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EL ARTE OSCURO

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martes, 22 de enero de 2008

LA LEYENDA DEL HOMBRE DEL CEREBRO DE ORO // ALFONSO DAUDET

LA LEYENDA DEL HOMBRE DEL CEREBRO DE ORO // ALFONSO DAUDET
LA LEYENDA DEL HOMBRE DEL CEREBRO DE ORO

Alfonso Daudet


Habia una vez un hombre que tenia el cerebro de oro. Cuando nació, los médicos creian que se malograria, porque su cabeza pesaba mucho y su cráneo era desmesurado. Vivió, sin embargo, y se desarrolló al aire libre como un hermoso pie de olivo; sólo que su gruesa cabeza seguia tirando de él, y daba lástima verle toparse con los muebles cuando andaba por la casa. Muchas veces se caia. Un dia rodó desde lo alto de unas gradas, y fue a dar con la frente en un escalón de mármol, sonando alli su cabeza como un lingote. Se creyó que habia muerto; pero al levantarle, no se le encontró más que una ligera herida, con dos o tres gotitas de metal cuajadas entre sus rubios cabellos. Asi es como supieron los padres que el niño tenia los sesos de oro.

Túvose el caso secreto; y el pobre niño no sospechó nada. De cuando en cuando preguntaba por qué no le dejaban ya correr por delante de la casas con los chicos de la calle.

-¡Porque te robarian, prenda mia! -le respondió su madre...

Entonces le entraba al chico mucho miedo de que lo robasen; y se volvia a jugar solo, sin decir una palabra, arrastrándose pesadamente de una habitación a otra...

Hasta los dieciocho años no le revelaron sus padres el don monstruoso con que le hubo favorecido el destino; y como le habian criado y educado hasta aquella edad, le pidieron en recompensa un poco de su oro. El muchacho no vaciló; en el mismo instante (no dice la leyenda cómo y por qué medio) se arrancó del craneo un pedazo de oro macizo del tamaño de una nuez, y se lo echó orgullosamente a su madre en el regazo... A poco, deslumbrado con las riquezas que llevaba en la cabeza, poseido de los deseos, embriagado con su poder, abandonó la casa paterna, y se fue por el mundo despilfarrando su tesoro.

Por el tren regio de vida que llevaba, y por el modo con que iba derramando el oro sin llevar cuenta alguna, se hubiera dicho que su cerebro era inagotable... Y sin embargo, se iba agotando, y bien se advertia cómo se le apagaba la mirada, y cómo se le hundian las mejillas. Por fin, una mañana, después de una desenfrenda orgia, el desdichado que se habia quedado solo entre los restos del festin y las lámparas que palidecian, se asustó de la enorme brecha que habia abierto ya en su lingote. Era tiempo de detenerse.

Desde aquel dia emprendió nueva vida. El hombre del cerebro de oro se fue a vivir retirado, con el trabajo de sus manos, receloso y timido como un avaro, huyendo de las tentaciones y procurando olvidarse de aquellas fatales riquezas que ya no queria tocar... Por desgracia, le habia seguido un amigo suyo a su retiro, y aquel amigo conocia su secreto.

Una noche se despertó el pobre hombre sobresaltado con un espantoso dolor en la cabeza; saltó de la cama como fuera de si, y a la luz de la luna vio a su amigo que huia escondiendo una cosa debajo de la capa...

¡Otro poco de cerebro que le quitaban!

Al poco tiempo, el hombre del cerebro de oro se enamoró, y esta vez se acabó todo... todo... Amaba con toda su alma a una rubita que también le queria mucho, pero que preferia los perendengues, las plumas blancas, y las lindas bellotitas bronceadas que golpeaban sus botitos.

Entre las manos de esta monisima criatura, medio pájaro, medio muñeca, las particulas de oro se derretian que era un primor. A ella todo se la antojaba y él no sabia negarle nada; por temor de disgustarla, la ocultó hasta lo último el triste secreto de su fortuna.

-¿Conque somos muy ricos? - decia ella.

Y el pobre hombre respondia:

-¡Oh, si... muy ricos!

Y miraba con amorosa sonrisa al pajarito azul que se le iba comiendo el cráneo inocentemente. Algunas veces, sin embargo, se apoderaba de él el miedo, le daban tentaciones de ser avaro; pero entonces la mujercita se le acercaba a saltitos y le decia:

-Maridito mio, ya que eres tan rico, cómprame alguna cosita muy car...

Y él la compraba algo de mucho precio.

Aquello duró como unos dos años. Al cabo, una mañana se murió la mujer, sin saberse la enfermedad, como un pajarito... El tesoro tocaba a su fin. Con lo que le quedaba, el viudo mandó hacer a su amada difunta un hermoso entierro. Doblar de campanas, magnificas carrozas enlutadas, caballos empenachados, lágrimas de plata sobre el terciopelo, nada le pareció demasiado. ¿Qué le importaba ya su tesoro?... Dio para la iglesia, para los enterradores, para los vendedores de siemprevivas; lo repartió por todas partes, sin regatear... Asi que al salir del cementerio, no le quedaba casi nada de aquel cerebro maravilloso; sólo algunas particulas en las paredes del cráneo.

Entonces se le vio andar por las calles con aire extraviado y las manos extendidas hacia delante, tropezando como un borracho. Por la noche, a la hora en que iluminan los bazares, se detuvo delante de un gran escaparate en que las luces hacian resplandecer un barullo de telas y de joyas, y se quedó alli largo rato mirando dos botitas de satén azul forradas de plumón de cisne.

Bien sé yo a quien le gustarian mucho estas botitas, pensaba sonriendo, sin acordarse ya de que su mujer habia muerto; y entró a comprarlas.

Desde el fondo de la trastienda, la vendedora oyó un grito; vino corriendo, y retrocedió de miedo al ver un hombre de pie, que se reclinaba en el mostrador y la miraba tristemente con aspecto atontado. En una mano tenia las botitas azules con ribetes de cisne, y alargaba la otra mano ensangrentada con limaduras de oro en las puntas de las uñas.

Tal es la leyenda del hombre del cerebro de oro.

A pesar de su aspecto de cuento fantástico, esta leyenda es verdadera desde el principio hasta el fin. Hay por esos mundos algunos infelices, condenados a vivir de su cerebro y a pagar en finisimo oro, con su médula y con su sustancia, las cosas más insignificantes de la vida. Para ellos, cada dia es un nuevo dolor, y luego, cuando estan hartos de sufrir...

domingo, 20 de enero de 2008

¿QUIEN SE LO CREE? ,CONCURSO

¿QUIÉN SE LO CREE?

Se comenta en la web que si compartes una leyenda o curiosidad de tu población, te puedes llevar 1.000 Euros. ¿Es cierto? ¿O es otra de esas historias que nunca se sabrá realmente si ha ocurrido? Como la del espejo de piedra de cierto pueblo en el que si te mirabas las noches de luna llena veías a tus familiares difuntos…

¡NO LO DUDES NI UN MOMENTO!

¿Recuerdas aquella historia de un barrio, pueblo o ciudad, que cuando llegó a tus oídos pensaste que no era cierta, pero que ahora no estás tan seguro…? Escríbela en forma de post de un blog, envíanosla y participa en nuestro concurso.
Los lectores y un
jurado de periodistas y bloggers premiarán con 1.000 € el mejor post, con 500 € al segundo y con 250 € al tercero.


http://www.jpsica.com/concurso1/blog/?gclid=CNnJwMbzhZECFQVDMAodijBb_Q

sábado, 19 de enero de 2008

LIBER ZION (fragmentos) // BAPHOMET

ILLUMINATIS // LIBER ZION (fragmentos)
BAPHOMET



5. ESTE LIBER ES EL LIBER DE LOS ILLUMINATI Y DE LOS QUE ASUMAN SU MENSAJE.

6. Te entrego el Liber Zión para que sea el Liber de la Nueva Era de Zión, el Liber de la Humanidad futura.

7. ¡Oh Hierofante, grande entre todos los sabios y grandes maestres del Universo, entrega el Liber Zión a Los Illuminati para que su Luz alcance extensión y eternidad!

8. El Liber Zión es el Liber de la Humanidad futura que llegará por medio de vosotros, Los Illuminati, a los confines de la Tierra y el Universo.

10. Yo, Baphomet, met, met, met, hasta el infinito, junto a tí, ¡oh mesías de la Gran Logia Oculta!, somos el reverso del nazareno y la cadena antigua de la Humanidad.

Yo soy el que soy. Soy el disfraz del Gran Rostro del que nada sabemos. Y me llaman Baphomet, Lucifer “el portador de Luz”... No soy un vulgar Adonai, Yahveh o Jesuah; soy mucho más que eso, soy el dios de la Luz, la Libertad y el mañana.

11. Roma fallecerá, Jerusalem arderá y la razón se quebrará. Y mi Ley, la Ley de Zión, será aclamada por la Humanidad entera, porque yo, Baphomet, el dios del Templo de Salomón, soy el dios único y verdadero.

13. Y el Liber Zión que te entrego es el Liber de Los Illuminati y de la Humanidad entera. Coged trompetas, proclamad el Liber Zión y su mensaje, un mensaje de Amor y Libertad eternas.

17. Y Zión es Libertad, Amor, placer y lujuria. Y Zión es libre albedrío y sensualidad; y eso es lo que se extenderá sobre la faz de la Tierra y el Universo, en los siglos y milenios futuros.

18. Los dioses han muerto por su esclavismo. Coged la trompeta y exclamad: ¡muerte a los cultos de esclavos, porque Zión ha llegado! Zión, Zión, Zión, Zión, Zión, Zión, hasta el infinito. La clave es Zión y sus números el 616 y el 666.

25. Yo, Baphomet, he estado envuelto en brumas en medio de los siglos y los milenios. Pero existía cuando el mundo y su tiempo no existían. La hora de la revelación no había llegado. Hijos de la Tierra y el Universo, el Liber Zión es mi entrega, para que no dudéis sobre quién es el dios verdadero. Yo soy el que soy. Soy Baphomet, el único dios verdadero.

La Ley de Zión, el inicio del imperio de Zión, es la Ley de la Nueva Era de Zión iniciada en agosto de 1999, Era que reinará en los confines de la Tierra y el Universo por los siglos de los siglos y los milenios de los milenios.

http://www.ordeniluminati.com/files/liberzion.htm#ini

jueves, 17 de enero de 2008

Secta de los Asesinos // Hashshashín // Nizaríes

Secta de los Asesinos // Hashshashín // Nizaríes

"LOS FUMADORES DE HASHSIH"

Los nizaríes, a quienes sus enemigos llamaron hashshashín, de la que procede el término asesinos, fueron una secta
religiosa ismailí de Oriente Medio, activa entre los siglos VIII y XIII. Se hizo famosa a partir del XI por su actividad
estratégica de asesinatos selectivos contra dirigentes políticos o militares. En ese período, tuvo su sede principal en
la fortaleza de Alamut, en los montes Elburz, al norte del actual Irán.
La secta de los hashshasin, Hashishin, Hashashiyyin, Assassins, asesinos o "los consumidores de hachís", fue fundada en
1090 por Hassan as-Sabbah (El Viejo de la Montaña). Eran musulmanes chiítas y su objetivo era acabar con los
gobernantes corruptos, asesinándolos, para así devolver al islam su pureza original.
Se hicieron fuertes en el norte de Irán, en un castillo llamado Alamut. Eran fanáticos y cometieron numerosos asesinatos,
entre ellos, de personajes muy importantes. Los Templarios, que dominaban la zona en aquella época, recibían un tributo
de 2000 besantes anuales, a cambio de permitir a los Asesinos actuar con total libertad cuando condenaban a muerte a
algún caudillo musulmán.

El grupo, en origen, no era más que una comunidad de partidarios del ismailismo en Irán, es decir, una secta
minoritaria del chiísmo, a su vez minoritario en un país eminentemente sunní. El gran centro de poder ismailí era el
califato Fatimí con sede en El Cairo. En 1090, para ponerse a salvo de las persecuciones, y dirigidos por el carismático
Hasan-i Sabbah o Hasan al-Sabbah, tomaron la fortaleza de Alamut, una posición inexpugnable en las montañas, al sur del
Mar Caspio.
Aunque su principal y más conocida sede era Alamut, poseían muchas otras plazas fuertes en Irán y Siria, de modo que
conformaban una red cohesionada y bien comunicada, a la que algunos autores califican de Estado. Los castillos nizaríes
eran difícilmente conquistables: se construían en lugares poco accesibles, aprovechando accidentes del terreno, y solían
estar bien provistos en cuanto a fuentes de agua y alimentos. Desde estos lugares, los ismailíes extendieron su
predicación por Irán y Siria, lo que fue visto como una amenaza por los sultanes de la dinastía turca de los selyúcidas,
que controlaban Irán. Emprendieron varias acciones militares contra los ismailíes, que no tuvieron gran éxito. En
revancha, los ismailíes emprendieron su estrategia de asesinatos políticos contra dirigentes políticos o militares. Una
de sus primeras víctimas fue el visir Nizam al-Mulk en 1092.
Dos años más tarde, en 1094, murió el califa fatimí Al-Mustansir, cabeza del ismailismo, y estalló una guerra de sucesión
entre sus hijos Musta'li y Nizar. Los ismailíes de Irán tomaron partido por este último, que finalmente fue derrotado,
provocando una ruptura entre los seguidores de Hasan-i Sabbah (que en lo sucesivo se llamarían nizaríes) y la mayoría
de los ismailíes.

Los "asesinos" A pesar de su escaso número, los nizaríes parecen haber aterrorizado enormemente a sus enemigos.
Realizaron muchas acciones mortíferas y lograron alcanzar a personajes muy protegidos, creando la leyenda de que nadie
podía escapárseles. El 22 de mayo de 1176 intentaron asesinar a Saladino durante el Asedio de Alepo, en los años
precedentes a la tercera cruzada. El famoso caudillo kurdo respondió asediando la posición nizarí siria de Masjaf, pero
acabó desistiendo. Fuentes nizaríes dicen que el propio jeque o líder nizarí se coló en la tienda de Saladino mientras
éste dormía, dejándole un pastel envenenado con una nota que decía: "estás en nuestras manos". Otra versión habla de una
carta enviada a su tío materno jurando la total destrucción de la familia ayyubí. El caso es que desde entonces, Saladino
mantuvo buenas relaciones con los nizaríes. También fueron víctimas de la secta el califa abbasí Al-Mustarshid, y más
tarde su hijo Al-Rashid. La gran mayoría de sus víctimas fueron musulmanes, y quizá por eso la mayor parte de los datos
manejados tradicionalmente en Europa sobre los asesinos no proceden de fuentes cristianas directas sino sobre todo de una
indirecta y dudosa: Marco Polo.
El viajero veneciano habla de los nizaríes en sus relatos de viajes, y asegura haber visitado Alamut en 1273, lo cual es
obviamente falso, ya que la fortaleza fue destruida en 1256 por los mongoles. De Marco Polo procede también la leyenda de
los guerreros drogados con hachís en el falso paraíso. Un siglo antes, un viajero menos conocido, el judío navarro
Benjamín de Tudela, menciona la secta de los asesinos y a un jefe llamado "el viejo", aunque afirma que su sede principal
era Kadmos y no Alamut.
Fue Marco Polo quien popularizó en Europa la leyenda del origen del nombre de Asesinos con el que la secta pasó a la
historia en occidente. El término asesino, que hoy es una palabra común, procede del árabe hashshashín, que literalmente
significa "consumidores de hachís". Este término, al igual que como muchos otros datos sobre la secta, procede de sus
numerosos enemigos, ya que la mayor parte de la documentación nizarí fue destruida con el castillo de Alamut.
Los homicidios políticos practicados por los nizaríes pretendían ser ejemplificadores y se hacían a plena luz del día,
cuando la persona objeto del atentado estaba rodeada de público, lo que suponía que el asesino era capturado y
ajusticiado invariablemente tras cometer su asesinato. La leyenda atribuye el arrojo y el encarnizamiento de los
homicidas, que sabían que no saldrían vivos de su acción, al consumo de hachís, o quizá de otras drogas llamadas
genéricamente por este nombre. Una versión más elaborada de la leyenda cuenta que los dirigentes de la secta captaban a
las personas destinadas a matar a los oponentes políticos del siguiente modo: eran drogados con hachís hasta quedar
dormidos. Entonces se les llevaba a un jardín secreto del castillo de Alamut, lleno de agua, animales exóticos, árboles
frutales y bellas mujeres, donde despertaban creyendo que se encontraban en el paraíso. Tras gozar durante unas horas del
supuesto edén, era de nuevo drogados por las doncellas y despertaban en el punto de partida. Un líder de la secta les
decía entonces que habían tenido el privilegio de conocer el paraíso y que podrían volver a él, por toda la eternidad si
se sacrificaban en pro de la causa. Esto explicaría el valor que demostraban en sus acciones armadas. La palabra
hashshıısh+ın, plural de hashshıısh, pasaría a las lenguas europeas como asesino, con el significado de "homicida".
Algunos autores, como Amin Maalouf, contestan a esta etimología, y dicen que la palabra procede de asıısiyy+ın ("fundamentalistas").
En realidad, la relación de los nizaríes con el hachís no está atestiguada y muchos estudiosos la consideran poco
probable. Sí es más probable que se les diera ese nombre de foma genérica y posteriormente tomara ese sentido, forjándose
la leyenda.
El término nizaríes es quizá el nombre más neutro. La secta solía llamarse a sí misma al-da'wa al-yad+ıda , que en árabe
significa "la nueva predicación" o "nueva doctrina), y los que realizaban acciones armadas se llamaban a sí mismos
fedayín, esto es, "los que están dispuestos a dar la vida por una causa".

El Viejo de la Montaña en una representación cristiana medieval.La época de Hasan-i Sabbah, llamado también el Viejo de
la Montaña, ha pasado a la historia como la del auge de la secta, del mismo modo que se ha considerado Alamut como el
principal, si no único, centro de irradiación nizarí. Hasan es fácilmente representable como el arquetipo de personaje de
inteligencia maligna, sin escrúpulos y ávido de poder, muy del estilo de la imagen que circula hoy sobre Osama bin Laden,
con quien se le ha comparado, u otros grandes enemigos públicos. En contrapartida, muchos autores, y desde luego los
actuales ismailíes, hablan de su gran producción intelectual, su carácter piadoso y austero, su convicción y su genio
militar. Lo cierto es que los nizaríes siguieron existiendo tras su muerte en 1124, y desde varios puntos de vista los
aspectos más importantes de la secta son posteriores al carismático líder. Los dirigentes de la secta residieron en otros
lugares aparte de Alamut, y muchos de ellos fueron conocidos también con el sobrenombre "viejo de la montaña", lo que es
lógico teniendo en cuenta que se les aplicaba el tratamiento de shayj, que etimológicamente significa "anciano" (en el
sentido de "venerable"), y que forzosamente residían en la montaña pues las fortificaciones nizaríes se construían en
lugares escarpados para defenderse mejor de sus múltiples enemigos.
A Hasan le sucedió su lugarteniente, Buzurg Ummid ("Gran esperanza"), y tras él su hijo, Muhammad I, en 1138. Los
nizaríes seguirán practicando sus estrategias de asesinato contra los turcos y otros enemigos políticos de manera
intermitente, aunque sonada: algunos de sus asesinatos más famosos son de esta época posterior al Viejo, como se ha dicho
más arriba.
En tanto que rama minoritaria del ismailismo, que a su vez es rama minoritaria del chiísmo, y éste rama minoritaria del
Islam, los ismailíes eran percibidos por la población (mayoritariamente sunní) como la heterodoxia dentro de la
heterodoxia, lo que explica que la mayor parte de la documentación que existe sobre la secta dé a entender que su
carácter islámico era solamente aparente. Se suele insistir en su aspecto batiní, esto es, esotérico, y se dice que
incluso llegaron a negociar con el rey Amalrico I de Jerusalén su conversión al cristianismo por razones de conveniencia,
pretensión que habría sido abortada por las maquinaciones de los Templarios.
El hecho es que el Islam ismailí, aunque se atiene al ritual y las prescripciones legales de la religión, considera que
éstas son secundarias respecto a la finalidad realmente importante, que es el conocimiento esotérico de los mensajes
ocultos en el Corán. Esto ha propiciado que del ismailismo hayan surgido, en una nueva vuelta de tuerca, derivaciones
cuya islamicidad está puesta en tela de juicio por la mayoría de los musulmanes, como las de los drusos y alauíes.
En 1162, Hasan II sucede a su padre Muhammad I. Bajo su mandato se produce una de esas vueltas de tuerca, uno de los
hechos más notables en la historia de los los nizaríes. En el mes de Ramadán de 1164, anunció, en nombre del Imam oculto,
que había llegado el momento de la "gran resurrección" (qiyama), con lo que ya no tenía sentido cumplir las
prescripciones musulmanas ni seguir la sharia. El ayuno de Ramadán fue prohibido, y se alentó a los fieles a beber
libremente alcohol. El reinado de Hasan II será breve, ya que 18 meses más tarde será asesinado por un partidario de la
vieja doctrina. Sin embargo, su hijo Muhammad II siguió los pasos de su padre. Fue el hijo de éste, Hasan III, quien puso
fin a la herejía tras la muerte de Muhammad II, en 1210. Los nizaríes, además, en adelante seguirán los rituales sunníes y no los chiíes.

El poder nizarí desapareció al tener que enfrentarse a dos enemigos muy poderosos. De un lado, la dinastía de
los mamelucos, que había sucedido en Egipto al sultanato ayubí, y cuyos ejércitos, dirigidos por el sultán Baybars,
tomaron el último baluarte nizarí en Siria en 1273. En Irán, tras el reinado insignificante y violento de Muhammad III,
que dura hasta 1255, su hijo Jur Shah debe enfrentarse con el avance de las tropas mongolas dirigidas por Hulagu Jan,
nieto de Gengis Jan, dispuesto a arrasar Oriente Medio.
Los mongoles conseguirán asediar y destruir una a una todas las fortificaciones nizaríes, incluida Alamut, que quedó
reducida a los cimientos, desapareciendo con ella su gran biblioteca. Jur Shah morirá camino de Mongolia, y de su familia
sólo sobrevivirá uno de sus hijos, al parecer ocultado a tiempo para preservar la sucesión. Muchos nizaríes fueron masacrados.
Se sabe poco de la historia de los nizaríes tras este periodo de destrucción y masacre. Los restos de la comunidad se
dispersan en grupos aislados y sobreviven discretamente, amenazados y débiles ante los musulmanes ortodoxos.

En el siglo XV hay un cierto resurgir de la secta: desde la ciudad iraní de Anjudan se retoman las predicaciones y se envían misioneros a la India y Asia Central. La predicación consigue realizar gran cantidad de
conversiones. En la India, los nuevos nizaríes se llamarán Khodjas o Joyas.
En el siglo XIX, el lejano descendiente de aquel hijo de Jur Shah salvado de la persecución mongola, Hasan Ali Shah, que
es el iman número 46 de los nizaríes, recibe del sah de Irán Fath Ali el título de Aga Jan. En 1848 se instalará en
Bombay, desde donde emprende la reorganización de la comunidad ismailí. Las autoridades británicas que gobiernan el
subcontinente obligarán a los joyas a reconocer la autoridad del Aga Jan, lo que hicieron hasta la independencia de la
India. Hoy en día, el heredero de los imanes nizaríes, y jefe del ismailismo, es Shah Karim al-Husayn, conocido como Karim Aga Jan, el cuarto en llevar este título.



fuentes:asesinos del coran, wikipedia,el santo grial

POMBA GIRA, DIOSA DEL AMOR: EL LADO OSCURO DE LA LUZ // AMARRE

POMBA GIRA, DIOSA DEL AMOR: EL LADO OSCURO DE LA LUZ

AMARRE:LA POMBA GIRA


LA PALABRA "POMBA", ERA DESCONOCIDA POR MI; HACE UNOS DIAS, EN UNO DE MIS BLOGS, RECIBI UN MAIL, EN EL QUE DECIA QUE QUERIA MUCHO A SU MARIDO, PERO DESDE HACIA UN TIEMPO, LO VEIA URAÑO Y DISTANTE; SI ALGUIEN TENIA UN "AMARRE O UNA POMBA", PUES PARA QUE SU MARIDO VOLVIERA A ELLA COMO ANTAÑO.

COMO NUNCA HABIA OIDO LA PALABRA ME PICO LA CURIOSIDAD, SOLO PARA VER QUE ERA, Y PARECE SER QUE ES UNA ESPECIE DE AMARREDE LA ZONA DE CENTROAMERICA SUDAMERICA, EN FORMA DE ORACION O PLEGARIA, A LA VEZ QUE SE RECITA LA "POMBA"; ESO A GROSO MODO.

BASTA DECIR QUE HAY QUIE ESTA A FAVOR DE ELLO, Y EN CONTRA, DEVOTOS QUE QUERIENDO DARUNA "OFRENDA", CREEN QUE VAN A COMPRAR LOS FAVORES DE ????

EN TEORIA A ALGUIEN QUE SE MOMBRA COMO "MI REINA.

ESTA CLARO DONDE HAY DINERO, HAY QUIEN VENDE, HASTA E ENCONTRADO UNA PAGINA LLAMANDO ESTAFADORES A LOS SUSODICHOS DUEÑOS DE TAL PAGINA, ACUSANDOLOS A EL, Y A TODOS LOS QUE SE ANUNCIABAN EN TAL PAGINA DE ESTAFADORES, OPORTUNISTAS, Y MENTIROSOS...

PUES DE PRONTO, ABRO EL CORREO(MAIL), Y HAY DOS POMBAS, BUENO, UNA POMBA Y UN POMBO; LASEÑORITA QUE AMABLEMENTE DE CORAZON, LE CEDIO EL ESCRITO A LA MUJER DEL MARIDO, PUES HA ERRADO, QUE ES HUMANO, POR SI ACASO HE BUSCADO "POMBO", PERO NO, ES POMBA . EN GENERAL, LAS VERSIONES, SON LAS MISMAS,


POMBA GIRA = DIOSA DEL AMOR = MI REINA


POMBA GIRA DE LAS 7 SAYAS MI REINA.
conozco tu fuerza y tu poder te pido encarecidamente que vayas a mi hombre (el) ,
haciendole pensar en mi (yo) las 24 horas del dia.
que no tenga ojos para ninguna otra mujer que no sea yo, su mujer (yo),
que (el) quede excitado solo de oir mi vos, que piense en hacerme su esposa,
que aumente su nostalgia y su deseo por verme, quedar conmigo,
que tenga muchos celos de mis pasos , que se arrepienta de haberme dejado ir,
y ahora quiera casarse conmigo (yo). que (el) sea cariñoso, amoroso, dedicado,
que piense en mi (yo). que ninguna mujer que no sea yo (yo), sea la unica mujer para (el),
que (el) tenga solo un proposito, hacer a (yo) su esposa, ya esta hecho.
confio en ti MI REINA, que (el) venga a mi AMA muy apasionado y loco de amor
, que (el) sea solo mio, para mi (yo).

SALVE POMBA GIRA REINA DE LAS 7 ENCRUCIJADAS ,
confio en tu poder, voy a divulgar tu nombre por las 4 esquinas del mundo,
confio en ti socorre a mi pedido.

SALVE POMBA GIRA REINA DE LAS 7 ENCRUCIJADAS Y TODAS LAS DE SU FALANGE, traiganme a (el) a mi (yo) como mi marido,
asi como el gallo canto,
el burro relincha,
la campana toca,
la cabra berra,
asi tu mi (el), has de andar detras de mi (y0) ,
asi como el sol aparece,
la lluvia cae,
vas a ser dominado por mi (yo).

Preso debajo de mi pie izquierdo (el) con dos ojos te veo,
con tres yo te prendo (el),
con mi angel de la guarda yo te pido
que (el) ande detras de mi (yo) como una cobra arrastrandose ,
que me ame locamente,
que sienta deseos solo por mi,
que no consiga ver con ojos de deseo a ningina otra mujer,
que cuando se acueste siempre este en su pensamiento y se acuerde de mi (yo),
que (el) no pueda vivir sin mi (yo),
que sus pensamientos y deseos sean solo para mi (yo) ,
que (el) sea cariñoso,
romantico,
que me ame y sienta celos por mi (yo).

Que asi sea y asi es,
por el Poder de San Cipriano,
asi sea y asi es ya.

(el) va a vivir detras de mi (yo),
arrastrandose humilde y manso,
para que podamos tener una buena convivencia,
unidos casados y felices para siempre.

Pido esto al poder de las 3 almas negras que vigila San Cipriano,
que asi sea y asi es ya.

Que (el) me quiera de una ves como su mujer (yo),
que los enemigos no nos vean ni molesten,
asi sea,
asi sera y asi esta hecho.

MI POMBA REINA GIRA DE LAS 7 SAYAS,
pido que amarres a (el) en los 7 de sus sayas y en los 7 guisos de su ropa para mi AMA.
Que (el) solo me tenga a mi (yo) como su mujer,
siempre en sus pensamientos y en su corazon,
que (el) jamas me abandone a mi (yo),
que (el) no este con ninguna otra mujer que no sea yo (yo),
que todas las mujeres se aparten de el definitivamente,
que (el) solo me tenga a mi (yo) como su mujer,
en su pensamiento y en su corazon,
que (el) jamas me abandone a mi (yo),
que (el) siempre me busque en todo momento y sienta placer solamente conmigo.

MI REINA POMBA DE LAS 7 ENCRUCIJADAS,
pido que (el) quede ciego de amor por mi (yo),
lleno de amor,
que el sienta placer solo conmigo,
que asi sea y asi esta hecho.
En agradecimiento divulgare tu nombre MI REINA.
Que (el) me busque y me necesite las 24 horas del dia a mi (yo).

SALVE POMBA GIRA REINA DE LAS 7 ENCRUCIJADAS,
confio plenamente en tu fuerza y en tu poder para alcanzar tu deseo.


...PIENSO QUE EL ULTIMO TU, TU DESEO, SERA MI DESEO ????; ESTA TAL Y COMO HE RECIBIDO EL MAIL, SIN LA DIRECCION (OBVIAMENTE, Y OTRAS COSAS QUE NO VIENEN AL CUENTO).


POMBO GIRA DE LAS 7 SAYAS MI REINA,
conozco tu fuerza y tu poder te pido encarecidamente
que vayas a mi hombre dhv
haciendole pensar en mi lmrc las 24 horas del dia
que no tenga ojos para ninguna otra mujer que no sea yo,
su mujer lmrc,
que dhv quede exitado solo con oir mi voz
que piense en hacerme su esposa
que aumente su nostalgia y su deseo por verme,
quedar conmigo,
y tenga muchos celos de mis pasos
que se arrepienta de haberme dejado ir
y ahora quiera casarse conmigo lmrc,
que dhv sea cariñoso,
amoroso,
dedicado,
que piense en mi lmrc,
y en ninguna mujer que no sea yo lmrc,
que yo lmrc sea la unica mujer para dhv,
que dhv tenga solo un proposito hacer que yo lmrc su esposa,
ya esta hecho confio en ti MI REINA,
que dhv venga a mi lmrc muy apasionado
y loco de amor,
que dhv sea solo mio,
para mi lmrc

SALVE POMBA GIRA REINA DE LAS 7 ENCRUCIJADAS,
confio en tu poder voy a divulgar tu nombre por las 4 esquinas del mundo,
confio en ti socorre a mi pedido,
SALVE POMBA GIRA DE LAS 7 ENCRUCIJADAS Y TODAS LAS DE SU FALANGE,
traiganme a dhv a mi lmrc como mi marido
asi como el gallo canto,
el burro relincha,
la campana toca,
la cabra berra,
asi tu dhv has de andar detrás de mi lmrc,
asi como el sol aparece
la lluvia cae
vas a ser dominado por mi lmrc.
Preso debajo de mi pie izquierdo
dhv con dos ojos te veo, con tres yo te ato y te prendo dhv,
con mi angel de la guarda yo te pido
que dhv ande detrás de mi lmrc como una cobra arrastrandose,
que me ame locamente,
que sienta deseos solo por mi lmrc,
que no consiga ver con ojos de deseo a ninguna otra mujer,
que cuando se acueste siempre
este yo lmrc en su pensamiento y se acuerde de mi lmrc,
que dhv no pueda vivir sin mi lmrc,
que sus pensamientos y deseos sean solo para mi lmrc,
que dhv sea cariñoso,
romantico,
apasionado,
que me ame y sienta celos por mi lmrc,,
que asi sea y asi es
por el poder de SAN CIPRIANO,
asi sea y asi es ya,

dhv va a vivir detrás de mi lmrc,
arrastrandose humilde y manso
para que podamos tener una buena convivencia,
unidos,
casados y felices para siempre.

Pido esto al poder de las tres almas negras,
que asi sea y asi es ya.

Que dhv me quiera de una vez como su mujer lmrc,
que los enemigos no nos vean ni molesten,
asi sea,
asi sera y asi esta hecho.

MI POMBA REINA GIRA DE LAS 7 SAYAS,
pido que amarres a dhv en los 7 de sus sayas
y en los 7 guisos de su ropa para mi lmrc,
que dhv solo me tenga a mi lmrc como su mujer,
siempre en sus pensamientos y en su corazon,
que dhv jasma me abandone a mi lmrc,
que dhv no este con ninguna otra mujer que no sea yo lmrc,
que todas las mujeres se aparten de el definitivamente,
que dhv solo me tenga a mi lmrc
como su mujer en su pensamiento y en su corazon,
que dhv jamas me abandone a mi lmrc
que dhv siempre me busque en todo momento y sienta placer solamente conmigo.

MI REINA POMBA DE LAS 7 ENCRUCIJADAS,
pido que dhv quede ciego de amor por mi lmrc,
que el sienta placer solo conmigo
que asi sea y asi esta hecho,
en agradeciemiento divulgare tu nombre MI REINA,
que dhv me busque y me necesite las 24 horas del dia a mi lmrc

SALVE POMBA GIRA REINA DE LAS 7 ENCRUCIJADAS,
confio plenamente en tu poder y en tu fuerza para alcanzar mi deseo..

ES EFECTIVA HACERLA CON FE

aqui, puedes encontrar referencias :

http://www.santimolezun.es/b2c/index.php?page=pp_producto.php&md=0&codp=1015


EN VERDAD, ES LA MISMA, CON UNOS PEQUENOS CAMBIOS, AQUI EN VEZ DE YO Y EL, A UTILIZADO LAS SILABAS DE SUS NOMBRES...a, decir, que he encontrado pomba, en exoterismo,santeria,magia negra y blanca, en si, no hay una definicion justa a que grupo asimilarlo...
Total, todo lo que hay en internet, gira sobre esta Pomba con unas ligeras variaciones,pero la misma; lo que si he encontrado, ha sido en los comentarios de la gente, desde el primer referido antes poniendolos verdes, a gente de varias nacionalidades, preguntando por el tema,ingleses, franceses, italianos, españoles......
Uno de los comentarios, me ha parecido sectaro, y hasta mas, pero leido entre lineas, cada cual puee pensar lo que quiera :

*-hola soy........ de....... hay alguien por aqui que haya trabajado con la pomba gira y el exú
x-holaaaaaaaa .......... soy ........ de ................Y QUIERO SAVER ALGO MAS A CERCA DE LA UMBANDA YA QUE YO ESTOY INCORPORANDO UNA MAE GIRAMUNDO Y NO SE MUCHO DE ELLA EN REALIDAD NADA.

**-Hola he estado trabajando con esta entidad, pero a decir verdad solo e consegudido estar intamamente con él, pero no su amor ni estrechar los lazos con su hijo, me e guiado con los consejos de una parapsicóloga en esto pero ha sido lento, llevo 7 meses y nada, pienso que hay un tiempo y lugar pero nada hasta ahorita, espero que te haya servido mi senciridad y me respondas.

x-HOLA EL DIA DE HOY PUBLIQUE MI ORACION CON LA SUPER FE DE QUE FUNCIONARA, TENGO DUDAS CON RESPECTO A SI TENGO QUE DEPOSITARLE ALGUNA OFRENDA, DIME TU QUE HICISTE EXTRA. AYUDAME POR FAVOR, EN REALIDAD NECESITO QUE VENGA HACIA MI, SE QUE HAY ALGO ENTRE LOS 2 Y DESEO QUE ESTO SE REFUERZE GRACIAS DE ANTEMANO POR TU RESPUESTA BESITOS

SON TRES PERSONAS DISTINTAS


Nota:no pedir que os mande cosas, o libros, o algo relacionado con esto, porque en esto, estoy verde,ni papa.

miércoles, 16 de enero de 2008

EL ÁRBOL // LOVECRAFT

EL ÁRBOL
H. P. LOVECRAFT


En una ladera verdeante del monte Maenalus, en Arcadia, hay un olivar que rodea una villa en ruinas. Muy cerca existe una tumba, en otro tiempo tan her­mosa como la casa. En un extremo de ese sepulcro, de modo que sus curiosas raíces desplazan los manchados bloques de mármol pentélico, crece un olivo asombro­samente grande y de formas repugnantes; y se asemeja tan grotescamente a una figura humana, o al cadáver contorsionado de un hombre, que los campesinos te­men pasar por allí de noche, cuando la luna ilumina débilmente sus ramas retorcidas. El monte Maenalus fue paraje predilecto del terrible Pan, que cuenta con muchos compañeros extraños; y los pastores sencillos creen que el árbol tiene alguna horrenda relación con los misteriosos panisci; pero un viejo colmenero que vive en una choza vecina me contó una historia muy distinta.
Hace muchos años, cuando la villa de la ladera era nueva y esplendorosa, vivían en ella dos escultores, Kalós y Musides. Sus obras eran alabadas desde Lydia a Neápolis, y nadie se atrevía a decir que el uno aventa­jase al otro en habilidad. El Hermes de Kalós se alzaba en un santuario de Corinto y la Pallas de Musides co­ronaba una columna de Atenas próxima al Partenón. Todos los hombres rendían homenaje a Kalós y a Mu­sides, y se maravillaban de que no hubiese ni una som­bra de celos artísticos que enfriara el calor de su fra­terna amistad.
Pero aunque Kalós y Musides vivían en imperturba­ble armonía, sus naturalezas no eran iguales. Mientras Musides disfrutaba por la noche entregándose a las di­versiones urbanas de Tegea, Kalós prefería quedarse en casa; entonces salía furtivamente, a escondidas de sus esclavos, y acudía al frío retiro del olivar. Allí meditaba las visiones que llenaban su mente, y allí concebía las hermosas formas que luego inmortalizaba trasladándo­las al mármol. Los ociosos decían que Kalós conversaba con los espíritus del olivar, y que sus estatuas no eran sino imágenes de los faunos y las dríadas que él veía allí.., ya que nunca copiaba sus obras de ningún modelo vivo.
Tan famosos eran Kalós y Musides, que a nadie ex­trañó que el tirano de Siracusa les enviara emisarios para hablar de la costosa estatua de Tyché que había proyectado erigir en su ciudad. De enorme tamaño e ingenio debía ser esta obra, pues quería que fuese una maravilla para las naciones y una meta para los viajeros. Aquél cuya obra resultara elegida sería exaltado más allá de cuanto cabe imaginar; honor para el que Kalós y Musides fueron invitados a competir. Su amor fraternal era bien conocido, y el astuto tirano supuso que cada uno, en vez de ocultar su obra al otro, le ofrecería ayuda y consejo, que este entendimiento produciría dos imágenes de inusitada belleza, y que aquella que destacase eclipsaría incluso los sueños de los poetas.
Con alegría aceptaron los escultores la oferta del ti­rano, y durante los días siguientes sus esclavos oyeron el incesante golpear de los cinceles. Kalós y Musides no se ocultaban sus obras; pero sólo ellos las veían. Salvo los suyos, ningún par de ojos contemplaba las dos divinas figuras que los hábiles golpes liberaban de los toscos bloques que las habían tenido aprisionadas desde los orígenes del mundo.
Por las noches, como siempre, Musides acudía a diver­tirse a los salones de Tegea, mientras Kalós vagaba a solas por el olivar. Pero a medida que transcurría el tiempo, los hombres observaban que le faltaba alegría al en otro tiempo chispeante Musides. Era extraño, se decían, que la depresión se hubiese apoderado de quien tantas probabilidades tenía de ganar la más alta recompensa del arte. Transcurrieron muchos meses; sin embargo, el rostro afligido de Musides no reflejaba otra cosa que la tensa expectación que la empresa despertaba.
Luego, un día, Musides habló de la enfermedad de Kalós, y ya nadie se maravilló de su tristeza, porque todos sabían lo hondo y sagrado que era el afecto de los dos escultores. Así que muchos fueron a visitar a Kalós, y pudieron comprender la palidez de su rostro; pero también vieron en él una feliz serenidad que hacía su mirada más mágica que la mirada de Musides, el cual, devorado por esta ansiedad, apartaba a todos los esclavos en sus ansias por alimentar y cuidar al amigo con sus manos. Ocultas detrás de pesadas cortinas, aguardaban las figuras inacabadas de Tyché, a las que apenas se acercaban ya el enfermo y el fiel compañero que le asistía.
Y Kalós a pesar de que estaba inexplicablemente cada vez más débil, a pesar de los auxilios de los sor­prendidos médicos y los cuidados de su amigo, pedía a menudo que le llevasen al olivar que él tanto armaba. Allí rogaba que le dejasen, como si deseara hablar a solas con los seres invisibles. Musides siempre compla­cía sus deseos, aunque sus ojos se llenaban visible­mente de lágrimas, viendo que Kalós hacía más caso de los faunos y de las dríadas que de él. Por último, se acercó el final, y Kalós empezó a hablar de cosas del más allá. Musides, llorando, le prometió un sepulcro más hermoso que la tumba del propio Mausolo; pero Kalós le rogó que no le hablase más de glorias de már­mol. Sólo un deseo obsesionaba ahora el pensamiento del moribundo: que enterrasen junto a su sepulcro, cerca de su cabeza, unas ramitas de olivo del olivar. Y una noche, estando a solas en la oscuridad del olivar, murió Kalós.
El sepulcro de mármol que el afligido Musides es­culpió para su amigo del alma fue inefablemente her­moso. Nadie más que el propio Kalós habría podido emular sus bellos bajorrelieves, donde se revelaban to­dos los esplendores del Eliseo. Pero no olvidó Musides enterrar junto a la cabeza de Kalós las ramas de olivo que su amigo le había pedido.
Cuando el vivo dolor dio paso a la resignación, Mu­sides volvió a trabajar con diligencia en su figura de Tyché. Todo el honor sería ahora para él, ya que el tirano de Siracusa no quería la obra más que de él o de Kalós. Su trabajo le permitía ahora dar libre curso a su emoción, y trabajaba con más constancia cada día, y eludía las diversiones a las que antes se entregaba. En­tretanto, pasaba las noches junto a la tumba de su amigo, cerca de cuya cabeza había brotado un joven olivo. Tan rápido era el crecimiento de este árbol, y tan extraña su forma, que quienes lo contemplaban pro­rrumpían en exclamaciones de sorpresa. En cuanto a Mu­sides, parecía producirle a la vez fascinación y temor.
Tres años después de la muerte de Kalós, Musides envió un emisario al tirano, y en el ágora de Tegea se corrió la voz de que la enorme estatua estaba termi­nada. A la sazón, el árbol que había crecido junto a la tumba había adquirido unas proporciones asombrosas, superiores a todos los árboles de su especie, y extendía una rama corpulenta por encima del recinto donde Musides trabajaba. Como eran muchos los visitantes que acudían a contemplar el árbol prodigioso, así como a admirar el arte del escultor, Musides casi nunca es­taba solo. Pero no le importaba esta multitud de invi­tados; al contrario, parecía más temeroso de quedarse solo, ahora que su absorbente obra estaba terminada. El viento desolado de la montaña, suspirando entre el olivar y el árbol de la tumba, producía, de manera ex­traña, sonidos vagamente articulados.
El cielo estaba oscuro la tarde en que los emisarios del tirano llegaron a Tegea. Se sabía que venían a lle­var se la gran imagen de Tyché, y a traer eterna gloria a Musides, por la cual los proxenoi les dispensaron una cálida acogida. Por la noche, se desató una tormenta de viento en la cumbre del Maenalus, y los hombres de la lejana Siracusa se alegraron de poder descansar a cubierto en la ciudad. Hablaron de su ilustre tirano y del esplendor de su capital, y se alegraron por la belleza de la estatua que Musides había esculpido para él. Enton­ces los de Tegea les contaron lo grande que era la bondad de Musides y su profunda aflicción por su amigo; y cómo ni siquiera los inminentes laureles del arte podían consolarle de la ausencia de Kalós, quien quizá los habría ceñido en su lugar. Y también les ha­blaron del árbol que crecía junto a la cabeza de Kalós. Pero el viento aullaba horriblemente, y los de Siracusa y los arcadios elevaron sus plegarias a Eolo.
Cuando el sol salió por la mañana, los proxenoi con­dujeron a los emisarios del tirano, ladera arriba, a la morada del escultor; sin embargo, el viento de la noche había hecho cosas muy extrañas. Los gritos de los es­clavos se elevaban en medio de un escenario de desola­ción; y en el olivar no se alzaban ya las espléndidas columnatas de la inmensa residencia donde había so­ñado y trabajado Musides. Aisladas y rotas, sólo que­daban las viviendas humildes y los muros inferiores, pues sobre el suntuoso peristilo se había derrumbado la pesada rama del árbol extraño, reduciendo el majes­tuoso poema de mármol a un montón de ruinas deplo­rables. Los extranjeros y los tegeos se quedaron horro­rizados, y se volvieron hacia el árbol siniestro y gigan­tesco, cuya silueta parecía misteriosamente humana, y cuyas raíces se hundían en el esculpido sepulcro de Kalós. Y el miedo y el espanto de todos aumentó cuando registraron el recinto derruido y no encontra­ron rastro alguno del bondadoso Musides y La maravi­llosamente modelada imagen de Tyché. En las tremen­das ruinas sólo reinaba el caos, y los representantes de
ambas ciudades se vieron decepcionados: los emisarios, por haberse quedado sin la estatua; los habitantes de Tegea, por haberse quedado también sin artista al que coronar. No obstante, los de Siracusa consiguieron, poco después, una espléndida estatua de Atenea, y los tegeos se consolaron erigiendo en el ágora un templo de mármol conmemorando el talento, las virtudes y la piedad fraterna de Musides.
Pero aún sigue allí el olivar, así como el árbol que crece en la tumba de Kalós; el viejo colmenero me ha contado que a veces sus ramas susurran, cuando sopla el viento por la noche, y repiten una y otra vez; «¡Oída! ¡Oída!... ¡Yo sé! ¡Yo sé».

LOS OTROS DIOSES // LOVECRAFT

H. P. Lovecraft
LOS OTROS DIOSES


Los dioses de la tierra habitan la cumbre más alta del mundo y no consienten que ningún hombre presuma de haberles puesto los ojos encima. Antaño moraban en cimas menores; pero una y otra vez los hombres de las llanuras escala­ban las laderas de roca y nieve, empujando a los dioses hacia montañas cada vez más altas, hasta que ahora sólo les queda la última. Al abandonar sus viejos picos se llevaron consigo sus propios signos; excepto una vez que, según se dice, dejaron una imagen tallada en la ladera de una montaña llamada Ngranek.
Pero ahora se han recogido a la desconocida Kadath, en la helada inmensidad que ningún hombre ha hollado, y se han vuelto adustos, careciendo de otro pico más alto al que retirarse ante el avance de los hombres. Se han vuelto severos, y donde antes soportaban que los hombres los desplazasen, ahora prohí­ben su llegada, o, en caso de llegar, les impiden marcharse. Es mejor que los hombres nada sepan de Kadath en la helada inmensidad, ya que querrían escalarla insensatamente.
A veces, cuando los dioses de la tierra sienten añoranza, visi­tan en la noche calma los picos que una vez habitaron, y lloran mansamente mientras intentan jugar tal como solían en las año­radas laderas. Los hombres han notado las lágrimas de los dioses en el nevado Thurai, aunque lo consideraron lluvia, y oído los suspiros de los dioses en los lastimeros vientos matutinos de Lerion. Los dioses gustan de viajar en naves de nubes, y los sabios labriegos conservan leyendas que los hacen rehuir algunos picos altos las noches que está nublado, ya que los dioses no son ya tan benévolos como antaño.
En Ulthar, más allá del río Skai, vivió una vez un anciano deseoso de contemplar a los dioses de la tierra; un personaje ver­sado en los siete libros crípticos de Hsan, familiarizado con los manuscritos Pnakóticos de la lejana y helada Lomar. Su nombre era Barzai el Sabio, y los lugareños cuentan como ascendió la montaña la noche del extraño eclipse.
Barzai conocía tan bien a los dioses que podía contar de sus idas y venidas, y suponía tanto de sus secretos que se conside­raba a sí mismo como un semidiós. Fue él quien aconsejó con sabiduría a los habitante de Ulthar cuando aprobaron su famosa ley contra el matar gatos, y quien primero contó al joven sacer­dote Atal adónde habían ido los gatos negros la medianoche de la víspera de San Juan. Barzai era ducho en la sabiduría de los dioses de la tierra y estaba poseído por el deseo de contemplar sus rostros. Suponía que su gran saber oculto de los dioses lo protegería de sus iras, por lo que decidió acudir a la cima de la alta y pétrea Hatheg-Kla la noche en que sabía que encontraría allí a los dioses.
Hatheg-Kla se encuentra lejos, en los desiertos pedregosos que hay más allá de Hatheg, que le da nombre, y se alza como una estatua de roca en un templo de silencio. Alrededor del pico las brumas se agitan siempre tristes, ya que éstas son el recuerdo de los dioses, y los dioses amaban Hatheg-Kla cuando habitaban su cima en los viejos días. A menudo los dioses de la tierra visi­tan Hatheg-Kla en sus naves de nubes, lanzando pálidos vapores sobre las laderas mientras bailan con añoranza sobre la cima, a la luz de la luna clara. Los aldeanos de Hatheg dicen que no es bueno subir a Hatheg-Kla en ningún momento, y mortal hacerlo las noches en que los pálidos vapores ocultan la cima y la luna; pero Barzai no les prestó atención al llegar de la vecina Ulthar con el joven sacerdote Atal, su discípulo. Atal era sólo el hijo de un ventero y a veces tenía miedo; pero el padre de Barzai fue un noble señor que viviera en un viejo castillo, así que no albergaba plebeyas supersticiones en su sangre, y se limitó a bur­larse de los temerosos paletos.
Barzai y Atal salieron de Hatheg al pedregoso desierto a pesar de las súplicas de los campesinos y, en torno a sus fuegos de campamento hablaban sobre los dioses de la tierra. Viajaron muchos días y divisaban a lo lejos el orgulloso Hatheg-Kla con su aureola de brumas tétricas. Al decimotercer día llegaron a la base de la solitaria montaña y Atal reveló sus temores. Pero Bar­zai era viejo y sabio y no tenía miedo, así que abrió audazmente la marcha por la ladera que ningún hombre había escalado desde los tiempos de Sansu, tal como está temerosamente escrito en los mohosos manuscritos Pnakóticos.
El camino era pedregoso, peligroso por los barrancos, los riscos y los desprendimientos de rocas. Más tarde se convirtió en frío y nevado, y Barzai y Ata¡ solían resbalar y caer mientras excavaban y avanzaban hacia delante mediante piquetas y hachas. Por último, el aire se volvió tenue, el cielo cambió de color y a los escaladores se les hizo difícil el respirar; pero toda­vía se afanaban, siempre hacia delante, maravillándose ante lo extraño de la escena, estremeciéndose ante el pensamiento de lo que podía ocurrir en la cima cuando la luna se esfumase y los pálidos vapores se extendieran alrededor. Ascendieron hacia lo alto durante tres días, más arriba y más arriba hacia el techo del mundo, y luego acamparon para esperar que la luna se nublase.
No hubo nubes durante cuatro noches, y la luna brillaba helada a través de las brumas delgadas y tristonas que rodeaban la cima silenciosa. Pero a la quinta noche, que era noche de luna llena, Barzai vio espesas nubes a lo lejos, hacia el norte, y se puso a observar con Atal cómo se acercaban. Bogaban pesadas y majestuosas, avanzando lenta y deliberadamente, circundando el pico por encima de los observadores, ocultando a la vista la luna y la cumbre. Durante una hora larga observaron cómo los vapo­res se arremolinaban y la pantalla de nubes iba espesándose y agitándose. Barzai era ducho en la sabiduría de los dioses de la tierra y aguzaba con avidez el oído, esperando ciertos sonidos, pero Atal sentía el frío de los vapores y el temor de la noche, y tenía mucho miedo. Y cuando Barzai comenzó a escalar más arriba y le hizo señas impacientes, pasó cierto tiempo antes de que Atal lo siguiera.
Tan espesos eran los vapores que el camino se hizo arduo, y aunque al final Atal se puso en marcha, apenas podía distinguir la silueta gris de Barzai en la neblinosa ladera contra la velada luz lunar. Barzai iba muy adelantado y, a pesar de su edad, pare­cía escalar con mayor facilidad que Atal, no temiendo la pen­diente, que empezaba a ser demasiado escarpada para cualquiera que no fuera un hombre fuerte y valeroso, sin detenerse ante los grandes abismos negros que Atal apenas podía saltar. Y así subieron con esfuerzo, sobre rocas y abismos, resbalando y dando traspiés, temiendo a veces la inmensidad y el horrible silencio de los desolados pináculos de hielo y las calladas laderas de granito.
Bruscamente, Barzai salió de la vista de Atal, escalando un risco espantoso que parecía ladearse hacia fuera, bloqueando el camino a cualquier escalador que no estuviera inspirado por los dioses de la tierra. Atal estaba muy abajo, pensando qué hacer al llegar allí, cuando advirtió perplejo que la luz había aumentado de forma considerable, como si el pico sin nubes, el lugar donde los dioses se reunían a la luz de la luna, estuviera muy cerca. Y mientras remontaba hacia el risco combado y el cielo luminoso sintió temores más estremecedores que los que antes conociera. Entonces, entre las grandes brumas, escuchó al invisible Barzai vociferando en salvaje exultación:
—¡He oído a los dioses! ¡He oído a los dioses de la tierra cantando sus celebraciones en Hatheg-Kla! ¡Ahora, Barzai el profeta conoce las voces de los dioses de la tierra! ¡Las brumas son tenues y la luna brillante, y yo veré a los dioses bailando de forma extraña en la Hatheg-Kla que amaron en su juventud! ¡La sabiduría de Barzai lo hace más grande que los dioses de la tie­rra, y contra su voluntad nada pueden sus hechizos y sus traba­zones; Barzai contemplará a los dioses, los orgullosos dioses, los dioses secretos, los dioses de la tierra que desdeñan las miradas de los hombres!
Atal no podía oír las voces que escuchaba Barzai, pero ahora se hallaba cerca del risco colgante y lo estudiaba buscando un paso. Entonces escuchó la voz de Barzai tornarse más aguda y estridente:
—La bruma es muy tenue y la luna arroja sombras sobre las laderas; las voces de los dioses de la tierra son altas y extrañas, y sienten temor ante la llegada de Barzai el Sabio, que es más grande que ellos... la luz de la luna tiembla mientras los dioses de la tierra danzan a su compás; puedo ver las formas danzantes de los dioses que saltan y aúllan a la luz de la luna... la luz es más débil y los dioses tienen miedo...
Mientras Barzai vociferaba tales asertos, Atal sintió un espectral cambio en el aire, como si las leyes de la tierra fuera anuladas por leyes aún más grandes, ya que aunque el camino resultaba más empinado que nunca, el ascenso se le hacía ahora espantosamente fácil, y el risco bulboso apenas fue obstáculo cuando llegó a él y se deslizó arriesgadamente por su cara con­vexa. La luz de la luna había desaparecido de forma extraña, y mientras Atal se afanaba en avanzar por la brumas, escuchó a Barzai el Sabio que gritaba entre las sombras:
—La luna se ha escondido, y los dioses danzan en la noche; hay terror en los cielos, ya que la luna se ha sumido en un eclipse ignorado por los libros de los hombres y los de los dioses de la tierra... hay magia desconocida en Hatheg-Kla, ya que los gritos de los atemorizados dioses se han tornado en risas y las laderas de hielo ascienden sin fin hacia los cielos negros en los que me voy adentrando... ¡Ah! ¡Ah! ¡Por fin! ¡En la luz mortecina veo a los dioses de la tierra!
Y entonces Atal, resbalando aturdido hacia arriba por pen­dientes inconcebibles, oyó en la oscuridad una risa estremece­dora mezclada con un grito que hombre alguno, excepto en el Flegetón de pesadillas indecibles, ha oído jamás; un grito que reverberaba con todo el horror y la angustia de una vida de bús­queda condensada en un atroz instante.
—¡Los otros dioses! ¡Los otros dioses! Los dioses de los infier­nos exteriores que guardan a los débiles dioses de la tierra!... ¡Aparta la vista! ¡Retrocede!... ¡No mires! ¡La venganza del abismo infinito... Ese maldito, ese pozo terrible... dioses miseri­cordiosos de la tierra, me caigo al cielo!
Y mientras Atal cerraba los ojos y se tapaba los oídos e intentaba retroceder contra el espantoso tirón de ignotas alturas, resonó sobre el Hatheg-Kla el terrible estruendo del trueno que despertó a los pacíficos granjeros de las llanuras y a los honrados burgueses de Hatheg y Nir y Ulthar, y le llevó a mirar a través de las nubes aquel extraño eclipse de luna no pronosticado en libro alguno. Y cuando al fin volvió la luna, Atal se encontraba a salvo en las nieves inferiores de la montaña, fuera de la vista de los dioses de la tierra, o de la de los otros dioses.
Ahora se dice en los mohosos manuscritos Pnakóticos que Sansu no halló sino hielo y mudas piedras al ascender el Hat­heg-Kla en la juventud del mundo. Pero cuando los hombres de Ulthar y Nir y Hatheg vencieron sus miedos y escalaron a la luz del día esas hechizadas laderas en busca de Barzai el Sabio, encontraron un símbolo curioso y ciclópeo de cinco codos de ancho grabado en la piedra desnuda, como si la roca hubiera sido hendida por algún cincel titánico. Y el símbolo era igual al que algunos eruditos han visto en esas espantosas secciones de los manuscritos Pnakóticos que resultan demasiado antiguas para ser legibles. Eso fue lo que encontraron.
Nunca dieron con Barzai el Sabio, ni pudieron convencer al santo sacerdote Atal para que rezase por el reposo de su alma. Además, hoy en día la gente de Ulthar y Nir y Hatheg teme los eclipses y reza las noches en que los pálidos vapores ocultan la cima de la montaña y la luna. Y entre las brumas de Hatheg-Kla danzan a veces los dioses de la tierra, presas de la añoranza, por­que se saben a salvo, y gustan de volver desde la desconocida Kadath en busca de las nieves a jugar a la antigua usanza, tal como hacían cuando la tierra era joven y los hombres poco pro­pensos a. escalar lugares inaccesibles.

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