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EL ARTE OSCURO

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martes, 8 de junio de 2010

HOMBRES DE NEGRO - ¿MITO, LEYENDA O REALIDAD?









Los Verdaderos Hombres De Negro

Fabio Zerpa





Mas alla del escepticismo o la ficcion:
¿Quiénes son, como actuan,
Cuales son sus objetivos?





indice

PROLOGO
DEFINICIONES
VERSIONES SOBRE SU IDENTIDAD
LA MISTERIOSA SINARQUIA
INCIDENTES EN EL MUNDO
Caso comandante Harold Dahl
Caso Bender
Caso Charles Mundt
Caso revista Official UFO
El Coronel George Freeman (USAF) opina
El hombre del cable verde
El hombre del extraño lenguaje
El misterio de Jessup
Las muertes sospechosas
La mujer de Buenos Aires (Argentina)
Caso Heflin
Desaparición en Canadá
Caso ingeniero CB
El “affaire” de las fotos cambiadas
LOS H.D.N. MAS ALLA DE LOS OVNI(s)
MIS ACERCAMIENTOS A LOS H.D.N.
El caso del psicólogo
El extraño ingeniero Pérez
UN HECHO PARA PENSAR
El caso Córdoba (España)
LAS MISTERIOSAS ANTENAS CONTACTANTES
Los Hombres de Negro actúan sobre Bruce Cathie
LOS H.D.N. Y LAS SOCIEDADES SECRETAS
Los Gnósticos
El Sufismo
Los Krishna
Los Templarios
El Satanismo
Las sociedades de raza negra
Los Francmasones
Los Rosacruces
Los Iluministas o Iluminados
LOS LIBROS MALDITOS Y LOS HOMBRES DE NEGRO
El Documento Voynich
Nefer-Ka-Ptah y el libro de Toth
Las estancias de Dzyan y Madame Blavatsky
El contenido de Las estancias de Dzyan
EL FUNCIONAMIENTO PSIQUICO DE LOS H.D.N.
Guerras parapsíquicas y el grupo 'SB'
EL USO DE LA INVISIBILIDAD
El hombre invisible sería ciego
La vibración y la hipnosis
Sólidos que se interpenetran
LOS SIN NOMBRE:
PODEROSOS SEÑORES, DUEÑOS DE LA TIERRA EL MUNDO DEL FUTURO
Predicciones Antiorwellianas
LA CUARTA GUERRA MUNDIAL
EPILOGO

FABIO ZERPA nació en Uruguay en 1928 y vive en la Argentina desde 1951. Es profesor de Historia y realizó estudios de Psicología, Sociología y Antropología. Tras una exitosa carrera de actor y director de teatro, cine y televisión, se abocó al estudio y divulgación de la Parapsicología y la Ovnilogía, disciplinas en que es internacionalmente reconocido como uno de los más grandes especialistas. Fue director de la primera revista sobre el fenómeno OVNI a nivel mundial y fundador de la primera universidad de lo que él denominara DISCIPLINAS DE APERTURA. Incansable buceador de los grandes misterios de la mente y el espíritu, publicó libros como “EL REINO SUBTERRÁNEO”, “MORIR ES VOLVER A CASA” o “ELLOS, LOS SERES EXTRATERRESTRES”, que contaron con la adhesión de incontables lectores y cimentaron su prestigio de investigador. En el caso particular de avistamiento de naves y contacto con seres extraterrestres, su archivo reúne más de tres décadas de documentos e imágenes, constituyéndose enano de los más ricos de todo el mundo.


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“En su libro ´Diccionario OVNI´, la investigadora Ruth Gersted expresa su versión sobre los Hombres de Negro: ´Presuntos personajes que suelen acercarse a testigos de encuentros cercano ovni y a investigaciones del fenómeno, para intimidarlos y amenazarlos, para que no hablen sobre sus vivencias o sus descubrimientos. Generalmente aparecen de a tres y vestidos de negro; de ahí su denominación.´
El comandante Harold Dahl, guardacostas de Puget Sound (EE.UU.), logró fotografiarlos, luego de recibir una visita en la que le aconsejaban olvidar los más de sesenta platillos que vio cuando se dirigía con su embarcación a la Isla Maury.
Para algunos, no es más que un grupo de prepotentes. Para otros, enviados de los servicios de inteligencia norteamericano, que desalientan a testigos potenciales, coordinados por la agencia A.F.O.S.I. y N.S.A. (Agencia Nacional de Seguridad).
El investigador Gray Barrer, terminaba su libro ´They know too much about flying saucers´ con un terrible presentimiento: ´Tengo la sensación de que algún día llamarán a mi puerta. También lo harán en la de ustedes, a menos que todos lleguemos a ser más sabios y descubramos quienes son estos tres hombres, tan enigmáticos y raros´.
En esta obra, Fabio Zerpa profundiza sus investigaciones sobre los Hombres de Negro, publicadas tanto en su Revista Cuarta Dimensión como en un libro editado en 1979, es decir, dieciocho años antes de que Hollywood lanzara su promocionada parodia. Como todos los libros del autor, los testimonios son demoledores, los documentos fidedignos, y el resultado final… un sobrecogedor interrogante que ya no nos abandonará jamás.


PRÓLOGO

ALLÁ POR LA DÉCADA DEL 60, cuando mi nombre como investigador de fenómenos insólitos -léase OVNI(s), parapsicología, esoterismo, etc.- comenzaba a resonar en los medios, empecé a sentirme observado. Unos seres extraños y misteriosos hacían una investigación paralela de lo que yo mismo estaba analizando y, además, podría decirse que me "estudiaban".
Mi gente, mis colaboradores, personas del público, hombres y mujeres que se me acercaban, comenzaron a localizarlos, teniendo, a su vez, miedo de acercárselas. No querían hacerlo, sentían la gran barrera del temor; no querían indagar o preguntar nada a "esos seres raros".
Poco a poco me sentía como "una personita" que se inmiscuía en el área que ellos guardan celosamente, y también que no querían que se diera a la luz su conocimiento, ése que podría cambiar el aspecto social, económico y político del hombre contemporáneo.
Pero, de pronto, advertí que de quien ellos se preocupaban y que los impacientaba era el investigador serio, ése que camina por el justo medio con verdadero ahínco y profundidad. De modo que descubrí que iba por buen camino; los sin nombre me daban la pauta de mi labor sincera y honesta, aunque a ellos no les gustara y se sintieran algo alterados.
Todo indicaba que, a pesar del tiempo y lugar amenazantes, yo ya tenía mi dimensión individual, gracias a... "los Hombres de Negro".
A fuer de sincero, al principio, todo me resultaba un tanto ficticio; todo parecía muy novelesco. Tenía algo de ficción el actuar de esta gente. Yo lo aceptaba a regañadientes; recordaba a mis profesores de Historia y Antropología, quienes me aseguraban que "los mitos y leyendas forman parte de la imaginaría popular, no son verdad". Más tarde constaté, en mi largo peregrinar por la Cordillera de los Andes, que aquella afirmación que escuché en mi adolescencia estaba lejos de ser cierta.
Con los H.d.N. comenzó a pasarme algo similar. Si bien todo era bastante extraño, tenía rasgos de verosimilitud y ese era un buen motivo para investigarlos.
Pensaba que, si quería ser realmente eficaz, tenía que tener pruebas, y pruebas que cumplieran con las 21 coincidencias que pide la ciencia para dar por comprobado un hecho. Las fui encontrando paulatinamente, sin prisa y sin pausa.
Comencé a perfeccionar estadísticas sobre ellos y de ese modo inicié lo que llamaría mi "investigación paralela".

Ellos no pertenecían al servicio secreto de ningún país, como en un principio pensé. Ni siquiera se comportaban como tales. Su aspecto, a pesar de ser humano, tenía características humanoides; parecían "los otros" que yo investigaba a través de los OVNI(s). Eran "distintos"; tenían una ubicación temporal definida, pero a la vez efectuaban rápidas desapariciones. Decidí aplicar mi capacidad paranormal, o "mi olfato", un recurso que tanta satisfacción me ha dado. Y aunque seguía dudando, ya empezaba a formar mi tablero de ajedrez. Trataría de seguir su juego, pero buscando el jaque mate.
Muchos me advirtieron que tuviera cuidado, mucho cuidado, cuando escribí las primeras versiones sobre esta investigación, tanto en un libro editado en el año 1979, como en mi inolvidable revista mensual Cuarta Dimensión. En apariencia, eran peligrosos y poderosos, y tenían un psiquismo fuera de lo normal, como veremos en su momento. Pero desde entonces, cuando empecé a darte a ti, mi querido lector, las pautas de estos "Sin Nombre Oscuros", me han pasado ciertas cosas frente a las cuales quizás otra persona se hubiera abstenido de prestar información e incluso de continuar la tarea.
Pero no es mi caso. Más aún, cuando me ponen barreras, cuando algo o alguien se interpone en el camino hacia la verdad, mi espíritu justiciero de sagitariano sale a la luz, y el empuje del taurino -mi ascendente- no se da tregua. Además, como buen descendiente de alemanes, austríacos y vascos, mi tenacidad es un hecho: han transcurrido más de cuarenta años de investigar "contra la corriente", de indagar los secretos de verdades ocultas, y hoy, a un paso del siglo XXI, tienen que ser dadas a conocer.

Treinta años atrás, yo debí parecer un fantasioso. Pero hoy muchas de mis investigaciones, que fueron tildadas de "raras y extrañas", son tapa de diarios y revistas, primeras planas de noticieros radiales y televisivos.
Este libro, que "nunca debería haber escrito" -según dicen aún mis amigos-, está hecho. Mi nuevo hijo de papel y tinta está en la calle, para que haga pensar a mis semejantes, a ese amigo contemporáneo, al "quinto hombre" que espera formar parte de la Sexta Rama Rais del Planeta, en la vilipendiada Era de Acuario.
Sé que, como siempre, seré muy criticado; sólo deseo que la crítica tenga un pie en los datos de la experiencia, porque mi trabajo se funda en ella. Intimamente espero que mi admirado Cervantes, el Don Miguel (como dicen en España), tenga razón una vez más cuando dijo: "Ladran, Sancho. Señal que cabalgamos".
Gracias por estar.
Lo mejor para el eterno presente.
FABIO ZERPA


DEFINICIONES

EN SU LIBRO Diccionario OVNI (edición de autor, Argentina, 1981), la investigadora Ruth Gerstel, de la FAECE (Federación Argentina de Ciencias Extraterrestres), expresa su versión sobre los Hombres de Negro:
"Presuntos personajes que suelen acercarse a testigos de encuentros cercanos OVNI y a investigaciones del fenómeno, para intimarlos y amenazarles, para que no hablen sobre sus vivencias o sus descubrimientos. Generalmente aparecen de a tres y visten de negro, de ahí su denominación".

La astrólogo española Sara Cavallé, en su Enciclopedia OVNI (Editorial Protusa Art. Divino, España, 1995), define así a estos seres extraños, los H.d.N.:
"También llamados 'M.I.B.s' (abreviatura de "Men in Black"), forman parte de la historia y la leyenda del fenómeno OVNI, como elementos perturbadores de la investigación por esclarecer casos reales de avistamiúentos y contactos.

El comandante Harold Dahl, guardacostas de Puget Sound (Estados Unidos), logró fotografiarlos, luego de recibir su visita en la que le aconsejaban olvidar los más de 60 platillos que vio cuando se dirigía con su embarcación a la Isla Maury.
El halo de misterio que crearon en torno a ellos sigue vigente. Para algunos, no es más que un grupo de prepotentes. Para otros, enviados de los servicios de inteligencia norteamericanos que desalientan a testigos potenciales, coordinados por la agencia AFOSI y NSA (Agencia Nacional de Seguridad)".

Charles Bowen, escritor de la Flying Saucer Review de Inglaterra, que sigue siendo para muchos investigadores del mundo la mejor revista de la especialidad, expresó:
“¿Estos testigos, tan dispersos, tuvieron experiencia con criaturas salidas de otro mundo o de otra dimensión de la realidad? ¿O sufrieron alucinaciones de clase parecida, donde las criaturas pudieran ser una especie de Proyección física? Hay notables cualidades de este tipo en los numerosos incidentes descriptos".

El investigador Gray Barker finalizaba su libro They knew too much about flying saucers con un terrible presentimiento:
“Tengo la sensación de que algún día llamarán a mi puerta los Hombres de Negro. También lo harán en la de ustedes, a menos que todos lleguemos a ser más sabios y descubramos quiénes son estos tres hombres, tan enigmáticos y raros".

Antonio Ribera, ese gran buceador español y mi gran amigo y hermano, comentaba:
"Son los que han hecho callar a tanta gente que sabía cosas. Esos caballeros ¿quiénes son?, vuelvo siempre a preguntarme. 'No lo sé', me respondo". Aquí se refería a esas raras "visitas" ocurridas en la superficie de la piel de toro.

Por su lado, el excelente periodista norteamericano James Moseley, de Saucer New, publicó estos conceptos en su revista:
"Según la información que nos ha llegado de fuente fidedigna, durante los últimos meses, los investigadores principales, así como los testigos ordinarios de los OVNI(S) de todo el país, están siendo sometidos a una serie de increíbles y complejos actos de terror. Entre algunos, se citan actos de silenciamiento -con relativo éxito- por parte de misteriosos seres que usualmente van vestidos de negro. Llamadas telefónicas o cartas fantásticas y amenazadoras, la aparición de automóviles con placas de matrícula inexplicable, o sin placa alguna, que han seguido a ciertos estudiosos de OVNI(S) en el curso de su trabajo, así como otros hechos inverosímiles que dudamos en publicar".

Evidentemente, el misterio de los Hombres de Negro se mantuvo vigente durante los últimos cincuenta años de investigación ovnilógica.
Todo indica que "Ellos" están aquí, entre nosotros, cumpliendo con una tarea amenazadora. Esta organización que alberga en su seno a seres poseedores de poderes "asombrosos" sigue impune. Nosotros pensamos que los H.d.N. están más allá de los OVNI(S) y de sólo perseguir a investigadores y/o testigos de ese fenómeno, como ya lo veremos.
Las afirmaciones de distintas personas responsables, de individuos de nivel, son muy coincidentes; pero veamos ahora, en apretada síntesis, las distintas versiones sobre su identidad que he escuchado en el curso de mi larga actividad investigativa.


VERSIONES SOBRE SU IDENTIDAD

LAS VERSIONES que hemos recogido luego de investigar en dieciséis países de América y Europa en estos últimos cuarenta años indican nada menos que casi una treintena de posibilidades con respecto al origen de los H.d.N. Veamos algunas de ellas:

Agentes de la CIA norteamericana para desprestigiar a los ovnílogos.
Un grupo de científicos que intentan explorar el impacto social de sus descubrimientos, antes de proyectarlos hacia la sociedad.
Una organización de psicólogos de carácter nacional e internacional que están realizando una estadística sobre el encuentro con alienígenas.
Una comisión nombrada por el Pentágono para saber sobre los OVNI.
Miembros de la Sociedad Teosófica para hacer conocer sus ideas.
Miembros de inteligencia del gobierno soviético para orientar a la opinión pública occidental hacia temas extraterrestres, desprestigiando así a la ciencia y cultura de los países capitalistas.
Convenio internacional de las organizaciones ovnilógicas para prestigiar sus puntos de vista ante la opinión pública.
Experiencias de naves o aviones secretos con el propósito de inducir al gran público y a los testigos de esos vuelos a que crean se trata de aparatos de procedencia extraterrestre.
Una comisión patrocinada por la UNESCO para sondear a la opinión pública en torno al mito de los OVNI(s).
Una asociación de intelectuales que intentan inquietar a investigadores OVNI, con gran sentido del humor.
Un consejo mundial integrado por "Supercerebros" para dominar al mundo.
Una organización de espionaje, de la mafia, o tráfico de drogas.
Los Rosacruces o grupos sectarios similares.
Un grupo tibetano de lamas para dominar a Occidente.
Grupo de brahamanes intentando dominar a Occidente.
Las autoridades del Principado de Mónaco con el fin de incrementar la corriente turística.
Para ciertos políticos, la utopía extraterrestre puede servir como un vehículo para publicitarse.
Universitarios sádicos y bromistas.
Una secta cósmica que encuadra los mejores cerebros de la Tierra.
El sionismo Internacional en combinación con el gobierno de Israel.
Países capitalistas y militaristas, que intentan provocar un clima psicológico de terror justificando la producción masiva de material bélico.
Un poderoso grupo financiero que brinda ideas de un planeta imaginario para que sean copiadas por "terrestres" y fomentar, de ese modo, sus propios proyectos.
Un consejo de alquimistas en lucha con entidades comerciales.
Extraterrestres, que encubren sus verdaderos fines.
La NASA norteamericana, para comprobar posibles reacciones frente a una hipotética invasión extraterrestre.
Una organización de espionaje comercial, para introducir ideas antimarxistas y totalitarias.
Propaganda religiosa encubierta.
Productores de cine y televisión que lanzan publicidad para difundir una película basada en un imaginario planeta, o de ciencia ficción.
Un grupo de científicos paranoicos que se creen realmente "alienígenas".
Periodistas inteligentes que, asesorados por científicos, pretenden desarrollar una serie sensacionalista de artículos, basándose en un rumor previamente creado por ellos mismos.

Como verán, hay para todos los gustos. Nosotros pensamos que los H.d.N. son una sinarquía, y en adelante analizaremos sus características.
¿Comenzamos juntos la investigación? ¡Adelante!


LA MISTERIOSA SINARQUIA

UNA EXTRAÑA RAZA vigila la evolución de la Tierra: son los hombres vestidos de negro, los "Men in Black", los "Messieurs en Noir".
El tomarlos como un mito es una actitud poco feliz. Negar su presencia y existencia es como negar los platillos volantes, que en pleno siglo XX nos están preparando psicológicamente para el próximo milenio.
Puede parecer una fantasía, pero la existencia de los hombres vestidos de negro es una realidad. Entre otros, el comandante Harold Dahl, guardacostas de Estados Unidos de Norteamérica, pudo comprobar con su tripulación estas presencias y proporcionó el dato al Servicio de Informaciones Militares de Estados Unidos.
Hay ciertos aspectos en el accionar de estos personajes que, si bien parecen terribles tal vez por el desconocimiento que se tiene de ellos, son reales y auténticos, y no solo atentan contra los testigos e investigadores OVNI(S) sino que han extendido su accionar a otras redes del saber oculto.
Es conveniente aludir a ellos como una "raza"; las comillas, sin embargo, los definen como aquellos seres que, si bien pertenecieron al planeta Tierra en la remotísima antigüedad, pudieron ser descendientes de extraterrestres.
Según nuestros datos, la dinastía de los Hombres de Negro pudo gestarse en las profundidades de las Pirámides. Su finalidad sería el servir, tanto en el pasado como en nuestros días, a las fuerzas oscuras negativas, no permitiendo el conocimiento de los fenómenos del ocultismo. Entre sus objetivos se encuentra hacer desaparecer libros y toda fuente de información al respecto. Los Hombres de Negro llaman a esos libros informativos a los que nos referimos "libros condenados". Entre estos libros se encuentran, por ejemplo, Las estancias de Dzyan, El Documento Voynich, Die Rosenbrenzer, La Magia Negra (Inédita), Escalibur, Zur Yeschichte Tiner Reformation, Los estudios de los Mahatma, y muchos otros, de los cuales muchas veces existe información histórica aunque sus textos originales han desaparecido. Habría que preguntarse dónde guardan los Hombres de Negro esta literatura.
Hay quienes aseguran que ese material se encuentra en un extraño barco de perpetua navegación. Según esta postulación, la nave guarda el secreto profundo del ocultismo milenario. El misterioso barco toca determinados puntos, donde colegas esperan la "clave", el código, que les indicará adónde llevar el libro condenado. Según informes recogidos por diversos testigos (guardacostas, pescadores, veraneantes), los puntos que toca en su derrotero son principalmente el golfo de San Matías y Bahía Blanca (en el sur de nuestra Argentina), las inmediaciones de las costas de las Islas Canarias, Brasil y Costa Rica, y pequeñas islas del mar Caribe. El continente europeo es su centro de operaciones, regido, aparentemente, desde Egipto. También España, Alemania y Gran Bretaña. No aceptan que se los investigue, y quienes han intentado hacerlo han desaparecido o muerto en un accidente poco claro.
El hombre común, que camina por las calles del mundo y cuya existencia se encuentra limitada a crecer, desarrollarse y morir, no es consciente ni conocedor de la existencia de esta extraña “raza”. Sin embargo, es importante que sepa que está expuesto a ser visitado, amenazado o incluso atacado por ellos. En muchos casos hasta han dado muerte a este individuo poco advertido, en especial cuando se convierte en testigo de algún acontecimiento extraño. Entre esos sucesos se encuentra el avistar un OVNI, efectuar hallazgos culturales, difundir conocimientos esotéricos y/o ocultos, desarrollar ingenios desconocidos, observar raras apariciones lumínicas, o influir en la creación de fuertes entidades espiritualistas.
Es menester alertar a la raza humana sobre la presencia de estos inconfundibles señores. No es momento de poner en tela de juicio su existencia, ni echar mano a la dicotomía mito o realidad. Su existencia es un hecho.
Sin embargo, es preciso conocer que la denominación “Hombres de Negro” (H.d.N.) o “Men in Black” (M.I.B.) no es del todo correcta. En el grupo al que pertenecen estos personajes, se los llama de una manera completamente distinta. En el mundo en el que nos movemos, ellos responden al calificativo de "Hombres de Negro" debido a su vestimenta: sombrero, chaleco, chaqueta, pantalón, abrigo; todo de color negro.
Según mis investigaciones, pertenecen a una gigantesca organización que posee bases a lo largo y a lo ancho del planeta. Responden a un jefe o director general, cuya dirección central no se encuentra instalada en un lugar determinado, sino que cada tres años traslada su punto de referencia. Así, recorre todo el continente europeo y, algunas veces, también el americano. Nunca asienta sus reales en pleno corazón de una ciudad, sino que se establece en los alrededores, en casas rodeadas de extenso terreno. Los agentes responden a tres nombres distintos, según hemos compilado: Arbime Klaptis, Fredrich Winhusz y Burt Star.
Su presencia pasa inadvertida salvo por el atuendo, extremadamente cuidado y siempre de etiqueta, traje negro, corbata al tono, camisa blanca, zapatos negros; tiene una altura entre 1,87 y 1,90 m, contextura estilizada y apariencia de perfecto caballero inglés. Suele concurrir a reuniones sociales muy selectas, por ejemplo en Embajadas o Cancillerías. Puede tener apariencia de un individuo sumamente culto; acude a conferencias o charlas de la esfera científica, en especial si el tema de ellas es el desarrollo cultural del hombre, la física cuántica, los nuevos descubrimientos arqueológicos, los OVNI(s), la parapsicología, el esoterismo, etc. Suele retirarse antes de finalizar el acto científico; en la esquina del lugar donde se ha llevado a cabo el acto, espera casi siempre, un gran coche de dudosa marca, o simplemente se esfuma. Durante los intervalos del acto científico no habla con nadie y, si alguien se dirige a él, simula no entender lo que le dicen, alegando ser extranjero.
Parece ciencia ficción... pero no lo es. Cuando el señor Klaptis, Weinshusz o Star es avistado en alguno de estos centros se debe a una sola razón: el tema ha de ser muy candente o puede tratarse de algún descubrimiento importante. El conferenciante que llevó a cabo la charla debe entonces comenzar a pensar en el peligro que corre, tratar de ocultarse, o bien, en olvidar su investigación en absoluto, algo así como una amnesia sobre su descubrimiento.
Les voy a contar un caso particular. Durante una conferencia que realicé en el Teatro Municipal de Bahía Blanca, había un hombre vestido de negro, de ojos grises enormemente escrutadores, en la tercera fila, primer asiento, pasillo; me llamó mucho la atención "su presencia" durante todo el desarrollo del evento.
Finalicé y abrí el diálogo con el público, para lo cual bajé la escalerilla hacia ese pasillo, ubicado hacia mi izquierda (en la platea de ese teatro hay dos pasillos); se encendieron las luces de la platea y hete aquí que el lugar del extraño estaba vacío. Es más, un amigo mío tomó distintas fotos de esa conferencia y, en una de ellas, cuya perspectiva era el escenario, fotografió al público mientras las luces estaban aún apagadas (trabajó con una Asai Pentax y con un buen flash). En primer asiento del pasillo de mi izquierda, en la tercera fila, salió una mancha blanca, mientras que la señora que estaba sentada a su lado salió perfecta. Ese hecho me inquietó; fue muy extraño, pero sucedió.
En lo que respecta a los "secuaces" o copartícipes del jefe de la organización de los H.d.N., el terreno en el que se mueven es el mismo que el de su capitán general, con una sola diferencia: reciben órdenes de él; ellos son los que “ponen manos a la obra”, destruyendo todo aquello que implique un peligro para su existencia y sus fines.
¿Qué tipo de vida llevan los H.d.N.? ¿Qué actividades desarrollan? Por lo que sabemos, es una organización que posee una extensa red de colaboradores y H.d.N.(s) propiamente dichos. Se encuentran distribuidos, como ya se ha dicho, a lo largo y a lo ancho del planeta; en grupos de tres, realizan diversas misiones que les encomiendan, pero siempre, invariablemente, dicha misión tiene una sola faceta: Silenciar a todo aquel que haya buscado demasiado profundamente en aquello que he denominado "el conocimiento oculto".
La "Organización H.d.N." cuenta con individuos a los que se les puede llamar "espías". Los espías no visten de negro, y aparentan ser personas normales; lo único que los diferencia de los demás seres humanos es que acusan un coeficiente de inteligencia escandalosamente alto.
Son cuidadosamente seleccionados, pero no conocen a sus "patrones"; la comunicación entre ellos es epistolar. Reciben la paga a través de giros postales o bancarios.
Ahora, para sumergirte aun más en esta investigación y que puedas abonar tu propio criterio, hagamos un poco de historia.


INCIDENTES EN EL MUNDO

EN LO QUE SIGUE, veremos algunas incursiones de estos misteriosos personajes en la vida de personas que se han dedicado, o se dedican, a la investigación de la problemática OVNI y las ciencias paralelas. También individuos que han sido testigos visuales de los OVNI(s) han sufrido extrañas consecuencias, que son dignas de hacer notar.

CASO COMANDANTE HAROLD DAHL

Este hecho es el más antiguo que hemos rastreado, porque sucede en 1947, el año de iniciación de la Historia Contemporánea OVNI: luego de producido el hito "fundador" del empresario Kenneth Arnold, que el 24 de junio de ese año, mientras volaba en su avioneta sobre el Monte Rainer, estado de Washington, en los Estados Unidos, vio nueve discos voladores en perfecta formación. Fue justamente Arnold quien bautizó al objeto con el nombre de “plato volador”: en su comunicación radial con el aeropuerto de Yakima, dijo: “Y see flying nine coffee saucer” (Yo veo volando nueve tazas de café, nueve platos voladores).
Volviendo al comandante Dahl, su historia está protagonizada por tripulantes del guardacostas Puget Sound (Washington), quienes no solo avistan sino que fotografian a los H.d.N. Esto es lo que sabemos:

Un día sin viento y muy soleado, el comandante Harold Dahl se dirigía en su embarcación hacia la Isla Maury, cuando desde cubierta alzó la vista y vio, con gran sorpresa, sobre la superficie marina, sesenta objetos ovales con ventanillas en forma de ojo de buey.
De inmediato, profundamente impactado por la visión, procedió a tomar fotografías. La tripulación también se sintió impresionada. Rápidamente tomaron fotografías de estos extraños objetos, pero las "naves" se pusieron en movimiento para intentar la retirada, y una de ellas, en veloz maniobra, rozó ex profeso a otra, de la que se desprendió una lluvia de metales incandescentes, que cayeron sobre la embarcación y también sobre la cabeza del atónito Harold Dahl. Dahl y su tripulación buscaron de inmediato refugio en uno de los acantilados cercanos. Las naves desaparecieron de la superficie marina como por arte de magia. Cuando los metales que había sobre la embarcación se enfriaron, el comandante y su tripulación los recogieron y los transportaron en la nave hacia el puerto costero.
Al día siguiente, de mañana, Harold Dahl recibió la visita de un "señor de negro" que muy correctamente le aconsejó olvidar lo sucedido en la Isla Maury. No haciendo caso a la advertencia peligrosa, el comandante Dahl se presentó ante sus superiores para dar cuenta del suceso, mostrar el material fotográfico y el hallazgo de los extraños metales. Tales superiores de Dahl dispusieron que el capitán Dawson, del Servicio de Informaciones Militares, fuera designado como custodio para transportar el hallazgo de Dahl en la isla Maury a la base norteamericana de Hamilton Field. Ni el capitán Dawson, ni su avión, ni los restos del metal, llegaron jamás a destino. En el viaje, a veinte minutos de despegar, el capitán Dawson se estrelló con su avión en Kelson (Washington).
Integrantes del Servicio de Informaciones Militares estadounidenses indicaron a Dahl que olvidara el acontecimiento, dando ellos por cerrado el caso en su departamento de investigaciones. Pero Harold Dahl, que había tomado fotografías, que los recordaba vivamente, que no podía dejar de encontrar sospechosa la muerte accidental del capitán Dawson, resolvió investigar por su cuenta. Al poco tiempo, el capitán Harold Dahl desapareció sin dejar rastro: nunca más se supo de él.

CASO BENDER

Albert K. Bender, un observador civil del centro UFO (Objetos Voladores no Identificados), fue motivo de curiosidad y controversias cuando clausuró sorprendentemente su gabinete particular de investigaciones, con el cual colaboraba entusiastamente con ese Centro Investigativo.
Ante la insistencia de investigadores y periodistas especializados en este tipo de noticias, Bender se encerró en un grave hermetismo que rompería siete años después, explicando que había sido visitado por tres Hombres de Negro que se presentaron, materializándose en forma corpórea en su propia casa, para advertirle que concluyera sus investigaciones, pues, de no hacerlo, su vida correría riesgo.
Albert K. Bender, siete años después, hizo referencia del caso mostrando, además, un dibujo hecho por él mismo, de estos extraños seres capaces de corporizarse en la forma que lo hicieron. Otra incógnita más de los fenómenos paranormales.

CASO CHARLES MUNDT

Mr. Charles Mundt, de Flaxton, Arkansas, sufrió y aún sufre una de las más espantosas consecuencias por haber sido testigo involuntario de un fenómeno OVNI y a la vez de la presencia de un Hombre de Negro en el lugar de los hechos.
Fue a mediados de agosto de 1977, Mundt había regresado de su oficina a su casa a las nueve y cuarto de la noche, y antes de dirigirse a descansar decidió ir a cerrar las ventanas de su coche, que había estacionado en la puerta de su casa. Cuando regresó, observó unas luces que zigzagueaban a la altura de las copas de los árboles. El movimiento era tan rápido que parecían relámpagos; al principio pensó que podría tratarse de bichitos de luz o luciérnagas, pero repentinamente aumentaron de tamaño; entonces Mister Mundt advirtió que esas luces eran unos extraños ingenios volantes.
Era tal la luminosidad que despedían, que iluminaba tanto la vereda como el jardín de la casa de Charles Mundt, como si fuese de día. En un principio, el testigo ocular del fenómeno creyó encontrarse solo ante tan insólito espectáculo, pero de inmediato advirtió que no era así. Dos hombres vestidos con trajes negros se encontraban justo bajo el árbol, sobre cuya copa habían aparecido las extrañas luces. Mundt quiso dirigirse a ellos, pero algo lo paralizó; uno de los hombres lo miraba fijamente, de una forma fría, casi glacial y plena de indiferencia. De pronto, como respondiendo a alguna orden remota, los dos hombres a la vez giraron dando la espalda a Mundt y se perdieron en la oscuridad de la noche. Fue en ese preciso instante cuando Mundt tuvo la sensación de que un rayo lo atravesaba de la cabeza a los pies y comenzó a sentir una vibración intermitente que le recorría todo el cuerpo.
Luego comenzó a invadirle un extraño hormigueo. Mundt describe esa sensación de la siguiente manera: "No era desagradable, tampoco me producía terror o pánico, simplemente sentía como si no fuese yo mismo, algo alteraba mi ritmo biológico".
Luego sobrevino lo peor. En cuanto Charles Mundt se vio libre de las vibraciones y la luminosidad, corrió apresuradamente dentro de su casa, ansioso, a contarle a su esposa Liza lo que le había ocurrido. Ella, en vez de prestar atención al relato de su marido, lo miró como si nunca lo hubiese visto en su vida y le preguntó quién era y qué quería; actuaba de la misma forma en la que actuaría ante un desconocido que se introduce en su casa a horas imprevistas dando grandes voces.
Acto seguido, Liza Mundt se dirigió a la puerta de calle y comenzó a llamar: "Charles, Charles, ven", "un hombre ha entrado en la casa". Como si la persona que estaba frente a ella fuese cualquier otro, menos el verdadero Charles Mundt.
El testigo ignoraba la razón por la cual su esposa actuaba de una manera tan extraña. No le cupo duda de esa actitud cuando pudo mirarse a un espejo; en ese momento sufrió un tremendo shock, y aquí Mundt dice textualmente: "Pongo de testigo a Dios de que el rostro del espejo no era mi verdadero rostro".
"En la actualidad, a meses del suceso, me he dado cuenta de que la composición de mis moléculas ha sido cambiada y alguien ha ocupado mi lugar físico. Mi cara y mi cuerpo son la cara y el cuerpo de otro hombre. Por alguna razón me han forzado a asumir una nueva identidad. Mi esposa no me acepta como su marido, como el verdadero Charles Mundt; sé que soy Charles Mundt, pero nadie me cree.
He perdido todo: afectos, amigos, y lo más triste es que he perdido mi identidad."

Otra víctima de los peligrosos e inescrupulosos “Hombres de Negro”, una organización cuyos alcances científicos van más allá de lo imaginable.

CASO REVISTA OFFICIAL UFO

Un día la revista norteamericana Official UFO fue "asaltada" por tres hombres que vestían trajes oscuros. Buscaban material confidencial y casi dejan sin vida a un hombre en su intento. Veamos cómo relatan el episodio los directores de Official UFO:

"Al igual que mucha gente, nosotros tampoco creíamos en aquellas historias escalofriantes en las que se habla de organizaciones secretas que no obedecen a ningún gobierno conocido y cuyas intenciones suelen ser destructoras. Hasta ese momento creíamos que la gente suele echar a volar su imaginación y crear personajes cuya realidad es nula, pues son producto de la fantasía.
Pero algo nos ocurrió. Aquellos a quienes se llama H. d. N. (Hombres de Negro), nos ´visitaron´ personalmente y robaron nuestro archivo secreto: ahí realmente comenzamos a creer en todas aquellas extrañas historias que circulan en toda la extensión de nuestro territorio.
Eran las seis de la tarde, nuestras oficinas ya estaban cerradas y la gente se había retirado, a excepción del editor, Jeff Goodman, quien se había quedado trabajando hasta tarde en un proyecto especial. Sonó el teléfono, desde el otro lado de la línea un hombre habló con voz profunda; decía: 'Por su seguridad personal le hago esta advertencia: no indague demasiado a fondo en lo que usted denomina fenómeno OVNI. Evidentemente, usted desconoce la profunda seriedad de lo que investiga. El precio que puede usted llegar a pagar por sus indiscreciones dentro de este campo es mucho más tremendo de lo que imagina'. No dijo más, un ligero click indicó que mi interlocutor había dado por finalizada la comunicación. 'Una patraña más -pensé- de las tantas que ocurren a diario en la redacción'. Fui escéptico, no creí en esta amenaza. Actualmente puedo decir, que ser demasiado escéptico, puede resultar muy peligroso.
A partir de esa llamada comenzaron una serie de acontecimientos que pusieron a prueba el sistema nervioso de nuestro grupo de trabajo. Todos notamos ligeros cambios en la redacción. Los teléfonos sonaban sin que nadie respondiera al levantar el auricular. De pronto emitían ruidos sordos, sin motivo aparente; el tono de marcar a veces cambiaba por un molesto zumbido. Pensamos que habrían sido intervenidos. Nuestro editor asociado, Charles Cowley, dijo que había reparado durante varios días consecutivos en un automóvil sedán negro estacionado frente a su residencia de Long Island. Luego de dos semanas de silencioso estacionamiento, el coche había desaparecido misteriosamente.
A la vez, el mismo coche que estaba estacionado frente a la casa del editor asociado había sido visto estacionado, pero... frente a las oficinas de la revista Official UFO, en pleno Nueva York.
Cuando Cowley advirtió algo tan insólito como esto, algo así como un caso de bilocación, pensó que estaría sufriendo algún ataque de paranoia debido al exceso de trabajo; pero luego se dio cuenta de que todo lo que él no había querido hacer era enfrentarse con la verdad, la realidad total y absoluta. La llamada telefónica había sido efectuada con la finalidad de hacemos una advertencia, y la amenaza se estaba cumpliendo; nosotros éramos continuamente vigilados y esa vigilancia se encontraba a cargo de personas que pertenecían a una organización muy bien equipada e informada, puesto que sabían quiénes éramos cada uno de los que formábamos el grupo de trabajo del Official UFO. Asimismo sabían a qué lugares llamarnos a diferentes horas del día o de la noche; conocían perfectamente a qué tipo de información teníamos acceso.
Durante el transcurso de estos acontecimientos ocurrió algo interesantísimo. La sección Departamento de Arte de nuestra revista había tomado en esos días a un nuevo asistente. Su nombre era Ron, su apellido era muy difícil, al punto que jamás logramos recordarlo. Ninguno de nosotros, en un principio, notó algo extraño en él. Parecía ser un buen compañero de tareas, nada en él daba lugar a sospechas, era de altura mediana, delgado, pelo rubio, ojos grises verdosos, su voz era agradablemente profunda. No hablaba mucho con nadie, pero cuando lo hacía demostraba poseer una información muy completa sobre la temática OVNI; naturalmente esto no llamaba nuestra atención, pues todo el personal de la editorial conocía e inclusive era aficionado al tema.
Lo que nos resultó harto extraño fue que el tal Ron tenía acceso a información secreta dentro de la editorial. Dos de los miembros del grupo de la redacción notaron en él extrañas actitudes cuando tenía que actuar social y no laboralmente. He aquí un ejemplo: una vez salió a almorzar con una de las secretarias de redacción, cuando llegó el momento de comenzar a comer dio muestras evidentes de no saber usar los cubiertos, luego cambió de opinión y pidió un sandwich, lo comió con las manos. La secretaria le preguntó qué le ocurría, él no respondió, pero la miró de una forma glacial.
Al día siguiente de este incidente, el editor Cowley recibió desde su despacho otro mensaje telefónico. La misma voz grave de la vez anterior. Sus palabras fueron: 'Escuche con atención. Usted no se imagina cuán cerca suyo se encuentra la muerte. Se le advirtió por su propio beneficio. Usted está siendo vigilado. Todo movimiento es cuidadosamente monitorizado. Tenga cuidado, pues tiene usted en su poder unas fotografías tomadas por un fotógrafo de la editorial que son extremadamente secretas. Si llega a publicarlas, sería un suicida'. Luego hubo un silencio prolongado y el conocido click.
Cowley quedó estupefacto, sus manos temblaban cuando colgó el receptor. Ignoraba de qué fotografías se le estaba hablando. Muy pronto lo supo; uno de los fotógrafos independientes de nuestra editorial, sin proponérselo, había logrado fotografiar una extraña figura humanoide que parecía ser de aire, por lo transparente; detrás de esa forma y suspendido en el aire aparecía una forma oval, plateada. La foto fue casual; él había ido a tomarle una a un médico psiquiatra que estaba atendiendo a una persona que decía haber tenido un encuentro con seres extraterrestres y se pensaba en una alucinación, pero cuando estaba llegando a la casa del profesional en Petulie (Ohio) vio lo que acabo de narrar.
El fotógrafo Jack Blakekey fue llamado a nuestras Oficinas, acudió con las fotos en cuestión, todos las vimos, de inmediato las guardamos en la caja fuerte que es donde se encuentra el archivo confidencial; luego nos fuimos a nuestras respectivas casas.
Al día siguiente nos encontramos con una gran sorpresa. Tres hombres vistiendo trajes oscuros y gafas de sol irrumpieron en la redacción, se dirigieron al despacho del editor.
Le preguntaron dónde las había guardado. Jeffrey Goodman aparentó no saber de qué le hablaban. Sólo uno de ellos hablaba. 'Usted sabe muy bien a qué me refiero', y comenzó a empujar suavemente pero en forma firme a Goodman hacia el enorme ventanal, en el piso 12 sobre Park Avenue. 'Si no me dice dónde están las fotos, en dos minutos ya no estará vivo; cada segundo lo acerca más y más a su propia muerte'. Sus cómplices lo revolvían todo, destrozaban, forzaban cerraduras. Nosotros, junto al editor asociado Jack Cowley, tratábamos de abrir la puerta en vano, estaba muy bien asegurada. De pronto, silencio total, sólo escuchamos: 'Usted, Mr. Goodman, es un tipo de suerte'. Habían encontrado las fotografías comprometedoras. Luego se retiraron como habían llegado, ignorando a todo el mundo. Extrañamente, la Policía que había sido llamada en el instante en que los “Hombres de Negro” irrumpieron en nuestras oficinas, apareció cuando ellos ya habían desaparecido.
La sospecha de quién puede ser esta gente no da lugar a muchas suposiciones; evidentemente, el Pentágono acoge en su seno a una organización no sólo formada por seres humanos, sino también humanoides."

Hasta aquí el relato de uno de los integrantes del grupo de redacción del Official UFO; este mismo artículo fue publicado en la edición de enero de 1978 por la revista en cuestión.
Evidentemente y luego de lo expuesto no cabe dudas que una organización paragubernamental actúa a escala mundial oprimiendo y amenazando a todo aquel que se arriesga a develar misterios que nos darían la pauta de muchos orígenes desconocidos de nuestro planeta.
La CIA conoce la existencia de los "Hombres de Negro", sin embargo y contrariamente a lo que se cree, no alberga en su seno a esta organización.

EL CORONEL GEORGE FREEMAN (USAF) OPINA

En 1966 un portavoz del Pentágono, perteneciente al fallido proyecto "Blue Book" (Libro Azul) -Coronel George P. Freeman-, hizo una sorprendente declaración:

"Misteriosos hombres vestidos con uniformes de la Fuerza Aérea Norteamericana y llevando credenciales de diferentes organismos oficiales de los EE.UU. han tratado de silenciar a testigos oculares de avistajes de Objetos Voladores No Identificados. Sin embargo, hemos verificado en algunos de estos casos, que tales personas no pertenecían en modo alguno a la USAF (Fuerza Aérea de los EE.UU.) o al gobierno americano".

Con agentes del FBI y la CIA lanzados en su persecución, los misteriosos seres extraños decidieron que el uniforme estatal ya se había "quemado". Fue cuando adoptaron sus atuendos negros. En lugar de llamarse oficiales de las Fuerzas Aéreas o Armadas, los "Hombres de Negro" comenzaron a presentarse de otra forma; operarios telefónicos, inspectores de compañías de seguro, incluso agentes de la mismísima CIA o el FBI.
En todos los casos, una vez introducidos en la residencia de los ocasionales testigos, desviaban lentamente la conversación hacia la cuestión de loa OVNI(s). Luego, el aviso. Nada de comentarios sobre el tema... por lo que les pudiese suceder. Cundió la alarma y muchos testigos callaron. Las más disparatadas versiones fueron de boca en boca. Hasta que el mismo gobierno se vio mezclado hasta tal punto en el asunto que tuvo que actuar.
Así, lanzó a sus propios investigadores detrás de los perturbadores "Señores de Negro". Fue imposible. Siguieron apareciendo.

EL HOMBRE DEL CABLE VERDE

En su libro Visitantes, Ivan Sanderson narra una extraña visita nocturna.

"Ante la puerta de una familia que había sido testigo de la aparición de un OVNI, se presentó la persona más singular que pueda imaginarse. La noche era muy fría, el individuo llamó a la puerta y se anunció como agente de seguros. Tendría una estatura de 1,75 metros, cabeza pequeña, piel blanquecina, miembros muy delgados denotando una fuerte constitución. Dijo buscar a un caballero que tenía el mismo nombre que el dueño de casa, ya que podría haber heredado una fuerte suma de dinero. Llevaba, además, un gorro de piel con visera y un traje negro. A pesar de la bajísima temperatura, no tenía nada encima del traje. Al entrar mostró una tarjeta de tipo oficial (aparentemente) y la guardó en un santiamén. Al cabo de un rato, mientras charlaba, dejó ver debajo de su ´americana´, sobre la camisa, una placa oficial, que inmediatamente cubrió con la mano quitándosela. Pidió exactamente cuarenta minutos para formular preguntas. Cuando se le dijo que sí, pasó treinta de ellos refiriéndose a una cicatriz que el dueño de casa tenía en el pecho, desarrollando detalles que ni siquiera eran conocidos por los mismos familiares. Luego, se levantó para irse. Los diez minutos finales los pasó facilitando a los asombrados interlocutores, un largo e intrínseco acertijo, pidiendo ayuda para resolver el enigma. Acto seguido, se fue.
Mientras duró la entrevista, la hija mayor de la casa sintió viva intriga porque -al resbalar uno de los pantalones del extraño visitante hacia arriba- por las huesudas piernas divisó un cable verde, que le salía por debajo de los calcetines y ascendía por la pantorrilla, hasta incrustarse en la carne, en dos puntos separados por una cicatriz de dos o tres centímetros de largo. Como consecuencia de ello, la chica se ocultó en la parte trasera de la casa y observó la salida del hombre. No había luces y el lugar estaba oscuro. Sin embargo pudo apreciar un coche negro, que salió de un camino cercano proveniente del bosque lindante. Había más de dos hombres en su interior. El individuo subió y desaparecieron en la ruta."

Este fue el relato. Nunca se supo quién era el misterioso personaje. Pero el testigo calló la boca. El efecto de aquella "aparición" no se hizo esperar y el caso fue cerrado. Nunca más habló.

EL HOMBRE DEL EXTRAÑO LENGUAJE

Este caso fue descripto de manera viva en el Saucer News de James Morley.
"El ladrido de los perros despertó a Joseph Henslik, en Greenland, Long Island (Nueva York), una mañana de octubre. Al mirar hacia afuera quedó visiblemente sorprendido: un extraño objeto circular revoloteaba por el edificio de Correos, cercano a su casa. Apresurado, tomó su máquina fotográfica y corrió hacia el patio. Descargó un rollo de película contra el disco luminoso, que llevaba una torreta en la parte superior. En ella, se divisaban ventanas. Como el objeto se hallaba a poca altura, fácil fue suponer que las fotografías resultarían excepcionales. Pero lo que Henslik no tuvo en cuenta apareció luego dos días después que le fueron devueltos los negativos (que eran realmente nítidos): fue visitado por una pareja de hombres desconocidos. Cuando regresó a su casa -a una hora imprevista, como las 3 de la mañana- se encontró con que lo estaban esperando.
Eran de estatura mediana, cabello negro y tez profundamente morena. Ambos vestían ajustados pantalones negros, suéters del mismo color (hasta el cuello) y una campera que según el dueño de casa semejaba la chaqueta negra de un smoking o pijama.
'Queremos hablar con usted', interpeló uno de ellos en un idioma singular, con ligero acento escandinavo; 'pertenecemos al gobierno'.
Sigue el testigo diciendo que no le mostraron absolutamente nada, pues 'pertenecían a una agencia secreta del Estado'. Más tarde, se explayaron en detalles sobre la vida íntima de Joseph que éste quedó francamente impresionado. 'Sabemos que usted ha tomado fotografías que pueden ser consideradas como auténticas. Y en nombre de su familia, el gobierno, le pedimos que nos las entregue'. Los visitantes recibieron como respuesta una confusa explicación. Prometieron regresar al día siguiente. Fue cuando Henslik examinó con una lupa los negativos y descubrió algunas marcas muy claras en el OVNI (pero la copia estaba muy borrosa para permitir una lectura clara).
'Si hubiera hecho yo las copias, habría conseguido más sombra alrededor de las ventanillas del artefacto. Pero lo que más me preocupaba era el retorno de aquellos personajes. Fue exactamente a las 3 de la mañana del día posterior de la primera visita, que aparecieron. No dos, sino tres. Todos vestidos de negro. De nuevo me amenazaron vagamente cuando negué las copias. Pero les di los negativos. Los revisaron inmediatamente con una linterna. Luego, se marcharon advirtiéndome que no hablase nunca ni mencionase las fotos'.Para sorpresa del testigo, no alcanzó a ver vehículo que los transportase, pese a que vivía en las afueras y hubiesen necesitado uno. ¿Cómo salieron de aquel lugar? Nunca se supo, sin embargo las misteriosas maniobras de los Hombres de Negro siguieron impunes y contradictorias explicaciones acerca de su origen van desde el adjudicárseles origen divino hasta connotaciones que incluyen posibles supervivientes de una raza extinguida de seres extraterrestres".

EL MISTERIO DE JESSUP

El libro que escribiera Morris K. Jessup, El caso de los OVNI(s), también fue envuelto en las "redes" de los Hombres de Negro.
Poco después que el libro saliera a la venta, un ejemplar de él fue enviado a F N. Furth (Jefe de Investigación Naval en el verano de 1955) donde al borde de las páginas existían unas anotaciones, que al ser estudiadas y analizadas por funcionarios de la Oficina de Proyectos Especiales y de la de Proyectos Aeronáuticos, se comprobó que fueron escritas por tres personas diferentes; esto lo reveló el estilo al escribir, la tinta y otros.
Esas anotaciones evidenciaban todo el conocimiento (historia, origen, técnica, etc.) de los OVNI(s).
El prólogo de la edición de la Oficina de Investigación Naval decía lo siguiente: "Las anotaciones implican un íntimo conocimiento de los OVNI(s), sus medios de movimiento, origen, pasado, historia y costumbres de los seres que los ocupan y constituyen un valiosísimo material para la investigación. Fueron encontradas en un ejemplar del libro de Jessup. Debido a la importancia que otorgamos a la posibilidad de descubrir pistas que conduzcan hasta la naturaleza de la gravedad, ningún posible motivo, por desacreditable que sea el punto de vista de ciencia clásica, debe ser descartado".
Sobre estos acontecimientos, se los hace responsables a los H.d.N.
Cuando Jessup revisó el volumen, notó que la letra correspondía a su misterioso corresponsal Carl M. Allen (conocido también como Carlos Miguel Allende). Al intentar localizar a Allen (o Allende) por la dirección del remitente de sus cartas, nunca se lo halló.
Morris K. Jessup (que dedicará mucho tiempo al suceso del Experimento Filadelfia), lo mismo que su misterioso "corresponsal" que le brindaba tantas informaciones, había acordado ir a cenar el 20 de abril a la casa del Dr. Valentine, donde Jessup le brindaría aportes vinculados con el experimento, en un borrador que tenía preparado.
Sin embargo, ésta no llegó a realizarse. Antes de las 6:30 de la tarde, Jessup se "suicidó" en el parque Matheson's Hammok, en el condado de Dade (Miami), el 20 de abril de 1959, "inhalando monóxido de carbono, tras haber acoplado una manguera al tubo de escape e introducido al otro extremo en el interior del vehículo".
Un testigo informó al Dr. Valentine que no fue encontrado ningún "borrador" en el interior de su coche.

LAS MUERTES SOSPECHOSAS

Después de este incidente recién relatado ha habido también "Muertes sospechosas", como esa del Dr. Morris K. Jessup ocurrida el 20 de abril de 1959, en el parque de Matheson´s Hammock, en el condado de Dade, en los Estados Unidos. Hay varias más, como crímenes no resueltos nunca:
El repentino cáncer que le produjera la muerte el 25 de julio de 1967 al joven investigador británico, Richard Tunner, que contaba sólo 21 años de edad y era Presidente del Grupo Investigador de UFOS de la Universidad de Cambridge (nada menos), cuando acababa de realizar un muy buen trabajo sobre las misteriosas ruedas fosforescentes que aparecieron en distintas oportunidades en el Golfo Pérsico.
El "accidente" que le costara la vida, a principios de 1968, al general francés del Estado Mayor de Francia, Monsieur Alleret, cuando viajaba en un avión a retropropulsión, estrellándose el aparato en la ladera de una montaña en Magadascar, cuando el general erró en su viraje (a pesar de ser un experto de la aviación), al doblar hacia la derecha, en vez de doblar al lado opuesto y dirigirse al mar libre, exactamente después de haber anunciado públicamente sobre la creación de un Centro Oficial de Investigación de los MOC (misteriosos objetos celestes).
El supuesto "suicidio" del gran investigador y amigo James Mc. Donald (de quien editamos su excelente libro Los OVNI. El último desafío, que tuvo gran acogida en la Argentina y países limítrofes), ocurrido en 1971, en el desierto de Arizona, cerca de su Tucson natal. Con otro amigo, el Dr. Joseph Allen Hynek, hablamos tanto sobre este asunto porque él lo había visto por última vez en el día anterior a su "repentina decisión", quien olfateara algo realmente raro, muy raro.
De pronto también vinieron una seguidilla de muertes de cáncer, además de la de Tunner, como la de Waveney Girvan, director de la excelente Flying Saucer Review de Inglaterra; la del capitán Edward Ruppell, de la Fuerza Aérea Norteamericana, que tanto hizo desde su puesto militar por esclarecer el asunto OVNI; el ingeniero canadiense Wilbur Smith, creador del Proyecto Magnet, que tuvo tanto que ver también en dilucidar la propulsión de las naves extraterrestres; la de otro amigo el doctor brasileño Olavo Fontes, el primer investigador científico de una Abducción extraterrestre, que sucedió en Brasil 1957 y que hiciera el primer gran análisis para estos casos, que siempre siguen llamando tanto la atención; mi compañero en tantos Congresos, el mayor de la Fuerza Aérea de Dinamarca Hans Petersen, presidente de Scandinavian UFO Kontakt, disertante en la Cámara de los Lores de Inglaterra. Y la lista es más larga.
Estos supuestos suicidios o accidentes raros o muertes extrañas pensamos que no fueron tales, sino que ellos fueron asesinados por esta misteriosa sinarquía, según datos fehacientes que insistentemente hemos investigado desde hace cuatro décadas.

LA MUJER DE BUENOS AIRES (ARGENTINA)

Cuando editaba la revista Cuarta Dimensión, en la década del 80, una señora apareció en la redacción narrando un hecho muy insólito. Ella escribió esta nota:

"Quizá la primera vez que vi a un Hombre de Negro fue en un país limítrofe. Habíamos ido con mi esposo en viaje de bodas; era fines de agosto de 1981. Descendimos del micro y decidimos contratar un taxi para trasladarnos con nuestro equipaje a la casa de mi madre, donde nos alojaríamos por un mes; caminamos hacia la explanada que está ubicada en la parte trasera de la terminal, para tales efectos. El día era, como casi siempre en esa época del año, muy frío en esa ciudad sureña. Había un atenuado sol. Y hete aquí que de repente advertimos que un hombre de estatura enorme, como de unos cincuenta años de edad, totalmente vestido (traje y sobretodo) de negro, moreno, nariz aguileña (algo así como el apéndice nasal que se le dibuja a algunas representaciones populares del Diablo), mirada escrutadora, estaba de pie, fingiendo leer un diario (atención a esta pauta, porque se repetirá). Nos observaba, vigilante, a unos quince metros de distancia. Diría que en una torpe actitud de disimulo. Como para que nos diéramos cuenta de ello.
Mi esposo estaba en ese tiempo -sin siquiera saberlo o presentirlo en una sensacional pista sobre el origen de los OVNI(s). Tan es así que, pocos días después, conocería personalmente a un hombre muy importante (un diplomático) que le daría una increíble 'punta del ovillo' sobre el tema. El intuyó enseguida que algo extraño había en ese individuo. Yo me reí, pero debo reconocer que era para llamar la atención la actitud de ese hombre, porque asumía la forma más insólita e incómoda para concentrarse en la lectura del periódico; además al aire libre, soportando la ,ventisca helada, cuando bien podía haberse guarecido en el vestíbulo sentándose en alguno de los asientos que allí había, desocupados... ¿Por qué tenía que estar allí, de pie?
En el mes que estuvimos en la ciudad, mi esposo comenzó a investigar: iba todos los días más o menos a la misma hora a la terminal porque, habiendo vivido durante toda su vida en un pueblo de 600 habitantes, sabía por experiencia que la gente de los conglomerados humanos no muy grandes tiene hábitos repetidos. Pero nunca más vio al extraño ser de rarísimo aspecto.
Después vinieron los imborrables episodios del 20 de febrero de 1984. Se había grabado un programa de TV sobre el tema, hacía apenas un par de días. No sé porque, pero el día 10 discurrimos que 'algo' nos podía suceder. ¿No nos vendrán a buscar aquí a casa? -comenté en broma, pero con una extraña preocupación.
Mi esposo me contó una vez más su experiencia del 2 de enero de 1977, cuando dos H. de N. le estuvieron 'pisando los talones' y creyó que había llegado su hora final. Rememoramos también el caso de la terminal de ómnibus, pero yo no quería creer; dije, 'es una posibilidad, nada más'.
Desde hacía tiempo, con un grupo de personas amigas estábamos investigando mucho sobre el mundo esotérico, de cosas primordiales para todos los tiempos, pero muy especialmente para éstos que vivimos. Un día nos dimos cuenta que realmente transcurrimos en un gran ocultamiento de lo que es la verdadera Historia. Estábamos llegando muy lejos en las investigaciones, yo sentía que el asunto 'podía traer cola'. Lo que no imaginaba ni siquiera eran las persecuciones, y que me iba a asustar tanto.
Pero vayamos a los hechos: yo concurría ese día (20/2) a mi semanal cita acostumbrada al consultorio de Acupuntura del profesor CJ, ubicado en la Avenida Cabildo, casi en su intersección con Santa Fe. Debía hacer cambio de colectivo en Puente Saavedra. Cuando bajé del primero, ahí, en Av. Maipú, me llamó la atención la presencia de un señor de aspecto común, barbado, que estaba supuestamente leyendo el diario; enseguida el individuo comienza a caminar al lado mío. Pensé que era una persona más que pugnaba por subir al colectivo de la línea 59 al que yo iba a ascender. Pero luego comprendí que no era así. Quiero señalar antes de proseguir que él no estaba para nada vestido de negro (así que ahora sabemos que también se disfrazan).
Bueno; luego el tipo subió al mismo vehículo que yo, y se sentó delante mío; continuaba fingiendo leer el diario. Ya entonces 'sentí' que no era una persecución con propósito de robo o galanteo. Entonces finjo como que me adormezco, para vigilar sus actitudes sin que él lo advierta. Lo que más me llamó la atención es que nadie se sentaba a su lado, en un transporte lleno de gente apretujada de pie. Mi terror en esos momentos ya es enorme. Al cruzar General Paz, ya en jurisdicción de Vicente López, al bajar, en la parada... ¡ahí vuelve a estar él, otra vez, como esperándome! No sé como ha podido llegar antes, si lo he dejado 'con un palmo de narices' y no lo vi subir a ningún colectivo. Además ningún colectivo nos superó mientras recorríamos Cabildo.
Aterrada, ingreso en el local de Academias OLI pensando que era la única manera de eludirlo, que no se atrevería a entrar ahí ni podría hacerme daño alguno en presencia de la gente. Para justificar mi presencia, pido que se me haga un lavado de cabello; hay un desentendimiento de la gente que me atiende y ni siquiera me cobran. Concluyo yo misma con el servicio y salgo a la calle: por fortuna el sujeto ya no estaba más.
Regreso a casa, me baño, cambio de vestimenta y, ya más tranquila; con un buen margen de tiempo, tomo el colectivo 127 y después el subterráneo de la línea B en Federico Lacroze para concurrir al encuentro de Pedro. En el subte vuelvo a estar nerviosa; se me ocurre que todo el mundo me observa... Llego a la estación Florida, donde debo descender. Cuando desciendo el tipo lo hace también detrás de mí, casi corriendo. Entonces, ya muy asustada, cruzo Cabildo zigzagueando entre los automóviles. Cuando ingreso en el edificio donde entonces tenía su consultorio el profesor CJ, ya me siento segura. Me hago atender, y cuando salgo tengo la gran sorpresa: al entrar en un bar atendido por unos señores españoles a comprar fichas para el teléfono, veo que el tipo está otra vez allí, en un sector de la barra, como esperándome. Me atiende amablemente un señor, diciéndome 'ya estoy con Ud., espéreme un momento'. Luego, va hacia donde está el individuo, regresa, y ya no me quiere vender las fichas, atendiéndome, ahora, de muy malas maneras. Hasta me agrede verbalmente; prácticamente me echa del negocio.
Entonces cruzo Cabildo, compro fichas en un local de enfrente, vuelvo al bar para telefonear a mi marido, para decirle que volveré a casa y luego iré a encontrarme con él a la salida de su empleo, pues habíamos decidido unos días antes ir a ver la película El Día Después, que acababa de estrenarse. Cuando voy a ascender a un colectivo para regresar a Puente Saavedra advierto que el hombre me sigue espiando. Había bastante gente en la parada: aprovecho el tumulto y, en lugar de subir a ese colectivo, subo a otro, que llegaba y estacionaba inmediatamente detrás. El sujeto se queda como despistado, yo voy hacia la escalera mecánica. Era un día de intenso calor, así que me llama la atención un individuo muy formalmente vestido con pantalón gris, saco negro como de terciopelo y debajo una camisa celeste con un pullover también celeste sobre ella. Hacía 35 grados de calor. Por eso llamaba la atención tanta indumentaria. Las personas que descendieron subieron por la escalera; la estación quedó solitaria. Quedamos sólo 'él' y yo.
El hombre fumaba un cigarrillo en actitud de espera, no subía. Cuando coloco un pie en la escalera mecánica el individuo gira rápidamente y se ubica detrás de mí. Murmura, masculla algo entre dientes que no logro entender. Su actitud era de clara persecución, igual que el otro.
Aunque estoy muy cerca de la plaza Roberto Arlt, donde habíamos convenido encontrarnos con Pedro, decido tomar un taxi para ver si puedo poner distancias. Hago señas para detener a uno que pasa por allí, Corrientes y Florida. El taxista me mira y no quiere llevarme; me pregunta: “¿Le pasa algo? ¿Se siente mal?" Me dice: “No puedo llevarla, no puedo hacerme responsable de lo que pueda ocurrirle dentro de mi taxi”. Le digo que no tema, que se quede tranquilo, que me siento bien, nada más un poco cansada. Me deja subir, mira por el espejuelo retrovisor y entonces me dice:
-Mire, señora, usted me va a decir qué le pasa y en qué cosa anda, porque a nosotros nos vienen siguiendo...
-¡No! ¡No puede ser! -casi grito aterrada ya.
-Y, sí esos que vienen detrás usted los debe conocer...
Entonces giro la cabeza y miro, y veo que viene otro taxi con ese individuo en su interior. El taxi se nos aparea y comienza a chocarnos de costado. El conductor de mi taxi dice:
-Mire, señora: yo no creo que usted esté en nada malo, pero que nos están siguiendo es indudable. Mi colega parece haberse vuelto loco. ¿Qué pasa? ¿Por qué le hacen esto? ¿Usted... con ese tipo...? ¿Usted conoce a este tipo?
-No -le respondo.
Como el otro lo insultaba, me preguntó “si estaba loco”. Entonces le comenté más o menos cómo era la persecución. El me dijo:
-¡Qué raro! Yo no entiendo nada, señora. Y si usted no entiende, menos yo...
El conductor aprovecha la situación (en esos momentos el otro taxi está detrás y se produce el cambio de luces en el semáforo) y me dice:
-¡Buenol ¡Ahora los vamos a perder para que nos dejen en paz!...
Arrancamos. Surge la luz roja. El otro taxi se ve obligado a quedarse. Damos una vuelta manzana a la inversa para alejarnos y despistar. Esa fue la experiencia, que espero que no se repita nunca más.
Cuando a la noche le relato los increíbles hechos a mi esposo, él me manifiesta que si creo que se debe levantar el programa hablará con su conductor para pedirle que no lo difunda. Le pido que no, porque La fuerza de ellos es el temor de nosotros.
El programa sale al aire pocos días después. A la semana, mi esposo recibe una muy amable carta de un telespectador quien era evidente que había obtenido el domicilio por la guía telefónica (por la forma en que está redactada la dirección). Hay un nombre al pie, con una mención de una casilla de Correo Central. Manifiesta que es entusiasta seguidor del tema OVNI, y del particular costado que de él mismo enfoca mi marido, y dice -o, mejor dicho, pide- que se haga un programa de mayor duración para volver sobre el tema.
Indica que es colaborador de un conocido Instituto de Investigación (posteriormente hicimos las correspondientes averiguaciones: ahí jamás se conoció a una persona de esa filiación). Dedujimos que lo que quería era saber si Pedro tenía mayores datos sobre el tema...
Desde aquel día sé más que nunca que “ellos” nos están vigilando, pero que con cautela y prudencia debemos continuar el camino de la investigación y el conocimiento porque -cuando lo merecemos- una fuerza superior bloquea sus designios, y les impide hacer todo el daño para el que están instruidos y/o programados. ´Ellos´, los Hombres de Negro".

La nota de redacción que agregamos a lo expresado decía:
"Cuarta Dimensión suscribe este relato en toda su dramática veracidad, habiendo investigado fehacientemente a su protagonista. Por su naturaleza, debe guardar la identidad de la misma. Quizá sirva de 'piedra de toque' para que otras personas que pueden haber sido testigos o partícipes de episodios similares también quieran hacerlos públicos. Ese es nuestro deseo y el motivo de la publicación de este relato. Hay que seguir investigando si fue realmente un H.d.N., o el factor psíquico de la protagonista influyó decisivamente. Para analizar, para ahondar, para investigar".
Este suceso aún me hace reflexionar. ¿Verdad o sólo psiquismo?

CASO HEFLIN

El 3 de agosto de 1965, Mr. Rex Heflin logra fotografiar tres documentos OVNI cerca de Santa Ana (California). Ese mismo año, un "ser" visitó a Heflin pidiéndole los negativos originales, ya que el "personaje" pertenecía al NORAD. Heflin accede al pedido.
Más tarde se comprueba que ese personaje no pertenecía al NORAD y, por supuesto, los negativos nunca fueron devueltos.

DESAPARICIÓN EN CANADÁ

En un poblado esquimal de Anjiku, a 1200 kilómetros al Norte de Churchill, en Canadá, se desarrollaron los siguientes acontecimientos:
El 16 de noviembre de 1930, los 50 habitantes del pueblo mencionado desaparecieron abruptamente. En sus chozas se hallaron recipientes que contenían comida sobre el fuego, rifles colocados detrás de las puertas y hasta prendas de vestir atravesadas por agujas que interrumpieron para siempre su labor. Por una razón quizá nunca sabremos, hombres, mujeres y niños abandonaron sus viviendas, sus alimentos, sus perros, sus embarcaciones, y atraídos por algo fascinante, se esfumaron sobre la tundra helada.
Surge así mi hipótesis de trabajo: estos hombres fueron secuestrados por seres inteligentes, mucho más avanzados tecnológicamente que nosotros, para ser convertidos, por medio del "lavado de cerebro", en perfectos androides humanos con el objeto de que cumplan una misión específica. Recordemos que a los Hombres de Negro, se los describe como seres de raza nórdica, de rasgos parecidos a los esquimales. Y quiénes mejor que ellos, seres humanos, no tendrían ningún problema en infiltrarse entre nosotros, sin llamar absolutamente nuestra atención...
Esta hipótesis de trabajo es corroborada por el investigador George Smith, quien sospecha que "ellos" pueden venir del Círculo Polar Ártico, y pertenecer a unas tribus primitivas de indios que evidentemente están controlados por seres espaciales mucho más inteligentes que nosotros.

CASO INGENIERO CB

Esta investigación la realizó otro excelente colaborador mío en la revista mensual Cuarta Dimensión, Héctor Antonio Picco. Estas son sus palabras.
CB, un auténtico ingeniero metalúrgico sin título, 66 años de edad en la actualidad, industrial de autopartes de automóvil desde hace 38 años, un día concibe la idea de lo que podría ser el motor impulsor de los VED: un mecanismo accionado por electromagnetismo o radiación cósmica de primera y segunda magnitud. Lo denomina motor "fuellels" y decide pedir colaboración a la Comisión Nacional de Energía Atómica, a organismos de las Fuerzas Armadas, etc., para realizarlo, ya que él no dispone de las aleaciones de metales indispensables para hacerlo. Las barreras que halla son infranqueables: nadie le responde que no en forma terminante, pero lateralizan el asunto, solicitándole hasta antecedentes políticos de su tatarabuelo para poder dar curso a su pedido. Se fatiga oyendo siempre una frase: está ocupado no lo puede atender, repetida hasta el hastío.
Un día alguien le advierte en forma muy directa:
-Si usted lleva adelante este invento, desaparecerá...
Pero un hombre de la Armada Argentina intenta ayudarle. Y comienza una nueva faz de su increíble aventura.
El hombre se llama Velázquez; CB no recuerda su grado, y palabra va, confesión viene, un día le refiere un caso extraordinario, jamás revelado a la prensa:
-...Estaba en una dotación de la Antártida (Marambio o Belgrano; CB no recuerda cuál) cuando tuvimos un “plato volador” de unos 300 metros de diámetro estacionado durante 48 horas a un kilómetro de distancia, más o menos. Fue en 1958, y nadie se animó a salir afuera hasta que el VED se fue... ¿Me deja sus planos, a ver qué puedo hacer con ellos?
-Con las situaciones que se presentan me estoy dando cuenta de que si se lleva a cabo este motor después será adosado a algún vehículo de guerra para matar a más gente. Los planos se van conmigo... -recuerda haber respondido más o menos nuestro hombre.
Velázquez, un poco "bicho raro" en ese medio, sonríe y decide:
-Le voy a dar una tarjeta de presentación, para el astrofísico Dr. Weber, agregado científico de la Embajada de los EE.UU., a ver qué pueden hacer por usted....
Y CB concurre a hablar con el Dr. Weber. Allí comienza la parte más inverosímil de su historia, avalada por todo el soporte documental de las pruebas que se exijan.
El astrofísico Weber contempla los planos con suma atención, abre sus ojos con desmesura y dice:
-Quiero invitarlo a un Simposio de Investigaciones Espaciales que se realizará el 26 de noviembre al 3 de diciembre (1960), porque es muy posible que venga Werner von Braun, Director General de la NASA, y deseo que usted le presente esos planos...
Y el atribulado CB concurre al Simposio. Von Braun no ha podido venir, pero envía en su reemplazo a un "segundo hombre" de la NASA, John Mengel, cuyo cargo oficial se denomina Assistan Director Tracking and Data Systems. Expondrá sobre "rastreo de satélites". Y se convertirá en el eje fundamental de todo el asunto, como veremos después.
Mientras espera para ingresar en el recinto del Simposio, se encuentra con el ingeniero Teófilo Tabanera, quien le espeta, sorprendido:
-¿Quién lo invitó?
La respuesta (con vergüenza, según comenta ahora CB)
-Vengo invitado por la Embajada de los EE.UU. y por mis compatriotas, como debería haber sido...
John Mengel habla brevemente con CB, intérprete de por medio; comprende la seriedad e idoneidad de este humilde inventor argentino que tiene enfrente y le formula una invitación inesperada:
-Me alojo en el Cambridge Hotel. Venga, por favor, a verme allí, así conversaremos más detenidamente.
CB va al Cambridge y allí está durante dos horas y media con el jerarca de la NASA, explicándole su proyecto de motor "fuellels". Recuerda que el científico yanqui abría los ojos con asombro y le inquiría:
-¿Cómo sabe usted esto? Nosotros hace 20 años que lo venimos buscando. Y usted: ¿de dónde lo sacó?
El inventor, ante la solicitud de Mengel, pero presintiendo algo anormal en la actitud del hombre de la NASA, le proporciona tres o cuatro sectores intermedios de los planos (referidos en forma concreta a la fabricación de un OVNI).
Recibe alguna respuesta sobre el particular y cinco años después, el 26 de marzo de 1965, decide escribirle a Mengel pidiéndole que "tenga a bien devolver dichas copias de planos, si no han despertado su interés". El 22 de julio de ese año recibe respuesta del citado con una explicación inaceptable por lo elemental:
"Con el cambio habitual de empleados, en mi oficina una de las chicas destruyó evidentemente el material que usted me envió, sin darse cuenta de su importancia..." (?)
Ahí comienzan los tiempos difíciles para CB; unos 10 o 15 días después de recibida la misiva de la NASA.
El lo relata así:
-Casi siempre había, cerca de mi casa, gente que no era del barrio; eran una o dos personas, y tuve que cambiar cuatro veces de domicilio... (Nos pone a la vista pruebas concretas de sobres de correspondencia recibida en distintas direcciones, que avalan lo manifestado.)
-¿Cómo eran esas personas? -inquirimos.
-Bueno... Unos hombres bien vestidos que no hablaban con nadie, sino estaban parados ahí, fumando, comiendo caramelos, fingiendo que leían un diario o anotando algo en una libretita, y yo comencé a tener miedo, por la familia más que nada...
-¿Qué tipo de vestimenta llevaban?
-Vestían todo oscuro, Negro. Y no obstante que hubo cambio de estaciones, ya que estuvieron varios meses, nunca mudaron de ropas, que continuaron siendo de invierno aun en la parte más tórrida del verano...
-¿Venían en algún vehículo?
-No sé, porque yo no los vigilaba a ellos, sino ellos a mí. A veces me levantaba a las siete de la mañana y ya estaban ahí...
-¿Lo siguieron alguna vez?
-No, jamás. Yo tenía un jeep en ese tiempo y a veces salía a las nueve de la mañana a hacer mis labores y regresaba a las seis de la tarde, y ellos no se habían movido del lugar. No sé si iban a almorzar o no, porque como eran dos, quizá se turnaran para ello. En el penúltimo domicilio que proporcioné a Mengel (nos continuamos escribiendo, enviándonos mutuos deseos de felices años nuevos, salutaciones, en fin) ya no viví más ahí: tenía un negocio, pero di ese domicilio puesto que a esa altura de los acontecimientos ya comprendía que el problema venía por el lado de la correspondencia que mantenía con ese señor. Ahí los Hombres de Negro siguieron apareciendo... Cuando me mudé a la casa donde vivo actualmente rompí mi contacto epistolar con la NASA. Y entonces ya nada raro ocurrió...

EL "AFFAIRE" DE LAS FOTOS CAMBIADAS

Durante el desarrollo de todos los hechos relatados hasta ahora un nuevo elemento irritativo viene a sumarse a la cuestión CB-NASA: el 28 de noviembre de 1964 se envía hacia Marte la sonda espacial Mariner IV, que deberá fotografiar la Luna "de pasada", pero su verdadero objetivo era tomar imágenes de Marte a una distancia de unos 10.000 kilómetros de su superficie. Un mes después que ha pasado frente a la Luna ya la prensa argentina publica fotografías de Marte proporcionadas por la NASA. Pero dejemos al inventor relatar su experiencia:

"Ahí ya le escribí directamente a la NASA, diciéndoles que tengo telescopio, estudio el cielo, sé dónde está Marte en una latitud o cómo cambian los planetas también (no con exactitud; con erraticidad, por supuesto) pero, más o menos, y haciendo cálculos de la velocidad del Mariner IV (30.000 km/h), jamás puede llegar en 30/35 días a 270.000.000 de kms.
Entonces le dije directamente estar extrañado de que la NASA hiciera una cosa de ésas, puesto que en realidad las fotos difundidas como de Marte eran de la Luna. Ahí ellos me remiten un esquema del viaje del Mariner IV, indicando que las fotos eran correctas, pero comprobándolas con las fotos de la Luna dadas a la prensa noto que los cráteres son los mismos. Desafío a cualquiera a verificarlo en los archivos de los diarios de la época; ahí hallará toda la comprobación de lo que afirmo".

CB, un humilde inventor argentino, "mete el dedo en la llaga" en la información manejada; derriba esquemas pseudocientíficos y técnicos sobre la realidad de la superficie marciana, ese desierto de rojos cascotes que nos han mostrado oficialmente, pero sabemos que tienen pirámides y un rostro (ver Anuario 1981 de Cuarta Dimensión), y los resultados están a la vista. Un párrafo de más de 30 hojas de correspondencia mantenida con la NASA lo ratifica. Y de las pruebas materiales no se puede dudar.
Ponemos punto final, con dolor y asombro. Y desde ahora, si alguna vez nos dijeran la verdad sobre las investigaciones espaciales ya no podremos creerla. Y eso, como hombres de investigación, nos resulta sumamente adverso.
Así termina su análisis el redactor Héctor Antonio Picco.


LOS H.d.N. MAS ALLA DE LOS OVNI(s)

HOMBRES RAROS, misteriosos, extraños, son descriptos en muchos libros de nuestra historia cultural y no siempre vinculados con la problemática OVNI.
Los sucesos de vampirismo que asolaron a la humanidad durante la Edad Media europea guardan descripciones generales muy similares a los hechos H.d.N. de la actualidad.
Hombres de piel oscura, rostros angulares, con rasgos caucasianos, similares a los orientales, eran asiduamente mencionados en muchos relatos de esa época, y también se los representaba en pinturas demoníacas de afamados pintores medioevales.
En muchas pinturas, han aparecido estos seres con dedos desmesuradamente largos, como si fueran garras; la mitología de los Kappas en Japón y Oriente efectúa numerosas descripciones de esos seres fantasmales, que casi siempre presagiaban algo malo, algo trágico.
En el milenario vudú africano, hoy religión corriente en Haití, eran muy comunes las apariciones con una obsesión destructivo realmente impresionante; mitos como el de la Mala Segadora son también significativos.

El hoy popular Malcolm X, puesto en onda a través de la película del mismo nombre, vivió una experiencia que él mismo la relata en un libro.
El famoso dirigente de milicias negras estadounidense escribía: "Cuando estaba cumpliendo sentencia en una prisión estatal, y descansaba en mi cama, de repente, me di cuenta de que un hombre estaba sentado junto a mí, que había surgido de la nada. Llevaba puesto un traje negro y podía verlo tan claramente como puedo ver a cualquier otro; no era negro ni blanco. Era de un extraño color moreno, de raza asiática, con el pelo negro y lustroso. De pronto miré directamente hacia su rostro. No me atemoricé. Sabía que no estaba soñando. No podía moverme, no podía hablar y él no lo hizo. No podía situarlo racialmente, aunque sabía que no era europeo. No tenía ni la más mínima idea de quién era. Simplemente estaba allí y había surgido de la nada. Entonces, tan repentinamente como había venido, se fue, se esfumó". Increíble, pero cierto.
Malcolm X pensó que esta aparición era un fantasma de la religión de los Musulmanes Negros, habituados a este tipo de sucesos extraños y macabros.

También en los Estados Unidos, una persona de tez oscura, con capa negra y capucha, le entregó a Thomas Jefferson un diseño para colocar en la moneda de esa nación -que hoy perdura como excepcional hecho, en el uso común monetario-, el famoso dólar. Allí, en el billete de un dólar, aparece lo que se llama el Gran Sello de los Estados Unidos, que permanece inalterable a través del tiempo.
La célebre Madame Dubarry, amante del rey francés Luis XV, escribió en sus memorias los repetidos y frecuentes encuentros con un enigmático hombre joven vestido de negro, que siempre con artilugios se acercaba a ella para darle mensajes de futurología.
Una tarde de 1774, del mes de abril, Dubarry y Luis iban en carruaje hacia el Palacio de Versailles, cuando de pronto el extraño hombre volvió a aparecer. Ella sabía que ésa sería la última aparición de él y era anunciante de un gran cambio en su vida. Ella escribió: "Mecánicamente dirigí mis ojos hacia la verja de hierro que conduce al jardín. Sentí que la sangre abandonaba mis mejillas y un grito de horror salió de mis labios. Allí, contra la reja, estaba mi enigmático hombre. Llamé a mis guardias, haciendo detener el coche; se revisó todo el lugar minuciosamente y no pudieron encontrar al personaje así como ningún rastro suyo. Una vez más se había desvanecido en el aire". Después de ese hecho, se produce el gran cambio para Madame Dubarry; las controversias palaciegas hacen que ella parta a su definitivo exilio, y nunca más será influyente en la corte francesa.

Otro personaje que fue visitado por un hombre vestido de negro que entró en su palacio en Roma, cuando gobernaba, fue Julio César; le vaticinó que moriría en tres días y que sería apuñalado por la persona que él menos sospechaba. El hecho histórico se produjo exactamente en el lapso previsto.

Napoleón Bonaparte, estando prisionero, tuvo la visita en su cárcel de un hombre alto, robusto, vestido de negro, con gran capucha del mismo color, que le expresó que volvería a Francia para tener poder, pero que él sería efímero porque un hombre inglés, W (sólo la inicial), lo destruiría definitivamente. También el hecho histórico se produjo, y la W era, evidentemente, del héroe de Waterloo, el general Wellington. Para mayor entendimiento, dos W en el suceso.

Los hechos de Napoleón y Julio César nos recuerdan los contactos del quinto tipo de los OVNI(s), también denominados Los visitantes de dormitorio, en los cuales testigos son despertados en su cama por una extraña luz o una voz llamativa, para que, al abrir los ojos, al pie de la cama encuentren a un personaje que, luego de mostrarse o decir alguna frase, desaparece rápidamente.
Esa invisibilidad propia de los Hombres de Negro, que veremos en un capítulo aparte de este mismo libro, es un común denominador, muy repetitivo, en todos estos sucesos OVNI.

Uno de los libros sagrados en que relatos de invisibilidad son muy frecuentes es la Santa Biblia: y dentro de ella, están los Libros que un tiempo fueron Malditos, después Apócrifos para la religión católica y que hoy son usados en muchas ceremonias, como el bautismo, el matrimonio y otras.
Fue extraño para mí, en el bautismo de uno de mis ocho ahijados cuzqueños (todos bellísimos e increíbles chicos y adolescentes), en la Iglesia del Señor de Torrechaio, en Urubamba (Perú), escuchar del sacerdote joven que realizaba la ceremonia bautismal mencionar el libro de Ezequiel, que durante muchos años estuvo en esa categoría maldita o apócrifa.
Recordemos que cuando uno lee el Libro de Ezequiel, en una de sus partes, la descripción de los seres que lo visitan en determinado momento hacen de él, quizás, el primer gran testigo ocular de una presencia extraterrestre, a la luz de los acontecimientos actuales.
Otro apócrifo es el Libro de Enoc, profeta que relata su viaje hacia otros mundos, donde encontró seres maravillosos que le dieron información para que la distribuyera entre los hombres; el parecido con el episodio de la Zarza Ardiente de Moisés es muy notorio.
El profeta dice: "Cuando Enoc había hablado con la gente, el Señor envió oscuridad a la Tierra, y hubo oscuridad, y cubrió a los que estaban con Enoc y lo llevaron a los más altos cielos, donde está el Señor y lo recibió y lo sentó ante su rostro y la oscuridad desapareció de la Tierra y la Luz brilló de nuevo. Y la gente vio y no entendió cómo había sido llevado Enoc y glorificaron al Señor. Y encontraron un rollo en el cual había sido trazado 'el invisible Dios'; y todos se fueron a sus hogares. Y Enoc caminó con Dios y no estaba, porque Dios se lo llevó".
Para muchos, la otra cara de Dios, es el Sin Nombre Oscuro, que funciona en lo negro, como la Luz funciona en lo blanco y positivo.
Escritores y pintores, en muchos relatos, narran su desesperación por la persecución de supuestos ángeles, en la cual no podían distinguir entre lo bueno y lo malo. Se mueven en una zona oscura de presencias superiores, en que no saben distinguir si han estado con un ángel, un demonio o un fantasma, o simplemente con Dios.
En sueños profundos, de gran trance, muchas veces sucede esta especie de fragmentación; hay momentos, encuentros, en que se pasa de la gran alegría al tremendo terror; trances del todo y la nada, donde se logra el convencimiento de estar viviendo una experiencia muy profunda, tal vez sagrada, fuera de nuestra conciencia común y corriente.
La interminable genealogía, como las fábulas de todos los tiempos, funciona en esta realidad de los Hombres de Negro, los visitantes misteriosos de todas las épocas, acentuados en presencia en estos tiempos por la aparición de un Gran Cambio que, quizá, para muchos protagonizan los OVNI(s), esos "aparatitos" extraños, raros, desconocidos, que no sabemos de dónde vienen y que rompen estructuras científicas y sociales, como producto de la gran apertura de conciencia de la Humanidad toda.
Hoy nadie está insensible o fuera de contexto de la problemática de la Ovnilogía; se discutirá, se negará, se afirmará, se conocerá o desconocerá, pero allí está.
Y lo mismo sucede con los Hombres de Negro; son tantos los hechos acumulados a través de la Historia en que han aparecido estos "señores" con su extraña vestimenta, que el motivo para la polémica existe, para indagar sin hacerse los distraídos ni los tontos; sólo hay que estar con la mente atenta para no amilanarse y saber recepcionarlos. Hay que sentirse libre de hacerlo y olvidarse de la peor cárcel que tenemos: el miedo.


MIS ACERCAMIENTOS A LOS H.d.N.

DESPUÉS DE LOS ACONTECIMIENTOS del caso San Luis (Argentina, 1978), en donde ante un contacto del tercer tipo se promovió una Declaración oficial de w esa caminata extraterrestre (véase Ellos, los seres extraterrestres, Ediciones Florentinas, Argentina, 1997), y antes de que yo llegara a investigar, se acercan "al caso" dos extrañas mujeres, que mencionan mi nombre a nuestro representante de ONIFE en San Luis, el señor Hugo Quiroga, pidiendo todos los detalles de lo que había ocurrido. Sus movimientos llamaron la atención a Quiroga, ex policía, y quizás advertidas por ello, las dos desaparecieron sin dejar rastro, luego de haber averiguado todos los hechos. Cuando yo llego al lugar, Quiroga me pregunta por esas supuestas enviadas desde ONIFE Central, y se alarma al enterarse de que yo no las conocía. Terminada nuestra investigación, desde San Luis me escriben una carta alertándome que en días posteriores se habían alojado en un hotel céntrico de esa ciudad dos caballeros “vestidos de negro” que se movilizaron hasta el dique La Florida, y durante dos días estuvieron indagando en ese lugar los hechos sucedidos anteriormente. En el Hotel el Volcán, situado cerca de allí y en un lugar paradisíaco, la dueña nos narró (meses después) que también habían estado en ese sitio y que les había llamado mucho la atención sus actitudes.
Cuando a principios de 1974 aún estábamos investigando el caso "Operación Bordeu" (que narro en el libro citado antes y conocido por el público por nuestro documental que lleva el mismo nombre, y que ha sido visto en 16 países de América y Europa), en la ciudad de Bahía Blanca (Argentina), epicentro de los hechos, aparecieron dos pseudoperiodistas cuyos misteriosos movimientos llamaron la atención de uno de los médicos participantes en la investigación, el doctor Eduardo Mata, quien me avisó rápidamente. Cuando llegué al lugar ya habían desaparecido abruptamente.
Aun más, en 1964, cuando estaba investigando el famoso "Caso Trancas" (Tucumán, Argentina), sucedido el 21 de octubre de 1963, también se acercan a mis oficinas de Buenos Aires tres señores muy elegantes vestidos de negro, que para la estación estival de aquel tiempo era algo sumamente extraño. Me interrogaron durante cerca de dos horas, muy intensamente (todavía yo no estaba alertado de estas presencias misteriosas), siempre en forma muy cortés; pero yo presentí "un halo de misterio" en sus actitudes. En aquel momento, presentándose como "periodistas norteamericanos", dejaron una dirección en Nueva York, que luego resultó falsa.
En el año 1973 se realizaron tres robos en mis antiguas oficinas, que llamaron mucho la atención a la Policía Federal Argentina, participante en esos casos, fundamentalmente porque no habían sustraído dinero, ni máquinas de escribir o calcular (de buen valor), sino documentación de OVNI(S) (diapositivas, fotos, estadísticas, expedientes).
También en el primer robo dejaron tirado en el suelo un papel blanco, de tamaño grande, con inscripción en rotulador negro, muy grueso y firme, una leyenda con la palabra: "Volveremos". Y de verdad que cumplieron.
Estando en Punta Arenas (Chile), una de las ciudades más australes del mundo, donde han vuelto a aparecer los famosos Kappas, también estuvieron "ellos", en el hall del teatro donde realicé una de mis disertaciones.
En el Congreso Mundial de Acapulco (México), en abril de 1977, aparecieron en dos oportunidades, durante las sesiones, siendo observados por mi esposa, quien disimuladamente me anunció su presencia; en la primera de sus "apariciones" estaba disertando William Spaulding, de Estados Unidos, y sigilosamente traté de acercarme, ya que estaban en el fondo del Salón de Conferencias del Palacio de Congresos, bastante a oscuras (estaban pasando diapositivas) y cuando llegué al lugar, después de distinguirlos desde lejos, ya no estaban. En otra oportunidad, también los vio el ingeniero Enrique Castillo Rincón, de Colombia, y en un instante de gran silencio en el recinto, ante la disertación del doctor Joseph Allen Hynek; no pudimos levantarnos al verlos, me miraron muy fijamente, otra vez desde el fondo de la sala, se quedaron unos minutos allí y me pareció recordar (no estoy seguro de ello) el rostro de "aquel periodista norteamericano" del año 1964, en Buenos Aires.

EL CASO DEL PSICÓLOGO

Una tarde invernal del mes de agosto, en la ciudad de Buenos Aires (República Argentina), un hombre de 40 años, licenciado en Psicología y asesor científico de mi Fundación, recibe en su consultorio particular a un paciente muy singular. Los sucesos ocurrieron de la siguiente forma: al entrar el paciente en el consultorio del psicólogo, le dice a modo de presentación: "Señor, yo no vengo a consulta con usted; sólo vengo a advertirle que deje de investigar sobre algo que, si bien es poco comentado aquí en la Argentina, puede resultar peligroso para usted, a la organización de la que forma parte e, inclusive, su familia. Me refiero a lo que ustedes llaman los ´Hombres de Negro´".
El profesional, un buen observador del exterior e interior humano, estudió en silencio a su interlocutor, llamó a su secretaria, pero, cosa extraña, ella se había retirado antes de lo acostumbrado, sin avisarle. Entonces descubrió que tampoco había otro paciente en la sala de espera; resumiendo, se encontraba a solas con alguien que podía ser un "Hombre de Negro".
La figura que tenía frente a sí presentaba un aspecto pulcro, cuidadosísimo; vestía de gris muy oscuro, camisa blanca, corbata negra. Su aspecto físico era el de un hombre de 1,85 o 1,90 m de altura, delgado, tez blanca, cabello castaño, manos de artista, delgadas finas, pero muy fuertes.
Rompió el silencio nuevamente el extraño personaje: "Usted guarda los manuscritos producto de su investigación privada, en el segundo cajón del mueble que se encuentra a su derecha (y así era, en efecto). Quémelos, olvídelos; como amigo suyo que no soy, se lo advierto. Le abonaré sus honorarios, ¡ah!, tal vez su secretaria regrese enseguida; la envié a comprar cigarrillos; los suyos se acabaron, ¿verdad?".
Luego procedió a abonar la consulta, la que entregó en un sobre cerrado; se levantó y se retiró no sin antes repetir: "Olvídelo".
A los pocos minutos regresó la secretaria del profesional; de inmediato mi asesor preguntó: "¿Dónde fue, señorita?". Obtuvo la siguiente respuesta: "Licenciado, usted me envió a comprar cigarrillos, ¿no recuerda?". El psicólogo dijo: "Claro, lo había olvidado".
Evidentemente poseen una capacidad de traslación y ubicación que nosotros desconocemos, o, ¿tal vez hipnosis a distancia? En este caso la secretaria de mi colega habría sido víctima de una orden hipnodirigida.
Es menester aclarar que el licenciado en cuestión fue comisionado por mí para detectar en mis conferencias, proyecciones e investigaciones, la posible aparición de estos personajes, pero él, a su vez, también era vigilado. He omitido en este caso el nombre del profesional a su expreso requerimiento.

EL EXTRAÑO INGENIERO PÉREZ

El ingeniero OA es un hombre de una inteligencia excepcional. Me asesoraba en el área de la psicotrónica y la física. Su actuación dentro de mi organización me resultó inestimable.
Alrededor de 1976, OA monta definitivamente su laboratorio de investigación psicotrónica y energética humana.
Trabajaba allí los días sábados y domingos. En la mañana de un sábado lo llama por teléfono un hombre que se identificó como el "ingeniero Pérez", le dijo que sabía de las investigaciones a las que estaba dedicado y que él, a su vez, también se dedicaba a lo mismo; que le gustaría mucho colaborar.
El ingeniero aceptó, complacido; quedaron en que Pérez iría esa misma tarde al laboratorio. Alrededor de las 17:00 horas apareció este ingeniero, un hombre delgado, de estatura normal, vestido con un traje oscuro, corbata y camisa. Su tez era oscura, como bronceada por el sol, y su cabello, negro. Comenzaron a hablar sobre psicotrónica; el ingeniero Pérez demostraba verdadera erudición.
Se impuso de todo lo que se investigaba y quedó en regresar al día siguiente, a fin de colaborar activamente.
Casualmente, OA en esa época se estaba ocupando de reformar o innovar la máquina Kirlian; su afán en ese momento era la kirliangrafía, o, dicho en otros términos, la fotografía de las energías humanas -no visibles al ojo desnudo- mediante técnicas psicotrónicas.
Al día siguiente, Pérez comenzó a trabajar en el asunto y empezaron a ocurrir cosas extrañas. El aparato Kirlian quemaba sus bombas con insistente frecuencia; la fotografía se velaba, hasta hubo un principio de incendio dentro del laboratorio y... desaparecieron valiosas pruebas inéditas de la fenomenología Kirlian.
El ingeniero estaba dispuesto a abandonarlo todo; se sentía desanimado, me comentaba que si bien Pérez conocía la temática, había algo que no le permitía confiar, pero que, como era tan amable, le daba pena decírselo. En efecto, Pérez parecía ser humilde, silencioso y tal vez dadivoso, pues le ofrecía a mi asesor, sin cargo alguno, películas, rollos fotográficos y piezas de electrónica que, inevitablemente, fallaban.
Le propuse a OA la idea de que cerrase el laboratorio por un tiempo y le avisase que se encontraba desanimado, que la investigación había llegado a punto cero. Así lo hizo. Pérez se alegró, aduciendo que en realidad a él le ocurría lo mismo y que, casualmente, una empresa de electrónica importante le había ofrecido un puesto en... Perú, de manera que, en una semana, se encontraría fuera del país, aunque pasaría a despedirse. Así fue.
Pero la aparición del señor Pérez para la despedida fue espectacular; era un verdadero gentleman: traje negro, zapatos negros, corbata negra, camisa blanca, cartera de mano negra y... un largo Sedan negro de marca irreconocible, con un chófer, vestido al mismo estilo de él, en la puerta. Al despedirse cordialmente del ingeniero en electrónica, le dijo: "Veo que has cerrado el laboratorio; bueno; después de todo, nuestra labor fue fructífera, adiós".
Durante 1978 pudimos corroborar que, en efecto, Pérez se encuentra en Perú, pues dos veces llamó desde ese país para averiguar cómo estábamos.
Agradecemos al ingeniero Pérez la lección que nos dio. Indudablemente la investigación a la que nos hemos consagrado debe de ser de suma importancia.
Tal vez "ellos" estén entre nosotros, pero son ya minoría porque hay mayoría de los que ven salir la luz.
Muchos de mis colaboradores y científicos de nuestra Fundación Disciplinas de Apertura han tenido alternativas diversas con ellos, los "Men in Black", los Hombres de Negro.
Sólo para no agobiarles con tantos sucesos similares, quiero referirles un hecho sucedido en Córdoba (España), que mucho me impactó y cuyos testigos pueden ser entrevistados en cualquier momento. La que narraremos es una investigación exclusiva hecha en el lugar de los hechos.


UN HECHO PARA PENSAR

EL CASO CÓRDOBA (ESPAÑA)

Cambios en la personalidad de los testigos.
Nuevamente los Hombres de Negro.
Extrañas implicaciones de hechos posteriores al principal suceso.
Testigos: Pedro Muñoz y Francisco (Paco) Jurado.
Profesión: Altos empleados bancarios.
Fecha: 26 de diciembre de 1975.
Lugar: Carretera Córdoba-Granada (España), a 5 kilómetros de Córdoba.
Hora: Entre las 5:25 y las 6:05.
Consecuencias: Hechos raros posteriores ofrecen pautas de comportamiento señalables.

EN 1976 REALICÉ este interrogatorio a dos excelentes e importantes empleados bancarios españoles; los hechos insólitos habían quedado en el archivo ONIFE, porque las implicaciones posteriores "eran extrañas, muy extrañas".
Me había enterado del suceso en Madrid, a poco de ocurrido el hecho principal. Lo comenté con otros investigadores españoles, lo dejé en carpeta para investigar en la primera oportunidad en que me acercara a Córdoba. En marzo de 1976 estuve allí; me presentan a los testigos, los interrogo, conozco su probidad y calificación moral, pero... los hechos posteriores me indican mesura en la información.
Pasados tres años, se producen dos hechos muy similares en la República Argentina y otro en Chile, y me animo a publicarlo. La actuación de los extraterrestres es coincidente con este "caso Muñoz-Jurado". Y los hechos posteriores, que es lo más señalable de este contacto del primer tipo, hacen que se transforme luego en contacto del tercer tipo. En estos sucesos aparecen nuevamente los Hombres de Negro, que tanto dan que pensar.
Escuchemos a los protagonistas y pensemos en todo lo vivido por ellos.
Algunos de los seres extraterrestres que nos visitan actúan así.

FZ: ¿Tú cómo te llamas?
T: Francisco Jurado.
FZ: ¿Qué edad tienes?
T: 23 años.
FZ: ¿Qué profesión tienes?
T: Empleado de Banco, gerente.
FZ: ¿Soltero?
T: Sí.
FZ: ¿Y tú?
T: Pedro Muñoz.
FZ: ¿Edad?
T: 31 años, casado y empleado de Banco, gerente.
FZ: ¿Tienes hijos?
T: Una hija de tres años y otra de dos años.
FZ: ¿Las dos nacidas en Córdoba?
T: Sí.
FZ: ¿Por qué iban ustedes a Granada?
T: A incorporarnos al trabajo, como lo hacíamos diariamente.
FZ: ¿Por qué iban a Granada, trabajando en Córdoba?
T: Estábamos allí, en el mismo Banco donde trabajamos, porque dada nuestra categoría nos necesitaban allí.
FZ: ¿Qué Banco es?
T: Antes era el "Banco de Córdoba", ahora es el "Banco Comercial Occidental".
FZ: ¿Y estaban en funciones bancarias ahí entonces?
T: Sí, habíamos pasado las fiestas navideñas en Córdoba. Había quedado con Paco en reunirmos a las cinco y media para ir a Granada juntos y estar a las ocho en el Banco, ese día 26 de diciembre. Yo me levanté temprano, justamente a las cinco menos cinco me duché, a las cinco y cuarto terminé, me arreglé, me vestí y como veía que tenía tiempo suficiente, me fui despacio a buscar a Paco a la esquina de su casa.
FZ: ¿Y tú qué hiciste antes del encuentro?
T: Yo me levanté a las cuatro y media, me lavé, tomé el desayuno, que yo mismo había preparado.
FZ: ¿Vives solo?
T: Aquí en Córdoba, sí.
FZ: ¿Cómo hiciste para encontrarte con Pedro?
T: Las casas están cerca unas de otras, nos quedamos en encontrar en la esquina que está a 20 o 30 metros de donde vivo yo, cuando llegué, él me estaba esperando.
FZ: ¿Qué hora sería?
T: Eran justo las cinco y veinticinco.
FZ: Y tú, ¿a qué hora llegaste?
T: A las cinco y cuarto, más o menos.
FZ: El coche, ¿era tuyo?
T: Sí era mío (dice Muñoz).
FZ: ¿Y estaba en la calle?
T: Sí, estaba en la puerta de mi casa.
FZ: Sacan el coche y salen por la carretera 423 entre Córdoba y Granada.
T: No hablamos nada en el trayecto.
FZ: ¿Hasta qué momento?
T: Paco rompe el silencio cuando dice: la luz.
FZ: ¿Estaba hacia tu izquierda?
T: Sí (dice Pedro).
FZ: ¿A qué distancia?
T: No sé calcular la distancia, porque es muy difícil calcular una luz de noche.
FZ: ¿Más de un kilómetro, por ejemplo?
T: Sí, seguro.
FZ: ¿Estaba detrás de un monte o encima de un monte?
T: Detrás de un monte; en el terreno hay ondulaciones y se veía la luz perfectamente; luego se situó sobre los árboles.
FZ: ¿Y qué es lo que viste desde el principio?
T: Al principio vi una luz brillante; le dije a Pedro que la mirara; entonces él me dijo que era muy extraña, que no podía ser una luz a esa altura.
FZ: ¿Y tú viste lo mismo?
T: Yo vi un tipo de foco en forma de riñón y una luz blanca azulada. Nosotros nos acercamos más y se puso de color naranja, después empezaron a moverse unas luces rojas que estaban en la parte superior. La sensación que daba era como una cosa blanca grande con lucecitas que paulatinamente se acercaba.
FZ: ¿La noche, cómo era?
T: Totalmente estrellada. Sin luna, pero clarísima.
FZ: ¿A qué velocidad estimabas que ibas, más o menos?
T: No tengo idea, porque no miré en ningún momento el cuentakilómetros; pero iría a unos 80 o 90 kilómetros por hora.
FZ: Y al verlo por primera vez, ¿cuántos kilómetros se había separado de Córdoba?
T: Unos cinco kilómetros.
FZ: Habían pasado esa cuesta de Lobatón y después de la primera visualización, tú compruebas que es algo raro.
T: Sí, por supuesto.
FZ: ¿Siguió rodando el auto y esa luz se acercó al camino?
T: La sensación que me daba era que esa luz nos cortaba el camino.
FZ: ¿Tú tenías las luces puestas?
T: Sí. Llevaba los cuatro focos encendidos; las de posición y las largas.
FZ: ¿Qué es lo que ven después?
T: Nosotros empezamos a desplazarnos, Paco me dijo que era un OVNI. Iba aumentando de tamaño; entonces llegó un momento en que me impresionó bastante, tuve miedo y rezamos los dos.
FZ: ¿Qué rezan?
T: Rezamos un Padre Nuestro; no nos dio tiempo para terminarlo, pues nos asfixiaba el miedo que teníamos. Terminamos de rezar, y no sé por qué pensé en apagar los focos, pero con los nervios, encendía la luz de situación (o de posición) y me quedé sin luz en la carretera, y cuando hice el cambio de luces fue cuando el aparato se me echó encima.
T: ¿Cuándo bajó a la carretera?
T: No, flotaba sobre la carretera.
FZ: ¿Flotaba sobre la carretera?
T: Sí, seguro que flotaba.
FZ: ¿Por qué dices que flotaba?
T: Porque estaba suspendido, se balanceaba sin hacer ruido ni ningún sonido. Estaba suspendido como una hoja de papel, frente a nosotros; entonces veo que me voy a estrellar contra el objeto, y Paco me dice: sigue, sigue.
FZ: ¿Por qué decías sigue, sigue, sigue?
T: No sé, la verdad es que yo empecé a tener miedo; no sé muy bien expresar lo que sentía en esos momentos. Yo empecé a sentir algo raro. Fue cuando se puso sobre la carretera, frente a nosotros.
FZ: ¿A qué distancia tenías el aparato?
T: Más o menos unos 200 metros. Entonces di la vuelta en mitad de la carretera y tiré para Córdoba otra vez, y entonces ya no vi nada, porque quería conducir lo más rápido posible. Paco empezó a decirme que estaba a unos 50 metros, que se desplazaba a la izquierda.
FZ: ¿Tú qué viste?
T: Vi que venía detrás nuestro, que nos seguía.
FZ: Quizá se quedó detenido el OVNI atrás y la luz te dio la impresión de que se venía sobre ti; o el miedo que tenías en ese momento te hizo pensar que se te venía encima. ¿Veías físicamente que se te venía encima?
T: No puedo afirmar lo que pasó realmente.
FZ: ¿Sacabas la cabeza por fuera de la ventanilla?
T: Sí, me asomé varias veces.
FZ: ¿Y te daba la impresión de que había levantado vuelo?
T: Sí, por lo menos se había elevado, porque al regresar cuesta abajo y con los desniveles del terreno se habría perdido de vista, y, sin embargo, no lo perdimos de vista en ningún momento: No lo veo, entonces miré a la izquierda (una fuerza me mandó mirar hacia ese lado) y allí estaba en lo alto.
FZ: ¿A qué altura?
T: A tres o cuatro metros del coche.
FZ: ¿Ahí lo perdiste de vista?
T: No, lo perdimos, justo a la entrada de Córdoba. Hay un trayecto del camino que no recordamos; lo único que nos acordamos es del barrio Los Vikingos.
FZ: ¿Hay un trecho de kilómetros que ustedes no recuerdan haberlo vivido?
T: Sí, uno o dos kilómetros.
FZ: Y después, cuando llegaron al barrio Los Vikingos...
T. Vi un coche que estaba detenido; era un "Simca 1200"; paré el coche automáticamente y grité si iban para Lara.
FZ: ¿Te bajaste?
T: No, me asomé por la ventanilla. Y aquel señor estaba sentado en el asiento del coche, con una pelliza, echada sobre la cabeza.
FZ: ¿Una especie de capuchón?
T: Sí. Entonces le pregunté: "¿Van ustedes para Lara?", y el señor dijo: "Los sigue un OVNI". Entonces yo saqué la conclusión que él también había visto el objeto.
FZ: ¿Ese hombre estaba solo?
T: No, al lado había otra persona, pero no sé si era un hombre o una mujer.
FZ: ¿Te acuerdas de los rasgos fisonómicos de él?
T: No.
FZ: ¿Cómo fue la conversación con él?
T: La conversación fue muy rápida, yo me acuerdo que arranqué el coche y no hablé con él.
FZ: Pero, ¿por qué arrancaste?
T: Porque él me dijo la palabra OVNI. Cuando él me dijo la palabra OVNI, yo arranqué el coche, fue algo intuitivo, o el subconsciente mío me dijo que sí. Si él me dijo OVNI fue que también lo vio, entonces para qué se lo voy a contar.
FZ: Tú, ¿qué pensaste de ese señor, Paco?
T: No, yo no hablé nada con él, lo único que me extrañó fue cuando dijo que nos seguía un OVNI; todo fue tan rápido, él arrancó en seguida y no comentamos nada más.
FZ: ¿No se les ocurrió mirar por el espejo retrovisor qué hacía ese auto?
T: No, lo único que pensé yo después fue que posiblemente este coche se estaba preparando para ir de cacería o algo así.
FZ: ¿El "Simca 1200", es muy común aquí?
T: Sí, porque son para meterse por los terrenos, por los caminos, es un coche que tiene espacio atrás donde se pueden meter cosas, bultos, lo que sea.
FZ: Cinco puertas, ¿no?
T: Cinco puertas.
FZ: Llegan entonces ya a Córdoba...
T: Sí, llegamos a Córdoba, paramos el coche y miramos por la ventanilla y nuevamente lo vimos ahí, muy alto, pero se veía perfectamente.
FZ: ¿En qué ángulo estaría?
T: 45 grados.
FZ: La primera vez que vieron el OVNI allí sobre los árboles, ¿a qué grados estaba más o menos?
T: Más o menos, 45 o 50.
FZ: ¿Y al llegar a tu casa?
T: Sí, hablamos con mis suegros y pasa algo curioso.
Elvira, mi mujer, me dijo que esa noche había presentido algo, que nos iba a pasar alguna cosa en la carretera, y cuando yo llamé al portal, no se había acostado todavía; cuando me vio, pensó que había tenido un accidente, porque yo estaba muy nervioso, totalmente distinto de cuando me había ido de casa. Estuvimos allí, hablando, nos tranquilizamos.
FZ: ¿En el Banco hubo algún problema?
T: No.
FZ: ¿Qué es esa sensación que me explicaste anteriormente, de volver otra vez a la carretera; es decir, tú cumpliste con una obligación de avisar a tu mujer y a tus suegros que habías tenido esa experiencia tan extraña, pero luego sentías una imperativa necesidad de volver.
T: Yo sentía una fuerza enorme, como una obligación, como una llamada; yo estaba seguro de que si volvía a la carretera, me pasara lo que me pasara, no iba ser nada malo. Tenía que ir a la carretera por la fuerza.
FZ: ¿Tú tenías la misma impresión?
T: Sí, yo por mí no hubiese ni vuelto a Córdoba; él sí.
FZ: Tú le decías, sigue, sigue, como para enfrentarte a eso; ¿para ti era un aparato, no una luz?
T: Sí.
FZ: ¿Qué diámetro tendría para ti; más o menos que el ancho de la carretera?
T: Sí, 20 metros más o menos.
FZ: ¿Y de alto?
T: Cinco o seis.
FZ: ¿Abajo también veías luces rojas?
T: Sí, abajo o más en el medio; yo me di cuenta casi desde el primer momento que tenía una parte oscura por las luces rojas. La parte oscura se confundía con la noche.
FZ: ¿Cómo eran las luces adentro de la parte negra?
T: Eran rojas.
FZ: ¿Redondas o cuadradas?
T: Como las luces de un semáforo.
FZ: ¿Qué sentiste en ese momento, cuando le decías a tu amigo que te acercabas a ese aparato?
T: Sentía unas ganas tremendas de acercarme, de "tocarlo" aunque tenía miedo.
FZ: Y durante el regreso a Córdoba, ¿sentiste esa necesidad de volver?
T: Sí, todo el camino.
FZ: ¿Estabas inquieto e intranquilo, Pedro?
T: Sí, por mi mujer y mi hijo, por eso tenía ganas de volver a casa.
FZ: Me cuentas que has estado muy intranquilo este año, ¿cuál es el primer acontecimiento raro que te sucedió?
T: Llegamos a Granada; trabajamos en el Banco; dormimos aquella noche fenomenal, y la otra, y las siguientes, hasta 12 o 14 noches; estábamos solos allí, cada uno en su pensión; pero después del suceso, Paco dejó la pensión en que estaba y se vino a casa a dormir. Una noche dormíamos perfectamente, sin tema OVNI ni nada; pero a las cinco y media de la madrugada, salté de la cama y, cuando me levanté, vi a Paco que estaba en el pasillo, ambos teníamos una sensación de terror, de miedo horrible; ambos esperábamos ver a alguien o algo, no sabemos qué. Luego nos sentamos con todas las luces encendidas, porque teníamos un miedo terrible.
FZ: Tú me dijiste también que en el momento después de la experiencia del 26 de diciembre, cuando llegaste a casa teníais los cabellos imantados.
T: Sí, porque los demás nos tocaban el cabello y parecían como los pelos de un cepillo, en punta. Desde ese momento nos notamos más sensibles a las cosas, incluso al frío y al calor. Yo me acuerdo que una vez -esto es extrañísimo- dormimos los dos en el mismo cuarto, cada uno en una cama y vi como todo el cuerpo de Paco se elevaba; yo sentí también que mi pierna se elevaba, y entonces vi levantarse a Paco, más o menos unos 30 centímetros del colchón y le grité y cayó el cuerpo dentro del otro, que había quedado sobre la cama. Otra noche, Elvira (mi mujer) me despertó y vi una luz blanca azulada que pasaba por su vientre, luego por el mío, salió por el pasillo, entró en el cuarto de Paco y desapareció.
FZ: ¿Cómo era esa luz?
T: Tenía el diámetro de un plato sopero, quizá más grande. Además con la misma luz que el OVNI que habíamos visto aquella noche.
FZ: Paco, ¿qué fue lo que viste tú esa noche cuando entró la bola luminosa a tu cuarto?
T: Lo primero que vi fue la luz a mi derecha, redonda como la de una linterna, pero blanca. Una luz blanca muy brillante; la vi en los pies de la cama, moverse a mi alrededor, acercarse a la ventana y desaparecer. Yo sé que me incorporé, me senté y que la vi perfectamente moverse y creía que era una broma de Pedro con la linterna; pero supe que no. Yo le había dicho también que íbamos a ver el OVNI otra vez; también se lo comenté a dos amigos míos; serían las seis de la mañana cuando llegué justamente al punto donde nos dejó el OVNI el 26 de diciembre, a unos 500 metros de casa; miré hacia arriba y había una circunferencia o una bola de medio metro de diámetro, brillante, blanca azulada, en el cielo; la vieron todos.
FZ: ¿Encima de tu cabeza? ¿Un ángulo de 90 grados?
T: Sí, 90 grados justos. Lo vieron todos perfectamente y salimos cada uno sin decir ni una palabra; por supuesto, corriendo.
FZ: Además de ti, Pedro y de tu mujer, ¿quiénes más lo vieron?
T: Dos matrimonios más.
FZ: Después vinieron los sucesos de Granada. Sucedió lo del plano luminoso. ¿Era de color blanco?
T: La misma luz, blanca azulada.
FZ: ¿Un poco más grande que una pelota de fútbol?
T: Sí, y además redonda como una luz de una linterna-, yo la veía sin nada que mantuviera esa circunferencia; veía esa circunferencia en el suelo, moviéndose y siempre flotando. Una noche, nos sucedió también una cosa curiosa. Serían las once de la noche en Granada y los dos, Paco y yo, veníamos para casa, estaba sola la calle.
FZ: ¿Qué calle de Granada?
T: La calle Carrero Blanco. Yo venía caminando con Paco, hablando de un tema del Banco y viene una señora con una apariencia de unos 37 años, la vestimenta era negra; seguramente un traje oscuro, cabellos rubios.
FZ: ¿Esbelta? ¿Qué altura?
T: La altura, un poquito más que yo; yo mido 1,81 metros, la mujer, 1,85 metros, aproximadamente.
FZ: Alta, entonces.
T: Para mujer, bastante alta. La cara no la recuerdo, sólo recuerdo que los ojos eran grandes, verdes o azules. Sí, sé que eran ojos claros y el pelo era rubio. Esta mujer venía con una manzana en la mano; pero... no era manzana, era...
FZ: ¿Cómo que no era manzana?
T: No. Era una chirimoya, o algo así; esa mujer venía echando la chirimoya para arriba, y a mi me llamó la atención la forma en que la estaba echando para arriba; además los pasos que daba eran muy grandes, y entonces resulta que cuando yo pasé al lado de ella, dije: "Paco, mira qué manzana lleva esa señora", di dos o tres pasos, nos pasamos y miramos para atrás; la mujer estaba de pie a unos cuatro metros, sonriendo; se acercó a nosotros, y me dijo con una voz de acento extranjero, en castellano, pero voz extranjera.
FZ: Extranjera, ¿tipo sueco, alemán?
T: Sí, algún idioma europeo, raro; dijo: "No ser manzana". Me puso la mano en la frente, y el pulgar me lo hundió en la sien. Me hizo un daño horrible. No sabía qué hacer, me dio un dolor en la frente que casi me desmayo. Cuando reaccioné, miré para atrás y la mujer ya no estaba.
FZ: ¿En la calle Carrero Blanco?
T: Una nueva avenida de Granada.
FZ: ¿No había nadie alrededor?
T: Cuando pasó eso, no había nadie.
FZ: ¿Eso cuándo fue?
T: En enero o febrero, al cabo de un mes o algo más del episodio del OVNI.
FZ: ¿Cómo iba vestida esa mujer?
T: De negro. El pantalón era oscuro, un chaquetón también oscuro, y de pómulos anchos, labios delgaditos.
FZ: ¿Frente amplia?
T: Sí, porque el pelo lo tenía atrás y era más bien corto y lacio.
FZ: ¿Sin pintura?
T: No, nada de eso.
FZ: ¿A qué raza te recordó su cara?
T: Raza nórdica.
FZ: ¿Cómo los vascos?
T: No, sueco o noruego, más bien una raza del Norte.
FZ: ¿Salieron corriendo después que no la vieron a ella?
T: Sí, sí. Después nos sucedió otra cosa tremenda.
FZ: ¿En qué fecha fue? ¿Se acuerdan?
T: También enero o febrero; fue al poco tiempo, un día una cosa, a los dos días otra. Fuimos a un médico.
FZ: ¿A un médico?
T: Fuimos a verlo porque le interesaba el tema OVNI.
FZ: ¿Le contaron al médico lo del OVNI?
T: Sí, de regreso íbamos por la carretera y vimos a un hombre muy alto caminando por la misma carretera. Pasamos al lado de él y de pronto el coche se detuvo.
FZ: ¿Cómo era el hombre ese?
T: Como de dos metros de altura, con una nariz muy larga, una melena larga y vestido de negro.
FZ: ¿Qué llevaba puesto?
T: Un pantalón negro y una cazadora negra.
FZ: ¿Estaba parado en mitad de la carretera?
T: Iba por la cuneta, caminando en la misma dirección que nosotros, cuando pasamos nosotros, se quedó quieto.
FZ: ¿Por qué se detuvo el coche?
T: Quizá fue coincidencia; pero cuando pasamos cerca de él, se averió.
FZ: ¿No vieron ninguna luz por allí?
T: No, nada.
FZ: ¿Qué pasó con el coche?
T: El coche se me quedó sin motor. Sin fuerza alguna, se quedó parado.
FZ: ¿Tuvieron que empujar el auto?
T: Sí, lo empujamos en punto muerto, el hombre nos miró, se sonrió y siguió caminando, desapareciendo rápidamente. Al otro día, vimos al tipo en el Banco, cambiando moneda extranjera, dólares precisamente. Al cajero, como a nosotros le impresionó la figura de este hombre. En determinado momento mostró una sonrisa sarcástica.
FZ: ¿Tuvieron alguna otra experiencia?
T: Sí, en Granada. Fui a hablar con un camionero, y le conté lo que me había pasado. Me explicó que un día, a las cinco de la mañana, yendo para Málaga, vio a un hombre vestido de negro en medio de la carretera; fue a tomar un café, porque tenía mucho sueño. A los tantos kilómetros le volvió a pasar lo mismo; puso gasolina y cuando se fue, estaba el hombre otra vez en la esquina; entonces se le paró el motor del camión y al bajarse, estaba el hombre alto en la puerta de la cabina.
FZ: ¿Has tenido un sueño repetitivo después de esas experiencias?
T: Sí, yo he soñado varias veces que estoy en un sitio que me es conocido; en el campo, hay un árbol, voy caminando con miedo, llego al sitio detrás del árbol y veo como una forma de persona, sin ser una figura humana; digamos como una llama grande blanca, como una zarza ardiente, y siempre lo mismo, siempre lo mismo.
FZ: ¿Tuviste algún otro sueño también, Paco?
T: Recuerdo que iba hacia algo, que era un objeto desconocido, una nave, más bien redonda; sentía miedo porque iba hacia un objeto, me acompañaba alguien, no sé si era Pedro, pero me despierto cuando estoy cada vez más cerca del objeto.
FZ: ¿Es un campo también?
T: No sé dónde está detenido eso; sólo sé que todo es muy brillante. Nunca sueño, pero la vez que sueño, sueño lo mismo, teniendo la sensación de que me elevo.
FZ: ¿Estás sentado en este sillón y sientes que te elevas?
T: Sí, cierro los ojos y siento que subo. Yo mismo me asusto por las noches, porque creo que me voy a caer de la cama; pero pienso que me pasa eso por los nervios.
FZ: ¿Lo sientes más cuando estás acostado o cuando estás sentado?
T: Cuando estoy acostado.
FZ: ¿Tuvieron después algún otro sueño?
T: Sí, pero no recuerdo.
FZ: Pero, ¿te despiertas después de haber soñado?
T: Sí, y siempre a las cinco y media.
FZ: ¿Antes de la experiencia del 26 de diciembre o posterior?
T: Después.
FZ: ¿Te despiertas y después te vuelves a dormir?
T: A veces me ocurre que presiento cosas. Por ejemplo, el otro día estaba con mi mujer y le digo: "Va a venir Antonio", y a los cinco minutos Antonio toca la puerta. Tengo un amigo llamado Pepe Ibarra, él no sabe dónde vivo; ayer le dije a mi esposa: "Va a venir Pepe Ibarra"; ese mismo día se presentó en mi casa. Eso me está pasando muy a menudo.
FZ: ¿A ti también te pasa ese tipo de fenómeno, Paco?
T: Sí, también.
FZ: ¿Has cambiado tu forma de actuar?
T: Sí, totalmente. Ahora me siento distinto; estoy estudiando la Biblia y me interesa mucho. Tengo la certeza de que Cristo es Dios, que es él, el coordinador del Cosmos; todos debemos tener una elevación espiritual y también mental. Siento que he cambiado, el cambio lo tenemos que vivir en nosotros mismos. Sé que yo tengo que dar, quiero cada vez más ayudar a la gente, porque ésa es la única verdad. Ahora tengo ganas de hacer algo, de ayudar a los demás. Necesito superarme, y no puedo hacerlo si no ayudo a los demás.
FZ: ¿A ti te pasa lo mismo, Paco?
T: No tanto como a Pedro, pero también he tenido un cambio, me encuentro más tranquilo, a las cosas les hago frente de otra forma. Ahora soy más pacífico. Afronto la vida de otra forma. Me siento más seguro. Me siento libre.

Así dejamos a Pedro Muñoz y a Paco Jurado; los hemos vuelto a ver en tres oportunidades más; siguen muy, pero muy cambiados. Tienen premoniciones. Aceptan con naturalidad los hechos extraños, paranormales. ¿Será una preparación para el gran encuentro?

Hasta aquí hemos analizado muchos hechos, muchas circunstancias; no soy proclive a las fantasías, trato siempre de examinar y analizar el justo medio para encontrar el Sí o el No.
He ido atando cabos en los últimos años, pensando que debemos poner las cartas sobre la mesa, definitivamente, para seguir investigando.
Ahora contamos con elementos suficientes de ataque o evaluación, que nos permiten pisar un terreno bastante firme.
Quizás a ti, amigo lector, y a otros, que leen estas palabras mías se les pueda aclarar el panorama. Desde ahora, estaremos alerta tanto de los informes OVNI como de los Hombres de Negro. Tal vez alguno de ustedes pueda incluso brindar muchas alternativas investigativas.
Hoy, más que nunca, los nuevos parámetros culturales, la apertura mental de nuestro tiempo, indican el comienzo de una nueva era, que ha venido para quedarse por mucho tiempo, los 2600 años futuros.


LAS MISTERIOSAS ANTENAS CONTACTANTES

LES HABLARÉ AHORA de unos hechos que mucho me impresionaron cuando los conocí. Ellos me llevaron a iniciar una extensa investigación, que hoy cuenta con un gran dossier documental. Veamos los hechos.
El comandante del "Boeing 737", Bruce Cathie, perteneciente a la "Línea Aérea Nacional Neocelandesa", estaba preparando un plan de vuelo de cabotaje en Auckland (Nueva Zelanda) una mañana de febrero de 1968, cuando el copiloto de una nave que acababa de regresar de otro vuelo le comenta una observación singular que había hecho durante el aterrizaje.
Había llamado su atención una extraña antena que se encontraba en la parte superior de una casa cercana a la pista de aterrizaje. La orientación de dicha antena no correspondía a la de un radioaficionado común, su extremada altura no era normal, y el material con el que estaba construida la antena era muy costoso.
Conocedor de que el comandante Cathie era un estudioso de la fenomenología OVNI, el copiloto, sospechando que la antena escondía un misterio, se lo comentó a éste.
Por entrenamiento y experiencia, los pilotos son muy buenos observadores, capaces de elaborar informes concisos, exactos e imparciales.
Paralelamente al comentario de su colega, el comandante Cathie había observado en sus múltiples vuelos sobre Nueva Zelanda que, en más de una oportunidad, al comunicarse por radio desde su avión en vuelo con torre de control se producían extrañas interferencias entrando en su banda de comunicación conversaciones en un código extraño, no convencional al establecido para la navegación aérea. No obstante, nunca le prestó la debida atención a ese detalle dado que esto se producía precisamente cuando la aeronave se encontraba dentro del área de los aeropuertos recibiendo instrucciones para el aterrizaje; momento clave en aeronavegación.
Intrigado el comandante Cathie ante la existencia de semejante antena, pidió al copiloto que la dibujase; la orientación que parecía tener difería totalmente de la que utilizan los radioaficionados.
Esa misma tarde llamó a Mr. Peter Temm, su amigo y colaborador en la tarea investigadora y a la sazón periodista del Washington Star de Estados Unidos, del Sunday Times de Londres y el Melbourne Herald de Nueva Zelanda. Le comentó el posible hallazgo y lo comprometió a encontrarse al día siguiente por la mañana para investigar la delirante antena.
Provisto de una cámara fotográfica con teleobjetivo se dirigieron al lugar en cuestión, localizaron la antena que pertenecía a una casa que se encontraba en medio de un extenso jardín, tomaron una serie de fotografías y retornaron a sus hogares en Auckland.
El revelado (realizado por Temm en su laboratorio privado) arrojó el siguiente resultado:

El mástil tenía 10 metros de altura y era de acero inoxidable. Los soportes de los alambres que servían de antena eran de forma de pequeña caja cuadrangular e insertado en cada una de dichas cajas emergía un alambre. Eran ocho alambres antenas en total y su longitud era de tres metros.
Luego de haber observado detenidamente el extraño aparato, Bruce Cathie se dirigió a la oficina de Correos para averiguar si existía algún reglamento en lo referente al tipo de construcción y orientación de antenas de radioaficionados. La respuesta fue negativa; más aún, le mostraron un modelo de antena que difería totalmente de la fotografiada por él mismo. A partir de ese momento, Cathie comenzó la tarea que él denominó "caza de antenas".
Supuso que, por algún motivo oculto, dicha antena se encontraba en ese lugar. Decidió revisar su archivo personal y buscar las líneas de ortotenia que marcaban el paso de fenómenos OVNI(S) en las zonas del planeta, y... en el plano correspondiente al distrito de Auckland observó que, precisamente sobre la casa poseedora de la antena, se habían producido varios avistamientos.
Siguiendo la dirección que marcaba el trazado determinó un barrio que se encontraba delimitado por las calles Inverary Road, Epsom y Rutland Street, en Auckland.
Una vez dispuesta la ruta a seguir para su "caza de antenas", se volvió a comunicar con el corresponsal Temm y se pusieron de acuerdo en comenzar la denominada "Operación caza de antenas".
Los resultados excedieron todo tipo de especulación. Un sorprendente número de misteriosas antenas surgieron de su anonimato.
Cathie regresó a la oficina de Correos a recabar información, al presentar la dirección de las propiedades donde vivían radioaficionados que figuraban en el libro de "Registro de radioaficionados".
Al pedir datos sobre el aspecto físico de los propietarios de las antenas, el empleado de Correos le dijo que él deducía que serían parientes, dado que todos eran altos, delgados, de tez pálida, con dificultad para expresarse en idioma inglés y que cuando acudían a pagar sus impuestos invariablemente vestían de... negro.
Cathie se sintió profundamente impresionado, había descubierto algo quizás impresionante y fantástico: evidentemente, los ocupantes de las naves extraterrestres tenían estratégicamente colocadas sus "torres de control" en toda la superficie del planeta y los "radio operadores" eran... los Hombres de Negro.
Bruce Cathie levantó el plano de líneas ortoténicas de aeronavegación extraterrestre de todo Nueva Zelanda y así detectó que toda la isla estaba cubierta por las misteriosas antenas precisamente en los puntos donde se habían producido avistamientos o contactos.
Esta misma información le fue entregada al gobierno de Nueva Zelanda en la figura de su Primer Ministro.
Pero el último descubrimiento de Cathie fue una antena que, en el centro superior de su mástil, ostenta una bola maciza de piedra pulida y su brillo, al ser bañada tanto por los rayos del sol como por la luminosidad de la luna, es visible sólo desde los 4.000 metros de altura en adelante; dicho espejo en forma de bola gira continuamente, y su diámetro es de 30 cm. La esfera o bola está trabajada en forma de prismas que multiplican miles de veces los reflejos que recibe. La razón por la cual la esfera se encuentra alojada en la zona superior central del mástil de la antena sería la siguiente: la esfera es un transductor o transistor que recibe la señal por encima de la antena propiamente dicha, la envía a la antena la que, a su vez reenvía esa misma señal a la consola de operación radiofónica existente dentro de la casa. De esta forma la esfera-espejo hace las veces de bloqueador de onda, evitando así que algún verdadero radioaficionado logre captar la señal OVNI que se aproxima creando interferencias en todo tipo de emisores que emitan o reciban en ese momento en la misma frecuencia.
Evidentemente, todo este descubrimiento permitía pensar que experimentos de tipo totalmente secreto se estaban llevando a cabo no sólo en Auckland, sino en vastas áreas del planeta.
Luego de haber detectado cientos de "antenas misteriosas" solamente en Nueva Zelanda, el comandante Bruce Cathie (previa investigación de la forma de vida y personalidad de quienes habitaban esas propiedades) llega a las siguientes conclusiones:

Los platillos volantes son controlados por extraterrestres cuyo avance tecnológico es inmensamente superior al nuestro.
Los científicos extraterrestres ya han descubierto los secretos de la antigravedad y han construido vehículos antigravitacionales con finalidad de investigación.
Los platillos volantes se encuentran a cargo de inteligencias extraterrestres y su actividad está dedicada a evitar que los investigadores terrestres puedan llegar a profundizar en sus investigaciones sobre el fenómeno propiamente dicho.
Un grupo de alienígenas venidos del espacio han vivido entre nosotros en épocas pasadas y continúan haciéndolo en el presente. Controlan todo tipo de experimentación avanzada en el campo de las ciencias como física nuclear, física, química, electrónica, etc.

Luego de haber hecho públicas estas premisas, Bruce Cathie fue llamado telefónicamente y avisado de que su integridad física corría peligro. Las palabras con las que lo amenazaron fueron las siguientes: "El grupo es muy poderoso, es invencible, abandone toda investigación. ¿Ignora lo que le ocurre a la gente que sabe demasiado?".
No obstante, Cathie continuó con sus investigaciones; fotografiando antenas y casas a las que pertenecían las antenas, hasta que descubrió una antena de mayor tamaño aún que las demás, pero situada en la base norteamericana de Kaurá-Poin en la costa Norte.
Las líneas de ortotenia señalaban este lugar como punto de oleadas de naves extraterrestres.
Por medio de la lógica y de su facilidad de sobrevolar zonas vedadas dada su condición de piloto nacional, descubrió que otra antena "misteriosa" debería estar implantada en la base norteamericana "Woodbourne RNZAF", cerca de Blenheim, en las islas del Sur. Sobrevoló la zona, y... así fue. Continuó su viaje por América del Sur a la “caza de antenas misteriosas”; le llamó la atención la existencia de tres antenas dispuestas en forma de triángulo isósceles en una base militar en un puerto de este continente. Logró, entonces, tomar fotos de todas las antenas pertenecientes a bases militares utilizando teleobjetivo. Reprodujo varias copias de ellas y las guardó en lugares sumamente seguros; a salvo de sus perseguidores, los Hombres de Negro.
Tomó tales precauciones, que, aunque un juego de fotografías lograse ser descubierto, cientos de ellas estarían a salvo, pues, tal vez, alguna humilde ama de casa de los suburbios de Buenos Aires, o Río de Janeiro o Huelva (Andalucía), tenga guardadas dentro de las fotografías del álbum familiar, reproducciones fotográficas de unas extrañas antenas que poseen una esfera espejada en su parte central.
La pregunta surge, ineludible, ¿quién provee los fondos necesarios para contribuir a la construcción de una red de “antenas llamadoras” del fenómeno OVNI?
Una "raza" que surge de la noche de los tiempos y es tan negra como su origen: los Hombres de Negro.

LOS HOMBRES DE NEGRO ACTÚAN SOBRE BRUCE CATHIE

En la noche del 16 de marzo de 1968, nuestro comandante, Bruce Cathie, fue enviado a llevar un avión de pasajeros a la isla sur de Nueva Zelanda. El plan de vuelo registraba una escala, haciendo noche en la capital de dicha isla, Wellington, y al día siguiente volar a Invercargill, el punto más austral de Nueva Zelanda, para regresar el día 18 de marzo, tocando en el regreso varios puntos del interior de aquélla.
Conociendo el comandante Cathie el valor y significado de las fotografías de las que era propietario las llevó con él en el viaje, considerando que podía ser peligroso dejarlas en su casa. Durante su estancia en Wellington, tomó contacto con el representante de las Fuerzas Aéreas norteamericanas en esa isla. Le comentó toda la historia de su descubrimiento; agregando que las fotografías tomadas a las "antenas misteriosas" obraban en su poder.
Bruce Cathie realizó este contacto con la finalidad que el mundo conociese sus investigaciones. Lo guiaba una única meta: dar a conocer el misterio de los OVNI(s). Es un hombre valiente e inteligente.
Después de su estancia en Wellington, partió Cathie comandando el avión rumbo a Invercargill. Aquella noche, luego de dar aviso a su Embajada de que obraban en su poder las famosas fotografías, se alojó, para pernoctar en el Grand Hotel de Invercargill.
Lo que ocurrió aquella noche dio lugar a que Bruce Cathie pensase que había gente, dentro de Nueva Zelanda, que estaba demasiado interesada en las fotos de las antenas.
Luego de haber comido una cena frugal, el copiloto de Cathie y él mismo se dirigieron a la sala de estar del hotel, con la finalidad de tomar un café y charlar un poco.
Aquella noche, se alojaba allí la tripulación de dos vuelos procedentes de otros puntos del mundo. Por alguna extraña razón que Bruce Cathie no alcanza a explicarse, pero que evidencia la poco inteligente maniobra de los Hombres de Negro, se le dio orden al comandante de cambiar el copiloto que había viajado con él desde Auckland por uno especialmente enviado desde Wellington y que no pertenecía a su tripulación. Al copiloto de Bruce Cathie le gustó la idea.
Viendo que la maniobra de cambio de hombres era absurda, Cathie telefoneó a Wellington desde donde se le informó que eran "órdenes superiores".
Aceptando tal cambio, no habló más del tema.
El copiloto enviado desde Wellington se mostró interesado en las investigaciones de Cathie y lo instó a que le enseñase las fotografías de las antenas aduciendo que conocía la temática.
Luego de observarlas le dijo a Bruce Cathie que esas antenas eran las normales de radioaficionados. De pronto fueron interrumpidos en su conversación por dos individuos muy altos, de extraña indumentaria oscura, que habían estado sentados a dos mesas separadas de la que ocupaba el comandante.
Justo en ese momento fue cuando Cathie introducía las fotografías dentro de un sobre, de forma tal que era imposible que los desconocidos que se le habían acercado hubiesen podido ver lo que contenían esas fotos. Las colocó sobre su regazo y esperó.
Uno de ellos habló con una voz gutural y le preguntó si le interesaba la caza deportiva de patos. Ante una pregunta tan fuera de lógica, dada la forma en que se había producido el encuentro, Cathie le respondió que nada más lejano a su actividad que la caza de patos volantes. A la pregunta de Cathie de si se alojaban en ese mismo hotel, el absurdo desconocido le respondió que sí, puesto que, si bien era granjero, se encontraba allí para celebrar junto a su esposa (de quien no había ni señales) su aniversario de bodas. Todo le pareció harto extraño a Cathie; el hombre tomó una silla y se sentó a la mesa del comandante y el copiloto.
Bruce Cathie lo observó; tendría entre 45 y 50 años, 1,90 m de estatura, sumamente delgado, cierto tipo de quemadura en la mejilla derecha, cabello gris claro, muy fino, ojos claros, vivaces, profundos. Manos largas, dedos finos, cuidados, no precisamente pertenecientes a un granjero. Traje negro, zapatos negros, camisa blanca, corbata negra.
Luego de hablar durante un largo rato de patos, el desconocido giró la conversación hacia el hobby de los radioaficionados y las antenas con las que trabajaban. Le preguntó a Cathie si le interesaba el tema. Cathie respondió que no era aficionado a ese tipo de entretenimientos.
En un momento de la conversación, el copiloto enviado desde Wellington que se encontraba junto a Cathie se disculpó, alegando estar muy cansado, y se retiró del lugar, dejando solo al comandante con el desconocido, quien continuaba hablando sobre radioaficionados y antenas.
Bruce Cathie logró desembarazarse de él de una forma casi brusca, pues se puso de pie, guardó el precioso sobre en el bolsillo y le dijo al extranjero personaje que debía descansar. Se dirigió a la recepción, en donde luego de asegurar el sobre portador de las importantes fotos con cinta adhesiva transparente, escribió su nombre tanto en el anverso como en el reverso y luego se lo entregó a la recepcionista indicándole que lo guardara en la caja de seguridad del hotel; la mujer le entregó un recibo por su depósito.
A continuación telefoneó a su esposa en Auckland y le explicó la extraña situación que había vivido, preguntándole si había ocurrido algo anormal en su casa; la respuesta fue negativa. Al dirigirse nuevamente a la sala donde había tenido el extraño encuentro, el supuesto granjero había desaparecido junto con el colega que lo acompañaba.
Preguntó a tripulantes de otra compañía de aviación en qué momento se habían retirado los extraños seres. La respuesta fue altamente impresionante: en ningún momento hubo gente que no fuera de la tripulación dentro del recinto; nadie había entrado ni salido.
Los Hombres de Negro continúan, en su ya casi imposible tarea de silenciar a aquellos cuyas aptitudes científicas les permiten descubrir un mundo maravilloso de inimaginados adelantos científicos. Misterios que giran en torno al Conocimiento Oculto, tan accesibles a la lucha de los singulares Hombres de Negro.
Emulando la labor del comandante Bruce Cathie, hemos investigado con otros colegas, misteriosas antenas localizadas en Canadá, Estados Unidos, Londres y Argentina. Sólo en Canadá se han encontrado cerca de 50 de las "misteriosas antenas"; proliferan cerca de Quebec en lugares como: Stantoine de Tilly y Saint Agapitville, ValléJonction y Leeds Village. En Estados Unidos de Norteamérica se las puede detectar en: Pennsylvania (Huntingtdon Valley), Salt Lake City (Utah), VernalThorasville; también son numerosas. En Londres: sobre Bayley Street, Store Street y Windmill Street. En Argentina: Bahía Blanca, Buenos Aires en la zona correspondiente a las localidades de Martínez, San Isidro, como cerca del aeropuerto Camet y la ciudad de Mar del Plata.
Y hay muchas más; el planeta está cubierto de ellas.
Ahora somos muchos los investigadores que desafiamos a los ya tristemente célebres Hombres de Negro o Men in Black o les Messieurs en Noir.
El Conocimiento Oculto está saliendo a la luz; su brillo divino descubre y quema a los enemigos de todo un legado superior, esa sinarquía tan especial como "negra", oscura y misteriosa.


LOS H.d.N. Y LAS SOCIEDADES SECRETAS

PARA MUCHAS PERSONAS, los H.d.N. tienen que ver con adherentes a lo secreto y misterioso. Como deseamos ilustrar al lector, haremos una síntesis de esas sociedades secretas, tengan o no que ver con nuestros investigados.
El con unto de los ritos altamente guardados y secretos es tan importante en la iniciación, como en los fines mismos que proyecten las sociedades secretas. Es necesario que exista una señal o signo que permita el reconocimiento de los miembros del grupo entre sí.
A desdén de las muchas y variadas fantasías que encierra el denominado "rito de iniciación", justamente la mayoría de los relatos no son nada más que fantasías. Pues si es preciso tal acto, debemos obviar el espectro de lo truculento, no porque no exista, sino porque lo que aquí interesa es sólo un concepto sobre tal rito: la iniciación sólo busca o procura la muerte del profano y el nacimiento del adepto o iniciado.
El mundo actual, dominado por la tendencia monoteísta, ortodoxa, plena de despliegue de poder temporal, inmediatamente interviene en el universo místico para imponer su expresión ante lo que considera ilegítimo y fuera del orden dado.
El conjunto de personas que profesan igual doctrina forman una sociedad secreta. Podrían ser vistas como una contraposición al Dios único que se nos ofrece cada día. Ellas han surgido o surgen ante la displicencia de las iglesias oficiales y la esterilidad en los argumentos que ofrecen para lograr satisfacer al hombre de este milenio, hastiado, individualista y profundamente desconsolado. Este hombre, sin embargo, vive y está a nuestro lado: íntimamente su unión con Dios le viene desde su comienzo. Sea cual sea su Dios, el hombre el siglo XX necesita creer, como creyó desde el origen, en un Creador, en un Hacedor.
Aunque consideradas así, las sociedades secretas podrían parecer frágiles o vacías de contenido, su razón de ser es muy clara, pues la forman esos hombres cuyos espíritus necesitan la creencia y la fe. Y allí, supuestamente, las encuentran. Veamos algunas.

LOS GNÓSTICOS

De origen cristiano, esta escuela estuvo formada por hombres de Oriente y Occidente. Sus ideas centrales apuntaban contra la ortodoxa cristiana, afirmando el sentido oculto que encerraban los Evangelios.
Las tradiciones esotéricas de Oriente impregnaban sus conceptos; para ellos, la resurrección de Jesucristo fue solamente simbólica. Deseaban encontrar la perfección por medio de la Gnosis (conocimiento) y de allí deriva su nombre, suplantando de ese modo el concepto de Fe. Creían que el alma surge de Dios, y luego de sucesivas reencarnaciones, ella se desliga del cuerpo material para emprender el camino hacia Dios.
El fundador fue Simón "El Mago"; sus seguidores habrían tomado enseñanzas de cristianos y judíos, de doctrinas egipcias y griegas. Fueron combatidos por el poder de la Iglesia oficial.

EL SUFISMO

Dentro de lo que se considera mística oriental, encontramos el sufismo. Mientras que otras doctrinas del mismo origen preparan al adepto para vivir un mundo beatificado, más allá de su muerte, y éste accede durante su vida a una realización por medio de la comunicación y participación de verdades divinas, el sufismo tiene un fin que consiste en guiar el pensamiento hacia el conocimiento inmediato de lo eterno.
Ésta sociedad está delimitada al conjunto de musulmanes que practican el ascetismo. Tiene su origen en el Corán, en el budismo e hinduismo.
El estado espiritual al que aspiran sus miembros es el de liberación de la individualidad, algo así como la abolición del yo para llegar a la subsistencia pura. Este estado es similar al Nirvana.
La iniciación es la entrega de una influencia espiritual y ésta será dada por otro iniciado. El sufismo se rige plenamente por la ley islámica.
Un importante representante de esta secta fue DIN RUMI, uno de los grandes maestros del sufismo.
Los caracteriza la idea del misticismo, la creación por medio del arte y la noción del amor como el alma universal.

LOS KRISHNA

Para muchos es una sociedad aún secreta.
Toma el nombre místico de Baghavad-Guita; y está extendida hacia los confines de Occidente, aunque fue fundada en la India.
Su fundador fue Swami Prabhupada. El iniciador propagó y ordenó que la doctrina fuera conocida y emprendida por Occidente, pues esta zona era considerada como “zona de fragilidad mental".
Esta sociedad postula una armonía entre el Hombre y la Naturaleza; por consiguiente, predican el retorno a lo natural.
Su origen se remonta a las pequeñas comunidades, donde además de una tranquila convivencia de los miembros, ellos podían hallarse en perfecta armonía con todo el Universo.

LOS TEMPLARIOS

La Orden del Temple nació en 1118 en el poderoso contexto político-económico del feudalismo teocrático.
Al constituirse dispusieron una finalidad: vivir en obediencia, castidad y pobreza, además de defender al cristianismo y de consagrar su obra a Dios.
Diez años después eran personajes importantes. Habían conseguido posesiones feudales estratégicas, bienes, tierras y hasta vasallos. En definitiva, se convirtieron en la sociedad feudal más enriquecida.
Participaron en batallas contra los sarracenos en Tierra Santa. Es muy probable que en base a engaños y ardides hayan logrado su fortuna. También se dedicaron a luchar contra los moros en Valencia, Tolosa y Calatrava.
En el 1307 fueron perseguidos; acusados de traición, lujuria, pactos diabólicos, etc.; fueron exterminados, a pesar de la inmediata mediación del Papa Clemente V.
A desdén de todo lo que se sabe de los Templarios, siguen siendo un enigma histórico, una suerte de mezcla de herejías, riquezas y ambición.

EL SATANISMO

El cristianismo y el satanismo han formado un concepto interdependiente a lo largo de los siglos. Las iglesias han propuesto manifestar, desde siempre, el esquema teológico dual y contrario: Bien y Mal; Dios y Demonio.
En la India, Vishnú encarna la vida y el nacimiento y Shiva las potencias maléficas o negativas. También aquí son dos ideas inseparables.
El sabbath (profanación del Dios), las misas negras, los ritos diabólicos actuales son las formas más significativas del culto a Satán. Tal vez, bajo estos ritos, las personas intenten alcanzar el conocimiento, las experiencias paranormales, la ampliación de sus conciencias, para penetrar en el mundo de lo sobrenatural. Esta sería una forma de asir por medio de la magia la otra dimensión paralela , distinta y normalmente oculta.

LAS SOCIEDADES DE RAZA NEGRA

Comprende ritos, cultos y canciones, originarios de África y mezclados con las ideas cristianas. En su acepción, el vudú es sinónimo de espíritu. Es un lenguaje místico, llegado a América alrededor del 1500.
Tiene forma de una religión popular. Se forman danzas rituales en las que se entonan y marcan ritmos. Así se busca una comunicación personal entre los dioses y los iniciados en el culto a través de los momentos de trance y posesión de los participantes.
La MACUMBA está también enclavada en el tráfico negro África-América, en el siglo XVI. Las colonias portuguesas necesitaban mano de obra para lograr sus asentamientos: los negros fueron esa mano de obra. La ciudad de Bahía fue la que mejor aceptó esta duplicidad; allí se instalaron fácilmente los nuevos cultos como la macumba, candombé, umbanda y kimbanda . Estas desarrollan rituales semejantes al vudú de América Central. También proliferan los fetiches, los dioses paganos, entrecruzados con las nociones cristianas que vinieron como consecuencia de la colonización.

LOS FRANCMASONES

Es una característica predominante en las sociedades secretas iniciáticas el desarrollo y enseñanza de los altos valores de los más antiguos iniciados: sumerios, egipcios, hebreos y hasta griegos.
Intencionalmente buscan los conceptos de libertad y tolerancia, abiertos ya del fanatismo religioso o político.
La idea de la divinidad se desenvuelve en el marco vital: la muerte, la vida, el crecimiento, el sufrimiento, el bien y el mal.
La Iglesia católica dedica largos esfuerzos en combatir a esta sociedad, ya considerada como refugio del hombre librepensador y casi siempre ateo.
Los orígenes están dados por constructores cristianos practicantes de su religión y de la tradición que de ella emana. Al albañil libre, entre los constructores de la Edad Media, se le llamaba francmasón. Se reunían secretamente para realizar sus ritos y sus miembros se reconocían entre sí. En esta época se revelan signos esotéricos, debido a la influencia de los alquimistas medievales. La seguridad de los miembros del grupo se resguarda hasta el cansancio. Tienen un sistema de grados también relacionados con el oficio de albañil: aprendiz, oficial, compañero, maestro de obras y Arquitecto.
A través del tiempo se produce una honda transformación en la Orden. Es el momento en que se la considera refugio de los ideales de reivindicación social, valores morales y espirituales, desembocando finalmente en la crisis francesa de 1789.
Sus símbolos son el "delta luminoso", que representa las nociones de la divinidad y la luz. "La estrella" es el centro de las irradiaciones de influencias benéficas y por lo tanto representa la fuerza cósmica que envuelve al Universo. La "letra G" es la geometría, la gravitación, la generación, la gnosis y Dios. Finalmente, el "Sello de Salomón" es la representación del bien y del mal, lo constructivo y lo destructivo, el espíritu y la materia.
En la masonería, se llama profano al individuo que aún no ha sido iniciado en la Orden. El hombre deberá pasar de un estado de ignorancia profana a convertirse en masón, sometiéndose a pruebas y a un simbólico y complicado ritual; luego el nuevo miembro podrá despertar claramente ante su nuevo estado. Será un adepto.

LOS ROSACRUCES

Esta sociedad ha dejado de ser secreta, dada la cantidad de adeptos que tiene en el mundo entero, aunque su origen sí lo fue. Hay muchos estudios sobre los Rosacruces u Orden Rosacruz, que han sido realizados por sus propios miembros o por personas que un día pertenecieron a la Organización; todos ellos discrepan sobre el origen, si bien la mayoría apunta que esta Orden debió nacer durante la época de la Reforma Protestante y el Renacimiento intelectual de los siglos XV y XVI.
Los Rosacruces, sin embargo, no dudan en atribuir su origen al faraón Tutmosis III, de Egipto, padre del gran reformador religioso Amenofis IV, que fue uno de sus principales adeptos y formadores.
La mayor polémica se origina en la figura de un tal Christian Rosenkreutz (El Cristo de la Rosa y la Cruz, símbolos actuales del rosacrucismo), a quien se le atribuye o bien la creación de la Orden o bien su refundación, por cuanto, para unos, se trata de un seudónimo de un personaje real, un alemán no identificado, que habría vivido entre 1378 y 1884, siendo para otros un personaje simbólico que pertenece a la leyenda.
Pero por sus características actuales, el rosacrucismo no pertenece o no tiene la forma de sociedad secreta. Sin embargo, debemos mencionarla dado su régimen iniciático.

LOS ILUMINISTAS O ILUMINADOS

Una de esas agrupaciones esotéricas que convirtieron "su secreto" en un mito que aún perdura, fue la de los Iluministas. Fue fundada en 1776 por Adam Weishaupt, profesor de Derecho Penal de la Universidad de Ingolstadt (Baviera). Weishaupt estudió con los jesuitas, matriculándose posteriormente en la Facultad de Derecho, donde fue profesor de Derecho Canónico. La Orden aprovechó el esquema de organización jesuítico para ilustrar a los hombres y difundir la sabiduría con las más elevadas prácticas espirituales, y lograr así la total transformación de la Humanidad y un mundo ideal, liberado de injusticias y autoritarismo, y con un pensamiento globalizador terráqueo, no cósmico.
En un principio, la asociación de los Iluministas no pertenecía directamente a ninguna logia; pero su iniciador, junto con otro de sus seguidores, ingresaron en la Francmasonería para lograr su control interno y transformar sus esquemas, reglamentos y objetivos, utilizando a los más valiosos militantes dentro de esa sociedad secreta.
Los grandes enemigos de Weishaupt fueron los jesuitas, quienes se valieron de todo tipo de artilugios para desenmascarar esta corriente secreta, que tuvo como fin la desaparición de los principados, y más personalmente, de los Príncipes, tentativa que también hicieron los francmasones, que para muchos son seguidores de los Iluministas.
Fue también conocida como la Orden de los Perfectibilistas, cuando después de su oficialización, el 1 de mayo de 1776, toman gran vigencia las ideas del profesor de Derecho de la Universidad de Ingolstadt, exactamente el año de la Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica.
La influencia de esta sociedad secreta funcionó en toda la historia de la civilización de Occidente durante los siglos XIX y XX. Se conoce que otras sociedades herméticas adoptaron las ideas Iluministas, como la italiana, nacida en 1808 en Nápoles, que se llamó de Los Carbonarios, a la cual pertenecieron los conocidos Guiseppe Garibaldi y el otro Giusepe, Mazzini, editor de La joven Italia, un periódico netamente revolucionario, que después formara otro movimiento, que se llamó La Joven Europa.
De allí, también van a surgir las Logias PI y PII, esta última de gran conocimiento público en los últimos años del siglo XX.
Para muchos, el gran corso Napoleón Bonaparte llegó al poder por su cargo de Gran Maestre de la Orden de los Iluminados o Iluministas, cuando él tenía otro cargo también importante en la sociedad masónica Fraternidad Hermética.
Allí en Francia, los gestores de la Revolución Francesa, Georges Danton y Jean Paul Marat, fueron Iluministas, actuando a su vez en otra logia masónica, de gran predicamento en los finales del siglo XVIII, como fue la Sociedad de las Nueve Hermanas, conocida también como San Juan.
En Alemarjia, la influencia de las ideas Iluministas tuvo lustre a través de Mestre Ekart, orientador de tantas mentes a lo largo de todo el siglo XX.
Dos grandes amigos, talentosos ambos, pertenecieron a esta corriente secreta: uno de ellos el maravilloso creador de Fausto, Johan Wolfgang Goethe (nada menos), quien arrastró al filósofo Johann Herder a practicar, en muchos de sus escritos, las ideas Iluministas.
En los Estados Unidos, cuya independencia fue generada por los más conspicuos francmasones de aquellos tiempos, recibieron influencia de Gilbert Lafayette, que llevó con sus ideas a realizar una moneda, prácticamente única en el mundo por su durabilidad o intemporalidad, que es el dólar americano, que tiene en su diseño figuras netamente esotéricas. Un Washington, un Jefferson, fueron Iluministas, como ya en el siglo XX un Woodrow Wilson, y el paralítico que puso en primer plano al país del Norte, Franklin Delano Rooselvet. Este último también formó parte de una sociedad secreta que abrigó a muchos poderosos, como fue la Antigua Orden Arábiga de Nobles y Místicos; ¡qué nombre!, nada menos.
Hay autores, como René Alleau, que afirman que la influencia iluminista vuelve a Comentarse en los primeros años del siglo XX, luego de un lapso de pérdida en jerarquía para los últimos 50 años del siglo anterior.
Adam Weishaupt murió en 1830, y es cuando se "afloja" la influencia iluminista; para muchos, ese rebrote de esta sociedad secreta se da a través de Engel, otro francmasón, que puso en carpeta otra vez esas ideas, con muchas reminiscencias templarios.
Un gran amigo, Andreas Faber Kaiser, lamentablemente fallecido a causa de una repentina enfermedad incurable, muchas veces me expresó que los dos secretos iluministas mejor guardados siempre fueron la fecha de nacimiento del fundador y la de la sociedad.
Al operar misteriosamente y trabajar en los hilos ocultos del poder, hicieron que sus seguidores estuvieran siempre presentes en los momentos fundamentales de la Evolución Occidental, léase Revolución Francesa, forzamiento del Industrialismo, nacimiento de los EE.UU., Primera y Segunda Guerra Mundial, etc.
A pesar de ellos, el creador del Iluminismo murió en las sombras, desprestigiado por sus propios discípulos; increíble, pero cierto: sus ideas están hoy aún vigentes, porque individuos que responden al clásico arquetipo del "triunfador" llegan a ocupar lugares claves por pertenecer a esta sociedad secreta; y muchas veces, arriban al poder gracias a disposiciones no muy éticas. Lo has sospechado muchas veces, ¿no es cierto, amigo lector?
Ellos tienen un poder que está por encima de los propios gobiernos democráticos y actúan con una solidez tal que es obvio que algo los apoya. Los nombres y los hombres son muchos y variados. ¿Son realmente H.d.N.?
Sus características de acción hacen pensar mucho y los vuelven dignos de ser investigados seriamente. Si bien es difícil el hacerlo, se puede; sólo hay que intentarlo.

Un hecho. El 4 y 5 de mayo de 1996 se realizó en Barcelona (España) el 1 Congreso de Expedientes X. En ese país la exhibición de la serie televisiva tuvo una extraordinaria repercusión y rozó la conmoción pública. Mis amigos españoles se toman apasionadamente todo lo que sucede en la pantalla chica, la famosa caja boba.
Mi amigo Joseph Guijarro, que representaba a la investigación OVNI (algo que hace muy bien, dicho sea de paso), comunicó al público que los organizadores del evento habían recibido amenazadoras llamadas telefónicas. "¡Mucho cuidado con lo que hablan!", les habrían dicho. Por ello invitó al conferencista Pepe Rodríguez a no referirse al señor Mario Conde como vinculado a la masonería y a la Orden de los Iluminados.
Buen investigador de sociedades secretas y de todo lo sectario, Rodríguez hizo caso omiso, restándole total importancia al suceso, y expresó sus dudas sobre la actual existencia de los Iluministas.
Hay quienes piensan totalmente lo contrario; se sabe que universidades como la de Oxford y la de Yale son “suministradoras” de Iluministas; de allí han salido muchos presidentes norteamericanos y dirigentes británicos. Uno de ellos es George Bush, quien en muchísimas oportunidades habló de la idea de un nuevo orden mundial, como lo había hecho antes Nelson Rockefeller, el hipermillonario que surgió de las calles de Nueva York luego de ser un perfecto mendigo. Este Nuevo Orden Mundial tiene que ver mucho con las ideas del Iluminismo, por las cuales fue también muy atraído John Fitzgerald Kennedy, proveniente del famoso Clan Kennedy, de raigambre secretista, y miembros de la francmasonería.
Actualmente, este Iluminismo tiene una central dirigente formada por 13 miembros procedentes de varios países, que funcionaría como un Tribunal Global, donde están en el tapete permanente de decisión los hechos claves de nuestro planeta Tierra, que, como ya se sabe, cada vez más se orienta hacia una globalización cuyo eje fundamental son los Estados Unidos de Norteamérica; también los tigres asiáticos están a la expectativa: China (la gran incógnita para el siglo XXI), Japón, Corea, Singapur, Indochina, que forman un Cónclave Financiero más allá de la competencia comercial cotidiana; ellos también estarían representados en ese Tribunal Global. Este tribunal se reúne en un rascacielos de Manhattan, en plena Nueva York (la capital del mundo, para muchos), así como en Building, un casino de San Antonio (Texas).
Otro conocido investigador español, Elíseo Bayo, afirma que existe en la actualidad un "Programa de crecimiento cero poblacional y tecnológico contracultural y profeudal", que está presente en el Club de Roma, la Comisión Trilateral, el Club Bildeberg, la Fundación Aspen, el Proyecto 1980, etc., todos relacionados con el Iluminismo. Allí se planifica, desde hace 30 años, la Historia del presente y del futuro de nuestra humanidad. Hay varios testimonios que indican esta realidad; lo saben perfectamente los gobiernos del Tercer Mundo, de los cuales algunos luchan por independizarse, mientras otros se entregan cada vez más. Tema para investigar; un buen acicate.
Desde España me llegó una información que me hizo pensar bastante. Las redes de los Iluministas llegan a periódicos famosos en el mundo, que influyen así como "hacen", la efectivización del gran primer plano norteamericano en estos momentos y no son otra cosa que el fundamento de su hegemonía. Los diarios Walt Street Journal, Financial Times, The Economist, Fortune, y nada menos que Time y Life, propugnan el Nuevo Orden Mundial, con la ideología Iluminista y una red de poder decididamente increíble. Personas como Margaret Thatcher, George Bush o Giscard d'Estaing, supuestamente retirados de la política, siguen influyendo en forma total en el accionar de los gobiernos, sea del país que sea. Grandes empresarios como Rotschil, Agnelli, Dupont, Morgan, Rockfeller, todos Iluministas, son representantes de las grandes firmas multinacionales que mueven los hilos de la economía y la política mundiales.
Las conclusiones son obvias, pero tenemos que formularlas, para el razonamiento, para el análisis y, fundamentalmente, para la investigación.
Estas sociedades secretas que en un principio tenían ideas altruistas y espiritualistas se fueron deformando a través del tiempo, hasta convertirse en grupos de poder con influencia decisiva. Esta supuesta conspiración en las sombras, con distintos rótulos, lleva una larga historia de muchos años, con un estandarte público de "Ayuda filosófica, espiritual y de fraternidad". Sin embargo, el objetivo de lograr hombres más perfectos y solidarios con la Naturaleza ha llegado a plasmarse como el fin último de tener poder para sojuzgar. Por eso, todo lo que aporte cultura, educación, menos hambre y salud, para todos los pueblos del mundo, debe aniquilarse, de cualquier manera.

Los OVNI(s), al haber provocado un gran impacto en la conciencia del ser humano haciéndolo pensar en que "algo" hay fuera de nuestra cultura, de nuestra civilización y nuestra tecnología, deben ser tratados con sorna, o expresar de ellos que "son rumores", "cosas locas de la gente", "invenciones", "pavadas", etc.
Lo mismo sucede con la Parapsicología, en donde el hombre descubre que puede producir 67 fenómenos más allá de lo normal: la mente puede extender sus sentidos (Fenómenos Psigamma o Percepciones Extrasensoriales) o se pueden mover objetos materiales solamente con la mente (Fenómenos Psikappa o Poltergeist) o producir energía curativa que realiza la sanación del semejante a la manera del bramanismo (Fenómenos Psibetta o sanación paranormal).
Los estados modificados de conciencia (no alterados, como expresa la psiquiatría clásica y ortodoxa), que pregona el esoterismo o el bramanismo desde hace milenios, tienen que ser considerados científicamente "fenómenos sin asidero".
Esta organización del accionar de las sociedades secretas tiene muchos puntos en común con los Hombres de Negro, nuestros Men in Black, o les Messieurs en Noir.
Quizá tenía razón nuestro querido Andreas Faber Kaiser; él ya no está entre nosotros, pero sus ideas están en sus libros, en los números editados de su maravillosa Mundo desconocido, la revista que a fines de los 70 yo dejé en sus manos para que él la editara. Sus palabras, sus investigaciones, sus escritos, serán siempre un Norte para reflexionar, algo que lamentablemente pocos seres humanos hacen en este convulsionado mundo, sumergidos por las banalidades de la caja boba, el mal periodismo o la locura informática de Internet; lamentablemente, vivimos endiosando a pobres, pobrísimos, ídolos con pies de barro.
¡Qué hermoso poder "parar la pelota" y meditar! Hemos cambiado el verdadero pensar de René Descartes del Cogito Ergo Sum a un "Pienso, luego existo", cuando lo que expresó y fundamentalmente sintió el gran filósofo fue "Medito, luego existo"; Descartes rezaba, para existir; meditaba, se concentraba en el uno mismo para vivir, iba para el adentro y no para el afuera.
No te olvides que el verdadero poder está dentro de ti, querido lector. Allí mora una pequeña parte del Grande, del ese que en verdad tiene poder.
Todos, en mayor o menor medida, buscamos poder. Y así somos también educados. Vivimos en pos del poder económico ("compra primero tu casa y tu automóvil"), el social ("búscate un chico o una chica de posición"), el político ("hazte amigo del juez")... Pero ninguno de ellos sirve; el único, importante y definitivo, es el poder espiritual: tu seguridad interna, tu sonrisa sentida desde adentro y no la hipócrita; el dar, sin esperar recibir; si hay reciprocidad, el aini de los quechuas, mejor; pero si no, siéntete feliz dando, porque es la gran manifestación del Amor.
Y pensar que en sus orígenes, las sociedades secretas pregonaban quizá lo mismo...
Ahora, sigamos nuestra ruta de investigación.


LOS LIBROS MALDITOS Y LOS HOMBRES DE NEGRO

LOS HOMBRES DE NEGRO representan una sinarquía que tiene como base (abominable, por cierto) hacer desaparecer los libros del gran saber universal, los libros que hablan de los secretos de la Naturaleza, del lenguaje de los animales, de las fuentes de saber desconocidas que se encuentran latentes en el hombre.
Permanentemente la conspiración continúa de un modo silencioso e irreversible; sus huellas las podemos encontrar tanto en Oriente como en Occidente.
Libros tales como Die Rosenkreuzer; Zur Geschichte einer Reformation; La magia negra, de Estanislao de Guatia; Estudios de los Mahatmas, sus misterios y sus soluciones, de Saint Yves d'Alveydre, desaparecieron sin dejar rastros. No obstante, he podido tener acceso a otros libros que se encuentran dentro de la categoría de los "prohibidos". Los más interesantes son, según mi criterio, El papiro Voynich; Nefer-Ka-Ptah y el libro de Toth, y Las estancias de Dzyan.

EL DOCUMENTO VOYNICH

Las Islas Británicas se destacaron durante los siglos XVI al XVIII por su soberanía marítima y la hegemonía de su Armada. Fue un país que dio al mundo los más avezados "Lobos de Mar".
La idea de lanzarse a los mares y a su conquista fue de un solo hombre, de origen inglés: su nombre es John Dee. Fue él quien concibió la idea de un meridiano básico: el de Greenwich, así como también fue él quien introdujo por primera vez dos globos terráqueos, que trajo desde Lovaina junto con los instrumentos de navegación marítima. Un solo hombre conquistó la fama que incluso hoy tienen las Islas Británicas como soberanas del mar. Pero, ¿quién era John Dee? Nació en Londres en el año 1527 y falleció en 1608. Era notorio por sus extraordinarios conocimientos de matemática y también por ser un destacado científico inglés.
Cursó estudios en la Universidad de Cambridge y se distinguió por su elocuencia e inteligencia. Inteligencia que, si bien lo llevó a ocupar posiciones destacadas, también fue la que lo condujo a la expulsión directa de la mencionada Universidad. John Dee era amigo de fabricar desde muñecos mecánicos hasta extrañas computadoras. Fue un cerebro excepcional, pues en 1540 nadie había pensado en construir algo así.
Durante el mes de junio, en la Universidad, se efectuó una representación de teatro de Shakespeare, a la que asistió lo más selecto de la sociedad británica. Para esa oportunidad, John Dee fabricó un enorme escarabajo mecánico, que provocó el pánico y causó que se suspendiera la función. Ello supuso que se procediera a la expulsión definitiva de este inquietante hombre de la Universidad de Cambridge. Los jueces dictaminaron que Dee había cometido... brujería. Para finalizar este breve comentario, el 23 de mayo de 1581 fue una fecha especialísima para John Dee, pues, tras varias tentativas en el terreno de la física y de la química, logró crear el "espejo mágico", un espejo de color negro, construido con antracita.
Este espejo se conserva intacto en el Museo Británico. La fórmula para mirar en él y descubrir mundos dimensionales se la llevó John Dee a la tumba.
John Dee dedicó gran parte de su vida a recorrer el mundo y coleccionar extraños escritos, que, por lo general, eran de papiro muy antiguo. Nunca se supo de dónde los sacaba, o quién se los conseguía.
Durante el reinado de Enrique VIII, el duque de Northumberland se dedicó a quitar de circulación todo escrito cuyo contenido fuese poco claro o tocase el tema de la brujería; para ello requisó todos los monasterios del reino, que eran los lugares por excelencia donde se guardaba por siglos semejantes obras.
El duque era amigo de Mr. Dee; en una oportunidad, realizando requisas, encontró en una pequeña abadía en el Condado de Essex un manuscrito cuyas páginas semejaban papiro. El texto estaba escrito en forma cifrada y había sido copiado del original (según rezaba el Prólogo) por Roger Bacon, considerado el gran mago de su siglo.
El Prólogo decía lo siguiente: "Esta es copia fiel del original que se encuentra guardado bajo las montañas que corren sobre la costa Oeste de un lejano lugar situado en el extremo sur del planeta".
Teniendo en cuenta que el "copista" del manuscrito, el científico Roger Bacon, había nacido en 1214 y dejado de existir en 1294, queda bien claro que no se había descubierto América, y sin embargo, de acuerdo a la mención del Prólogo, ese "lejano lugar" que tiene una cadena montañosa que corre sobre su límite Oeste: la Cordillera de los Andes, sería un país del extremo Sur de América.
Como ya se ha dicho, el Duque de Northunberland y John Dee eran amigos; cuando el primero encontró en Essex el manuscrito de Roger Bacon. Luego de leer el Prólogo y ver que las páginas interiores estaban escritas de forma cifrada, recordó que Mr. Dee era aficionado a coleccionar papeles extraños y se lo regaló.
John Dee trató de descifrarlo, pero no pudo. Sólo logró establecer que la primera parte del escrito decía que ese libro contenía "los secretos de los mundos olvidados y subyacentes".
En 1586 John Dee regala al emperador Rodolfo II el famoso libro-papiro. A partir de 1666 el misterioso documento pasa de mano en mano y recorre el mundo gratuitamente; nadie logra descifrarlo; hasta que en 1962 llega a Estados Unidos, y se encuentra a la venta hasta nuestros días. Su valor sobrepasa el millón de dólares; un tal Kraus, alemán residente en Nueva York, es quien lo tiene, esperando un posible comprador.
La historia del manuscrito, denominado en la actualidad Documento Voynich, es la siguiente:
Luego de la desaparición de Dee en 1608, nadie se ocupa del Documento Voynich hasta el año 1666, en que el doctor Marcue Marci, rector de la Universidad de Praga, envía el escrito al jesuita Kircher, experto en criptografía y codificación, para su interpretación; fue inútil, no logró desentrañar el misterio.
Se pierde el rastro del Documento hasta 1914, en que se lo vuelve a encontrar en el pueblo de Frascatti, Italia: era propiedad de unos jesuitas que allí tenían un convento, lugar donde se guardaba el Documento.
El famoso e indescifrable escrito tomará el nombre que actualmente lleva: Voynich, a causa de que el editorialista, W. Voynich, es quien compra a estos jesuitas el extraño documento en ese año. Se lo lleva a Estados Unidos. En 1916, un caballero de los tantos que habían sido consultados con la finalidad de descifrar el documento, el señor Adolph Cyrus Roidingereht, pide poder hacerlo, pues uno de sus antepasados había sido amigo de Roger Bacon y regaló a su pariente una guía de traducción de un código secreto que utilizaban los habitantes protohistóricos del extremo Sur del planeta y que actualmente obraba en su poder por derecho de legado.
Al poner el señor Roidingereht manos a la obra descubre que el libro hablaba de una civilización desaparecida cuyos integrantes eran seres de no más de un metro de altura, y que dominaban la fuerza de gravedad, que poseían máquinas que les permitían horadar la roca construyendo grandes ciudades subterráneas y que intercomunicaban con el resto del planeta por debajo de la Tierra; inclusive nombra una máquina llamada "Nilotrosa" (¿alguna relación entre el río Nilo, los egipcios y sus avanzados conocimientos de psicotrónica?).
Asimismo muestra un mapa celeste de un sector desconocido del firmamento donde aparentemente figuran dos lunas y dos soles.
Cada página del Documento está pintada de un color diferente, todos ellos muy vivos y brillantes, semejantes a los del aura humana. Sobre una de estas páginas hay una especie de diccionario de botánica con plantas dibujadas, que son muy singulares: algunas de ellas parecen tener ojos; son especies desconocidas en nuestro planeta.
Hasta aquí lo que pudo descifrar Roidingereht del Documento Voynich, pues el 22 de enero de 1917 desapareció misteriosamente sin dejar rastro: daba la impresión de haberse visto obligado a huir precipitadamente, pues su pipa aún humeaba sobre el cenicero; sin embargo, el indescifrable libro había quedado abierto en una de las partes donde figuraban los planos de una extraña máquina semejante a la de las turbinas de los modernos jets... a un costado de una hoja un modelo a escala de lo que sería en la actualidad el avión Concorde...
Posteriormente, en 1919, el decano de la Universidad de Pennsylvania, William Newbold, se dedicó a la tarea de continuar descifrando el Voynich.
En 1921, ante una rueda de prensa dijo haber descifrado cosas interesantísimas en el Documento y se dispuso a dar una serie de charlas sobre el particular, pero extrañamente, no pudo llevar a cabo esta tarea; luego se contradijo y cada vez fue más difícil llegar a él.
Los Hombres de Negro comenzaron su tarea de contraofensiva, el mundo no debe enterarse de que existen famosos "agujeros negros" en nuestra galaxia, ni tampoco la fuerza energética que en ellos se acumula.
Newbold comienza a recibir amenazas, algunas de ellas escalofriantes; muere en 1926 y, al igual que Bacon, se lleva el secreto a la tumba.
Sin embargo, aún hasta nuestros días es ardua la tarea de estos "conspiradores contra el conocimiento oculto"; somos muchos los que poseemos fotografías de las páginas del extraño documento. Es preciso que el mundo conozca el verdadero contenido del Voynich. Una pequeña parte del protohistórico documento dice así:
"Posee el ser humano una energía muy especial que se gesta en la parte superior del cerebro y su medida es la del “volucielo”. Esta es la tercera organización cerebral independiente, cuya sede se encuentra en la columna vertebral. Cada zona intervértebra tiene relación particular con el conocimiento asequible por el ser humano y actúa a modo de archivo o depósito. Las zonas intervértebras están relacionadas íntimamente con el "conjunto sonomedular", que tiene, al igual que el volucielo, su centro de actividad en la parte superior de la cabeza".
Esto es una llamada de atención al mundo y a los Hombres de Negro. Al mundo porque el Documento Voynich habla de una “Tercera Organización Cerebral", que es aquella mediante la cual las civilizaciones desaparecidas lograron sus impresionantes conocimientos, dado que sabían poner en funcionamiento ese "sonomedular" cuya utilización significa descubrir nuestra identidad divina.
Ya es demasiado tarde para que los Hombres de Negro puedan rescatar la enorme cantidad de copias del Documento Voynich que circulan alrededor del planeta, y si seguimos descifrando el famoso pero no menos temible Documento, tal vez descubramos la verdadera identidad de este grupo cuya misión es implantar el "Reino de la Ignorancia" sobre nuestro viejo y querido planeta... Tierra.

NEFER-KA-PTAH Y EL LIBRO DE TOTH

El Tarot es denominado "la Clave Universal". Es una llave perdida de una cerradura encontrada. Eliphas Levy dice al respecto:
"Era un alfabeto numeral y jeroglífico manifestado mediante caracteres y números una serie de ideas universales y absolutas; luego, una escala de diez números multiplicados por cuatro símbolos y unidos juntos por doce figuras representando los doce signos del zodiaco, más cuatro genios, los de los cuatro puntos cardinales".
El nombre "Tarot" deriva de Toth, personaje mitológico anterior a los egipcios. El esplendor, la gloria y el tecnicismo conservado en la civilización egipcia tiene como base las enseñanzas del Libro de Toth. La antigüedad de ese libro es de 10.000 a 30.000 años.
Toth, su creador, era un escriba atlante; se le representa como un ser humano con cabeza de ibis. Su morada era Hermópolis, ciudad a la que se accedía por túneles secretos, y se la sitúa subterráneamente; su entrada principal estaba bajo la Gran Pirámide o quizá bajo la Esfinge.
Las cartas de Tarot que corresponden a las láminas del Libro de Toth aparecen por primera vez en China en el año 1120. Luego su aparición se va extendiendo a lo largo del planeta con la siguiente cronología:

1227: En Italia aparecen las cartas de Tarot bajo el nombre de carticellas.
1240: El Sínodo de Wercester declara al Tarot "juego prohibido".
1329: Alemania, el obispo de Wurzburgo condena las “páginas y figuras del Tarot".
1332: En España, Alfonso XI ordena abstenerse del juego del Tarot.
1390: Aparecen los gitanos en el cuadrilátero de Bohemia. Llegan a España en 1427, siendo portadores de extraños mazos de naipes que utilizan como "método predilecto".
1546: Se produce el primer intento de referirse al Tarot como símbolo esotérico. Guillaume Postel llega de Oriente donde realiza estudios que lo llevan a la conclusión de que TARO-ROTA y ATOR son las cuatro letras del Tetragrammaton, que significa "nombre del Señor".
1868: Se encuentra el papiro de Turín, que es publicado en París. Al ser descifrado se puede leer en él la historia de una conspiración contra el Faraón y sus consejeros con la finalidad de asesinarle sin que medie ninguna actitud humana; la forma de llevar a cabo la macabra tarea se encontraba escrita en un extraño libro que obraba en poder de los Sumos Sacerdotes de la Gran Pirámide; al ser descubierta la conspiración sus autores se suicidaron, pero el libro no apareció.

Entrando en la época de la civilización egipcia sabemos que el Faraón Ramsés II poseía el verdadero Libro de Toth. Kaumás, su hijo, es depositario del libro del conocimiento oculto, que le enseñaba cómo descifrar y dominar los secretos de las tierras, el mar, el aire y los cuerpos celestes. Asimismo confería la facultad de asimilar el idioma de los animales, devolver la vida a los muertos y obrar sobre mentes distantes y cercanas. Sin embargo, aunque poseer estos prodigiosos conocimientos podía ser algo maravilloso, Kaumás no soporta, por alguna razón misteriosa, la presencia de este libro cerca de él y decide quemarlo. No obstante, el libro no logra ser pasto de las llamas; había una razón mágica pero coherente, al ser hijo del fuego, era incombustible. Entonces lo guarda en un lugar secreto donde, una vez colocado, ni él mismo podría tener acceso.
Sin embargo, alguien tuvo acceso al tan bien escondido "libro prohibido". Nefer-Ka-Ptah, hijo de faraones, era devoto adorador de sus dioses y tenía como maestro y guía a un antiguo sacerdote de la Gran Pirámide. Dicho sacerdote conocía la existencia del Libro de Toth y sabía también el lugar exacto donde lo había guardado Kaumás.
Pocos días antes de abandonar este mundo y sabiendo que su vida tocaba fin, el sacerdote llama a Nefer-Ka-Ptah y le pide que recupere el libro que se encuentra sumergido en el fondo del río, el Nilo, aunque en perfectas condiciones, pues estaba dentro de tres recipientes que encajaban perfectamente uno dentro del otro; el peso del "Portalibro de Toth" ascendía a varias toneladas.
El cofre era permanentemente custodiado por escorpiones, serpientes venenosas y una serpiente inmortal cuya procedencia se decía era interplanetaria y había sido depositada allá por los "Eternos Custodios del Libro de Toth”.
Ante la imposibilidad de realizar él solo la tarea, NeferKa-Ptah, se dirigió por ayuda a un sacerdote de Isis que era mago, y el que le proporcionó (según reza el papiro de donde fue extraída esta historia) un aparato mágico para elevar objetos muy pesados. Y pensamos nosotros, en pleno siglo XX, ¿cómo podían poseer los egipcios una grúa hidráulica que logró sacar del fondo del río la caja, que había reposado durante años en su líquido lecho, y cortó la serpiente inmortal en dos; cuidando de destruir una de las dos mitades para que no se uniera nuevamente, formando así una nueva serpiente inmortal?
Se dirigió con el Libro de Toth a palacio y, una vez allí, abrió la primera página; un extraño destello que emanaba del libro hirió su visión, no obstante continuó leyendo; aprendió a través de sus enseñanzas el lenguaje oculto de los números; la forma de comunicarse con aquellos seres que habitan galaxias muy lejanas; métodos de clarividencia por medio del estado puro de la conciencia; la situación exacta de las entradas a los mundos dimensionales y a los mundos subterráneos; pero aprendió una ciencia que lo llevaría irremediablemente al fin de sus días por medio de la destrucción: a construir el espejo mágico que no devuelve la imagen del que se mira en él, sino las horrendas entidades que suelen dominar los pequeños y grandes actos de aquellos que no han adquirido unidad de conciencia. Desde aquel momento, Nefer-Ka-Ptah no pudo mirarse más en ningún espejo que no fuera ése, pues ningún otro reproducía su imagen. Enloqueció y una noche se quitó la vida. Cuando lo encontraron, su cabeza se encontraba apoyada sobre un extraño espejo que reproducía fielmente la imagen del faraón Nefer-Ka-Ptah; su mano derecha aprisionaba "el libro prohibido".
Toth se había vengado desde su país "más allá del río" y lo había hecho de la manera más sencilla, a decir de su libro: "Obrando sobre la mente distante o cercana de otra persona".
En el año 300 a.C. reaparece nuevamente Toth, pero con otro nombre, el conocido Hermes Trimegisto, creador de la alquimia. Comienza entonces la etapa de los magos, más conocidos como alquimistas, cuyo conocimiento, según ellos mismos afirmaban, les había sido transmitido por medio de un libro que poseía Hermes; sin embargo, aquellos "alquimistas" que decían poseer el saber oculto por medio de un libro hermético, que no era otro que el Libro de Toth sufrieron accidentes fatales.
Dentro del Corpus Hermeticus, hay un texto, el "Asclepius", en el que se comenta el poder casi absoluto que poseían las civilizaciones desaparecidas. Dice así:
"Nuestros antepasados construyeron estatuas y, mediante un libro desconocido y de una sabiduría inexplicable, lograron establecer contacto con la civilización que los precedió y éstos le enseñaron a crear almas; luego las estatuas sin vida se convirtieron en sus grandes dioses".
Luego continúa: "Estos señores que estaban presentes y en actividad en los tiempos en que Jesucristo vino a la Tierra se retiraron durante la decadencia de la civilización egipcia hacia su morada eterna e inmortal que se encuentra situada más allá de las montañas de Libia".
Sin embargo, nos preguntamos nosotros, que vivimos en pleno siglo XX, ¿cómo circulan en este momento barajas de naipes denominadas Tarot? Se sabe que son copia bastante fiel de aquellas láminas que llevaron al desastre a Kaumás y a Nefer-Ka-Ptah.
La historia de la difusión de los Tarots comienza en los albores del siglo XV.
La Orden del Temple tuvo acceso en una oportunidad al ya famoso y temido libro de Toth: todo lo que hizo fue copiar las imágenes que ofrecían unas láminas y luego realizó un fichero de ellas, que llegan a nuestros días bajo el nombre de Barajas de Tarot.
Según Christian Pitois, funcionario de la época de Napoleón III, estos Tarots encierran el verdadero conocimiento oculto del Libro de Totk pero al ser en este momento accesibles a cualquiera resulta mucho más fácil de lograr que sus secretos no sean revelados que si aún se lo catalogase de Libro Prohibido. Una ágil y estratégica maniobra de los Hombres de Negro para lograr mantener el verdadero secreto del Libro de Toth es permitir su natural circulación.
Evidentemente el ser humano aún no ha llegado a comprender que, cuanto más simple y puro es el conocimiento, es cuando verdaderamente encierra el gran secreto, el cual no se advierte por estar a la vista.
Se sabe que el Libro de Toth reposa tranquilo y custodiado por seres inmortales; sin embargo, no habrá de encontrarse nuevamente hasta el momento en que se logre penetrar en las cámaras subterráneas que aún permanecen inaccesibles para los investigadores. De él hablamos en otro libro (cuya reedición está en trámite), El reino subterráneo y también motivó la realización de un documental que ya ha sido visto por infinidad de personas.

LAS ESTANCIAS DE DZYAN Y MADAME BLAVATSKY

Uno de los libros más temidos y escondidos por los ocultistas, debido a su origen extraño e ignoto, es, sin lugar a dudas, Las estancias de Dzyan.
A finales del siglo XVIII y en los albores del XIX el astrónomo francés Bailley hace alusión a un libro llegado de la India, pero cuya procedencia era... venusina.
Ya en pleno siglo XX, Louis Jacolliot da al enigmático libro el nombre al que se hace referencia en esta parte.
Como uno más de la larga lista de libros cuyo contenido parece poseer dinamita, también éste determina que aquellos que lo poseen sufran extraños accidentes, por lo general fatales.
Sin embargo, es Madame Helena Petrovna Blavatsky quien por primera vez introduce Las estancias de Dzyan en lo que solemos llamar "nuestro planeta".
Extraña mujer, Madame Blavatsky. Una breve historia de su vida nos llevará mejor a encaminarnos por los peligrosos senderos de Las estancias de Dzyan.
Nació el 30 de julio de 1831, bajo el signo de Leo. Era una niña precoz que solía llamar la atención de cuantos la rodeaban. Se rebelaba contra toda rutina exigida. Era exclusiva, original, agotaba la paciencia de aquellos que fueron sus maestros de escuela; pero asombraba su enorme capacidad para aprender lenguas extranjeras, así como su facilidad para asimilar los conocimientos.
El secreto de su magnetismo residía en sus innegables y, a la vez, extraordinarios poderes psíquicos. Los elementos naturales innatos de los que se valía Helena Blavatsky para producir sus extraños fenómenos eran los siguientes:
1. Un enorme bagaje de conocimientos mágicos, sumados a su contacto con maestros ocultos.
2. Su formidable intuición en relación con los problemas filosóficos, el origen de las razas, los fundamentos de las religiones. Su enorme facilidad para descifrar símbolos cabalísticos sumamente primordiales.
3. Las circunstancias que rodeaban a su persona. Incendios voraces cuyas llamas no quemaban; aparición de dibujos y escrituras en papeles en blanco; materialización de objetos perdidos; campanas que sonaban sin que nadie las tocase, etc.
Madame Blavatsky tiene acceso al libro Las estancias de Dzyan de una forma misteriosamente dramática. El enigmático Libro de Dzyan (así lo llamó nuestra protagonista) se encontraba, y se encuentra aún en nuestros días, en la "Gran Biblioteca Universal" cuya "sede central' está situada en una enorme estancia de algo más de 250 m de profundidad bajo el cordón de la vertiente del Himalaya, y es propiedad del Rey del Mundo. Nadie, absolutamente ningún ser humano tiene acceso al Gran Libro de los Misterios Develados. No obstante, Helena Blavatsky tuvo acceso a él por 'imposición" de su maestro.
Una tarde, encontrándose Madame Blavatsky en El Cairo, ve materializarse, ante sus acostumbrados ojos a este tipo de fenómenos, un libro que no poseía tapas sino que eran tablillas labradas de símbolos. Como comprendía todo tipo de simbología, comenzó a notar las enseñanzas que le brindaban esas tablillas y así tuvo acceso al conocimiento más extraordinario que puede tener el ser humano.
El coronel Olcott dejó de existir el 17 de febrero de 1907, en la India. Tuvo oportunidad de leer en varias ocasiones manuscritos que él dejó a su amigo, Mr. Jefferson Crew, y cuyo hijo, a su vez, es en la actualidad uno de mis amigos.
Obran en poder de Jefferson Crew (hijo) aquellos papeles arriba mencionados, que son una especie de Diario que comienza el día 17 de febrero de 1879, día en que el coronel Olcott pisó por primera vez tierra hindú y donde permaneció hasta el día de su muerte.
Olcott era un gran amigo de Helena Blavatsky, al punto de haber recorrido el mundo a su lado, como amigo, protector y colaborador.
He ojeado el diario de Olcott muchísimas veces y se puede decir que, durante 28 años, este señor recopiló asuntos realmente interesantes sobre Blavatsky. En el capítulo que se refiere a Las estancias de Dzyan se lee lo siguiente, tomado directamente al dictado de Madame Blavatsky:

"La palabra 'cainismo' significa 'Religión-Sabiduría', una antigua religión, de más de 85 siglos, que fue patrimonio y fuente de enseñanza de aquellos seres que habitaban el planeta bajo el nombre de 'Iniciados', seres venidos de las estrellas.
La raza de los hombres venidos de las estrellas, 'Iniciados' de orden sumo, se denominaban: CAINA o INCA, que regían en aquel momento los pasos de la Humanidad y que luego volvieron a sus refugios subterráneos para seguir rigiendo, hasta nuestros días, los vacilantes y temerosos pasos de un mundo en decadencia que es la Tierra. Los cainas habitaban junto al Rey del Mundo.
Las palabras Dzan, Djan, Dzyan, Jana o Dhyana, no son otra cosa que la forma en que los cainas o incas denominaban a su 'Religión-Sabiduría'.
Algunos de los pasajes de Las estancias de Dzyan son los siguientes:

El Eterno Padre, envuelto en sus siempre invisibles vestiduras, había dormitado una vez más por Siete Eternidades.
El Tiempo no existía, pues yacía dormido en el Seno Infinito de la Duración.
La Mente Universal no existía, pues no había vehículo para contenerla.
No había Desdichas porque no había quien la produjese.
Sólo había Tinieblas.
No había Silencio.
No había Sonido.
El Uno es Cuatro y los Cuatro toman para sí los Tres y su unión determina el Siete.

El Libro de Dzyan contiene, entre otras cosas, la construcción de armas que funcionan por energía atómica. Quien pueda tener acceso a este libro excepcional creerá estar leyendo una novela de ciencia-ficción.
Los ocho pasajes que he mencionado nos dan la pauta de que hace ya cientos de siglos la energía atómica era utilizada y había desencadenado una catástrofe de enorme magnitud".

Hasta aquí lo expuesto por el coronel Henry Steel Olcott en su diario particular.
El hecho de haber tenido en su poder el famoso libro fue la causa de las vicisitudes vividas por Helena Blavatsky y que paso a enumerar:

Año 1852: Madame Blavatsky se dirige a la India, allí obtiene, se desconoce por qué mediación, un ejemplar completo del Libro de Dzyan; lo lleva con ella a todos lados y jamás se desprende de él. Es en esa época cuando es más notoria su predisposición paranormal; indudablemente era poseedora por ese entonces del "Secreto de la Gran Magia".
A partir de 1855, encontrándose en Calcuta, comienza a recibir avisos. En éstos se le dice que "si no devuelve a su verdadero dueño el Libro corre serio peligro". Ella hace caso omiso de estas amenazas y continúa utilizando el conocimiento oculto del libro.
En 1860 cae gravemente enferma, desconociéndose el mal que la aqueja, por no poder establecer los médicos un diagnóstico clínico acertado a causa de los extraños síntomas.
Hasta 1863, con el libro y la enfermedad a cuestas, huye de un lado a otro por Europa y Asia; la persiguen.
En el año 1870, cuando regresaba desde Oriente a bordo de un barco que cruzaba el Canal de Suez, se produce una explosión demoníaca que termina con el barco y sus ocupantes; sólo una persona y un objeto se salvan milagrosamente del atentado, Madame Blavatsky y el libro Las estancias de Dzyan.
En 1871 se dirige a Londres para dar una conferencia de Prensa. Alguien en medio de esa reunión dispara contra ella, cuando se logra apresar al presunto asesino, éste atestigua que no sabía lo que hacía; su mente fue teledirigida y no pudo resistir la orden. ¿Quién poseía o conocía en esa época poderes capaces de influir en la mente humana? ¿Tal vez ondas emitidas por una sensible maquinaria que funcionara con energía atómica?
Temerosa de que le roben el "Libro" que aún obraba en su poder, decide guardarlo en la caja fuerte de un moderno hotel inglés; el manuscrito desaparece sin dejar rastro.
Madame Blavatsky no cede en su intento de continuar dando a conocer el contenido del Libro. Reaparece nuevamente en público, pero esta vez asombra a todos: ha logrado, se desconoce por qué medios, otro ejemplar de Las estancias de Dzyan, otra vez escrito en un idioma desconocido para aquella época y aún para la actual, el "senzar"; según ella, idioma intergaláctico. Decide traducir parte del texto al inglés, y así lo hace; prueba de ello son los fragmentos que el coronel Olcott escribió en su Diario.
El presentar en un idioma conocido el perseguido libro da lugar a que sus Enemigos Desconocidos comiencen una acción despiadada que sumirá a Madame Blavatsky en un deplorable estado físico y mental.
Las estancias de Dzyan, escritas en senzar y traducidas al inglés, desaparecen misteriosamente de su lado.
Helana Petrovna Blavatsky deja de existir en Londres en el año 1891; antes de su muerte, muy poco tiempo antes, escribe lo que pasaré a transcribir fielmente, obtenido nuevamente del diario del coronel H.S. Olcott, y cedido gentilmente por mi amigo Jefferson Crew (hijo):

Yo, Madame Blavatsky, que pronto habré de morir, visto que estoy injustamente condenada, manifiesto que los fenómenos que son causa de mi prematuro fin continuarán por siempre jamás. Pero, muerta o viva, imploro a mis hermanos y amigos que no los den a conocimiento público para satisfacer la curiosidad de la gente que alega pretensiones científicas.
Sobre mi lecho de muerte, en Adyar, el 5 de febrero de 1885.

Una vez más encontramos a los Hombres de Negro en acción; en este caso, en particular a partir de 1855: consiguieron derrotar a Madame Blavatsky en 1891 y recuperar otro de los tantos libros cuyo contenido abriría las puertas de un mundo desconocido.
La conspiración contra el conocimiento oculto continúa; tal vez nunca acabe: el hombre del siglo XX perdió su capacidad de lucha por lograr la evolución perdida; aquella de la que nos habla o nos enseña a recuperarla el libro por el cual los Hombres de Negro llegan a... asesinar: Las estancias de Dzyan.

EL CONTENIDO DE LAS ESTANCIAS DE DZYAN

Entre los numerosos libros prohibidos con los que contaba Madame Blavatsky en su oculta biblioteca, se encontraba el enigmático Las estancias de Dzyan, del que recién hablábamos.
De origen desconocido y extraterrestre, su contenido era terrorífico y exquisito a la vez. Enseñaba la fuerza mágica que contenía el oro. Al hablar de los planetas aclara:
"Mercurio, como planeta astrológico, es más oculto y misterioso que el propio Venus, e idéntico al Mithra Mazdlita, el genio Deva establecido entre el Sol y la Luna, y el compañero perpetuo del Sol de la Sabiduría. Es el áureo Mercurio a quien los Hierofantes prohibían nombrar. Es el Argos que vela sobre la Tierra. Mercurio y el Sol son uno; Mercurio se halla tan cerca de la Sabiduría y de la Palabra de Dios (el Sol) que con los dos fue 'confundido'”.
Luego habla de las Matemáticas que conocemos y de aquellas que desconocemos. Al respecto dice textualmente en Las estancias de Dzyan:
"Cuando la ciencia oficial entre por la senda de la tolerancia, los hombres llegarán a abarcar la armonía del conjunto del Universo. Esa tolerancia sólo se encuentra en su totalidad en las Matemáticas, las cuales degeneraron en simples pruebas numéricas que invariablemente siempre acusan un error, admitido también por la ciencia oficial bajo el término 'tolerante'. Pero el significado de esta palabra es 'exactitud'; cuando la 'tolerancia' en términos matemáticos sea introducida dentro de la ciencia actual, las Matemáticas, cuna no de todas las ciencias sino de toda la energía que generó el planeta, serán mejor conocidas y comprendidas por la Humanidad. El mundo invisible está unido por una inextricable red matemática con el visible. Todo el secreto de la Tolerancia Matemática se encuentra alojado en el Principio de la Razón Inversa, o sea, el producto de dos variables, creciente la una y decreciente la otra. La fórmula pitagórica nos da la pauta de la 'no tolerancia' en Matemáticas; el original es:

X x Y = K

fórmula en la que X e Y son las dos variables, vale decir la dúa pitagórica y el K el valor constante de la siempre incognoscible Mónada, valor que tomado como sistema ecuacional para conocer la 'fórmula tolerante matemática' que descorre los hilos que separan lo visible de lo invisible, debería ser tomado así: X2 = K. Al eliminar Y y quedarnos con X nos da la pauta de los 'agregados' que se le han hecho a las matemáticas actuales para mantener secreto y oculto aquello que la Humanidad debe conocer.
X2 = K significa 'Como es arriba es abajo"'. Se trata de una de las leyes universales de El kybalion, creado por Hermes.


EL FUNCIONAMIENTO PSIQUICO DE LOS H.d.N.

ATENCIÓN.... ATENCIÓN, ese hombre se va a comunicar con un agente enemigo. En este momento piensa tomar un taxi rumbo a la plaza Jorge Washington. Debemos detenerlo. ¡No puede escaparse!"
El agente Psi reaccionó rápidamente y llamó por su pequeña radio al grupo de operaciones más próximo. Ellos se encargarían de terminar el trabajo, él había concluido el suyo.
¿Pero, cuál fue la misión del agente Psi?
Una profunda y pertinaz guerra psicológica libraron los agentes secretos de Rusia y Estados Unidos. Su afición a descubrir nuevas situaciones de espionaje movieron a que grupos de personas minuciosamente entrenadas se enfrentasen en los puntos más estratégicos del continente. Se conocen, saben de la capacidad de cada uno de ellos y tratan de destruirse.
La persecución fue, y quizás es, tenaz. Si bien no hay pruebas contra el que aparenta ser un turista y que se pasea por la ciudad buscando algo, tratando de descubrir alguna pista, sin embargo en la mente del agente Psi de contraespionaje surge un indicio, sospecha de algo.
Así siempre se los ve a los H.d.N.

Un equipo entrenado

Para responder a esta pregunta debemos remontarnos a algunos años atrás. Primero comenzarán los alemanes a practicar con varios hombres que posean poderes hipnóticos y telepáticos superiores. Se quería organizar un equipo de agentes especializados en adivinar las intenciones del enemigo mediante un gran desarrollo telepático. Pero la guerra absorbió a muchos científicos y el experimento quedó trunco, hasta que un agente del contraespionaje militar encontró en los archivos nazis rastros de este experimento. Con gran atención estudió todo el asunto y elevó un informe a sus jefes. Estos comprendieron el problema y crearon un grupo especializado en telepatía.
Al mismo presidente Truman se le ofrecieron varios experimentos de transmisión y adivinación de pensamientos. El entonces mandatario de Estados Unidos comprendió el valor que tenían y, con el consentimiento de Truman, organizó un curso de telepatía que fue desarrollado por un departamento secreto del Pentágono. En él, durante horas, semanas y meses, los hombres reciben en un lugar muy secreto, rodeado de bosques, lecciones de telepatía. Son ejercicios basados en el sistema tibetano de meditaciones continuas sobre objetos cercanos. Luego, estos objetos son alejados hasta que la mente los va ubicando a pesar de las distancias.
Pero así como Estados Unidos prepara y entrena a sus hombres, Rusia no le va en zaga. Por el contrario, ubicaron al grupo de agentes Psi y decidieron enfrentarlos mediante un doble juego. Por un lado sus científicos, todavía con obstáculos políticos, se lanzaron a la búsqueda de bases fundadas para el estudio de la parapsicología. Encontraron a muchos individuos dotados. Con gran sorpresa advirtieron que la mayoría de ellos provenían de los lugares más alejados de Moscú, especialmente de Siberia, donde al parecer las condiciones más primitivas han logrado el desarrollo de telépatas. Además, los parapsicólogos de la URSS recuerdan que un día Stalin recibió a un alemán -Messin-, quien demostró que podía hipnotizar a los mismos guardaespaldas del dictador rojo y leer sus pensamientos. Ante esta perspectiva, un nuevo mundo se abría para los sabios materialistas rusos, porque la guerra contra el mundo libre exige nuevas armas y medios.
Hoy en día, caída la URSS, la KGB sigue en pie.

Nuestro hombre en Praga

Praga, la ciudad medieval, con barrios de casas pequeñas, de misterios, fue donde los alquimistas realizaron sus primeros experimentos. Allí trabajaban distintos agentes Psi. Los ojos de los agentes de la CIA se han fijado sobre un profesor de mediana edad y estatura, de ojos claros y de pelo abundante y ondulado.
¿Quién es este hombre de apariencia normal, pero considerado como el hombre más peligroso por la CIA?
Su ficha -de color amarillo y negro, que significa hombre muy vigilado-, dice así: "Dr. Milan Ryzl, bioquímico, nacido en Praga en 1928, se recibió de doctor en Ciencias en la famosa Universidad de San Carlos de Praga. Sus mejores experimentos los realizó mediante la hipnosis, tratando de desarrollar las capacidades extrasensoriales de sus alumnos. Hasta el momento se mostró sumamente eficiente logrando que muchos de ellos puedan leer en las mentes de otras personas sus más íntimos pensamientos. Otras investigaciones arrojaron que Ryzl tenía contactos oficiales con centros de parapsicología norteamericanos y que muchos de sus mejores alumnos habían visitado los Estados Unidos. Hombre inteligente, audaz, es constantemente vigilado por los agentes secretos de la CIA”.
Hace tiempo se han perdido las pistas del Dr. Ryzl. Sólo se sabe que está a salvo y que su escuela fue tomada secretamente por un grupo de agentes rusos de la sección parapsicología de la KGB.
El equipo Psi de los Estados Unidos trató de acercarse a los militares rusos en la época de la guerra fría, disfrazados de diplomáticos, periodistas, artistas, turistas. Vagaron y vagan por las calles de Moscú en busca de direcciones especiales, luego se ubican cerca y se concentran en leer los pensamientos de algún mariscal soviético. Así en todo el mundo, en la actualidad, la guerra psicológica ha comenzado. Tú también puedes estar vigilado en este presente. Los H.d.N funcionan así, sin ninguna duda.

GUERRAS PARAPSÍQUICAS Y EL GRUPO "SB"

Los Hombres de Negro desarrollan una guerra secreta, fría, que procede de la noche de los tiempos. Ellos son los encargados de desencadenar un conflicto bélico cuando los puntos de mira de potencias tales como Estados Unidos, China, Rusia o Alemania se dirigen hacia nuevos descubrimientos nucleares o avances tecnológicos tal vez demasiado peligrosos para sus intereses personales; como dijimos, esta problemática supera los hechos OVNI y parapsicológicos, como han analizado frecuentemente otros autores.
El secreto de la guerra nazi no se basó solamente en una campaña de apogeo logística sumamente importante, sino que gran parte de su desarrollo estuvo asentado en el estricto seguimiento de las normas de un libro secreto que obraba en poder del III Reich y que había llegado a sus manos por medio de un anciano desconocido cuyo origen era judío. Dicho desconocido exigió en pago del libro la suma de setecientos mil millones de francos, dinero que nunca llegó a sus manos, pero en cambio el libro sí salió de sus manos. Da la casualidad que el anciano judío exigía en pago una suma que era idéntica al monto total del capital del que era propietario Adolf Hitler. Adolf Eichmann fue el último en saber dónde se encontraba el diabólico libro; y por expreso encargo del Fuhrer enterró francos y libro en el Blan Alm. A partir de ese momento comenzó la acción simultánea del espionaje, los Hombres de Negro y la organización "SB".
Nunca se pudo descubrir el lugar exacto donde yacía el tesoro, pues Adolf Eichmann nunca dijo dónde lo había escondido; y luego, como es de conocimiento público escapó a la Argentina y se perdió dentro de ese enorme país hasta que lo encontraron y lo llevaron a Israel para juzgarlo con posterior muerte, guardándose así el gran secreto.
Pero hubo alguien que sabía dónde estaba el secreto del III Reich, que no eran precisamente los setecientos mil millones de francos, sino el famoso libro, un libro que hablaba de una guerra táctica en donde se daba conocimiento del uso y montaje de máquinas minúsculas con potencial de elevadísima magnitud mortífera. Pero ese libro estaba maldito; la leyenda decía que era un libro con el que jamás se podría comerciar; ese libro no se vendía ni se compraba, simplemente se entregaba, y Adolf Hitler quiso comprarlo.
El "Shin-Beth" israelí es, en la actualidad, uno de los servicios secretos más célebres y más temidos en todo el mundo. La sigla "SBI, es temida por aquellos cuyas actividades de contraespionaje puedan ser detectadas por el "Shin-Beth".
Primitivamente, el "Shin-Beth" estaba formado por un pequeño puñado de hombres que no llegaban a 20 personas; luego, comenzó a crecer la organización y hoy son cientos que se encuentran situados estratégicamente por todo el mundo; entre sus filas militan unos extraños caballeros vestidos de negro.
Adolf Eichmann fue detenido por esa organización e interrogado exhaustivamente; el motivo, además de las muertes y atrocidades que realizó, era averiguar la ubicación exacta del tesoro del III Reich: setecientos mil millones de francos, y el misterioso libro cuya turbia historia inquieta a más de uno, y sobre todo a aquel que sabe dónde está escondido.
Las averiguaciones no llegaron a ninguna parte y mediante la implantación de sensores de mando en determinadas y específicas áreas cerebrales, entre otras el hipotálamo, se comenzó a "crear" lo que Adolf Hitler llamó equivocadamente “la nueva raza". Estos agentes secretos, poseedores de cerebros teledirigidos realizaron acciones macabras; pero cuando el III Reich murió, los hombres con sensores implantados quedaron sin control. No obstante, cumplieron una última misión que les había sido encomendada desde un principio: esconder en un lugar inaccesible pero determinado toda la fortuna de Adolf Hitler; el manuscrito y los setecientos mil millones de francos.
Hacia 1946, un austríaco llamado Bernard Klinger se presentó ante las autoridades del Deuxieme Bureau francés alegando saber el lugar exacto donde se había escondido el fabuloso tesoro; se refería al lago Toplitz, en pleno centro de los Alpes austríacos. ¡El gran tesoro Nazi!
Si bien los agentes franceses tomaron buena nota de la información, el hecho no trascendió hasta que en el año 1952, durante el mes de agosto, desaparecieron dos jóvenes alemanes, quienes antes de partir de sus respectivos hogares manifestaron a sus familias que salían de pesca hacia el lago Toplitz. Sus nombres eran Kurt Gerens y Hans Keller; el cuerpo del primero fue encontrado sin vida, decapitado, y al fondo de un precipicio; al segundo, nadie volvió a verlo jamás.
Dos alegres alpinistas, Helmut Maym y Ludwing Pichler partieron una clara mañana de mayo de 1958 a escalar la ladera oeste de una de las montañas que protegen el lago Toplitz. Los encontraron asesinados; en la mano de uno de ellos se halló un trozo de tela de lana negra; los Hombres de Negro continuaban en su lucha contra el conocimiento oculto; pero la organización de los H.d.N. no sabía que no era precisamente ése el lugar donde los "agentes secretos electrónicos" del III Reich habían ocultado el tesoro.
Lo sabía Adolf Eichmann y otro personaje, el sucesor de Hitler, que también se llevó a la tumba el secreto: Martín Bormann, para muchos el esperado formador del Cuarto Reich.
Durante mucho tiempo, en las páginas de Cuarta Dimensión, se publicaron extensos y pormenorizados artículos sobre "El Nazismo Mágico", escritos por un talentoso periodista, hoy profesor de inglés, Juan Norberto Comte, donde se mostraron hechos que conmocionaron a nuestros lectores por la excelencia de la fuente investigativa. ¡Hoy es primera plana periodística el famoso Gran Tesoro Nazi!

ELUSO DE LA INVISIBILIDAD

Sospecho que es uno de los sueños
más acariciados por la mayoría de los hombres.
ARTHUR C. CLARKE

EL "HOMBRE INVSIBLE" es una fantasía que no ha dejado de inquietar a la ciencia, pues en términos generales, no constituye una flagrante violación de las leyes de la naturaleza. De hecho, existen elementos que no pueden ser vistos. La mayoría de los gases son invisibles, también lo son algunos líquidos y bajo determinadas circunstancias unos cuantos sólidos son tan difíciles de ver como el aire.
Sin embargo, la idea de la invisibilidad objetiva del hombre pertenece naturalmente al ámbito de la fantasía científica. De todos los creadores que han abordado el tema a partir de Cyrano de Bergerac, el más difundido y celebrado ha sido sin duda, H. G. Wells, cuya novela El hombre invisible puede considerarse como un clásico del género fantástico.
"Aunque esta confesión me haga aparecer algo ridículo o atrasado -ha escrito Arthur C. Clarke-, considero que uno de los grandes momentos del cine fue cuando Claude Rains (que encarnó en un film memorable al personaje de Wells) se quitaba los vendajes de la cabeza... y dentro de los mismos no había absolutamente nada."
A pesar de su argumento lineal, demasiado simplista para nuestra época sofisticada, la novela de Wells aportaba algunos conceptos de interés sobre la fabulosa transmutación. La invisibilidad -comentaba el protagonista-, depende de la acción de los cuerpos visibles sobre la luz. Un cuerpo, o absorbe la luz o la refleja o la refracta.
Si se coloca una lámina de vidrio ordinario en algún líquido más denso que el agua, se desvanecerá totalmente, por cuanto la luz que pasa del agua al vidrio sólo es reflejada y refractada muy débilmente. Si se rompe una lámina de vidrio y se reducen a polvo los fragmentos, el vidrio se hace mucho más visible que antes, se convierte en un polvo claro, opaco. Esto se explica porque la pulverización multiplica las superficies del vidrio en que se produce la refracción y reflexión. En la lámina de vidrio sólo existen dos superficies; en el polvo, en cambio, la luz es reflejada o refractada por cada grano que hiere, mientras que muy poca lo atraviesa directamente. Pero si el vidrio blanco pulverizado se introduce en el agua, desaparece en seguida, pues tienen poco más o menos la misma característica. Una cosa transparente se hace invisible cuando se la coloca en cualquier medio de la misma condición refractiva.
El papel, por ejemplo, está hecho de fibras transparentes y sólo es blanco y opaco por la misma razón que el polvo de vidrio. Si el papel blanco se aceita, llenando con el líquido los intersticios entre las partículas, de modo que no haya refracción o reflexión sino en las superficies, se hará transparente como el vidrio. Y no sólo el papel: sucedería lo mismo con la fibra de algodón, la fibra de cáñamo, la fibra leñosa, los huesos, la carne, el cabello, las uñas y los nervios. Todo el organismo humano, excepto el rojo de la sangre y el pigmento negro del pelo, está formado de tejido transparente, incoloro.

EL HOMBRE INVISIBLE SERÍA CIEGO

Estas apreciaciones, tal vez superficiales, pero no exentas de audacia, resultaron un buen prólogo para el extraordinario suceso. Griffin -el personaje de Wells- agregó al hecho de ser albino un supuesto descubrimiento en fisiología referente a la decoloración de la sangre y el cuadro quedó de esa manera hábilmente compuesto. Luego, con un misterioso aparato completó la obra, rebajando la característica de refracción de su cuerpo. Hasta aquí los recursos imaginativos de uno de los escritores más notables de nuestro tiempo.
Sin embargo, más allá del dominio de la fantasía se han realizado numerosos esfuerzos por arribar a tales resultados. Se trató especialmente de otorgar al cuerpo humano un índice de refracción semejante al del aire. Pero dicho índice varía con el lugar y en un mismo lugar, con el tiempo. Particularmente, depende del vapor de agua contenido en la atmósfera. ¿Cómo conseguir entonces que las diferentes partes del cuerpo -diferentes desde el punto de vista óptico- puedan adquirir en cierto momento un índice de refracción igual al del aire y seguir fieles a las variaciones de ese índice? Todo parece indicar que la invisibilidad, aunque Perfectamente lograda en un instante preciso, no podría permanecer sino en condiciones excepcionales.
Existe aun otra objeción, más seria todavía. Mauricio Renard la señaló en su obra El hombre que deseaba ser Invisible, y dentro del ámbito de la fantasía destruye también las pretensiones del famoso profesor Griffin. El hombre invisible es esencialmente un ser cuyos tejidos dejan pasar los rayos luminosos como si no existieran. Los tejidos de los ojos no escapan a esa regla. Son incapaces de absorber la luz para convertirla en sensaciones luminosas, por lo cual, lógicamente, un hombre invisible es también un hombre ciego. Ese es el triste epílogo del héroe de Renard. Privado del uso de sus ojos al terminar su experimento, se imagina realmente invisible, creencia en la que lo mantienen piadosamente sus padres.

LA VIBRACIÓN Y LA HIPNOSIS

Otro de los métodos posibles para lograr la invisibilidad es de las vibraciones. Aunque altamente improbable, es algo más plausible que la ingenua operación química ideada por Wells. Se basa en una analogía familiar; todo el mundo sabe cómo se desvanecen las aspas de un ventilador eléctrico cuando el aparato está en marcha a gran velocidad. Supongamos ahora que todos los átomos de nuestro cuerpo pudieran vibrar u oscilar a una frecuencia lo bastante alta como para tornar el cuerpo invisible. La analogía es apasionante, pero engañosa, pues no vemos a través de las aspas, sino por detrás de ellas. Además existe otra complicación más desafortunada. La vibración significa calor y nuestras moléculas y átomos trabajan ya lo más de prisa que podemos resistir. Antes de que un hombre lograse la invisibilidad quedaría incinerado.
Como se ve, los caminos parecen cerrarse, pero aún quedan sorprendentes vías de acceso, por ejemplo, hacia la invisibilidad subjetiva. Un hipnotizador experto puede persuadir a un sujeto de que no ve a cierta persona y es tal el poder de la mente humana que el sujeto se convence totalmente de ello. Esto es casi tan sorprendente como una invisibilidad genuina, y sugiere que, en las debidas circunstancias y bajo las influencias adecuadas, una persona u objeto podría efectivamente quedar invisible para un grupo de personas que estuvieran seguras de hallarse en plena posesión de todos sus sentidos.
Al margen de esta invisibilidad subjetiva, restan aun dos posibilidades. La primera podría ser la del "hombre que atraviesa los muros", y la última, ubicada en plena fantasía, el acceso de un ser al mundo de la cuarta dimensión. Y sin los trucos de David Copperfield.

SÓLIDOS QUE SE INTERPENETRAN

El escritor de anticipación Murray Leinster ha hecho diversos aportes sobre el tema de la interpenetración de la materia. En una de sus obras señala que los cuerpos “sólidos" son prácticamente espacio vacío... únicamente puntos de electricidad en un enorme vacío. Los espacios internos de los átomos son, en proporción, tan grandes como los existentes entre los planetas y las estrellas. Igual que dos sistemas solares, o incluso dos galaxias pueden pasar, una a través de otra, sin que tenga lugar una sola colisión física, así dos sólidos podrían interpenetrarse si supieran cómo hacerlo.
Al respecto, Leinster emplea una ingeniosa analogía. Dos juegos de cartas pueden ser pasados uno a través de otro, sin resistencia alguna, si se mantienen bien paralelos. Mezclémoslos de forma que las cartas apunten en todas direcciones y ya será imposible. Lo que se necesita es un campo polarizante que oriente todos los átomos de un cuerpo; si eso se consigue, dos sólidos podrán deslizarse uno a través de otro como los juegos de cartas paralelos.
Es cierto que el sistema solar y las galaxias pueden interpenetrarse sin ninguna colisión física, pero la experiencia deja una marca indeleble en el conjunto de ambos sistemas. De igual forma, si dos objetos pasan uno a través del otro, las fuerzas entre sus átomos y moléculas producirían tantos cambios que quedarían alteradas las materias hasta ser irreconocibles. Los gases y los líquidos pueden interpenetrarse porque casi no tienen estructura interna; son amorfos y ningún cambio en la disposición de sus átomos causa en ellos la menor diferencia. Pero los sólidos poseen una estructura interna muy compleja que es mantenida por diversas fuerzas energéticas; si éstas se alteran, el cuerpo se convierte en otra cosa y el proceso no puede ser cambiado. Cualquiera que lo dude puede tratar de reconstruir un huevo roto, y esto no sería sino un problema pequeño en comparación con la restauración de dos sólidos que se hubiesen interpenetrado.
Existe finalmente una ruta -por ahora prácticamente desconocida- que podría eventualmente conducir a la cuarta dimensión. Pero aquí llegamos al área brumosa de la hipergeometría y de las limitaciones sensoriales. Todo se desvanece en especulaciones ingeniosas mientras el hombre se debate frente al muro de sus condicionamientos.
La historia del joven profesor Griffin cuyos "miembros se hacían cristalinos, los huesos y las arterias se desvanecían, los pequeños nervios blancos eran los últimos en volatilizarse..." quedará por mucho tiempo, y tal vez para siempre, como la del héroe de una proeza imposible. Sin embargo, sólo el futuro con sus imprevisibles avances científicos podrá decir la última palabra sobre la realización de esta ambición extremada del hombre.
Esta es otra técnica que usan los H.d.N. ¿Recuerdan Bahía Blanca? Ya se conoce el avión que el radar "no puede ver". En el futuro será una realidad la última gran teoría de Einstein: la teoría de los Campos Unificados, utilizada en el famoso Experimento Filadelfia.
Con toda seguridad, se llegará a la invisibilidad...

LOS SIN SOMBRE:
PODEROSOS SEÑORES, DUEÑOS DE LA TIERRA

DESDE LA MÁS REMOTA antigüedad se habla de ellos con respeto y temor. Son voluntades Superiores que condicionan el curso de la historia conforme a enigmáticas finalidades sólo por ellos conocidas. Pueblos e individuos son señalados para cumplir destinos y así el devenir humano no es un ciego acontecer del azar sino un camino predeterminado.
Gustavo Meyrinck, en su obra El dominico blanco, los define como un grupo de hombres que rigen los destinos humanos para evitar el caos y orientar a la sociedad hacia un plano de justicia accesible a todos.
Este gobierno oculto se serviría de emisarios que actuarían en el seno de la sociedad humana, sirviendo ciegamente a los Desconocidos en el cumplimiento de sus objetivos. Provistos de excepcionales poderes, los emisarios se ubican cerca de los grandes conductores y líderes, influenciando su voluntad o imponiendo directamente sobre su mente las directivas que se desean alcanzar. Benjamín Disraeli, estadista inglés, y el mismo Lenin, lo dejaron entrever al afirmar que por encima de lo conocido, existían hombres enigmáticos que eran quienes verdaderamente imprimían las determinantes históricas.
No obstante sus altruistas declaraciones, los Superiores superponen sus objetivos a cualquier consideración humanitaria, ya que el fin justificaría, según su filosofía, los medios, y si es necesario se echará mano de cualquier recurso para el cumplimiento de sus designios.
Un personaje de la historia, para el juicio humano, puede haber sido nefasto, pero para ellos útil. Entonces lo dimensionarán con un poder increíble. Por ejemplo Atila o Hitler. Sobre este último se sabe bastante acerca de la influencia que sobre él ejercía la dominación invisible.
Thimothee Ignaz Trebitsch Lincoln, en 1919 fue consejero del general Ludendorff, el hombre que inyectó a Alemania, desde aquel entonces, odio ciego a los judíos y masones. Y de él se sabe que estaba muy complicado con la Orden Iniciática Ordo Templi Orientis, fraternidad oculta que sostiene la creencia de los Superiores Desconocidos. Más tarde se constituyó en la eminencia gris del partido nazi durante los primeros años. En la década del 20, viajó al Tibet según parece a concertar un pacto con altas jerarquías del poder invisible. Se menciona el nombre de El Lama de los Guantes Verdes, misterioso designatario que serviría de enlace entre los humanos y los Superiores. Por él quedaría acordada la utilización de Hitler, irrefrenable megalómano, pero poseedor de una notable mediumnidad, con capacidad para recibir con facilidad órdenes y directivas mentales del mundo invisible. No creemos que Hitler sirviera conscientemente a ningún tipo de directivas esotéricas, se lo hubiera impedido su tremendo orgullo y vanidad; pero las fuerzas que sobre él pesaban, ejercían influencia, sutilmente, por inserción de tendencias e inclinaciones en el nivel subconsciente.
Pero lo que aterra son los propósitos que inspiraban este plan. Otorgaban poder y victoria sobre los pueblos del mundo con el compromiso de implantar una filosofía de selección y discernimiento racial, con exterminio de los inadaptados e inadaptables.
No conocemos en detalle la urdimbre política de los tiempos muy viejos de la historia, pero ciertos episodios delatan ocultos designios. Hace más de 3500 años reinó en el Alto y Bajo Egipto, el faraón Akenatón. De él podrán decir lo que quieran algunos historiadores egiptólogos, pero lo cierto es que fue el gran reformador religioso de la antigüedad. Lo que resta aún averiguar es si la Gran Reforma que impuso en la religión fue inspirada o producto de su propio discernimiento. Las fechas de su vida y su muerte son inciertas, y según la destacada historiadora Desroches Noblecourt ¡existiría la posibilidad de que hubiera preparado su reforma a la edad de nueve años! Esto es inadmisible y debe admitirse una vez más la existencia de un personaje cercano a su trono como fuente de inspiración. Tal vez alguien llamado "Padre Divino Ay", personaje de un exagerado misticismo, quien a la muerte de Amenofis III, el rey hereje, había desatado una persecución contra las imágenes de los dioses, rompiéndolas, y asesinado cruelmente a sus sacerdotes, hasta el punto de que le llamaban "el Gran Perverso". En fin, un verdadero Hitler de la remota antigüedad, tal vez conectado a un poder invisible superior.
Más cerca de nuestros tiempos, durante los dos últimos siglos, existieron varias eminencias grises, surgidas de un ignorado trasmundo, que desempeñaron un papel demiúrgico en el curso de la historia moderna.
A Cagilostro se le atribuye participación ideológica en la preparación subterránea de la Revolución Francesa, y el conde de Saint-Germain, entre 1752 y 1762, participa de las intrigas diplomáticas y es servidor, consejero y hasta espía de Luis XV. Ambos, Cagilostro y Saint Germain, pertenecen a logias secretas esotéricas. De ellos se dice que si bien aparentemente parecían responder a los intereses de algún rey o príncipe, en verdad no actuaban para nadie terrenal y respondían plenamente a potencias invisibles, quienes deseaban el desarrollo de una política de revoluciones en Europa que debilitara el poder de las monarquías, permitiendo el surgimiento de ideas renovadoras. La otra cara hace de Saint Germain un maestro ascendido, posiblemente, en otra encarnación.
De los Superiores se menciona como natural residencia lugares subterráneos desde donde ejercían su gobierno sobre la Tierra. Shamballah, El Agartha, cavernas bajo los Andes, o tal vez el fondo de algún océano. Pero los grandes iniciados saben que estos sitios sólo cubren parte de las posibilidades multiubicadas de estas potencias invisibles. Lo que sí parece cierto, es que escogen a sus emisarios entre destacados miembros de sociedades iniciáticas, algunas tradicionales y otras casi desconocidas, pero de viejísimo data. Rosacruces, Masones, Teósofos, las más conocidas (pero no las más importantes de las sociedades esotéricas), que imparten enseñanza a sus discípulos sobre la base que constituye la parte visible de un gobierno oculto, integrado por aquellos que han alcanzado los más altos grados de la iniciación. (Véase mi libro El reino subterráneo.)
Hay registros, claros y terminantes, de la participación, directa o secreta, de estas sociedades en hechos de trascendencia histórica. Especialmente a la Masonería se la ha señalado infinidad de veces como ejecutora ideológica de revoluciones, guerras y movimientos sociales de significación. Hasta tal punto es clara esta actividad que unas veces se lo ha declarado y otras denunciado públicamente con aporte de pruebas inobjetables. El reciente caso del juicio seguido en Europa a destacados hombres de gobierno por su integración masónica es índice claro de la profundidad de la penetración en esferas oficiales de sus miembros.
Yves d'Alveydre, por muchos conceptos notable y extraño esoterista, define como ideal programado por los Superiores Desconocidos en materia de gobierno terrenal la constitución, por encima de las naciones y sus estructuras, de un superestado, en manos de iniciados, el cual regularía, sobre bases místico-filosóficas, el curso global de las sociedades humanas fijando las finalidades y límites de la civilización en lo tecnológico y cultural.
La interpretación de este pensamiento es clara, no así su filosofía. Cada pueblo, país, estado o núcleo humano, se daría libremente el gobierno acorde con su estilo de vida, determinantes históricas, culturales, raciales, religiosas y las socioeconómicas que impongan el medio telúrico con su riqueza o su pobreza. Pero las líneas esenciales, aquellas que hacen al destino del Ser Humano como criatura cósmica, serán impuestas por el Gobierno de los Superiores Desconocidos.
Para lograrlo, el colegio oculto viene actuando, en la historia humana, interviniendo en los grandes eventos que transforman y orientan su curso. No importa si se desata una revolución o una guerra, o si se debe eliminar algún personaje político que dificulta sus planes o encumbrar a un semidemente para que sea una pieza útil en su juego. Los valores morales quedan rebasados por las grandes finalidades perseguidas.
Las Sociedades Iniciáticas tienen como función de esta política sinárquica, la organización y preparación de sus miembros proporcionándoles conocimientos, gradualmente, hasta constituirlos en los grados altos, en adeptos integrados e identificados con sus enseñanzas. Estas sociedades actúan, casi siempre, como una organización, dando fuerza con el respaldo global de sus integrantes a la acción ideológica. Sin embargo, los Desconocidos utilizan a menudo a individuos, sin ninguna preparación ocultista, para llevar a cabo hechos que hacen a sus propósitos. Es que ellos poseen condiciones que los constituyen en sujetos especiales para ciertos actos que consideran útiles a su causa. Prescinden entonces de emisarios y establecen una conexión directa. Se presenta a los elegidos en forma impactante. Si es necesario, por ejemplo, avivar el fuego místico religioso, su presentación reunirá la majestad y pureza de todo aquello que el receptor o elegido considera como santo y digno. En ese marco impartirá un pedido o una orden para que se cumpla, misión que dejará a la responsabilidad y esfuerzo del privilegiado con el milagro.
Pero muchas veces se prescinde de toda espectacularidad y se recurre a la vía telepática o auditiva. Un líder político, social o religioso, debe ser eliminado porque con su muerte se enaltecería ciertos valores que ellos consideran valiosos o simplemente porque los dificulte. Después los ejecutores declararán que han sido impelidos a efectuar su crimen por una fuerza u orden que no podían resistir.
Juana de Arco escuchaba constantemente "voces" que le indicaban su misión de liberar a Francia del dominio inglés. Pero también las escuchó el asesino de Kennedy, y muchísimos hombres más que mediante actos violentos interfirieron el curso normal de la historia.
Lo que es incomprensible para nuestros sentimientos y forma de comprender es la aparente despreocupación de las fuerzas superiores, por la suerte que les pueda caber a sus servidores luego de cumplir sus pedidos. Juana de Arco, presa para ser juzgada, se lamenta del silencio. Ya no escuchaba a quienes antes la guiaban y es abandonada a un cruel destino de muerte por fuego. Parecido camino siguieron todos aquellos que actuaron bajo la presión y mandato de seres invisibles.
Existe tanta discrepancia en el procedimiento de las fuerzas ocultas, que nos obliga a pensar que no responden a un solo centro causal, debe existir un poder igual, pero distinto en sus métodos. Aunque los dos tuvieron por objetivo una misma meta de superación para el ser humano, estarían en pugna permanentemente entre sí, en cuanto a la forma de alcanzar por los humanos una condición más elevada.
De la Fraternidad Blanca, sólo se sabe que está integrada por Grandes Iniciados. Se presume que algunas grandes figuras de la historia religiosa pertenecen a ella: Krishna, Cristo, Buda, y muy lejos en los tiempos Akenaton, pero en verdad nada se sabe. Constantemente se encarnan y su cuasi-divinidad no les impide sumarse como simples mortales, orientar en lo individual y colectivo a la Humanidad. Han renunciado a ejercitar propósito alguno en relación con el curso histórico y no pretenden orientarnos hacia destinos prefijados. Sólo nos ayudan a consumar nuestra experiencia vital y velar por la permanencia del plano manifestado en que nos toca vivir. Únicamente intervienen con hechos y circunstancias excepcionales, para advertirnos sobre peligros que pueden representar el fin de la experiencia humana, o para corregir nuestro camino cuando el desvío en que nos hemos introducido amenace muy seriamente la razón misma de nuestro estar en el Orden Cósmico.
Disfrutan y padecen con nosotros, cuando voluntariamente encarnan en nuestro mundo para ejemplo y orientación. Se oponen a la creación de organizaciones religiosas o místicas, que puedan significar muros que separen a los seres humanos, por ello, cualquiera haya sido la dimensión de su obra, no dejan escritos que sirvan como base para la fundación de organización alguna.
Como ha sido expresado, no se sabe a ciencia cierta si Jesús perteneció a la Fraternidad Blanca, pero si lo juzgamos en sus palabras y hechos, así debió ser. No dejó nada escrito, no organizó formalmente a sus seguidores.
Se presentó en este mundo para ofrecerle su cálida palabra de amor, ofreciendo a todos los que lo necesitaban la visión de su grandeza. Quiso señalar para los hombres un camino de igualdad, paz y fraterna comprensión.
He ahí las diferencias fundamentales que separan a los Grandes iniciados de la Fraternidad Blanca con los Superiores Desconocidos, aunque ambos posean iguales ideales de progreso humano; los primeros jamás intervienen activamente, sólo lo hacen como excepción, para evitar males irreparables, mientras que los otros estiman que es necesaria su constante gestión para impedir que se llegue a esos extremos no reparando en medios para lograrlo.
Como sentenció Hermes Trimegisto, arriba es igual que abajo. Las diferencias de criterio dividen a los hombres. ¿Ocurrirá lo mismo con los Dioses?
Para pensar.


EL MUNDO DEL FUTURO

HERMAN KAHN -el eminente futurólogo, autor de Pensando lo impensable- ha decidido autodefinirse como “un alegre pesimista". Su visión del mundo en el siglo XXI no sólo incluye la amenaza del Apocalipsis nuclear, sino también un mejor nivel de vida para quienes alcancemos a disfrutarlo y para nuestros hijos.
La naturaleza que rodea el Hudson Institute rebosaba cuando recibió a los periodistas en uno de los acogedores hogares que un día albergaron a millonarios alcohólicos.
-¡Mis críticos dicen que este lugar comenzó siendo un asilo de insanos y que aún lo es! -comento a manera de bienvenida el genio norteamericano.
-Nuestros hijos tendrán aire y agua limpios -aseguró-. Pero como todos trabajarán menos, no habrá suficientes áreas de recreación si no empezamos a preocuparnos ahora. Posiblemente existirán enormes parques privados, y habrá que pagar para ingresar a ellos... Aún no sé si nos volaremos en pedazos unos a otros. Pero el que se produzca una guerra a gran escala es mucho más difícil de lo que piensa la gente. Un enfrentamiento atómico inspira demasiado terror como para lanzarse a él, tendría que producirse en forma forzada; por eso es improbable. También es posible recuperarse de catástrofes más tremendas de lo que se cree.
De las Usinas de Pensamiento norteamericanas están surgiendo sorprendentes adelantos científicos, así como también predicciones.
En el Centro de Inteligencia Artificial del Stanford Research Institute vimos la primera generación de "máquinas astutas" que -a juicio de los expertos- reemplazarán al uno por ciento de la fuerza laboral del mundo, que hoy desempeña labores, simples o repetitivas.
Ante una voz de mando, una de estas máquinas empezó a recoger y a separar nueces y nísperos de un canasto. Su interventor, el doctor Charles Rosen, expresó: "Esta es una de las predecesoras de las máquinas que en el futuro próximo comprenderán y responderán no a palabras o frases simples, sino a planteamientos en idioma inglés fluido. Estarán en funcionamiento de aquí a un año".
Otra de las "máquinas astutas" de Stanford es un lapicero que delata a los falsificadores proyectando un VERDADERO o un FALSO en una pantalla. Una vez que sus sensores electrónicos han captado el "toque" de una firma individual, ningún imitador la puede sorprender.
También en Stanford, el doctor Leonard Hayflick cree estar en la pista de los secretos de la célula viviente que pondrá fin a las miserias del envejecimiento. Experimentando con embriones de pollo, tuvo éxito en desacelerar el proceso que conduce a la vejez. Y está convencido de que la expectativa de vida podrá alargarse a siglos.
Pero no todos los cerebros preocupados por el futuro auguran un mañana dorado.
El System Dynamic Group (SDG) del Instituto de Tecnología de Massachusetts alimentó a una computadora con una serie de datos y recibió la siguiente advertencia:
"El mundo debe cambiar radicalmente en los próximos 25 años o se enfrentará a lo siguiente: EL HAMBRE de millones; LA GUERRA por el petróleo y otros productos escasos; EL CAOS POLITICO en la forma de revoluciones internas en las principales naciones industrializadas; y EL CERCAMIENTO DEL CAPITALISMO y posiblemente su destrucción; la llegada del COOPERATIVISMO, no CORPORATIVISMO".
El director de este Instituto, doctor Jay Forrester, advirtió que nuestra sociedad moderna ha llegado a un tamaño y una complejidad límites antes de sucumbir a la anarquía.
-El futuro puede estar cerrándose sobre nosotros -dijo-. El crecimiento de la sociedad ya ha llegado a límites que provocan "descargos" tales como la adicción a las drogas, el secuestro, el sabotaje, la revolución y la amenaza recurrente de la guerra nuclear. La complejidad aumenta la frustración y el desencanto. Y también aumenta la vulnerabilidad a las interferencias, sean éstas espontáneas u organizadas.
En la Rand Corporation, el doctor Brian Jeankins, que es frecuentemente consultado por el departamento de Estado como la máxima autoridad mundial en terrorismo, declaró:
-Los instrumentos bélicos con los que antes sólo contaban los ejércitos están llegando hoy a manos de grupos cuyo resentimientos, verdaderos o imaginarios, no será posible satisfacer. Los terroristas ya se están equipando con misiles teledirigidos capaces de destruir aviones de pasajeros. No pasará mucho tiempo antes de que tengamos que hacernos a la idea de que poseen armas nucleares. Por otro lado, los países pueden usar a los terroristas o adoptar sus tácticas como una forma de hostigamiento a otras naciones.
Gran parte del pensamiento que proviene de estas “usinas" es acerca de proyectos clasificados del gobierno norteamericano. Y éstos van desde los efectos de los rayos mortíferos en la ciencia militar, hasta las probabilidades de una guerra por los alimentos y/o las materias primas.
Muchos de los cerebros son ex planificadores oficiales que hoy desafían la sabiduría de sus antiguos colegas.
Entre ellos está el doctor Dale Tahtinen, del Instituto Norteamericano de investigaciones de Empresas y Políticas Públicas. Antes de convertirse en ente pensante puro, trabajó para la ultrasecreta Defense Intelligence Agency (Agencia de Inteligencia para la Defensa).
A juicio de Tahtinen el secretario de Estado Henry Kissinger pudo comprometer al mundo en una guerra por el Medio Oriente:
-Abriéndoles a Egipto y a los otros países árabes expectativas imposibles de satisfacer, el doctor Kissinger fue creando situaciones llenas de explosivas frustraciones para los años venideros. Yo diría que las posibilidades de conflicto en el Medio Oriente son ahora muy altas. Por mi parte, yo lo refirmo.

PREDICCIONES ANTIORWELLIANAS

He aquí algunas otras predicciones de los hombres que tienen sus antenas -y sus cuentas bancarias- puestas en el futuro.

HORT FEISTEL, del Centro de Investigaciones de la International Business Machines (IBM):
-Estamos trabajando en una computadora que reconocerá voces de manera que será posible, por unos 500 dólares, agregarle al teléfono privado un dispositivo que dejará pasar sólo las llamadas que se deseen. En primer lugar; esto resolverá el problema de los llamados telefónicos obscenos.

JOEL STUDEBAKER, colega del doctor Feistel:
-Estamos produciendo enzimas que harán posible en el futuro obtener alimento de papel de desecho y aceite. También intentaré dividir el agua de manera que el hidrógeno pueda ser utilizado como combustible en forma barata.

GUSTAVE SHUBERT, vicepresidente de la Rand Corporation:
-La guerra nuclear sólo sobrevendrá como un accidente. No veo otra posibilidad.
Han pasado muchos años desde que Eric Blair, utilizando el seudónimo literario de George Orwell, predijera la debacle total para 1984. Sin embargo, el mundo no sucumbió a la pesadilla orwelliana.
Siempre tenemos esperanzas.


LA CUARTA GUERRA MUNDIAL

HACE POCO TIEMPO, llegó a mis manos una información que se repartió entre muy pocos periodistas y me llenó de asombro, pero, por supuesto, fue acicate investigativo para saber si era verdad o no.
Las fuentes informativas eran inmejorables, nada menos que la agencia rusa NOVOSTI, siempre muy severa y muy poco proclive al sensacionalismo, y la excelente revista estadounidense NEW SCIENTIS. Mis informantes también habían analizado esta propuesta noticiosa y llegamos todos a la misma conclusión: esa información era verdad. Igualmente, hice lo que hago siempre: no anuncié la noticia por algún tiempo. Nunca he anunciado nada que no hubiese sido debidamente chequeado con anterioridad.
El anuncio, tan secreto como macabro, hablaba del pensamiento político norteamericano actual, que no considera (como lo cree todo el mundo) la Tercera sino la Cuarta Guerra Mundial. Tremendo, ¿no?
El quid de la cuestión pasa por el Documento Secreto del Pentágono, circulante, como dijimos entre muy pocos periodistas, científicos o políticos, donde se revelan las condiciones posteriores a la posible Tercera Guerra, que todo el mundo discute, comenta y delibera.
Los nuevos planes pasan por el después del lanzamiento de las 50 mil ojivas nucleares, como lo previene en sus convenios la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y el Tratado de Varsovia.
El pensamiento norteamericano está ubicado en una compleja táctica de resurgimiento, en la cual los estadounidenses restablecerán, después del enfrentamiento nuclear, todas las comunicaciones ejerciendo un control de los armamentos estratégicos.
La posibilidad nace en la hipótesis de que la supuesta Tercera Guerra sea limitada; suceda esto o no, siempre queda la esperanza de reagruparse y prepararse para el GOLPE FINAL (sic).
El documento, conocido como Dirección de la Defensa 1984-1988 (anotar los años con el inicio y terminación del “crac" económico 1988 para los dólares), señala varios mecanismos defensivos y agresivos, para que, cualquiera fuera el resultado del primer enfrentamiento nuclear (la llamada Tercera Guerra), el país del Norte tenga la capacidad militar suficiente, con gran despliegue y a gran escala, para un segundo choque (la Cuarta Guerra Mundial), con la aspiración de que quede un solo vencedor. (sic). Lo insinúan en la película El día de la Independencia.
Ya se sabe que para garantizar esta hipótesis y estos mecanismos se están instalando Guardias de Misiles Nucleares en todo el planeta, y fundamentalmente en el Polo Norte; los submarinos serán (como en la Segunda Guerra Mundial) un punto clave para esta estrategia.
Para la administración del gobierno norteamericano, esta preparación bélica puede llegar a los 200 mil millones de dólares contando solamente (nada más ni nada menos) con 18 mil millones para los sistemas de comunicaciones (una gran carta son los satélites-espía), que deberán seguir funcionando, a pesar de los demoledores ataques "del enemigo", también dueño de un gigantesco armamento nuclear (sic).
Evidentemente, enseguida pensamos: ¿dónde habrá un refugio seguro en este mundo en llamas para dirigentes o elegidos dirigidos?
Cuatro gigantescos aviones se convertirán en Postas Aéreas, inexpugnables, que tendrán el nombre de Mando Nacional. En el supuesto que esos Boeing fueran atacados se moverán en la superficie planetaria cerca de un millón de vehículos de 18 ruedas, que funcionarán como Mandos Nacionales Móviles. Tanto en tierra como en aire, estarán supercomunicados con los satélites, que cada vez aumentan geométricamente en derredor de la esfera aplanada.
¿Y si se destruyen los satélites actuales? Se lanzarán entonces pequeños satélites desde aviones caza y submarinos nucleares, que serán la gran reserva para el cuarto fatídico enfrentamiento bélico. ¿O para cualquier momento del siglo XXI?
Desde mediados de 1986, se han puesto en marcha todos los mecanismos gubernamentales para el cumplimiento de los planes de la Dirección Federal para la movilización.
Estos planes bélicos a largo plazo norteamericanos, y quizá también chinos (estos últimos sabemos que andan en algo parecido), evidentemente hacen que La guerra de los mundos, de H. G. Wells, o la más fantasioso novela de ciencia ficción pasen a ser un cuento de hadas.
El hambre de poder, la ambición de lograr el pináculo máximo, tiene una larga historia a lo largo de todo el desarrollo de la Humanidad. Todo comenzó con aquel mono que pintaba Arthur Clarke en 2001 Odisea del Espacio, que usó el hueso de un animal muerto a modo de herramienta y arma contra su semejante, y que después se irguió en sus dos patas, esgrimió el hueso con su brazo en alto y lo tiró hacia el espacio. El hueso se convirtió en la nave que miles de años después está haciendo un viaje interplanetario. Todo en un segundo, todo en un instante de vida, todo un símbolo, el afán de dominio, el éxtasis del poder, la locura de las tinieblas del intelecto y la emoción, razón de ser, hace del caminante planetario el animal más depredador que tiene esta cápsula espacial, llamada Tierra.
Y la gran pregunta: ¿Quo vadis, homo sapiens? Pensamos que va hacia el cambio, la transformación, la mutancia. La Hora Cero está llegando; el Arca de Noé de la Gran Mutancia está construyéndose en miles de hombres, que están cambiando desde adentro hacia afuera. El Gran Norte, la Gran idea, está dentro de cada uno. Tienes que salvarte tú, querido lector, tienes que cambiar, porque en ese cambio, en esa transformación, no estarás solo, te acompañarán millones de seres cósmicos que te quitarán tu soledad actual. En la gran sinfonía del acompañamiento cósmico, tienes que transformarte tú, no pidas a los extraterrestres lo que tienes que solicitarte a ti mismo.
Para eso existe el camino de la realización humanística, en que el Oriente se fusiona con el Occidente, y el Oriente toma lo mejor de Occidente; y el Norte le pide al Sur lo que tiene y le puede dar; como el Sur tomará del Norte lo mejor de su cultura y de sus etapas de transformación.
El planeta no volará por los aires. Si tú lees los libros sagrados -toma al azar un Popul Vuh, o un Mabaharata o incluso nuestra Biblia-, hallarás: APOCALIPSIS igual a CAMBIO, revelación, el revelar el mundo nuevo.
Tú tienes que cambiar; tú tienes que dejar de ser violento; tú tienes que tener el pensamiento y el accionar de un Gandhi, de un Jesús o de los grandes profetas.
Para tu cambio, para tu realización interior, tienes nuestra mano extendida; que los planes bélicos habidos y por haber te sirvan, no para atemorizarte, sino "para perdonarlos, porque no saben lo que hacen".
De lo que hay que cuidarse es de los falsos profetas de los tiempos contemporáneos. Abundan, y ¡cómo! De modo que hay que saber discernir, como decía el gran Krishnamurti.
El Hacedor Supremo, Dios, el Creador, la Energía, como tú quieras llamarlo (según tu creencia), te dio un destino de grandeza; pero también te dio el libre albedrío.
Los violentos, los supuestos duros (llenos de una gran debilidad), no tendrán nada que hacer en el futuro. Los Cobra, los Rambo, los swarzenegger, serán una minoría, como cada vez más lo son.


EPÍLOGO

TÚ, QUE ME SIGUES a través de tantos libros, de mis distintos artículos periodísticos o mis reportajes televisivos o radiales, sabes que he tratado de entregarte una investigación, una posible realidad, cercana a la verdad última.
Las incógnitas van a continuar. Los señores sin nombre, oscuros, seguirán estando entre nosotros, sólo que ya la luz está empezando a desnudar las fuerzas del oscurantismo. La otra cara de lo blanco es lo negro, frente a lo positivo está lo negativo; es una de las leyes universales del KYBALION, la ley de los opuestos, y es inexorable.
Tenemos la convicción que la luz, lo blanco, triunfará sobre lo oscuro y sobre la nada; el todo siempre será el principio y el fin. El arco iris se une para dar la potencia, la fuerza, el gran colorido del blanco, de la luz.
En nuestro tiempo el Gran Cambio se está produciendo; y no por obra del fin del siglo o el Apocalipsis de la Destrucción, sino porque el hombre ha hecho una gran apertura.
Cuando en la década del 60 empecé a hacer gimnasia yoga, mis amigos me decían: "¿Gimnasia qué?". Hoy, ya no queda barrio de ciudad o pueblo que no tenga su instituto donde se enseña esa disciplina fabulosa. Hablar de filosofía hermética, de esoterismo, de chamanismo o psicología transpersonal o parapsicología es algo tan común como ir al mercado. Las ideas espiritualistas, las nuevas corrientes educacionales, la unión de las filosofías occidentales con las orientales son cosa de todos los días. Y aunque muchos no se den cuenta del cambio, los sucesos se producen; el Tao corre inexorablemente, el cómo ocurren las cosas.
Los temas que he abarcado en este nuevo hijo de papel seguramente te harán reflexionar. Mi intención es invitarte a tener la mente atenta -como el hombre oriental-, y también a que te emociones -la dos orillas del río caudaloso de nuestra vida-, pero; fundamentalmente, a que tomes el partido del justo medio, que no es pensamiento racional ni emoción desbordada, sino la maravillosa sensibilidad. Ella está asociada a la intuición, la que nos hace vivir verdaderamente, opera más allá de nuestra existencia actual (la corta vida física) y nos abre a los estados modificados de conciencia. Debemos abrir las puertas chamánicas.
En estos tiempos de cambio, hay que encontrar, segundo a segundo, en el gran batallar de la vida cotidiana y física (materialista), la RAZON A LA SINRAZON; buscando los granitos de trigo en el gran pajar de la información. En este zapping diario que vivimos, quedan bellas lucecitas. Son las luces del paisaje idílico de los valles y montañas de la sensibilidad, que confundimos tanto con el sentimiento y la emoción; esta última, una agazapada traidora.
El justo medio conduce a la realización espiritual.

Fin



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