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lunes, 14 de diciembre de 2009

P r o s a s L u c i f e r i n a s - MITO I - LA AUDACIA Y EL RETO DEL SILENCIO


L A C A T E D R A D E L U C I F E R
P r o s a s L u c i f e r i n a s
Kir Fénix
======================================
I
LA AUDACIA Y EL RETO DEL SILENCIO
-
Cuando por voluntad propia, o por
designio de los Dioses, nos encontramos en
alguna situación que no nos complace, estamos
obligados a hacer lo que el Silencio Divino
está esperando que hagamos. Su Espera se bassa
en dos sutiles potencias : Primero, el Mensaje
en signos ininteligibles con que los Dioses nos
sugieren y ordenan lo que quieren que hagamos;
y, segundo, la utilización de nuestras
facultades desconocidas, en las que no
confiamos, para resolver con éxito la cuestión.
Si entendiéramos el Lenguaje de los
Dioses, el test o prueba y sus beneficios no
tendrían mayor valor que el de la obediencia.
Lo que encambio confiere un valor
extraordinario, e incluso desmesurado, es que
hagamos lo que se nos pide sin saber de qué se
trata: Porque eso es Imposible. Y no otra cosa
sino que venzamos al Imposible es exactamente
lo que los Dioses están esperando de nosotros.
En el contexto de la Evolución
Perfectiva de la Materia, de la Vida y de la
Consciencia, todas las personas inteligentes
estamos obligados a hacernos Magos, porque la
Magia es un poso más allá de la cota en que se
hallan la Inteligencia Racional y sus logros.
La Magia sirve para actuar sobre la
Fenomenología del Espaciotiempo, cambiando sus
detalles como proceda según Criterio;
Exactamente a como lo hacen los Dioses, en
atención a sus propios intereses y a nuestras
oraciones llamadas trascendentes, o imperiales.
No sirve encambio la Magia como burdo y
soez espectáculo de feria para entretenimiento
y diversión de paletos y gente insignificante.
La Magia es más importante que la bomba
atómica y demás armas modernas, ya que su
capacidad de destrucción es incomparablemente
mayor; y es también más digna de respecto que
las técnicas más avanzadas y teóricas, ya que
sus posibilidades fácticas son mucho mayores.
Que aún no seamos magos ni sepamos cómo
se opera en la Magia en nada debe disminuir el
alto concepto en que debemos tener un Poder al
que aspiramos con el propósito de conseguirlo.
Un leve Soplo de Sabiduría nos dice que
no aceptemos jamás las limitaciones que quiere
imponernos el Imposible, puesto que ya antes
las hemos superado muchas veces, Venciéndolo.
El Imposible es un Fantasmón torpe y
desvergonzado que quiere asustarnos para que no
evolucionemos ni lleguemos a ser Dioses, que es
la próxima estación a que se está acercando el
tren de la Vida en que venimos de la eternidad.
Nada es imposible: absolutamente nada.
Cuesta esfuerzo, trabajo, inteligencia,
estudio, equivocarse muchas veces antes de
acertar: Cuesta su Precio; porque Todo tiene un
Precio, que hay que pagar con los tesoros que
alberga la mina inagotable del subconsciente,
de la mente y del alma, pero, es un precio que
nos revierte en Desarrollo de nuestro Tesoro:
Cuanto más tierra se le saca a un hoyo,
tánto mayor se hace por dentro y por fuera: en
su forma interior de Hoyo y en su forma
exterior de Montón, siendo ambos La Misma Cosa.
Como todo lo que existe en nuestro
mundo, la Magia saldrá también de nuestro
subconsciente, de nuestra mente y nuestra alma.
No aceptemos límites ajenos: Los límites
los debemos imponer nosotros contra los
intentos de invasión del Caos, no para
encerrarnos como prisioneros. Entre la
consciencia personal de Yo y la última brizna
de Espaciotiempo que haya más allá de la última
estrella no hay más distancia ni obstáculo que
los que pone nuestra ignorancia, que es el
enemigo interior que debemos expulsar del alma.
La prudente ignorancia nos exige
inhibirnos y no intervenir en terrenos que
desconocemos, pero, eso es sólo la mitad de la
Prudencia: La Prudencia Total nos ordena
aprender a intervenir en todos los terrenos.
Y está bastante claro que adonde alcanza
nuestro pensamiento puede más tarde o más
temprano alcanzar también todo lo otro nuestro.
Nosotros pensamos que es posible hacer
llover cuando no hay nubes, abrirle paso al Sol
en un nublado, hacer aparecer lo que no estaba,
y hacer desaparecer lo que estaba antes, dicho
sea como ejemplo de algunos efectos mágicos.
Recapitulando nuestra posición en el
seno del Espaciotiempo, como seres vivientes,
pensantes e inteligentes, no nos quedan más
espectativas sino perder un precioso tiempo en
esperar a que alguien se digne contactar con
nosotros tras observarnos, en el supuesto de
que tales seres existan, lo que sería ya
empezar por depender de ellos, o bien no
suponer nada y actuar como si fuéramos los
únicos habitantes pensantes e inteligentes del
Universo, tomando así Posesión Mágica de Todo.
La Posesión tiene que ser Mágica, ya que
no disponemos ni de ejércitos ni de naves para
ocupoar todo el Espacio y todo el Tiempo. Lo
único con que podemos ocuparlos es con la
Imaginación y el Pensamiento, o sea, con
nuestras facultades psicomentales. Y como lo
único que tenemos para dominar el Espaciotiempo
son la mente y sus poderes, a eso nos atenemos.
Llamamos Magia al Poder de la Mente
sobre la Fenomenología. Ello es posible debido
a que la Mente es un Resultado Material evenido
en un proceso en que intervienen Espacio y
Tiempo y Consciencia: Por lo que, como todos
los resultados materiales, posee sus propias
característica y potencialidades. La Mente que
Somos tiene pues que ser capaz de Servirnos
para conseguir lo que queremos. Esta operación
de convertirse uno en su propio instrumento es
común a todos los seres con un cierto grado de
autonomía; pero, ¿ Autonomía respecto a Qué ?
Si nos planteamos como objetivo la
posesión del Espaciotiempo y el control de su
Fenomenología, nos estamos volviendo Autónomos
respecto al Origen de tal Espaciotiempo y de
tal Fenomenología, con lo que nos estamos
volviendo Semejantes y Análogos a ese Origen.
O sea que, el Origen del Espaciotiempo y
de su Fenomenología es, como nosotros mismos,
un Acto Mental, Consciente y Personal, y con
Intencionalidad Mágica. Tal idea se llama Dios:
Avancemos con sumo cuidado: Lo menos que
podemos decir es que esa idea llamada Dios se
encuentra en nuestro mismo caso y situación:
Tener que sacar de su propio seno la Realidad
Exterior y el Poder de darle forma y dominarla.
Cada vez que dos cosas se parecen
demasiado debemos pensar que hay por medio un
espejo. La idea llamada Dios es por tanto un
Reflejo de nosotros mismos que incide en el
Origen Reflectante del Espaciotiempo y se sitúa
en la perspectiva que llamamos Pasado: Dios y
Dioses es pues como nos llamaban antes la gente
que no comprendía esto del reflejo psicomental.
De ahí esta sutil sensación de estar
siendo Vigilados: La misma que nos produce
nuestra propia imagen desde el otro lado del
espejo: Los Dioses que nos envían su Mensaje
Ininteligible somos nosotros mismos. Y ahora
sabemos por qué ese mensaje es ininteligible:
Porque nosotros no entendemos en qué consiste
la Magia que estamos deseando y necesitando.
Menos mal que sabemos que para los
Dioses nada hay que sea imposible. Y en efecto:
el Problema no puede ser más fácil y sencillo:
La solución se obtiene uniendo e
identificando el Origen Objetivo de la Realidad
con el Origen Subjetivo en el que el Yo de la
consciencia personal se erige en Creador de esa
misma Realidad Universal, mediante la Magia.
Como puede verse, en vez de la palabra
Magia, ciertas religiones prefirieron usar los
términos de Espíritu Santo y Verbo, dándose
cuenta de que el Yo Mental por sí solo no puede
crear la Realidad Fenomenológica, sino después
de previamente formar la Magia de su propia
mental sustancia como un instrumento operativo.
Esto es maravilloso: Porque nos exime de
toda obligación de que la Magia sea algo ajeno
y exterior a nuestro propio Imperial Deseo.
Lo de Imperial lo añadimos nosotros para
indicar el grado máximo y supremo de tal Deseo.
Y he aquí pues el Organigrama Ontológico
de la Entidad Creadora y de su actual Creación:
En el Principio es el Mago, que es a la
vez cualquiera que se proponga serlo y el
conjunto de los tales. El Mago Decide soberana
e Imperialmente que Su Esencia es la Magia, de
la cual proceden todas las cosas. Por tanto, en
virtud de la sola Presencia Mágica del Mago, se
forman el Espaciotiempo y sus pliegues y
despliegues materiales y energéticos, tales
como las galaxias, las estrellas, los planetas,
la Tierra, los vegetales, los animales, y todo
lo demás que eviene según la Lógica Establecida
en ese Principio; Lógica que, al cerrarse sobre
sí misma, termina produciendo al Mago Creador.
Matemáticamente considerado, lo que hace
el Mago es deducir y crear una circunferencia a
partir de un punto geométrico llamado Dios,
siendo el Mago mismo el punto que inicia y
culmina la circunferencia. El punto geométrico
no es más, ni menos, que una idea sin extensión
ni materialidad, pero con Realidad Relativa. El
Mago es pues real en relación a la idea de Dios
y en relación también a su propio Universo
circunferencial, esferoidal, espaciotemporal y
fenomenológico, que es la Realidad circundante.
Empezamos pues a estar en condiciones de
vislumbrar qué cosa es la Magia y cómo funciona
a partir de la mente: Magia es la Astrofísica,
la Astronomía, la Física, la Química, la
Geología, la Biología, la Psicología, y todo lo
que la mente puede pensar, idear e imaginar.
Entre las muy diversas cosas que crea la
mente ha creado también a la gente que no
piensa. La gente que no piensa supone que la
Realidad está terminada, y que lo que hay es lo
que debe haber, y que no es posible que sea ni
funcione de otras maneras que las científicas:
Craso error: Todo eviene y sucede según
el Modo de la Lógica que se aplique a su
Principio. Si el Modo se cambia, todo cambia.
El fallo de la gente que no piensa, y de
sus ciencias, es situar el Origen o Principio
fuera de ellos mismo: Por lo que les sale una
Realidad Excéntrica: Deforme y Monstruosa.
Nada pues de extraño tiene que en una
tal realidad existan aberraciones tales como la
muerte y demás cosas malas, dañinas y molestas.
Los Magos son Concéntricos: El Yo, o Ka,
es el Centro en torno al cual giran el Mundo y
el Universo y la Onticidad, y, en un campo más
próximo, giran asimismo en torno al Yo la
Fenomenología circundante y la que adpta la
forma del cuerpo instrumental en que reside.
Tenga siempre el Mago muy en cuenta que
la Realidad no es Algo en sí mismo, sino una
confusa y caótica base estructural de la que la
mente selecciona formas arbitrarias según el
criterio que elige o le viene impuesto. Un
mismo terreno campestre, por ejemplo, ofrece
realidades muy diferentes al animal herbívoro,
al carnívoro, al topógrafo, al poeta, al
agricultor, etcétera, pues cada cual le aplica
un criterio diferente. La pretensión de la
Ciencia de llegar a una Realidad que sea válida
para todos los criterios lo único que produce
es un criterio más que añadir a los restantes.
El único Módulo Común, aplicable a todas
las formas de Realidad, está en la mente,
cuando ésta considera que toda Realidad es una
Proyección Consecuente de su propia e íntima
estructura mental. Si uno está viendo un árbol,
de lo único que debe estar seguro es de que
algo en su mente le está obligando a verlo:
Tal esquema nos revela que la mente no
es ni mucho menos sólo una convicción
psicológica encerrada en un cerebro, sino que
es una estructura que se extiende por todo el
Espaciotiempo y sus plegamientos materiales y
sus despliegues energéticos. El árbol que uno
está percibiendo exteriormente por medio de la
visión ocular de que la mente se dota, lo está
también percibiendo interiormente a través del
devenir cosmológico que es la mente misma, uno
de cuyos caminos desemboca en forma del árbol.
Lo que demuestra que la mente y la
consciencia son cosas muy distintas: La mente
es un instrumento estructural, como el cuerpo,
que la consciencia utiliza en un grado ínfimo
de su rendimiento total. Algo así como usar un
potente telescopio para mirar sólo unas cuantas
estrellas, cuando el telescopio las está viendo
a todas. El Mago debe saber que, aunque su
consciencia elige un campo de observación muy
reducido, su mente personal está actuadno en
todas partes con la vigencia del Espaciotiempo.
Aceptar y asumir esa Omnipotencia que la
mente de uno tiene es lo que le convierte en
Dios instantáneamente, y lo que poco a poco le
va permitiendo ejercer de Mago conforme va
aprendiendo a encargar a su mente la ejecución
de tareas particulares en la Fenomenología.
Por Imperiales razones precautorias, no
existe paso directo entre el área de los deseos
y el puente de mando del área fenomenológico:
pues no son ni la Vida ni el Universo cosas de
juego ni aptos para equivocarse gravemente: En
cuyo caso volveríamos inmediatamente al Caos.
No obstante, el Mago puede y debe
intentar encontrar caminos en su alma capaces
de llevar a sus deseos selectos y honorables al
citado puente de mando, para proyectarse en la
Fenomenología y plasmarse objetiva y realmente.
Lo dicho nos plantea la Cuestión Etica:
La Omnipotencia está al servicio
exclusivo del IMPERIO, o sea, del Mundo de los
Dioses, cuyo Sentido Esencial es la Evolución
Perfectiva de la Vida y la Consciencia. Puede
por tanto usarse el Poder Mágico en todo lo que
beneficie a esa Divina Finalidad, y contra todo
lo que la perjudique. Bajo esa suprema
directiva, lo único que puede oponerse a la
mágica realización de nuestros deseos son las
imprevisibles consecuencias negativas que acaso
resultarían en la Linealidad espaciotemporal
que abrimos con cada deseo imperialmente
emitido: Ya que, al no desear tales negativas
consecuencias, el deseo originario es anulado.
Esta cláusula de garantía nos impide
arrojar piedras sobre nuestro propio tejado,
entendiendo como tal al IMPERIO y a sus Planes
de Futuro, pero no nos estorba para nada en
todo lo demás. La Etica no es un conjunto de
normas, sino una Filosofía del Bien en la
perspectiva de la Evolución Perfectiva Eterna:
El Bien o el Mal de los actos no reside
en ellos mismos, sino en sus consecuencias,
inmediatas y mediatas: El gesto de matar a
alguien es un acto, pero si no le sigue como
consecuencia la muerte de ese alguien no es
malo. Lo que ocurre es que todo acto comienza
por ser un gesto, siquiera sea de la voluntad,
o de la imaginación, o del automatismo, y a
todo gesto, cualesquieras que sean su forma y
naturaleza, le sigue un tren de consecuencias.
Un gesto arrastra una Idealidad completa
que tiende a cargarse de Realidad. En el Teatro
vemos gestos que se supone que no producen
efecto alguno, pero no es así: El gesto teatral
es una realidad en su espaciotiempo psíquico,
que estará todo lo lejos que se quiera del
llamado mundo real, pero, ambos pertenecen a un
mismo Continuo y se comunican por algún camino.
En cierto modo la Magia es una ciencia
de gestos: No desde luego tan ingenuos como los
de los cuentos para niños. El Gesto Mágico se
establece sobre la comprensión de la Realidad
Interiorizada, que convierte al Exterior en un
Reflejo Inerte, manipulable, pero, con cuidado.
Hay que poner sumo cuidado en todo lo
mágico porque al menor descuido uno mismo pueda
quedar desagradablemente afectado por alguna
imprevisible consecuencia de lo que realiza.
Los malos magos se eliminan ellos solos.
Encambio, el Mago sabio y prudente tiene
un método que no falla: Consiste en una especie
de examen de conciencia, de autoanálisis, en
el que revisa los Deseos que habitan en su
alma; y no ya sólo en las áreas nobles y
distinguidas, que suelen mostrarse a las
visitas; sino que también pasa revista a los
monstruos que pueblan sus cavernas subterráneas
subconscientes, que no son tan lindos de ver.
El Mago aprende así que no por
aherrojados son menos poderosos y efectivos sus
monstruos psíquicos o demonios: Porque todo lo
que el Mago dispone y decide en su puente de
mando pasa inmediatamente luego por donde
habitan esos monstruos, que son en definitiva
quienes lo realizan en la práctica objetivada.
El Mago tiene pues que conseguir
civilizar a sus demonios, convirtiéndoles, de
enemigos brutales y caprichosos, primero en
aliados, y después en subordinados oficiales.
La gente ha oído campanas sin saber
dónde, y es por eso que en los ambientes pro
mágicos Exteriores, ajenos al IMPERIO, se habla
de ciertos pactos que los magos establecen con
el demonio o los demonios, como si de éstos se
tratara como de potencias exteriores: Jamás.
Jamás un verdadero Mago establece
relación ni pacto alguno personal tácito o
explícito con alguien exterior al IMPERIO:
Sería Traición.
Los demonios o monstruos a los que se
refiere la Magia los tenemos dentro, y son
súbditos más o menos díscolos e indómitos del
Yo de la consciencia personal, que es, de entre
todos los impulsos instintivos y pulsiones que
coexisten en uno, el Yo que reina normalmente y
cada día desde el trono interior de la persona.
A ese Yo que reina es a quien se le
conoce y denomina con el nombre asignado al
individuo. Mientras ese Yo está reinando desde
su trono, las demás personas le reconocen de un
día para otro y a través de los años. Pero a
veces, en el caso de mucha gente, el Yo es
destronado y sustituído en el trono por un
demonio usurpador; o lo que es más frecuente a
lo largo de la vida: por una sucesión de
demonios usurpadores que se van destronando
unos a otros, hasta que alguno algo más fuerte
o más inteligente logra sostenerse en el trono.
Casi toda la gente vulgar está Usurpada.
Cuando alguna persona de un círculo de
conocidos sufre una tal Usurpación, se vuelve
un Extraño: un ser que ya no es el mismo que
antes; que tiene otra idiosincracia diferente.
Rara vez pero a veces, el relevo
ocurrido en el trono personal es positivo, ya
que quien destrona al usurpador y asciende al
trono es el Yo Noble, el Yo Real, el verdadero
Señor del complejo reino que es una persona; un
Yo que estaba dormido, o que había sido
destronado por un cúmulo negativo de adversas
circunstancias exteriores que le habían
sustituído, como en un país vencido, por un rey
títere: un demonio débil y ridículo, un demonio
democrático, puesto por los enemigos para que
obedezca las consignas venidas del Exterior.
La Política Imperial exige que toda
persona esté regida y gobernada por el Yo Más
Noble que habite en ella. Cuando esto no es
así, la tal persona es una democracia gobernada
por demonios con el mandato de satisfacer sus
más bajos instintos; sus apetitos más groseros.
Sólo el Yo Más Noble de cada persona es
Imperial, pues es el único que en tal persona
ama y acata al IMPERIO, y por tanto, sólo el Yo
Más Noble es Regio y pertenece a la Estirpe de
la Sangre Lunimosa de la Realeza Teocrática.
Quién es el Yo Más Noble de una persona
sólo puede decirlo su Intima Conciencia Moral.
Visto y considerado desde El IMPERIO, el
Yo Más Noble de una persona es el más Heroico,
Sabio, Amable y Armónico, que pone sus
potencias personales enteramente al servicio de
la Evolución Perfectiva y Expansiva de la Vida
y la Consciencia: El Objetivo del IMPERIO.
De lo dicho se deduce que sólo pueden
ser verdaderos Magos las personas no usurpadas
por sus propios demonios interiores, a los que
deben mantener siempre en permanente servicio
de actamiento y colaboración bajo su mando.
Cuando están sabiamente dominados y
gobernados, los demonios interiores no son mala
gente: Algo brutos sí e impulsivos, y
sobremanera ansiosos, a causa de que están muy
apegados a la materialidad corporal; pero como
la Inteligencia es Cónica, cada cual participa
a su nivel de la Sabiduría que le llaga de la
cúspide o trono, que es quien da el tono
general de la Eficiencia vigil y subconsciente.
Si uno no es muy inteligente, no debe
esperar de su subconsciente que lo sea, pero,
si es lo suficientemente inteligente y humilde
como para escuchar las emisiones radiofónicas
subespaciales del IMPERIO, su subconsciente
opera con la Sabiduría Transpersonal que nos
convierte a todos y a todo lo que somos y
tenemos en Organos Operativos del Supremo Trono
y de Su Mente Universal que Duerme y Sueña.
La Magia es pues una operatividad
inserta en la Esencia Dinámica del NUMEN:
Siendo a través de la Magia de los Magos como
El IMPERIO realiza un determinado tipo de
Funciones que no se pueden realizar ni a través
de la Naturaleza ni tampoco a través de la
Artificialidad, que es otra nueva Naturaleza,
mental psicológica en vez de biológica mineral.
El Mago hacedor de Magia es un paso más
allá y arriba en la Evolución que el que ocupa
el Hacedor de Máquinas, por cuanto que
sustituye en sus Estructuras a la Materia y a
la Energía por la Sustancia Mental de la
Imaginación y la Fuerza de la Lógica Divina.
Decía aquél que le dieran un punto de
apoyo, y la palanca correspondiente, y movería
al mundo: El Punto de Apoyo de la Magia es el
Momento Vector del Extremo Futuro, y su
Palanca, la Sabiduría y el Poder en ese Momento
Vector acumulados. Pues no hay nada que pueda
superar a una Civilización que se deduce a sí
misma del Espaciotiempo, y que por tanto lo
recorre y manipula en todas las direcciones,
incluída la que termina en el propio Mago.
Y esto nos coloca en una situación
sumamente interesante y nos plamtea una
cuestión de suma importancia: Estamos siendo
utilizados por un Poder que, teóricamente, no
ha nacido todavía y tardará milenios o eones
tal vez en hacerlo. Sin embargo, con sólo
aceptar que el Tiempo es dimensional, como el
Espacio, y que puede ser perfectamente
recorrido y manipulado en todas sus direcciones
y épocas por quien consiga alguna vez llegar a
hacerlo, hemos entrado en el Presente Perfecto.
Debemos pasar respecto al Tiempo de la
idea de Río a la idea de Mar: Del Criterio
Lineal al Criterio Superficial y al Volumétrico
de las realidades fácticas y no ya de las meras
abstracciones. El Tiempo no es una Línea porque
está pasando a la vez por todos los puntos del
Universo. De algún modo pues el Tiempo es tan
Volumétrico como el Espacio, en el que además
es evidente una Dimensión Dinámica que el
Tiempo asimismo debe poseer, porque es
inherente a ambos. Por tanto, la idea de Pasado
y Futuro tiene para nosotros que pasar a ser la
de Direcciones Cardinales, como el Norte y el
Sur, que deben ser integradas en un sistema más
complejo que aporte las restasntes direcciones
de Este, Oeste, Zenith y Nadir, del Tiempo.
Con el concepto de Velocidad a lo que
realmente nos referimos es a una Contracción
del Tiempo, para las velocidades rápidas, y a
una Dilatación del Tiempo, para las velocidades
lentas, dentro de un Sistema Plástico y
Relativo. La Plasticidad pues, Contraíble y
Dilatable, es una característica del Tiempo.
El Espacio tiene asimismo una
Plasticidad que depende de la Temperatura : del
Calor, que es una forma de Energía, que a su
vez es Destrucción de Materia. Ciertamente, el
mismo efecto que produce el Calor en los
cuerpos lo producen también, en mayor o menor
grado, todas las demás formas de Energía.
Si traducimos la Dilatación del Espacio
a términos de Destrucción de Materia, la
Contracción del Espacio es lo contrario, o sea,
la Creación o Formación de Materia, tendente a
un límite teórico de ausencia absoluta de
Energía, por conversión total en Materia, en el
supuesto de que la Energía fuera una cantidad
finita, y de que también fuera finita de por sí
la posibilidad máxima de formación de Materia.
Ninguno de esos dos finitos son ciertos.
Traduzcamos ahora Temperatura por
Velocidad, ya que aquélla no es más que la
velocidad de rotación de las partículas.
Tenemos pues que lo que Dilata al Espacio, las
grandes velocidades, Contrae al Tiempo, y
viceversa. En el supuesto einsteniano, el
volumen de un cuerpo acelerado hasta la
velocidad de la luz tenderá a ser Infinito y
Ubicuo; y la densidad de su masa seria Cero.
Lo falso de ese Supuesto es que la de la
luz sea la velocidad límite máxima posible:
Sólo hay límites en Matemáticas, jamás en
Física. Empujando pues a Einstein más allá de
donde él quería, nos encontramos con un
Universo muy diferente a ése de las estrellas y
por tanto de la mezquina Optica lumínica: Nos
encontramos con un Universo donde existen
velocidades verdaderamente infinitas, cuyos
tiempos son verdaderamente Instantáneos; un
Universo Ubicuo y de Masa Cero; cuyos objetos y
seres están a la vez en todas partes, pero sin
masa física sensorialmente considerable. Si su
presencia no es física, y están presentes, su
presencia tendrá que ser mental y discernible
por adecuaciones estructurales de la mente.
Casos particulares de ese Universo
sensorialmente imperceptible son sus muchas
otras velocidades más lentas, dentro ya de la
escala que va desde Infinito a Cero, límites
ambos que están en la Matemática, pero no en la
Física. Cualquier patrón de medida sirve y no
sirve para medir esas velocidades que llamamos
lentas, pues sólo y siempre dan un relativismo.
Quédense tales casos para la Ciencia,
porque lo que a los Magos nos interesa es la
Civilización que se ha adueñado del Mundo
Invisible del Tiempo Cero y Materia Infinita.
Ya hemos visto que lo que contrae al
Tiempo dilata al Espacio, cuya contracción por
plegamientos es Materia. Por lo cual, ese Mundo
al que vamos está plegando el Espacio hacia un
inalcanzable Volumen Cero de infinita Riqueza.
El Unico Tiempo de ese Mundo es pues el
Presente Perfecto, una Unidad donde coexisten
todas las épocas y microépocas, y donde cada
lugar contiene asimismo a todos los lugares.
Por tanto lo que ahora procede es un
desarrollo mental y sensitivo para adecuarnos a
ese Mundo, utilizar sus recursos y asumir sus
objetivos. Al no saber cómo hacerlo, lo Lógico
es dejarnos guiar y llevar por los veteranos,
que ya son Dioses hechos y derechos y conocen
todo lo que hay que saber para empezar la cosa.
Ninguna otra aventura puede ser tan
sugerente y apasionante como ésta en la que lo
ignoramos todo y no hay ni que moverse, a
cambio de lo cual parece que podemos conseguir
la Omnipotencia, la Inmortalidad y la Divinidad
auténticas, con sólo sacarlas de la mente.
Y es que entre pecho y espalda, o entre
frente y occipucio, hay tánta distancia en
términos de Realidad como la que existe entre
la última estrella de la izquierda y la última
estrella de la derecha, y tanto Tiempo como el
que va desde antes del Gran Pum a después de
que la última molécula se hunda sobre sí misma.
Si los científicos fueran consecuentes,
tendrían que prever que su Universo habrá de
reducirse a un punto e Implosionar en el Otro
Lado: Pues bien, ese Otro Lado es la mente.
Pero hay más: Lo que en Tiempo Lineal se
presenta como una secuencia inexorable que va
desde el Gran Pum hasta el último estado en que
las moléculas ya no giran, ni a los átomos les
giran los electrones, ni hay ya torbellinos
cuánticos, no es más que un proceso de
extinción de la realidad física hundiéndose en
sí misma y pasando, o bien a la Nada, o bien a
un Estado Imaginario, de naturaleza mental, que
es justamente como es percibida la realidad
física en Presente Perfecto: como un Sueño
Caótico cuyo reverso es un Pensamiento Lógico:
Todo depende del Entendimiento de los
Símbolos : Moléculas, átomos y cuantas, son
Símbolos de la Realidad Mental que se oculta
tras esas palabras; igual que el ADN es por
ahora el Símbolo del Misterio que nuestra mente
traduce mediante la expresión Vida Biológica.
El Presente Perfecto es concéntrico
respecto a un punto de Comprensión Total, del
cual deriva por Lógica toda la Fenomenología.
Ese centro de Comprensión Total tiene
necesariamente que ser un esquema muy simple:
un sencillo Módulo que no posea más que lo
estrictamente necesario para repetirse y
combinarse consigo mismo hasta el infinito.
Mirando hacia Lo Negro, se ve que el
Módulo más simple y sencillo que Existe y No
Existe y Puede Existir y No Puede Existir es el
Contraste de La Nada y La Antinada.
Es pues en ése en el que tiene que
basarse la Magia.
KIR Fénix

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