
-Lo haré, pero al hacerlo le heriré profundamente en otra dirección.
-No me importa, si libera de culpa a mi mujer. Todo lo demás que hay en el mundo no es nada comparado con eso.
-Permítame contarle, entonces, el curso de los razonamientos que pasaron por mi mente en Baker Street. La idea de un vampiro me resultaba absurda. Y, sin embargo, su observación era precisa. Usted había visto a la dama levantarse de junto a la cuna del niño con sangre en los labios.
-Cierto.
-¿No se le ocurrió que puede chuparse una herida con propósitos distintos al de extraer sangre? ¿Acaso no hubo una reina en la historia de Inglaterra que chupó una herida para sacar de ella el veneno?
-¡Veneno!
-Cosa corriente en Sudamérica. Mi instinto percibió la presencia de esas armas de la pared antes de haberlas visto. Hubiera podido tratarse de otro veneno, pero eso fue lo que se me ocurrió. Cuando vi el pequeño carcaj vacío junto al pequeño arco de cazar pájaros, eso era exactamente lo que esperaba ver. Si el niño resultaba pinchado con una de esas flechas impregnadas en curare o en cualquier otro alcaloide diabólico, moriría a menos que se chupara el veneno de la herida. ¡Y el perro! Si alguien fuera a usar un veneno como ése, ¿no lo probaría primero para comprobar que no había perdido sus virtudes? No había previsto al perro, pero al menos lo entendí, y encajó en mi reconstrucción. ¿Entiende ahora? Su mujer temía un ataque de esa clase. Vio que se producía, y salvó la vida del niño; y, sin embargo, no quiso contarle a usted la verdad, porque sabía cuánto quería usted al muchacho, y temió romperle el corazón.
-¡Jacky!
-Le estuve observando hace unos momentos, cuando usted acariciaba al pequeño. Su cara se reflejaba claramente en la ventana, porque la persiana cerrada convertía al cristal en espejo. Vi en esa cara tantos celos, tanto odio cruel, como raras veces he visto en un rostro humano.
-¡Mi Jacky!
-Tiene usted que afrontarlo, señor Ferguson. Es todavía más penoso por cuanto que ha sido un amor deformado, un amor demencialmente exagerado hacia usted, y probablemente hacia su difunta madre, el que le ha inducido a actuar. Su alma entera está consumida por el odio a ese espléndido niñito, cuya salud y belleza contrastan con su propia deficiencia.
-¡Santo Dios! ¡Es increíble!
-¿He dicho la verdad, señora?
La mujer sollozaba, con la cara hundida entre las almohadas. En aquel momento se volvió hacia su marido.
-¿Cómo podía decírtelo, Bob? Sabía qué golpe sería para ti. Era mejor que esperara, y que lo supieras por otros labios que los míos. Cuando este caballero, que parece poseer poderes mágicos, me escribió que lo sabía todo, me sentí extremadamente feliz.
-Creo que mi receta para el señorito Jacky sería un año de viaje por mar -dijo Holmes, poniéndose en pie-. Sólo me queda una cosa oscura, señora. Podemos entender perfectamente sus ataques contra Jacky. La paciencia de una madre tiene un limite. Pero, ¿cómo se atrevió a dejar solo al niño estos últimos dos días?
-Se lo había contado a la señora Mason. Ella sabía.
-Exacto. Eso pensé.
Ferguson estaba junto a la cama, conteniendo los sollozos, con las manos tendidas, tembloroso.
-Creo, Watson, que es el momento de marchamos -dijo Holmes, en un susurro-. Si coge usted de un brazo a la excesivamente fiel Dolores, yo la cogeré del otro. Eso. Ahora -añadió, cerrando la puerta detrás suyo-, creo que podemos dejar que arreglen entre ellos lo que queda pendiente.
Sólo tengo una anotación más sobre este caso. Se trata de la carta que escribió Holmes como respuesta final a aquella con que empezaba este relato. Decía así:

Baker Streeet, 21 de noviembre.
Asunto: Vampiros.
Señor: en respuesta a su carta del 19, me permito comunicarle que he estudiado el caso de su cliente, el señor Robert Ferguson, de Ferguson & Muirhead, mayoristas de té, de Mincing Lane, y que el asunto ha sido llevado a una satisfactoria conclusión. Agradeciéndole su recomendación, soy de ustedes, atento, seguro servidor,
Sherlock Holmes.

(1) El nombre de la mansión, «Cheeseman», está formado por «cheese», queso, y «man», hombre. Literalmente: «hombre de queso».

FIN


Mas en “Sherlock Holmes, el detective por antonomasia”
http://www.angelfire.com/falcon/s_holmes/index.html

jueves, 10 de julio de 2008

EL PODER DE LOS ARCÁNGELES -- ANGELES CUSTODIOS

EL PODER DE LOS ARCÁNGELES -- ANGELES CUSTODIOS
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Nuestros Ángeles Custodios están a las órdenes de los Arcángeles, y muchas veces su capacidad resolutiva depende de lo que digan sus jefes.
No hay que olvidar que cada uno de los 72 Ángeles Custodios operan principalmente sobre el quintil del signo astrológico que ocupan. Este quintil, por si alguien no no se había dado cuenta, corresponde aproximadamente a cada cinco días del signo en cuestión.
Cada quintil, y por ende cada Ángel Custodio, responden en grupos de 18 a una de las letras sagradas de IHVH (Jehová), y en cada una de estas letras hay un Arcángel que se encarga de mandar sobre otros Arcángeles y sobre nuestros Ángeles Custodios.

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ARCÁNGEL METATRÓN
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Custodio del Móvil Primario,
representante de Dios en la Tierra, reflejo de Jehová ante nuestros ojos y capacidad de concepción.
Jerarca de todos los Ángeles y Arcángeles, y directamente de la Orden Angelical de los Ha-Qadesh.
Tiene influencia y poder sobre todas las cosas y todos los seres del universo conocido.
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RATZIEL ARCÁNGEL
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Custodio del Zodíaco.
Jerarca de la Orden de los Auphanin (Ofanines o Tronos).
Tiene poder sobre las estrellas, y sobre las constelaciones y planetas que a su vez nos influyen. Se encarga de mantener el orden y de evitar el caos de la pequeña parte del universo que nos corresponde. Y determina el destino de todos y cada uno de los humanos, así como de todas y cada una de las cosas que afectan directa o indirectamente al hombre
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TZAPHQUIEL ARCÁNGEL
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Custodio de Saturno.
Jerarca de la Orden de los Aralim.
Tiene poder sobre el sistema planetario en general, y sobre las personas de Capricornio y Acuario directamente. Mantiene el equilibrio entre espíritu, mente y materia. Vigila las jerarquías humanas y la evolución física, mental y espiritual de todos y cada uno de los hombres. A él debemos la fuerza de la gravedad, la existencia de las plantas y el sentido del tiempo. Los primeros hombres creyeron que era Dios en persona.
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TZADQUIEL ARCÁNGEL

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Custodio de Júpiter.
Jerarca de la Orden de los Chasmalin (Dominaciones).
Tiene poder sobre los planetas menores. Mantiene el equilibrio de las fuerzas en la naturaleza de los demás planetas. Es el Señor de los Elementos, de la lluvia y el trueno, del volcán y el fuego, del viento y las mareas, de los temblores y el movimiento de los continentes. A él debemos las primeras formas de vida animal sobre la Tierra. Cuando los seres humanos descubrieron el fuego y empezaron a organizarse cultural y socialmente, dejaron de creer en Tzaphquiel y erigieron a Tzadquiel como el nuevo Dios de los hombres. Influye directamente sobre los nativos de Sagitario y de Piscis.
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KHAMAEL ARCÁNGEL
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Custodio de Marte.
Jerarca de los Serafines.
Tiene poder sobre la historia de los hombres, y desde tiempos remotos se le ha considerado el dios de l aguerra. Destruyó las primeras formas humanas defectuosas, pero instauró otros animales superiores. Cuando los Elohim trajeron las nuevas formas humanas, las que viven hasta nuestros días, Khamael regaló el Arte a los hombres. Influye directamente sobre los nativos de Aries y de Escorpio.
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MIGUEL ARCÁNGEL
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Custodio del Sol.
Jerarca de la Orden de los Malachim (Virtudes).
Tiene poder sobre el desarrollo y el orden de todos los seres vivos que han poblado la tierra. A él debemos la depuración de la Tierra tras los primeros cataclismos, y la siembra de la diversidad de las especies, así como las primeras organizaciones humanas y el desarrollo de las mismas hasta nuestros días. Las primeras grandes civilizaciones lo señalaron como el Dios Sol, dándole toda clase de atributos y nombres. Influye directamente sobre el signo de Leo.
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HANIEL ARCÁNGEL
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Custodio de Venus.
Jerarca de la Orden de los Elohim.
Tiene poder sobre el orden social de los seres humanos, y sobre el equilibrio entre los seres humanos y las especies inferiores. A él le debemos los sentimentos, las emociones y la devoción, así como el nacimiento de la humanidad como la conocemos ahora, ya que su orden fue la encargada de sembrar la nueva semilla divina en la faz de la Tierra, representada por Adán y Eva, pero que en realidad atañe a todas las razas y pueblos que habitan la Tierra desde que el hombre primitivo se convirtió en verdadero hombre. Hasta los Kayapó del Amazonas se refieren a Haniel y los Elohim en sus leyendas, cuando hablan de los seres celestiales que abrieron el Cielo para que ellos bajaran a habitar la Tierra. Influye directamente sobre los signos de Tauro y Libra.
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RAFAEL ARCÁNGEL
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Custodio de Mercurio.
Jerarca de la Orden de los Beni Elohim (Hijos de los Elohim).
Tiene poder sobre la inteligencia de todos los seres vivos. Siempre ha estado muy ligado a los hombres, tanto, que los ángeles de su orden sembraron su propia semilla en las mujeres humanas, dándole un gran impulso al desarrollo evolutivo (físico, mental y espiritual) a la humanidad entera. Prácticamente todos los conocimientos, ciencias y técnicas básicas de los hombres se las debemos a él, como la rueda, el lenguaje escrito, la herboristería, etc. Tanto lél como los Beni Elohim continúan ayudando todos los días a los seres humanos. Influye directamente sobre los signos de Géminis y Virgo, los comunicativos y serviciales niños del Zodíaco. Por supuesto, también en esta faceta es el arcángel de la medicina.
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GABRIEL ARCÁNGEL
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Custodio de la Luna.
Jerarca de la Orden de los Querubines.
Tiene poder sobre todo el conocimiento humano, y sobre los valores que observa la humanidad, los mismos que los hombres están inculcando a sus mascotas desde hace miles de años. Esto se debe a que, según las leyendas, los seres humanos de hoy fuimos mascotas de los Querubines y del Arcángel Gabriel cuando la Luna era un lugar habitable, y mientras otros arcángeles depuraban y preparaban la Tierra para que pudiéramos vivir en ella. Quizá también por eso, Gabriel Arcángel es el ser celestial que más intercede por los hombres ante Dios. Influye directamente sobre el signo zodiacal de Cáncer.
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A todos ellos, ocupen la posición que ocupen, podemos acceder con una simple oración, con un simple rezo, ya que todos ellos, junto con sus órdenes angelicales y muchos otros ángeles y arcángeles, siempre están dispuestos a ayudar a sus hermanos menores: nosotros, los seres humanos de ayer, de hoy y de siempre.



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LOS 18 ÁNGELES CUSTODIOS DE LA PRIMERA LETRA SAGRADA ( I )
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URIEL ARCÁNGEL
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Es el Jerarca de la primera letra sagrada, I. Domina sobre los primeros 18 Ángeles Custodios. Ejerce su principal influencia sobre los signos de Aries, Tauro y Géminis (Primavera). Es el primer arcángel redimido, el único ser celestial que ha sufrido los terrores del averno. Tiene poder sobre el impulso y la iniciativa humana, sobre la personalidad de los hombres, sobre su asentamiento y sobre su simiente sobre la faz de la tierra.
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Quintil Custodio Función
1 Ari Al Vehu
El primero de los primeros. Ayuda y protege a los nacidos en esta área del Zodíaco. Otorga inventiva, ingenio y creatividad. Ayuda a conseguir el triunfo. Agiliza los trámites. Da soluciones mágicas a los problemas. Ayuda en todo lo inmediato, por eso, una vez recibida su ayuda, hemos de ponernos manos a la obra y continuar con el trabajo.
2 Ari Al-Yeli Promociona la creatividad. Da impulso a nuestras iniciativas. Favorece las empresas. Despierta el intelecto. Desarrolla el ego. Favorece la videncia. Nos ayuda a cuidar de los menos favorecidos.
3 Ari Al-Sit Protege contra los accidentes. Nos ayuda a tomar decisiones arriesgadas. Favorece las pesquisas. Nos ayuda a encontrar las cosas perdidas. Nos ayuda a obtener lo que merecemos. Favorece las relaciones que nos interesan. Nos ayuda cuando estamos en apuros.
4 Ari Al-Aulem Nos ayuda a ser más atrevidos y audaces. Favorece a nuestras mascotas. Cuida de nuestras propiedades. Favorece nuestros primeros pasos. Nos ayuda a relacionarnos con los demás. Atrae la fortuna. Nos ayuda en el liderazgo. Nos hace ver las cosas con objetividad.
5 Ari Al-Mahash Agiliza el aprendizaje. Mejora nuestra personalidad. Favorece las relaciones personales. Aumenta la pasión. Eleva la moral y da ánimo. Favorece el cuerpo físico. Favorece todos los aspectos policiales. Nos protege de males y atracos.
6 Ari Al-Lelah Favorece todo lo masculino. Nos ayuda a que no nos falte lo más elemental. Favorece la racionalidad. Nos da fuerza, energía y vigor. Nos ayuda a construir y a definir las situaciones. Nos ayuda a poner los cimientos y a fundar las bases. Incentiva la fuerza de la voluntad. Da forma al ingenio y al pensamiento.

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Quintil Custodio Función
1 Tau Al-Akah
Refrena el exceso de impulsividad. Atrae la luz espiritual. Espiritualiza lo material. Asienta los pensamientos. Favorece las siembras. Cuida del ganado y de los terrenos. Favorece el crecimiento corporal. Da sensualidad y favorece el amor. Sensibiliza los sentidos.
2 Tau Al-Kahath Nos ayuda a organizarnos. Administra e incrementa los bienes. Incentiva el ahorro. Favorece la constancia. Incentiva el sentido práctico. Nos ayuda a ser tenaces. Afianza nuestras posiciones. Hace que sean más duraderas nuestras bases. Atrae la riqueza, pero tendremos que luchar por ella. Materializa lo espiritual.
3 Tau Al-Hezi Favorece la belleza personal. Incentiva las habilidades físicas. Da madurez y cimienta las experiencias. Favorece la construcción y las inversiones. Mejora la voz y el sentido musical. Abre las puertas y favorece a la suerte. Da soluciones duraderas a nuestros problemas. Cuida de nuestra infancia. Favorece a todo lo relacionado con los niños.
4 Tau Al-Elad Favorece la estabilidad familiar. Incentiva el sentido artístico. Nos ayuda a ampliar nuestra visión del mundo. Ayuda en las relaciones familiares. Concreta los deseos y nos ayuda a conseguir por lo que luchamos. Nos otorga la tolerancia. Fortalece el organismo. Nos ayuda en los estudios. Atrae herencias. Favorece el reconocimiento ajeno.
5 Tau Al-Lav Impulsa las empresas familiares. Atrae rendimientos y ganancias. Favorece el desarrollo personal. Incentiva el mando y la capacidad de gestión. Fortalece la personalidad. Nos ayuda a responsabilizarnos de los demás. Nos otorga capacidad de organización. Favorece el desarrollo grupal. Incrementa nuestras producciones.
6 Tau Al-Hahau Protege todo lo femenino. Incentiva la curación y el cuidado de los enfermos. Favorece la solidaridad y la ayuda a los demás. Nos ayuda en las tareas pesadas. Nos da capacidad de aguante. Nos ayuda a reflexionar. Nos hace más sensibles y más sensitivos. Favorece el romanticismo. Da estabilidad a las relaciones amorosas. Favorece las uniones y los matrimonios.

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Quintil Custodio Función
1 Gem Al-Yezel
Protege
todo lo fraternal. Nos ayuda a ayudar a la familia. Favorece las relaciones entre hermanos. Incentiva la movilidad. Nos ayuda a ser más versátiles. Nos ayuda a acomodarnos a situaciones dificiles. Da agilidad física y mental. Nos ayuda a superar los cambios.
2 Gem Al-Mebah Favorece la parte femenina que todos llevamos dentro. Nos ayuda a que los demás nos acepten. Nos ayuda a superar problemas personales. Nos abre los ojos y nos muestra nuestras imperfecciones. Nos ayuda a tranquilizar los nervios. Nos da una visión más positiva del mundo. Nos abre las puertas de la magia. Favorece el aprendizaje de idiomas. Nos ayuda a eliminar las barreras mentales propias y ajenas.
3 Gem Al-Heri Favorece la parte masculina que todos llevamos dentro. Nos ayuda a aceptar a los demás. Favorece nuestra capacidad de resolver problemas ajenos. Impide la manipulación y el abuso. Nos aconseja y nos guía por el buen camino. Favorece las nuevas ideas y los nuevos conceptos. Nos ayuda a ser más rápidos y eficientes. Nos da mobilidad y favorece los pequeños desplazamientos.
4 Gem Al-Haquem Favorece a los hijos y la parte filial. Favorece a los que dependen de nosotros. Nos ayuda en nuestras actividades creativas. Favorece nuestras pequeñas obras. Impulsa nuestro lugar en el trabajo. Mejora la comunicación entre las partes. Incentiva el diálogo entre los dispares. Favorece nuestro aspecto político. Nos ayuda a eliminar nervios y tensiones. Nos ayuda a salir de nuestros pequeños vicios.
5 Gem Al-Lau Favorece todo lo que se renueva. Nos ayuda a rejuvenecer o a ver la vida jovialmente. Nos abre los ojos a nuevas posibilidades. Aumenta nuestro carisma personal. Nos ayuda a comunicarnos y a transmitir lo que pensamos. Favorece la información y atrae la fama. Incentiva el don de la palabra. Nos da movilidad, habilidad y energía. Nos ayuda a encontrar soluciones fáciles a problemas dificiles.
6 Gem Al-Keli Favorece el reencuentro interior. Nos ayuda a ponernos de acuerdo con nosotros mismos. Nos ayuda a no encerrarnos en nosotros mismos. Nos ayuda a ahuyentar la soledad. Nos ayuda a reconocer nuestras faltas. Nos ayuda a depurarnos por dentro y por fuera. Nos impulsa a la mejora y al cambio. Favorece los cambios de residencia y de trabajo. Nos abre las puertas a las medicinas alternativas. Favorece el intelecto.



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LOS 18 ÁNGELES CUSTODIOS DE LA SEGUNDA LETRA SAGRADA ( H )
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MIGUEL ARCÁNGEL

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Es el Jerarca de la segunda letra sagrada, H. Domina sobre los segundos 18 Ángeles Custodios. Ejerce su principal influencia sobre los signos Cáncer, Leo y Virgo (Verano). Es el arcángel de la espada de fuego. Tiene poder sobre la colonización de la Tierra, la maternidad, la paternidad y los hijos de los hombres. También domina la intuición, el ego y el servicio. Separa el trigo de la paja, prepara el terreno, incendia los abrojos y depura las nuevas semillas.
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Quintil Custodio Función
1 Cnc Hi-Levo Favorece el conocimiento de las ciencias ocultas. Incentiva la intuición. Nos abre la puerta a otras realidades. Incentiva la imaginación. Racionaliza la fantasía. Nos da fuerza espiritual. Incentiva nuestros sentidos ocultos. Nos ayuda a salir de las depresiones. Estabiliza la salud mental.
2 Cnc Hi-Pahel Favorece todo lo relacionado con la maternidad. Nos ayuda a elevar nuestra parte femenina. Eleva nuestro magnetismo. Nos ayuda a atraer lo que nos interesa. Mejora nuestras funciones orgánicas. Nos ayuda en la fertilidad y destruye la esterilidad. Nos ayuda en los pequeños esfuerzos cotidianos. Mejora nuestra percepción de lo real y de lo irreal.
3 Cnc Hi-Nelak Da forma a la imaginación y a las ideas. Favorece la memoria. Incentiva la fuerza mental. Favorece el desarrollo interior. Enriquece el mundo intelectual. Incrementa los conocimientos. Nos aleja del vicio del alcohol. Nos ayuda a asimilar cuanto sucede a nuestro alrededor. Nos ayuda a mantener los pies en la tierra aunque tengamos la cabeza en la luna.
4 Cnc Hi-Yiai Favorece las funciones endocrinas. Depura las funciones orgánicas. Nos ayuda en el amplio campo de la salud. Favorece las actividades deportivas. Incentiva la capacidad de concentración. Nos reviste de racionalismo. Favorece la fuerza de voluntad dándole constancia y cotidianidad. Eleva los pequeños esfuerzos a lo más alto. Favorece a los humildes ante los grandes. Equilibra las fuerzas propias y ajenas.
5 Cnc Hi-Melah Estructura el pensamiento. Da forma a la intuición. Cimienta la personalidad y la forma física. Favorece las cosechas y las siembras. Da forma a la fertilidad. Incrementa lo ahorrado. Expande las ideas. Concreta y afirma lo alcanzado. Da fuerza y seguridad a nuestros actos. Elimina los temores y desvanece las dudas. Fortalece el presente y da forma al futuro.
6 Cnc Hi-Chaho Nos ayuda a salir de las situaciones más dificiles. Nos ayuda a reponernos de los accidentes. Nos ayuda a superar los problemas más intrincados. Nos salva de las situaciones más peligrosas. Nos ayuda a reponernos de traumas y penas. Nos ayuda a salir de cualquier pozo. Nos da una segunda o una tercera oportunidad en la vida. Mejora nuestro humor y nos da un nuevo sentido de la vida. Nos abre las puertas de la realidad.


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Quintil Custodio Función
1 Leo Hi-Netah Favorece todo lo relacionado con la personalidad y el ego. Incentiva el crecimiento personal. Nos ayuda a brillar con luz propia. Favorece la capacidad de dirigir. Nos ayuda a destacar y a triunfar. Favorece el desarrollo de las iniciativas. Atrae la fortuna a todo tipo de negocios. Nos acerca a la riqueza pero no nos la entrega. Incrementa los valores personales.
2 Leo Hi-Haa Favorece todo lo relacionado con lo paternal. Incentiva el don de mando. Nos ayuda a dirigir nuestras actividades cotidianas. Nos ayuda a dirigir nuestras empresas. Nos ayuda a dirigir nuestra familia. Fortalece el sentido patriarcal. Nos ayuda a ayudar a los que dependen de nosotros. Favore nuestro crecimiento interno. Nos ayuda a sacar adelante nuestras responsabilidades.
3 Leo Hi-Yereth Favorece directamente a los que dependen de nosotros. Incentiva las primeras experiencias. Incentiva las primeras pasiones y los primeros amores. Incentiva las diversiones. Nos ayuda a desarrollarnos frente a la vida. Nos ayuda a independizarnos. Nos ayuda a crecer humana y espiritualmente. Favorece todos los inicios. Favorece la fuerza interior y su desarrollo.
4 Leo Hi-Shaah Nos ayuda a humanizarnos. Nos ayuda a sobreponernos de las derrotas. Nos ayuda a vencer nuestra parte animal. Nos ayuda a dominar nuestras pasiones. Nos ayuda a dominarnos ante las tentaciones. Nos ayuda a ser más humildes. Nos ayuda a ser más espirituales. Nos ayuda a ser menos egoístas. Favorece nuestra capacidad de renuncia.
5 Leo Hi-Riyi Favorece el avance de las nuevas etapas de la vida. Nos ayuda a luchar contra los imponderables. Nos abre los ojos ante los peligros que nos circundan. Nos ayuda a proteger, contra viento y marea a los nuestros. Nos incita a seguir adelante cuando creemos que ya no podemos ir más allá. Mejora nuestra posición ante la vida. Eleva nuestra posición vital en todos los órdenes. Nos ayuda a soportar el peso de la existencia. Nos ayuda a ver más allá de nosotros mismos.
6 Leo Hi-Aum Favorece todo lo relacionado con el gobierno humano. Mejora las capacidades personales. Otorga el don de la persuasión. Otorga el don de la simpatía. Otorga el don del verbo, es decir, de cumplir o hacer que se cumpla nuestra palabra. Une lo humano con lo divino. Incentiva la aspiración espiritual. Nos ayuda a elevarnos y a subir los peldaños de la jerarquía, tanto a nivel humano como a nivel espiritual. Nos ayuda y nos guía, para que ayudemos y guiemos a los demás.

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Quintil Custodio Función
1 Vrg Hi-Lekab Favorece la castidad y la virtud. Favorece la humildad y el servicio. Favorece el trabajo de luz que se hace en la sombra. Favorece los pequeños detalles de la vida. Favorece la lealtad y la fidelidad. Favorece la fuerza pequeña pero constante. Favorece el empleo, tanto humano como espiritual. Favorece la resignación. Favorece lo sano y todo lo relacionado con la salud. Favorece lo natural y lo sencillo.
2 Vrg Hi-Vesher Nos ayuda a percibir el futuro. Nos ayuda a visionar lo lejano y lo cotidiano. Nos conecta con el mundo de los sueños. Nos conecta con otros mundos. Nos ayuda a comprender otras lenguas y otras ideas. Nos ayuda a transmitir lo comprendido. Nos ayuda a traducir las señales. Nos ayuda a enseñar todo lo aprendido. Favorece la habilidad de acomodarse a las más diversas situaciones.
3 Vrg Hi-Yecho Favorece el desarrollo de las energías interiores. Nos ayuda a depurar y a limpiar lo propio y lo ajeno. Nos aleja de la tentación del robo y el fraude. Nos enseña el valor del trabajo. Nos ayuda a encontrar una ocupación adecuada a nosotros. Favorece el amor y la entrega. Nos ayuda a superar nuestras propias limitaciones.
4 Vrg Hi-Lelach Favorece aquellas cosas que nos parecen imposibles. Nos ayuda a llegar donde nunca creímos que llegaríamos. Nos ayuda a superar incapacidades. Nos eleva, pero nosotros somos responsables de capitalizar ese ascenso. Incentiva nuestras corazonadas. Atrae los golpes de la fortuna. Nos ayuda a mejorar nuestra vida. Nos brinda oportunidades, pero nosotros debemos cogerlas y llevarlas a buen término. Nos empuja y nos favorece, pero no nos soluciona la vida.
5 Vrg Hi-Keveq Favorece el arte de la escritura. Favorece el arte de la interpretación. Favore el arte de la traducción. Favorece a los artesanos en general. Favorece a las mascotas. Favorece a los que no tienen demasiadas pretensiones. Favorece a los modestos. Ayuda a superar la vanidad y los humos del triunfo. Nos ayuda a ceptar las cosas como son, para que sepamos mejorarlas y convertirlas en lo que queremos que sean.
6 Vrg Hi-Menad Nos Ayuda a salir de la sombra. Nos a no aferrarnos ni a los afectos ni a lo material. Mejora nuestras actitudes ante la vida. Nos ayuda a desprendernos de lo que nos hace daño. Favorece la estabilidad emocional. Favorece la madurez personal. Incentiva la capacidad de compartir. Nos ayuda a salir del ostracismo y del desamor. Nos ayuda a salir del cascarón. Nos ayuda a liberarnos de nuestras ataduras materiales y sentimentales.


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LOS 18 ÁNGELES CUSTODIOS DE LA TERCERA LETRA SAGRADA ( V )
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GABRIEL ARCÁNGEL

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Es el Jerarca de la tercera letra sagrada, V. Domina sobre los terceros 18 Ángeles Custodios. Ejerce su principal influencia sobre los signos Libra, Escorpio y Sagitario (Otoño). Es el arcángel gobernador de la vida y la muerte. Tiene poder sobre la sublimación de los placeres humanos, sobre las guerras y sobre las religiones. Su poder es terrible, pero su magnanimidad es inmensa. Enseña a los hombres y transmite el mensaje de Dios a los santos y a los profetas.
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Quintil Custodio Función
1 Lib Ani-El
Favorece las uniones y las sociedades. Disminuye la irritabilidad. Destierra las dudas y los recelos. Nos ayuda a mejorar nuestras relaciones sociales. Nos ayuda a mejorar nuestra posición social. Equilibra las interacciones entre las partes. Mejora nuestro carácter. Evita que cometamos errores por impulsividad. Nos ayuda a reflexionar.
2 Lib Chaum-El Favorece la sinceridad. Favorece la diplomacia. Favorece los buenos arreglos. Favorece las concesiones. Nos ayuda a decir lo que tenemos que decir. Incentiva los acuerdos. Favorece la concordia entre las partes. Favorece las reconciliaciones.
3 Lib Rehau-El Nos ayuda a poner las cosas en claro. Nos ayuda a arreglar los errores cometidos. Favorece la estética y la ética. Nos ayuda a tener más tacto. Nos ayuda a recuperar lo perdido. Nos ayuda a reconstruir lo destruido. Mejora nuestro sentido social. Favorece la paz y la estabilidad social. Intercede por nosotros ante otros ángeles. Nos cuida y nos protege de los ataques externos.
4 Lib Yeiz-El Favorece el amor y las sensaciones. Favorece los placeres humanos. Incentiva el placer de vivir. Desarrolla el sentido estético y artístico. Desarrolla el equilibrio de las formas y los hechos. Nos ayuda ante los seres queridos. Desarrolla nuestra sensibilidad en el plano humano y material. Favorece todo lo que está relacionado con la belleza y con el bienestar.
5 Lib Ahaha-El Favorece la unión espiritual. Incentiva la pertuación del amor. Desarrolla nuestro sentido espiritual. Eleva el pensamiento a otros niveles. Nos ayuda a mantener el orden dentro del caos. Nos ayuda ayuda a mantener el equilibrio entre el mundo material y el mundo espiritual. Eleva todas las acciones humanas a un nivel de conciencia superior. Nos ayuda a cambiar las sensaciones por sentimientos puros. Nos ayuda a mejorar en todos los planos de la vida.
6 Lib Mik-El Nos preprara para los cambios. Nos avisa de las cosas malas y buenas que están por venir. Intercede por nosotros ante Dios. Nos ayuda a luchar por las causas justas. Nos ayuda a asistir física y materialmente a los demás. Fortalece nuestra alma y espíritu. Apoya las iniciativas humanitarias a todos los niveles. Nos da severidad y seriedad, a la vez que misericordia y comprensión. Favorece todo lo relacionado con la justicia. Favorece todos nuestros actos frente a la administración. Favorece todos nuestros actos frente a los poderosos.

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Quintil Custodio Función
1 Sco Veval-El
Favorece los esfuerzos y las luchas. Marca los cambios radicales de la vida. Nos avisa de los peligros que nos esperan. Lucha contra los demonios. Aleja a los elementales. Favorece las guerras justas. Nos ayuda a destruir para reconstruir. Nos ayuda a tomar decisiones dificiles y determinantes. Es un guerrero eficaz contra todos los males que nos acechan.
2 Sco Yelah-El Nos guía por el camino de la muerte. Nos guía por los nuevos senderos de la vida. Nos guía ante los peligros. Nos ayuda en los momentos de crisis. Nos ayuda en las penas y dolores. Nos ayuda cuando estamos más hundidos. Es capaz de hacer posible lo que parece imposible. Es un valioso guía que siempre está presente en los cambios de nuestra vida. Favorece todo lo que está relacionado con el nacimeinto y la muerte.
3 Sco Sael-El Favorece todo lo relacionado con el sexo. Favorece el crecimiento interior. Favorece el autoconocimiento. Potencia los puntos enegéticos del cuerpo físico. Nos ayuda a reponernos de las desgracias. Nos ayuda a recuperar la fuerza de voluntad. Favorece la concentración. Nos ayuda a no tener temor ante el peligro. Otorga fuerza creativa. Nos ayuda a vencer en nuestras batallas cotidianas.
4 Sco Auri-El Favorece todo lo relacionado con los ejércitos. Nos ayuda en las luchas mayores. Favorece todo lo relacionado con las guerras. Nos ayuda a redimirnos de nuestros pecados. Favorece los cambios definitivos. Nos ayuda a sobreponernos de cualquier desgracia. Favorece el triumçnfo y salva de la derrota. Nos ayuda a salir de los vicios mayores. Nos ayuda a salir adelante en las grandes batallas de la vida.
5 Sco Aushal-El Nos ayuda a resurgir de nuestras cenizas. Favorece todo proceso de reconstrucción. Nos ayuda a organizar los asuntos ajenos. Nos ayuda a no caer en el fanatismo. Nos ayuda a administrar los bienes ajenos. Nos socorre en la tarea de responsabilidad. Favorece la redención y el perdón. Nos ayuda a pagar nuestros pecados.
6 Sco Miah-El Favorece el crecimiento espiritual después de la lucha. Nos ayuda en nuestras batallas espirituales. Eleva el sentido de nuestras luchas. Mejora nuestra disposición ante los problemas. Lucha contra la crueldad y el abuso. Nos protege de ataques sexuales. Nos protege en la guerra. Nos ayuda a tener seguridad en nosotros mismos. Nos ayuda a proteger a los más débiles y nos guía en el sendero del crecimiento espiritual.

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Quintil Custodio Función
1 Sgt Vaho-El
Otorga generosidad. Otorga jovialidad. Favorece el equilibrio entre el espíritu y el cuerpo. Otorga felicidad y bienestar. Otorga fortuna y estabilidad. Nos ayuda a ser más positivos en la vida. Nos ayuda a obtener comodidad y tranquilidad. Nos ayuda a crecer personalmente. Amplía nuestros horizontes vitales.
2 Sgt Domi-El Favorece todo lo relacionado con los estudios. Incrementa la capacidad de compreensión. Incrementa la capacidad de asimilación. Nos ayuda a comprender el mundo racional. Nos ayuda a comprender el mundo espiritual. Nos ayuda a comprender a los que nos rodean. Despierta el intelecto. Despierta las habilidades. Favorece todo lo que sea impreso o escrito.
3 Sgt Hachash-El Favorece todo lo relacionado con los viajes. Nos ayuda a establecernos en el mundo. Favore la proyección mental. Favorece la proyección espiritual. Favorece los cambios de residencia. Nos ayuda a establecernos en el extranjero. Nos abre las puertas del mundo. Abre nuestra mente a nuevas experiencias. Incrementa nuestra capacidad de adaptación.
4 Sgt Aumem-El Favorece todo lo relacionado con la expansión y el crecimiento. Atare la fortuna. Atrae los favores de las amistades. Atrae la simpatía de los demás. Nos favorece ante la justicia y ante las instituciones. Expande nuestra capacidad de juicio. Nos ayuda a superar nuestros prejuicios. Favorece el crecimiento empresarial. Favorece el crecimiento comercial. Favorece los lazos de unión con el extranjero. Nos ayuda a crecer y a expandirnos en todos los campos de la vida.
5 Sgt Nena-El Favorece todo lo relacionado con la religión. Favorece el mundo de las creencias. Favorece el mundo de la fe. Favorece los rituales mágicos y religiosos. Favorece el pensamiento mágico y religioso. Nos ayuda a entrar en contacto con el mundo espiritual. Eleva nuestro espiritu. Nos ayuda a compartir creencias e ideales. Es un poderoso guerrero en la lucha santa. Nos ayuda a vencer nuestros demonios.
6 Sgt Neith-El Favorece la expansión de las ideas y las creencias. Nos ayuda a llevar la palabra de Dios a todas partes. Favorece la unión entre distintas creencias. Favorece el crecimiento de las ideas positivas. Favorece la expansión de los buenos actos. Nos ayuda a servir y ayudar a los humildes. Nos ayuda a servir d Dios. Nos ayuda a descubrir nuestra vocación en la vida. Nos ayuda a dirigir y gobernar. Nos ayuda a aumentar nuestras responsabilidades.


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LOS 18 ÁNGELES CUSTODIOS DE LA CUARTA LETRA SAGRADA ( H )
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RAFAEL ARCÁNGEL

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Es el Jerarca de la cuarta letra sagrada, H. Domina sobre los cuartos 18 Ángeles Custodios. Ejerce su principal influencia sobre los signos Capricornio, Acuario y Pisicis (Invierno). Tiene poder sobre la enfermedad y la curación, sobre la materia y la mente, sobre el gobierno de los hombres y la fuerza de las masas, sobre las alegrías y las penas, sobre la humildad y sobre las grandes empresas. Es el más versátil de todos, aunque no el más poderoso, porque, en cierta manera, es el más materialista al estar más en contacto con los seres humanos. Transmite los mensajes de Dios a todos los hombres.
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Pero los Arcángeles no solo se dedican a estos menesteres, su grandeza y su don de la ubicuidad les permiten estar en diversos lugares en el mismo momento, y cumplir diferentes funciones a todos los niveles desde las distintas posiciones y desde las diferentes órdenes a las que pertenecen.
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De esta manera, los Arcángeles también pueden observar el siguiente orden: V. Desde Arcángel METATRON hasta GABRIEL Arcángel, en el texto de arriba, antes de los quintiles.
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Quintil Custodio Función
1 Cap Mabeh-Yah
Favorece la lucha por el ascenso. Nos protege de las caídas. Nos ayuda a iniciar el camino. Nos ayuda a superar los obstáculos del ascenso. Otorga frugalidad y disciplina. Otorga responsabilidad y don de mando. Nos ayuda a sobresalir de los demás. Lava nuestros pecados. Nos prepara para el porvenir. Nos revela la esencia divina que llevamos dentro. Nos abre las puertas del Cielo.
2 Cap Poi-Yah Prepara el terreno del ascenso. Nos ayuda a madurar antes de tiempo. Nos despierta del largo sueño material. Nos ayuda a destacar en los campos de la vida. Favorece tanto el ascenso espiritual como el ascenso material. Nos ayuda a tener un sentido pragmático de la vida. Nos ayuda a sacarle mejor partido a la vida. Redime el papel de la materia en el plano espiritual. Atrae el triunfo en todos los campos de la existencia.
3 Cap Nemem-Yah Nos ayuda a llegar a la cima, pero de nosotros dependerá mantenernos en ella. Nos eleva a lo más alto en la vida material. Nos eleva a lo más alto en la vida espiritual. Otorga poder y riqueza. Otorga fama y gloria. Otorga conocimiento y sabiduría. Otorga entendimiento y filosofía. Atrae la ayuda del Arcángel Gabriel. Otorga gobierno y dirección. Favorece todo lo patriarcal y todo lo jerárquico, pero de nosotros dependerá no hacer mal uso de sus dones.
4 Cap Yeil-Yah Nos ayuda a mantenernos en la cumbre. Nos aconseja en las tareas elevadas. Nos ayuda a no perder el contacto con la materia. Nos ayuda a no olvidarnos de los humildes. Nos ayuda a no abusar de nuestro poder. Vigila nuestro comportamiento. Influye positivamente en nuestro pensamiento. Favorece todo lo relacionado con la ejecución de las leyes. Favorece todo lo relacionado con el ejercicio del poder. Favorece a los más destacados, pero no puede intervenir en las decisiones finales que tomen los hombres. Otorga carisma, don de lenguas, don de mando y expansión de la personalidad, pero no puede interferir en el uso que demos a sus dones.
5 Cap Harach-Yah Nos protege en la caída. Nos protege en el infortunio. Nos protege cuando nos hemos perdido en el sendero. Cuida de nosotros cuando nuestros propios actos nos han llevado al vacío. Nos ayuda a retomar el camino. Nos ayuda a reiniciar el ascenso. Favorece la reflexión profunda. Favorece la redención de los caídos e intercede por ellos ante Dios. Atrae el poder del Arcángel Tzaphquiel, para volver a elevar a los que han alcanzado alguna vez la cumbre. Reconduce el camino de la evolución espiritual cuando ha fallado la materia.
6 Cap Metzer-Yah Favorece todo lo material que se convierte en espiritual. Favorece la química y la alquimia. Nos ayuda a transformar el oro material en oro espiritual. Favorece la transformación de los seres. Favorece la transmutación de las cosas. Abre las puertas a un nuevo mundo y a un nuevo estado de cosas. Capitaliza los bienes materiales en bienes espirituales. Nos ayuda a desprendernos de todos los lazos materiales. Nos ayuda a desprendernos de todos los lazos terrenales. Nos ayuda a desprendernos de todos los lazos emocionales. Nos guía por el sendero de la renunciación. Nos guía en el tránsito hacia la nueva vida.


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Quintil Custodio Función
1 Aqr Vamet-Yah Favorece todo lo primigenio. Favorece todo lo primitivo. Favorece el más lejano pasado. Ayuda a los seres menos desarrollados. Nos ayuda a ayudar a los seres menos desarrollados. Nos ayuda a desvelar el pasado para enfrentar el futuro. Nos ayuda en las actividades manuales. Nos ayuda en las creaciones básicas. Favorece el ingenio. Favorece las habilidades manuales y artesanales. Abre las puertas del conocimiento empírico.
2 Aqr Yehah-Yah Favorece el despertar del pensamiento. Abre la puerta del mundo de las ideas. Favorece la visión y el oído. Nos ayuda a entender y a comprender. Favorece todos los procesos del conocimiento. Mejora los procesos intelectuales. Nos ayuda a descubrir el funcionamiento de las cosas. Nos ayuda a desvelar los misterios. Nos ayuda a no temer a lo desconocido.
3 Aqr Aunu-Yah Favorece el despertar de la ciencia. Nos ayuda a saber. Despierta la visión y abre las puertas del entendimiento. Mejora el desarrollo de la humanidad. Inspira directamente, o desde los sueños, la creación de nuevas técnicas y resolución de problemas. Mejora ostensiblemente todos nuestros procesos mentales. Favorece todos los campos de la ciencia. Favorece nuevas tecnologías. Nos ayuda en todo tipo de descubrimientos científicos. Nos ayuda a romper con las antiguas limitaciones del pensamiento.
4 Aqr Mechi-Yah Favorece todo lo revolucionario. Nos ayuda en las guerras y batallas dirigidas a cambiar el estado de las cosas. Nos ayuda a ir más allá de nuestras fronteras. Nos ayuda a romper con las ataduras del pasado. Nos ayuda a romper con la esclavitud y la servidumbre. Mejora nuestro nivel de conciencia. Nos ayuda a ser independientes y firmes. Nos ayuda a liberarnos de cualquier tipo de opresión. Favorece el equilibrio mental, natural y científico. Une el conocimiento científico con el conocimiento espiritual.
5 Aqr Dameb-Yah Abre las puertas de una Nueva Era para la humanidad. Nos ayuda a controlar la energía material. Nos ayuda a controlar la energía espiritual. Potencia la energía mental. Abre las puertas del futuro. Une los mundos material, mental y espiritual. Nos ayuda a eliminar las fronteras. Impulsa al hombre hacia el espacio y hacia el conocimiento de nuevos mundos materiales. Favorece todo lo que se dirija hacia el más lejano futuro.
6 Aqr Menaq-Yah Abre las puertas del mundo espiritual en contacto con la Tierra. Favorece el contacto con los seres celestiales. Abre las puertas de los mundos dimensionales. Favorece la evolución final del hombre. Nos ayuda a construir los puentes de conexión entre los mundos. Indica el camino que seguirá la humanidad. Protege el destino global de los seres humanos. Nos ayuda a superar nuestra tendencia al caos y el apocalipsis. Nos ayuda a superar nuestro instinto de autodestrucción. Nos ayuda a recuperar la inocencia sin perder el conocimiento.
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Quintil Custodio Función
1 Psc Aiau-Yah
Nos proteje en el encierro. Nos protege en la soledad. Nos ayuda a salir de la negación. Nos ayuda a salir del abismo. Nos ayuda a salir de la regresión. Nos ayuda a soportar el abandono. Nos ayuda a superar la marginación. Nos ayuda a salir de los juicios a los que somos sometidos. Favorece a los menos favorecidos. Nos ayuda a ayudar a los que sufren encierro, marginación o abandono.
2 Psc Chebo-Yah Nos ayuda a salir de la tristeza. Nos ayuda a salir de la nostalgia. Nos ayuda a superar los sufrimientos y las penas. Nos ayuda a superar las enfermedades. Nos ayuda a vencer nuestros temores. Nos ayuda en la desesperación.
3 Psc Raah-Yah Favorece todo lo referente al arte y la cultura. Engrandece el alama. Engrandece los sentimientos. Otorga una capacidad de visión diferente. Favorece la dirección de las masas. Atrae la fama y la genialidad. Engrandece las sensaciones. Ilumina nuestros pensamientos. Ilumina nuestra sensibilidad. Ilumina el sendero de nuestra vida.
4 Psc Yebem-Yah Favorece las grandes empresas. Favorece los movimientos políticos. Favorece los movimientos sociales. Favorece la capacidad de liderar. Favorece las iniciativas y la lucha de clases. Reactiva la fuerza de las masas y los grupos. Reactiva el crecimiento personal y grupal. Reactiva las ambiciones. Reactiva las metas más altas.
5 Psc Haiai-Yah Reactiva la espiritualidad. Reactiva la religiosidad. Reactiva la capacidad de estudiar. Reactiva los conocimientos. Mejora la visión y la clarividencia. Incrementa la capacidad de acceder a las fuerzas ocultas. Nos ayuda a contactar con el mundo de los muertos. Desvela el pasado, el presente y el futuro. Abre las puertas de la magia y da vida a la vida.
6 Psc Moum-Yah Reúne todas las capacidades de los ángeles. Sintetiza todas las fuerzas cósmicas. Cierra los ciclos. Abre nuevos ciclos. Demarca el final y el principio. Conoce los cuatro puntos cardinales de nuestro destino. Nos ayuda y nos guía en todos los planos de la vida. Nos ayuda y nos guía en todos los planos del pensamiento.


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Nº Signo F Inicio F Fin
01 Ari 21 mar 21 abr
02 Tau 22 abr 21 may
03 Gem 22 may 21 jun
04 Can 22 jun 22 jul
05 Leo 23 jul 22 ago
06 Vir 23 ago 22 sep
07 Lib 23 sep 22 oct
08 Sco 23 oct 22 nov
09 Sag 23 nov 22 dic
10 Cap 23 dic 20 ene
11 Aqr 21 ene 20 feb
12 Pis 21 feb 20 mar

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